Un logro que refleja no solo la contribución científico y técnica, sino también una innovación institucional que trasciende lo científico, demostrando que la cooperación público-privada puede generar impacto real y duradero.
Montevideo | Todo El Campo | El Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) publicó el N° 273 de la serie técnica INIA Uruguay, un material del más de 300 páginas titulado “Innovación en lanas superfinas y ultrafinas en Uruguay: una década de logros e impactos del Crilu – Fase I y la implementación de la Fase II”.
El material reúne 10 años de trabajo, pero es mucho más que un compendio de conocimientos: es testimonio del compromiso, la visión y el esfuerzo colectivo que definen el cumplimento de creación del Consorcio Regional de Lanas Ultrafinas del Uruguay (Crilu).
Sobre la base de 10 años de trabajo conjunto, esta publicación contiene 17 artículos, 327 páginas, 50 autores, y la participación de 9 instituciones -7 nacionales y 2 internacionales- que han hecho del Crilu – Fase I una referencia en investigación, transferencia y adopción de tecnologías para la producción de lanas finas del Uruguay.
Un logro que refleja no solo la contribución científico y técnica, sino también una innovación institucional que trasciende lo científico, demostrando que la cooperación público-privada puede generar impacto real y duradero.
Nada de eso hubiera sido posible sin la participación activa, generosa y comprometida de los productores involucrados y sus organizaciones. Su aporte ha sido la clave del éxito, y es lo que nos impulsa a mirar con entusiasmo hacia la Fase II, con nuevos desafíos, pero con la misma convicción: hacer de la ganadería ovina de calidad un motor de desarrollo sostenible ganadero.
Como dijo Mark Twain: “Lo que nos mete en problemas no es lo que no sabemos. Es lo que sabemos con certeza… y simplemente no es así.” Por eso, seguiremos investigando, cuestionando, innovando. Porque el conocimiento verdadero nace del trabajo compartido y de la humildad para seguir aprendiendo.
Los autores son: Fabio Montossi, Ignacio De Barbieri, Gabriel Ciappesoni, Juan Carlos Tafernaberry, Juan E. Pérez-Jones, Álvaro Fros, Gracialda Ferreira, Zully Ramos, Ana Tafernaberry, Francisco Donagaray, Alfredo Fros, Pablo Platero, Donald Chalkling, Josefina Sanguinetti, Aldo Yiansens, Ana Guillenea, Diego Gimeno, Carlos Molina, Rómulo Cesar, Marcelo Ghelfi, Pablo Areosa, Emilio Duarte, Javier Fernández, Valentina Herrera, Víctor Pérez, Martín Bonner, Elize van Lier, Anthony Burton, Darío Fros, Sebastián Viera, Estefanía Romaniuk, Richard Möller, María Helena Guerra, Ricardo Rodríguez Palma, Juan Paperan, César Niell, Diego Sacchero, Dorian Garrick, Paul Kenyon, Hugh Blair, Roberto Cardellino, José Luis Trifoglio, Andrew Woods, María Julia Acosta, Agustina Castro, Alejandro Cavallo, Juan M. Soares de Lima, Virginia Porcile, Brenda Vera y Beatriz Carracelas
Los editores de la obra: Fabio Montossi, Ignacio De Barbieri, Gabriel Ciappesoni.
La obra comienza con un doble prólogo, de los exministros de Ganadería, Agricultura y Pesca, Tabaré Aguerre (de 2010 a 2018) y Fernando Mattos (2021-2025).
TABARÉ AGUERRE: “LO QUE REALMENTE DISTINGUE AL CRILU ES SU ESTRATEGIA”.
Aguerre comentó que Crilu “representa un proceso de 10 años enfocado en competitividad, investigación, transferencia, coinnovación, sostenibilidad, agricultura familiar, adaptación al cambio climático, resiliencia e inserción competitiva, entre otros aspectos clave”, todos conceptos que en este caso son “pilares de una acción concreta y efectiva”.
“Debo afirmar con honestidad intelectual que pocos proyectos han logrado abordar de manera simultánea y pragmática tantos objetivos estratégicos”, agregó, redefiniendo la lana como “specialty en lugar de un commodity, la valorización del ovino en diversos sistemas productivos -independientemente del tamaño de la explotación- y la mejora genética concebida como un pilar central de innovación son elementos diferenciadores de esta iniciativa”.
Asimismo, “lo que realmente distingue al Crilu es su estrategia” que menciona como “una transferencia técnica horizontal basada en la distribución de animales mejoradores a una amplia gama de productores, incluyendo ganaderos familiares”.
MATTOS: SOMOS “TESTIGOS DE UNA TRANSFORMACIÓN PROFUNDA EN LA GANADERÍA OVINA”.
En el segundo prólogo, Mattos señala que “hemos sido testigos de una transformación profunda en la ganadería ovina, evidenciada en la excelencia alcanzada en la producción de lanas de alta calidad, que hoy se erigen como un nuevo negocio de alto valor para el agro y el país”.
La publicación tiene una “doble dimensión: por un lado, el desarrollo de tecnologías y estrategias innovadoras que han permitido a los productores mejorar tanto la calidad de la lana como la eficiencia productiva; y por otro, el impacto positivo en la economía rural y en la competitividad internacional de nuestro sector ovino”.
Una vez más se “refuerza la convicción de que el éxito se forja en la unión de esfuerzos y en la búsqueda constante de la excelencia”, consideró.
Se alcanzaron logros que representan un avance sin precedentes en la mejora genética ovina, posicionando a Crilu y a Uruguay como referente mundial en el sector.
Montevideo | Todo El Campo | El Consorcio de Innovación Regional de Lanas Ultrafinas del Uruguay (Crilu) celebró el pasado miércoles 11 de diciembre la entrega de la generación de carneros 2023 del Núcleo Genético Ultrafino (NGU) con base en la Unidad Experimental de Glencoe (UEG) – INIA Tacuarembó, marcando un hito en 24 años de trabajo conjunto entre productores e investigadores.
El consorcio es una organización público-privada, cogobernada y cofinanciada por los 84 productores consorciados, el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), y la Sociedad de Criadores de Merino Australiano del Uruguay (SCMAU).
Esta generación es la de mayor peso (65,6 kg) de 12-14 meses de edad, con un diámetro de la fibra logrado con 14,5 micras, información acompañada y confirmada de forma científica por valores genéticos (diferencias esperadas de la progenie; DEPs) muy positivos en aumento de la producción y calidad de lana, características de crecimiento y calidad carnicera de los animales, así como un aumento de la resistencia a los parásitos gastrointestinales.
Como novedad, se incorporaron valores genéticos en consumo, eficiencia de conversión de alimento en producto animal y producción de metano.
A través de los índices de selección, que incorporan la dimensión económica de la genética, demuestra un avance constante en la mejora de la productividad, calidad de producto y en la rentabilidad de la genética entregada a los productores consorciados.
Esos logros representan un avance sin precedentes en la mejora genética ovina, posicionando al Crilu y el Uruguay como referente mundial en el sector.
En el marco de esta actividad, también se presentaron tecnologías innovadoras orientadas a mejorar la sustentabilidad de los sistemas ganaderos extensivos. Entre ellas, se destacó el manejo del campo natural (CN) a partir del experimento de largo plazo ubicado en la UEG de INIA Tacuarembó, que viene desarrollado propuestas mejora en los de sistemas pastoreo de CN que permitan mejoras en la productividad, ingreso y manejo de los recursos naturales (biodiversidad, balance de carbono, etc.) en los sistemas ganaderos mixtos, con la producción de terneros de vacas de cría y de lana ultrafina y carne ovina provenientes de borregos de productores del Crilu.
En un proceso de intensificación sostenible, también se presentaron una propuesta de “mejoramiento del campo natural” mediante la incorporación de cultivares de leguminosas de la especie lotus, específicamente diseñados por INIA para las condiciones extensivas del Uruguay.
Esas prácticas no solo potencian la productividad de los sistemas, sino que también promueven la conservación de los recursos naturales y contribuyen a la resiliencia de la ganadería frente a los desafíos ambientales y de los mercados.
Estas iniciativas reflejan el compromiso del Consorcio y el INIA con las tendencias globales de los mercados y de los consumidores, que demandan productos sostenibles y responsables, y ofrecen una salida competitiva a miles de productores ovinos en un escenario de desafíos significativos para la producción nacional.
Evaluaciones externas independientes al Crilu han demostrado que el trabajo del Consorcio generó beneficios directos de más de 50 millones de dólares a nivel productivo, además de impactar positivamente en la generación de empleo y el desarrollo socioeconómico de las zonas rurales más remotas del norte país. También contribuyo al cambio del perfil de la producción de lanas del Uruguay, aumentando la diferenciación y valoración de las lanas que produce el Uruguay. Estas acciones fortalecen toda la cadena textil lanera y abren nuevas oportunidades para los agronegocios, especialmente en las regiones más extensivas del país.
En el marco del convenio de responsabilidad social; los beneficiarios son productores del norte de Uruguay.
Montevideo | Todo El Campo | Con el compromiso de fomentar el desarrollo sostenible de la ganadería extensiva en el norte del Uruguay, el Centro Regional de Investigación en Lanas Ultrafinas (Crilu) ha formalizado un convenio de responsabilidad social que permite a pequeños y medianos productores acceder a carneros Merino de genética ultrafina superior. Esta iniciativa busca potenciar la productividad y el ingreso de los productores, fortaleciendo la competitividad del sector ovino en el país.
Este convenio es el resultado de un esfuerzo conjunto entre el Instituto Plan Agropecuario (IPA), el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) y Crilu. En un modelo de cooperación interinstitucional, las entidades han trabajado en conjunto para garantizar que el material genético, con respaldo científico y tecnológico, le llegue a aquellos productores que de otra manera tienen dificultas para acceder a esta genética superior, promoviendo así la equidad en el sector, promoviendo así la responsabilidad social institucional.
El marco de este acuerdo también contempla capacitaciones y asistencia técnica personalizada para los productores beneficiarios y la divulgación de esta información a otros productores interesados, asegurando que el impacto de esta iniciativa trascienda en el tiempo y genere resultados sostenibles.
La implementación de este convenio reafirma el potencial de la colaboración público-privada en la generación de oportunidades que transformen la realidad de los productores rurales y posiciona a la ganadería extensiva como un pilar fundamental para el desarrollo del Uruguay.
Un avance sin precedentes en la mejora genética ovina, posicionando al Crilu y al Uruguay como referentes mundiales en el sector.
Montevideo | Todo El Campo | Marcando un hito en 24 años de trabajo entre productores e investigadores, el pasado miércoles 11 de diciembre el Consorcio de Innovación Regional de Lanas Ultrafinas del Uruguay (Crilu) celebró la entrega de la destacada generación de carneros 2023 del Núcleo Genético Ultrafino, que tiene base en la Unidad Experimental de Glencoe (UEG), perteneciente a la regional del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) en Tacuarembó.
El Crilu es una organización público-privada cogobernada y cofinanciada por 84 productores consorciados, el INIA y la Sociedad de Criadores de Merino Australiano del Uruguay. En esta oportunidad, el motivo de festejo fue que la generación de carneros entregada marcó un hito histórico, al ser la de mayor peso (65,6 kg) de 12-14 meses de edad y con un diámetro de fibra de 14,5 micras.
Esta información fue acompañada y confirmada de forma científica por valores genéticos (diferencias esperadas de la progenie) muy positivos en aumento de la producción y calidad de lana, características de crecimiento y calidad carnicera de los animales, así como un aumento de la resistencia a los parásitos gastrointestinales. Como novedad, se incorporaron valores genéticos en consumo, eficiencia de conversión de alimento en producto animal y producción de metano.
A través de los índices de selección, que incorporan la dimensión económica de la genética, se ha demostrado un avance constante en la mejora de la productividad, en la calidad de producto y en la rentabilidad de la genética entregada a los productores consorciados. Estos logros representan un avance sin precedentes en la mejora genética ovina, posicionando al Crilu y al Uruguay como referentes mundiales en el sector.
En el marco de esta actividad, también se presentaron tecnologías innovadoras orientadas a mejorar la sustentabilidad de los sistemas ganaderos extensivos. Entre ellas, se destacó el manejo del campo natural a partir del experimento de largo plazo, ubicado en la UEG de INIA Tacuarembó. Allí se vienen desarrollado propuestas de mejora en los sistemas de pastoreo sobre campo natural que permitan optimizar la productividad, el ingreso y el manejo de los recursos naturales en los sistemas ganaderos mixtos, con la producción de terneros de vacas de cría y de lana ultrafina y carne ovina provenientes de borregos de productores del Crilu.
En un proceso de intensificación sostenible, también se presentó una propuesta de mejoramiento del campo natural mediante la incorporación de cultivares de leguminosas de la especie Lotus, específicamente diseñados por INIA para las condiciones extensivas del Uruguay. Estas prácticas no solo potencian la productividad de los sistemas, sino que también promueven la conservación de los recursos naturales y contribuyen a la resiliencia de la ganadería frente a los desafíos ambientales y de los mercados.
Estas iniciativas reflejan el compromiso del consorcio y del INIA, cuyos aportes, según evaluaciones externas independientes, generaron beneficios directos valuados en más de 50 millones de dólares a nivel productivo, además de impactar positivamente en la generación de empleo y en el desarrollo socioeconómico de las zonas rurales más remotas del norte del país. El Crilu también contribuyó al cambio del perfil de la producción de lanas del Uruguay, aumentando la diferenciación y valoración de las lanas que produce el país. Estas acciones fortalecen toda la cadena textil lanera y abren nuevas oportunidades para los agronegocios, especialmente en las regiones más extensivas del territorio nacional.
Se ofertaron 10.288 kg, de los cuales 6.081 kg fueron vellón A, con un valor promedio de diámetro de la fibra de 15,7 micras y con certificación RWS.
Montevideo | Todo El Campo | El Consorcio Regional de Innovación de Lanas Ultrafinas del Uruguay (Crilu) informó los resultados de la reciente licitación de la lana.
La semana pasada la Comisión Directiva de Crilu realizó una licitación -modalidad llamado a precios-, de la producción de lana de las zafras 2022 y 2023, perteneciente al Núcleo Genético Ultrafino de la “Unidad Experimental Glencoe”. De las condiciones planteadas se destacan que la oferta considerara el sistema de pago 90/10 (base sucia) y la forma de pago de 30% a los 30 días y el 70% restante a los 60 días de otorgada la licitación.
Se ofertaron 10.288 kg, de los cuales 6.081 kg fueron vellón A, con un valor promedio de diámetro de la fibra de 15,7 micras y con certificación RWS (Estándar de Lana Responsable).
Las características de cantidad y calidad de lana para ambas zafras se destacan a continuación:
Referencias: DF: diámetro de la fibra (micras), CVD: coeficiente de variación del diámetro (%); FC: factor confort (%); RL: rendimiento al lavado (%); RP: rendimiento al peinado (%); CV: contenido vegetal (%); Y: luminosidad; Y-Z: amarillamiento.
Como resultado de la licitación, se presentaron 2 ofertas. La adjudicación se realizó siguiendo con las bases estipuladas, y el resultado fue la adjudicación para la empresa Estancias Puppo S.A. por un valor de vellón US$ 7,93 y subproductos US$ 1,00 (precio en dólares por kilo base sucia).
De acuerdo con las propiedades textiles evaluadas, se puede considerar que se logró un producto diferenciado y de alto valor, resaltando y confirmado la posibilidad de producir estas lanas en las condiciones productivas de Uruguay.
En el contexto actual del mercado lanero internacional, estos resultados son testimonio del poder de la cooperación entre el sector público y privado, y de la importancia de tener un compromiso entre todos para alcanzar metas comunes entre los productores y sus organizaciones de investigación e innovación.
A PESAR DEL MERCADO INTERNACIONAL, CRILU SIGUE TRABAJANDO.
En los últimos tiempos, el mercado lanero internacional, se ha caracterizado por los bajos precios obtenidos para todas las lanas, inclusive para las lanas superfinas y ultrafinas, más allá que estas siempre tienen mejores precios que otras lanas más gruesas.
En este contexto Crilu, sigue trabajando en conjunto con sus 84 productores, cogobernado y cofinanciado por los productores e INIA, donde los ingresos por la venta de productos y servicios (reproductores, carne ovina, lana y servicios tecnológicos, etc) son reinvertidos en su totalidad en el Consorcio para cumplir con sus cometidos de investigación, desarrollo e innovación (I+D+i) contribuyendo así a las políticas públicas y competitividad dirigidas hacia el sector ovino.
Dentro de estas inversiones, la venta de lana cumple un rol relevante.
CRILU, ALIANZA PÚBLICO PRIVADA.
Crilu es una alianza público/privada sin fines de lucro que fue creada en el año 2010, con el objeto de coordinar y complementar capacidades entre productores, industria lanera textil y organizaciones científico/tecnológicas, para promover el desarrollo sustentable de la producción, industrialización y comercialización de lanas ultrafinas en el Uruguay, contemplando aspectos de innovación, competitividad, desarrollo de capital humano, integración y cooperación entre los actores del agronegocio, demanda de los mercados consumidores, desarrollo regional, de cuidado de los recursos naturales y de inclusión social. Esta organización esta cogobernada por representantes de la Sociedad de Criadores de Merino Australiano del Uruguay (SCMAU), el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), y los directivos electos por los productores consorciados de Crilu, entre ellos, el presidente del consorcio.
Con la base del Proyecto Fino del Uruguay (1998-2010), el Crilu en su primera Fase I (2010-2022), contribuyó con una serie de logros para la cadena textil-lanera del Uruguay, entre los que se destacan: i) Nuevo agronegocio para los ovinos a nivel nacional (las finas y superfinas), ii) Paquete tecnología disponible y probado que aumenta productividad e ingreso de los productores en suelos con escasas alternativas productivas, iii) Se cambio el perfil de la producción de lanas del Uruguay hacia escenarios más competitivos, iv) un impacto socioeconómico directos para 150 productores que generó más de 50 millones de dólares, y v) Se generó una nueva innovación institucional en el sector agropecuario.
En esta fase participaron 42 productores.
A partir del año 2022, se fortaleció el consorcio en una nueva Fase II (2022-2028) con la incorporación de nuevos productores, siendo la mayoría de las regiones ganaderas más extensivas sobre campo natural del Uruguay, alcanzando 84 productores. Nuestra visión es “Contribuir al desarrollo sostenible de los productores de lana y carne Merino de alto valor agregado, mediante la investigación, innovación, desarrollo, articulación y cooperación institucional (público y privada), considerando las demandas de las cadenas de valor, el sector público, mercados y consumidores.
EN CONTEXTO DESAFIANTE; BUENAS NOTICIAS PARA EL SECTOR LANERO NACIONAL