Vázquez, Fratti y Ferber coincidieron en lo perjudicial que sería avalar la venta de Marfrig a Minerva.

Vázquez, Fratti y Ferber coincidieron en lo perjudicial que sería avalar la venta de Marfrig a Minerva.

Ferber y los expresidentes de INAC expresaron sus opiniones en el marco de una actividad realizada en la Expo Melilla.

Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | En la Expo Melilla, los expresidentes del Instituto Nacional de Carnes (INAC) Roberto Vázquez Platero y Alfredo Fratti, participaron junto al presidente actual, Conrado Ferber, del evento “INAC: Orgullo de Uruguay en el mundo. Pasado, presente y futuro de este Instituto clave, en un momento desafiante para el sector”. En el mismo, los exjerarcas y jerarca actual fueron consultados sobre la posible venta de las tres plantas de Marfrig a Minerva, lo que dejaría en manos de ésta última más del 50% de la faena del país.

“UN GRAVE ERROR”

El Ing. Agr. Roberto Vázquez Platero (presidente de INAC entre 2000 y 2005) dijo que si se permite esa comercialización “estaríamos cometiendo un grave error” consistente en “aumentar la concentración de la industria”.

Agregó que “el esfuerzo por que compita la industria es lo único que podemos hacer para defender a los productores frente a los precios que, precisamente, fija la industria”. Paralelamente acotó que desde “hace mucho tiempo” mantiene la posición de que “Estado no se meta en los precios”.

“NO SE PUEDE ESTAR UN AÑO PARA DECIDIR”

Alfredo Fratti (presidió INAC entre 2005 y 2015) dijo que también le “preocupa” lo que vaya a suceder: “A mí no me preocupa el origen de los fondos que compra un frigorífico. No es lo mismo que la tierra, sí me preocupa la concentración y no estamos de acuerdo” con la compra de Minerva.

Sobre el papel desarrollado por la Comisión de Promoción y Defensa de la Competencia, criticó las demoras en expedirse sobre el asunto: “Si estas un año para decir si se hace o no un negocio, no hablemos de certezas” que es lo que reclaman los empresarios.

Igualmente, en Uruguay, “si alguien faena el 50% marca la cancha”, y “esto es una decisión política” sobre el país que queremos. Porque “la carne en Uruguay no es cualquier producto y tiene que ver con nuestra historia, desde Hernandarias para acá es lo que hemos hecho y lo que hemos hecho mejor, y cada vez que indicamos hacer otra cosa nos complica y nos dicen que hay que esperar que el agro mejore basado en la carne”.

Si se realiza la transacción “se genera un precedente”; “si con plata venís y podes comprar lo que quieras en el rubro de la carne, en cualquier otro rubro lo vas a poder hacer también porque ninguno tiene la dimensión que tiene la carne, no solo económico, cultural”.

SE DARÁ “UN DESEQUILIBRIO ENORME QUE VA A CONDICIONAR LA GANADERÍA”.

Conrado Ferber (presidente actual), comentó que “se trata de empresas importantísimas para Uruguay, pero al final del día debemos velar por la libre comercialización y los equilibrios, y acá se da un desequilibrio enorme que va a condicionar la ganadería en caso de aprobarse”.

“Son procesos largos, lleva tiempo porque se afectan intereses muy importantes, hay que ser serios y Uruguay está siendo serios”, dijo explicando por qué la demora sobre el informe de la Comisión que analiza el caso.

“INAC técnica e independientemente analizó y presentó informes para que se tome la mejor decisión”, indicó, y por fuera de la opinión del Instituto precisó su opinión personal: “A mí no me entra en la cabeza que el 50% de la faena pueda estar en mano de nadie, ya el 25% es un límite peligroso”.

La charla sobre INAC fue organizada por la Asociación Rural del Uruguay, El País y Carve.

Paraguay. Complejo cárnico generó más de US$ 300 millones en primer trimestre.

Paraguay. Complejo cárnico generó más de US$ 300 millones en primer trimestre.

En total se enviaron 72.550 toneladas de carne correspondiente a las especies vacuna, porcina y aviar.

Asunción, Paraguay | UGP | Todo El Campo | La exportación de carne y menudencias aportó más de US$ 300 millones a la economía nacional en los primeros tres meses del año, según datos revelados en el informe del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa).

El segmento de carne -que incluye las especies vacuna, porcina y aviar- movilizó un total de US$ 341,2 millones a través del envío de 72.550 toneladas durante los primeros tres meses del año.  En cuanto a menudencias y despojos el acumulado fue de USS 16,7 millones por 11.397 toneladas.

En relación a los subproductos (comestibles y no comestibles) movilizaron US$ 72, 6 millones, con un total de 45.834 toneladas exportadas.

CARNE VACUNA.

Durante el mes de marzo se comercializaron 18.859 toneladas por el valor de US$ 91,5 millones. En el acumulado del trimestre totalizó 69.090 toneladas, lo que indica una disminución del 3,53% en comparación con el primer trimestre del 2023. En valores totalizó US$ 333,1 millones, registrando un aumento del 0,35%.

La carne vacuna llegó a 41 mercados y los principales compradores fueron Chile, Brasil, Taiwán, Israel y Rusia.

Desde la Asociación Rural del Paraguay (ARP) explicaron que en el primer trimestre las exportaciones tuvieron un comportamiento normal con una apreciación del precio por tonelada exportada del 4,0%, mientras que la faena en frigoríficos fue superior en un 5,5% con relación al año anterior, aun teniendo de por medio una vacunación antiaftosa que interrumpe el movimiento fluido de ganado.

DESAFÍOS.

Para el gremio, el principal desafío reside en el eslabón más débil de la cadena de valor, el sector productivo, que desde hace unos años vive una situación crítica. El negocio ganadero siempre fue de baja rentabilidad, pero de mediana seguridad. Sin embargo, en los últimos tiempos, no se logra cubrir los costos de producción y la imprevisibilidad del precio impide cualquier planificación de inversiones, colocando incluso en situación de riesgo financiero la herramienta del confinamiento.

El modelo de negocio en torno al sector cárnico sigue siendo preocupante para los productores ante la constante disconformidad con los precios. Según explicaciones de la industria no se pueden pagar mejores precios, porque los mercados no lo permiten. Esto ocasiona la migración hacia otras actividades productivas y menos compromisos financieros.

PERSPECTIVAS.

El panorama para lo que queda del año es “desalentador” -según la ARP- se percibe una falta de motivación en general en el sector productivo, no hay expectativa de que la situación mejore, por lo que es preocupante el futuro de la ganadería nacional.

Docente de Harvard: “El cerebro necesita carne”, su consumo se vincula con la salud mental.

Docente de Harvard: “El cerebro necesita carne”, su consumo se vincula con la salud mental.

Golpe al veganismo: Médico de Harvard dice que los productos de origen animal son esenciales para la salud mental, pues contiene ingredientes que son difíciles de encontrar en los vegetales.

Montevideo | Todo El Campo | La carne es esencial para evitar la depresión y la ansiedad, según ha revelado una experta en nutrición, lo que supone un golpe para el veganismo. La Dra. Georgia Ede (foto interior), psiquiatra nutricional y metabólica formada en Harvard estudia la relación entre lo que comemos y nuestra salud mental y física.

A pesar del halo de salud que se le ha dado a las dietas veganas en los últimos años, la profesional afirma que renunciar a la carne podría ser perjudicial para la salud mental, porque “el cerebro necesita carne”, dijo la profesional a Kiro News Radio emisora con sede en Seattle (Estados Unidos) y publicó  Daily Mail Online

“Estamos acostumbrados a escuchar que la carne es peligrosa para nuestra salud en general, incluida la salud de nuestro cerebro, y las plantas son realmente la mejor manera de nutrir y proteger nuestros cerebros. Pero la verdad del asunto es que es al revés”. subrayó.

La profesional agregó que la carne es rica en nutrientes como el zinc, la vitamina B12 y colina, que están relacionados con una mejor salud mental y son más difíciles de encontrar en los alimentos veganos.

Agregó que obtener suficiente proteína ha sido durante mucho tiempo una preocupación en torno a las dietas veganas, pero comer carne es más que proteína: “En realidad, se trata menos de proteínas y más de todos los demás nutrientes que se encuentran dentro de la carne”, porque “puedes satisfacer tus necesidades de proteínas a través de una dieta vegana y vegetariana si lo planificas cuidadosamente”.

Las proteínas están formadas por sustancias químicas llamadas aminoácidos, que construyen y reparan los músculos y los huesos. Los productos animales como los huevos, la carne, el queso y el yogur griego son ricos en proteínas, también se pueden encontrar en opciones veganas como lentejas y brócoli. Sin embargo, “muchos de los otros nutrientes esenciales son mucho más difíciles, si no imposibles de obtener de las plantas”, apuntó.

Señaló que la carne es “el único alimento que contiene todos los nutrientes que necesitamos en su forma adecuada y también es el alimento más seguro para nuestros niveles de azúcar e insulina en la sangre”.

Como fue dicho, los nutrientes de la carne incluyen vitamina B12, ácidos grasos omega-3, zinc, colina, hierro y yodo. La vitamina B12, por ejemplo, ayuda a la formación de glóbulos rojos ricos en oxígeno, sin embargo también se ha relacionado con la regulación de la serotonina que mejora el estado de ánimo, y los niveles bajos de serotonina se han relacionado con un mayor riesgo de depresión y ansiedad.

Una revisión en la revista Frontiers in Pharmacology titulada El papel emergente del zinc en la depresión y la psicosis – PMC (nih.gov) encontró que los niveles más bajos de zinc se asociaron con la depresión.

Varios estudios han sugerido que los consumidores de carne tienen una mejor salud mental.

Una revisión sistemática de la abstención de carne y la depresión, la ansiedad y los fenómenos relacionados realizada en 2021 de 18 estudios comparó a quienes comen carne y no comen. La investigación incluyó a 160.257 participantes de 11 a 96 años (el 53% de los cuales eran mujeres), incluidos 149.559 consumidores de carne y 8.584 personas que evitaban la carne.

De ellos, 11 estudios encontraron que las dietas sin carne estaban relacionadas con peores resultados de salud mental. Uno de esos estudios encontró que los vegetarianos tenían un 35,2% de probabilidades de desarrollar depresión mayor, en comparación con el 19,1% de los consumidores de carne.

Además, los vegetarianos tenían un 31,5% de probabilidades de desarrollar un trastorno de ansiedad, en comparación con el 18,4% de los carnívoros.

Un estudio publicado en 2022 encuestó a 14.000 brasileños de entre 35 y 74 años y descubrió que aquellos que seguían una dieta vegana tenían el doble de probabilidades de estar deprimidos, incluso si tenían ingestas de nutrientes similares a las de los carnívoros.

Y un metaanálisis publicado en 2020 y que incluyó a 160.000 consumidores de carne y 8.500 abstemios de carne también encontró que aquellos que eliminaron la carne de su dieta tenían significativamente más probabilidades de estar deprimidos.

Las investigaciones sugieren que las dietas veganas podrían tener otras consecuencias duraderas para la salud.

Un informe de 2023 de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), por ejemplo, analizó más de 500 estudios y concluyó que las fuentes animales de alimentos ofrecen “fuentes cruciales de nutrientes muy necesarios”.

La agencia señaló que estos macro y micronutrientes son difíciles de encontrar «en la calidad y cantidad requeridas» si se sigue una dieta vegana.

Además, la carne, los huevos y la leche son «particularmente vitales» para los niños, los jóvenes y los ancianos, así como para las mujeres embarazadas y lactantes.

Un artículo publicado en 2019 también señaló que una deficiencia de vitamina B12, que es más común en los veganos, podría aumentar el riesgo de accidente cerebrovascular.

Esto se debió a que su ausencia inhibe la eliminación de proteínas del torrente sanguíneo, lo que conduce a la inflamación, lo que a su vez aumenta la probabilidad de que los vasos sanguíneos se dañen. Este es un factor de riesgo clave para el accidente cerebrovascular.

Los adultos necesitan alrededor de 2,4 mg de vitamina B12 al día para funcionar normalmente, dicen las autoridades estadounidenses.

China está en un “cambio de hábitos”, lo que hace caer el precio de cerdo en el mercado interno.

China está en un “cambio de hábitos”, lo que hace caer el precio de cerdo en el mercado interno.

Con una población de 1.440 millones de personas, China consume 57 kgs de carne de cerdo por habitante y por año, lo que coloca al país con el mayor nivel en el mundo.

Montevideo | Todo El Campo | ¿Qué está pasando con la carne de cerdo en China cuya demanda cae y tira los precios al piso con una caída del 16% en lo que va del año? La pregunta la planteó el analista internacional Jorge Castro y él mismo dio la respuesta en una columna en la sección Rural del diario argentino Clarín.

Con el título “Se hunde el precio de la carne de cerdo en China”, Castro explica qué es lo que está sucediendo con ese país donde el cerdo representa el 60% de la carne consumida, y hacia allí va la mitad de la carne de cerdo que produce el mundo anualmente.

Para tener una idea del volumen que está en juego, a fines de 2023 la Asociación Brasilera de Frigoríficos (Abrafrigo) informó que en el tercer trimestre de ese año el consumo de carne de cerdo en China fue de 12,67 millones de toneladas. Agrega que los productores chinos han agrandado sus rebaños con la esperanza de que una recuperación económica más sólida aumente la demanda de carne, pero el consumo ha sido decepcionante.

Volviendo a Castro, el analista argentino sostiene que la caída de la demanda china se debe a “cambios de hábito de la población”.

En 2023 China tenía 423 millones de cabezas de cerdo, o sea “más de la mitad de la población porcina del mundo”, una especie que “fue devastada por la epidemia de ‘fiebre porcina’ que flageló a la República Popular entre 2018 y 2021, en la que se perdieron más de 400 millones de unidades que debieran ser eliminadas al resultar infectadas, lo que significa que adquirió características verdaderamente catastróficas”.

Ese fenómeno hizo que la carne de cerdo, “principal producto de consumo de la dieta popular, haya experimentado extraordinarias oscilaciones, hundiéndose y adquiriendo luego niveles récord sucesivamente”.

La caída de cerdos “en el momento más álgido de la epidemia” llegaron a registros de un “mínimo histórico de 314 millones de cabezas en 2019”. Fue cuando el precio de la carne porcina tocó “un récord histórico a contar desde 1949 con un aumento de más de 60% respecto al promedio de los 10 años previos; y con posterioridad, una vez concluido el flagelo, se hundió a los niveles más bajos de la historia, acentuando un clima de deflación” en China.

Castro se remonta a 1978, a la China de Deng Xiaoping, ya que fue durante su Gobierno y frente a la globalización, que el país “tuvo como primera y fundamental consecuencia un vuelco masivo al consumo de proteínas cárnicas”.

Ahora, la industria tiene como problema “su sobrecapacidad de producción, lo que ha tenido un efecto directo en la volatilidad extrema que caracteriza su precio en el mercado doméstico”.

LA NUEVA CLASE MEDIA CHINA.

“El precio de la carne de cerdo es un componente principal del índice de precios al consumidor (IPC) que es la expresión esencial de la tasa de inflación doméstica, y que el año pasado ascendió a menos de 3% anual”, agrega. En China, en 2023, el precio del cerdo bajó 13,6% al tiempo que cambia “la estructura dietaría de la población, especialmente entre los 500 millones de habitantes de la nueva clase media con niveles de ingresos comparables a los estadounidenses (US$ 35.000 / US$ 45. 000 anuales).

Esta nueva clase media tiene gustos alimentarios “cada vez más sofisticados, y una preocupación creciente por la salud y el sobrepeso”.

Son todos factores que frenan la demanda de la carne de cerdo, empujando los precios domésticos para abajo.

“No hay deflación en China, sino una modificación estructural e irreversible, un cambio de época”, finaliza Castro.

Foto de portada de Rachael Holzman| Pexels.

La ganadería también es un seguro de protección para la salud humana.

La ganadería también es un seguro de protección para la salud humana.

La ganadería bien practicada es una salvaguarda que previene la depredación como la destrucción de especies sensibles; también es una barrera frente a la expansión de virus.

Montevideo | Todo El Campo | La ganadería, además de ser una actividad económicamente rentable para las personas y los países que la practican, es una fuente inigualable de proteínas, fundamental para combatir el hambre en el mundo.

Además, cuando se la realiza con los cuidados de bienestar y salud animal mínimos y de acuerdo a los estándares contemporáneos, protege a la humanidad de enfermedades conocidas como desconocidas. Esas son las conclusiones a las que se llega después de leer uno de los últimos hilos publicados por el veterinario y escritor Juan Pascual Beitia (*) en su cuenta de X.

El profesional hace un recorrido desde la Universidad de Stanford hasta África, haciendo una parada en el gigantesco aeropuerto francés Charles De Gaulle, todo para mostrar que además de alimentación segura y buena, la ganadería es una herramienta clave para proteger la salud humana, porque a la humanidad le gusta la carne y si se llegara a prohibir o reducir a tal punto que fuera insuficiente, proliferarían mercados ilegales, con caza de animales salvajes que poseen una alta carga de patógenos transmisibles, un detalle que no hace falta explicar demasiado porque todos hemos leído sobre cómo el Sida saltó a la especie humano, y más recientemente el Covid.

El siguiente es el hilo del Dr. Pascual, con algunas de las ilustraciones que él mismo publicara. El texto posee pequeñas adecuaciones para Todo El Campo.

A PESAR DE TODO, SEGUIMOS COMIENDO CARNE.

Juan Pascual Beitia | Es evidente que nos gusta comer productos de origen animal: leche, huevos, carne o pescado.

A pesar de la mala prensa de la ganadería el consumo de carne sigue aumentando en Europa y en el mundo, y eso tiene su explicación

Les invito a un viaje desde la Universidad de Stanford hasta el corazón de África, con una parada en el aeropuerto Charles De Gaulle de París. ¿Me acompañan?

Si analizamos la cantidad de proteína que consumimos, ésta puede tener origen animal o vegetal. A nivel mundial, comemos de media más proteína vegetal (50 g/persona/día) que animal (33 g/persona/día). En España 42 gr. de proteína vegetal y 58 gr proteína animal.

A MEJOR NIVEL ADQUISITIVO, MÁS CONSUMO DE CARNE.

Obsérvese que el aumento de la proteína animal ha sido mucho más marcado que el de la proteína vegetal. Parece que hay una correlación entre aumento del PIB o riqueza y consumo de proteínas animales. ¿Mera hipótesis?, vayamos a Stanford para conocer al economista Merril K Benett.

El Ec. Merril K Benett desarrolló la ley de Benett que dice lo siguiente: conforme la capacidad adquisitiva aumenta, se come menos vegetales altos en energía (tubérculos o cereales) y más nutrientes densos como carne.

Fijándonos tan sólo en el poder adquisitivo y la proteína animal, obtenemos la gráfica siguiente.

LA CAZA Y LA SALUD.

¿Pero qué pasa cuando el poder adquisitivo es bajo, pero es posible hacerse con proteína animal? Esta situación la encontramos en numerosos países en los que mucha gente opta por salir a cazar. Vámonos al corazón de África: tan sólo en Camerún, esta actividad ocupa a más de medio millón de personas; en el Congo se consumen por persona/año hasta 51 kg de este tipo de carne; en la cuenca amazónica llega a 63 kg/h/año (1).

Eso supone un doble problema: Por una parte, se pone en riesgo la fauna salvaje y su hábitat; y por otra, se abre la puerta a virus potencialmente muy peligrosos. Varias enfermedades han saltado al ser humano debido a esta caza, por ejemplo el SIDA, ébola o el reciente Covid (2).

Al contrario de lo que ocurre con los animales domésticos que tienen una carga de patógenos transmisibles relativamente baja, los simios, roedores y murciélagos la tienen muy alta.

TERRITORIOS LEJANOS, EN UN MUNDO CADA VEZ MÁS PEQUEÑOS.

Y aunque esos territorios nos parezcan muy lejanos, lo cierto es que todo puede llegar a países como el nuestro. Miles de toneladas de esta carne son detectadas y confiscadas en Estados Unidos o en el aeropuerto Charles De Gaulle en París, como muestra en la siguiente fotografía.

Al gusto por esta carne, se añaden prácticas rituales que la tienen como protagonista.

Por todo lo anterior, mal que les pese a algunos, la ganadería -con adecuado control veterinario- es una salvaguarda que previene este tipo de caza y la destrucción de especies sensibles, así como una barrera frente a la expansión de virus.

Cuando se practica bajo control veterinario, la ganadería es una salvaguarda frente a pandemias porque ¿quién sale a cazar murciélagos pudiendo comprar un pollo por unas pocas monedas?

Y en Europa, a pesar de las campañas, activistas y prensa que se posicionan contra la carne, su consumo en los últimos 10 años ha seguido aumentando.

Foto de portada de @ElizaldeRiffel

REFERENCIAS. (1) Mapeo de la crisis de la carne de animales silvestres en África | Earth.Org | (2) Los cambios globales en las tendencias de la población de mamíferos revelan predictores clave del riesgo de contagio del virus | Actas de la Royal Society B: Ciencias Biológicas (royalsocietypublishing.org)

EL AUTOR. Juan Pascual Beitia es veterinario y autor del libro “Razones para ser omnívoro. Por tu salud y la del planeta”, un libro que indaga en la condición omnívora de los humanos, analiza los grandes desafíos a los que se enfrenta el mundo para erradicar el hambre, estudia la producción de alimentos necesarios para una creciente población, y todo ello desde el obligado respeto al bienestar animal: Razones para ser omnívoro. Por tu salud y la del planeta (n/a): Pascual Beitia, Juan: Amazon.es: Libros

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