En abril el índice de precios de alimentos de la FAO retrocede levemente.

En abril el índice de precios de alimentos de la FAO retrocede levemente.

Después del récord logrado en marzo, el indicador tuvo un ligero paso atrás, informó el organismo. La baja se debe a la caída de los aceites vegetales y los cereales. La carne volvió a subir y marca un nuevo techo histórico.

El monitoreo que mensualmente hace la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) sobre el valor de los alimentos, tuvo un baja en abril del 0,8% y su ubicó en 158,5 puntos su valor promedio, un descenso de 1,2 puntos respecto a marzo que el indicador llegó a su mayor puntaje histórico.

La caída del índice en abril fue liderada por una importante disminución del subíndice de precios de los aceites vegetales, junto con un ligero descenso del subíndice de precios de los cereales. Paralelamente, los subíndices de precios del azúcar, la carne y los productos lácteos registraron un aumento moderado.

CEREALES, BAJARON 0,4%.

El índice de precios de los cereales de la FAO registró en abril un promedio de 169,5 puntos, 0,7 puntos (un 0,4%) por debajo del récord alcanzado en marzo.

Los cereales secundarios registraron una caída del 1,8% en abril, lo cual obedeció a un descenso del 3,0% de los precios del maíz cuando los suministros estacionales procedentes de las cosechas en curso en la Argentina y el Brasil ayudaron a aliviar la presión sobre los mercados.

El sorgo también registró una caída del 0,4%, mientras que la escasez de la oferta empujó un 2,5% al alza los precios de la cebada.

Los precios internacionales del trigo evolucionaron al alza en abril, aunque con una diferencia mínima, incrementándose un 0,2%.

Si bien el bloqueo de los puertos que sigue en pie en Ucrania y la preocupación acerca de la situación de los cultivos de 2022 en los Estados Unidos de América hicieron que los precios se mantuvieran elevados, la subida se vio moderada por el aumento de los envíos de la India, unas exportaciones de la Federación de Rusia mayores de lo previsto y una ligera disminución de la demanda mundial como resultado de los precios elevados.

El arroz tuvo un incremento del 2,3% respecto de los niveles de marzo, sostenidos por una combinación de fuerte demanda local en varios de los países exportadores asiáticos, adquisiciones por parte de compradores del Cercano Oriente y China y contratiempos meteorológicos en las Américas.

PRODUCTOS LÁCTEO: TREPARON 0,9%.

Los productos lácteos subieron 0,9% y se ubicaron en 147,1 puntos promedio, esto es un alza de 1,3 puntos desde marzo, lo que representa el octavo mes consecutivo de aumento y empuja al índice 28,0 puntos (un 23,5%) por encima de su valor de hace un año.

El mes pasado prosiguió la tendencia ascendente de los precios de los productos lácteos, impulsada por la persistente escasez de la oferta mundial, ya que la producción lechera en Europa occidental y Oceanía siguió registrándose por debajo de sus niveles estacionales.

Las cotizaciones internacionales de la manteca fueron las que más subieron, como consecuencia de la escasez de la oferta, en particular los bajos niveles de las existencias, especialmente en Europa occidental, ante el aumento repentino de la demanda de entregas a corto plazo, debido en parte al actual desabastecimiento de aceite de girasol y margarina.

Pese al descenso de las adquisiciones en el extranjero, la constante demanda interna y los bajos niveles de las existencias en Europa empujaron al alza los precios mundiales de la leche desnatada en polvo y del queso.

Por el contrario, los precios de la leche entera disminuyeron moderadamente, debido sobre todo a una desaceleración de la demanda en China.

LA CARNE MARCA UN NUEVO RÉCORD.

La carne llegó a 121,9 puntos de promedio, 2,7 puntos (un 2,2%) arriba de marzo y llegó a un nuevo récord.

La continua fortaleza de los precios derivó de la subida de los precios mundiales de las carnes de aves de corral, cerdo y vacuno.

El aumento de los precios de la carne de aves de corral obedeció a la sólida demanda que se produjo en un contexto de escasez de la oferta mundial como consecuencia de las perturbaciones a las exportaciones procedentes de Ucrania y de los crecientes brotes de gripe aviar en el hemisferio norte.

Los precios de la carne de cerdo siguieron subiendo, aunque de forma menos acusada que en marzo, a causa de la prolongada limitación de la oferta de cerdos de matanza en Europa occidental y la elevada demanda interna en los grandes países productores.

Los valores de la carne de vacuno aumentaron moderadamente, debido al volumen elevado de las exportaciones del Brasil, pese a la escasa oferta de ganado de matanza. Con este aumento, los precios de este tipo de carnes alcanzaron un nuevo récord.

En cuanto a la carne de ovino, los confinamientos relacionados con la pandemia y las demoras en los puertos de China llevaron a una disminución de las adquisiciones de carne por parte del país, lo que hizo que los precios descendieran ligeramente.

ACEITES VEGETALES.

El promedio de los aceites vegetales bajó 5,7% a 237,5 puntos con una pérdida de 14,3 puntos (un 5,7%) respecto del récord registrado en marzo, de todas formas se mantuvo marcadamente por encima del nivel de hace un año.

El descenso se debió a la bajada de los precios mundiales de los aceites de palma, girasol y soja, que compensó con creces la subida de las cotizaciones del aceite de colza.

Los precios internacionales del aceite de palma registraron una caída moderada en abril, al verse deprimidos sobre todo por la atonía de las importaciones mundiales ante los elevados costos, así como por las perspectivas de debilitamiento de la demanda en China. No obstante, la incertidumbre acerca de las disponibilidades exportables de Indonesia, el principal exportador de aceite de palma del mundo, contuvo un mayor descenso de los precios internacionales.

Mientras tanto, los precios mundiales de los aceites de girasol y soja también disminuyeron respecto del mes anterior, lo cual estuvo ligado en gran medida al racionamiento de la demanda a raíz de los precios récord registrados últimamente.

Por el contrario, los precios del aceite de colza se mantuvieron firmes en abril, a causa de la persistente escasez de la oferta mundial.

EL ETANOL IMPULSÓ LA SUBA DEL AZÚCAR.

El indicador de la FAO también se refiere al precio del azúcar que en abril registró un promedio de 121,8 puntos, 3,9 puntos (un 3,3%) más que en marzo.

El incremento de los precios del etanol en el Brasil, sumado al continuo fortalecimiento del real brasileño frente al dólar estadounidense siguió impulsando el aumento de los precios mundiales del azúcar. La preocupación por el lento inicio de la cosecha de 2022 en el Brasil también favoreció la subida.

Parlamento Latinoamericano y Caribeño pide que se tomen acciones urgentes ante el alza en los alimentos.

Parlamento Latinoamericano y Caribeño pide que se tomen acciones urgentes ante el alza en los alimentos.

La declaración también llama a los países a monitorear los precios de los alimentos, y ampliar las medidas de protección social y la cooperación internacional.

El Parlatino, organismo regional, permanente y unicameral, integrado por los parlamentos de los países de América Latina y el Caribe, reclamó que los gobiernos del continente legislen para favorecer a los más vulnerables y solicitó acciones urgentes ante el alza de precios de los alimentos, con lo cual se suma a la alerta de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

La mesa directiva del Parlamento Latinoamericano y Caribeño (Parlatino) lanzó una declaración pública dirigida a sus 23 países miembros, para que actúen con sentido de urgencia ante la histórica alza en el índice de precios de los alimentos de la FAO.

Silvia Giaccoppo, presidenta del organismo multilateral dijo que “debemos aunar esfuerzos para promover leyes y políticas públicas que permitan mitigar los efectos de la subida de precios de los alimentos en nuestra región y en el mundo, enfocándonos en las personas en mayor situación de vulnerabilidad”.

En la declaración, el organismo parlamentario más grande de América Latina y el Caribe afirma que se requieren “soluciones colectivas que permitan no dejar a nadie atrás” ante el alza explosiva de los precios de los alimentos.

En marzo, el índice de precios de los alimentos de la FAO alcanzó promedio de 159,3 puntos, su nivel más elevado desde su creación en 1990. El índice dio un salto gigante en solo un mes, creciendo 12,6% con respecto al nivel de febrero.

Durante la pasada reunión del G20, la FAO solicitó la creación de un Fondo de Financiación de las Importaciones de Alimentos (FFIA) de alcance mundial, con el fin de ayudar a los países más pobres a afrontar la escalada de los precios ocasionada por la guerra en Ucrania.

El FFIA (que también tiene por objeto incrementar la producción y la productividad agrícolas mundiales de manera sostenible), es una de las seis propuestas de políticas presentadas por la FAO en respuesta a la crisis de Ucrania y sus impactos sobre los precios de los alimentos y los fertilizantes.

“El hambre e inseguridad alimentaria incrementó entre 2019 y 2020 en contexto de pandemia. El alza de los precios de alimentos, y los impactos económicos, sociales y ambientales pueden producir un impacto profundo en el hambre y la malnutrición en todas las formas”, indicó la oficial de Políticas de Seguridad Alimentaria de la FAO, Daniela Godoy.

“Por tanto, es más importante que nunca que todos los sectores puedan desarrollar políticas públicas y acciones para la transformación de los sistemas agroalimentarios”, agregó.

MEDIDAS URGENTES CONTENIDAS EN LA DECLARACIÓN.

Parte de las recomendaciones contenidas en la declaración del Parlatino incluyen fortalecer el trabajo del Frente Parlamentario contra el Hambre de América Latina y el Caribe, promover el acceso a los mercados nacionales e internacionales y apoyar la agricultura familiar.

La declaración también llama a los países a monitorear los precios de los alimentos, y ampliar las medidas de protección social y la cooperación internacional.

“Hoy más que nunca es necesario profundizar y fortalecer alianzas como la que existe entre el Parlatino y la FAO para apoyar a los países a crear legislación que les permita reaccionar de forma rápida a crisis como el alza de los precios de los alimentos”, dijo Luis Lobo del Programa España – FAO para América Latina y el Caribe.

La alianza Parlatino-FAO cuenta con el permanente acompañamiento de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid), y el Programa Mesoamérica sin Hambre Amexcid – FAO.

Acceda a la declaración completa del Parlatino: DECLARACIÓN-PARLATINO-SOBRE-ALZA-DE-PRECIOS_220429_110313.pdf (parlamentarioscontraelhambre.org)

FAO también tuvo un “salto gigante” en el precio de los alimentos.

FAO también tuvo un “salto gigante” en el precio de los alimentos.

El índice de precios de los alimentos de la FAO, un indicador que se publica todos los meses, también tuvo “un salto gigante y alcanzó otro máximo histórico en marzo”, dijo la institución internacional en su último reporte.

El índice de precios de los alimentos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) informó que el indicador de marzo subió 12,6% respecto a febrero, posicionándose en 159,3 puntos, es decir, 17,9 puntos más que en el mes anterior. Fue “un salto gigante que lo llevó a un nuevo nivel, el más elevado desde su creación en 1990. El último aumento obedece a los nuevos máximos históricos de los subíndices de los aceites vegetales, los cereales y la carne”. El azúcar y los productos lácteos “también subieron notablemente”.

LOS VALORES DE MARZO: CEREALES SUBIERON 17,1%.

En el índice de precios de la FAO los cereales subieron 17,1% en el valor promedio hasta 170,1 puntos (24,9 puntos más que en febrero), el nivel más elevado registrado desde 1990.

El organismo internacional explicó que las situaciones en el mar Negro como en Estados Unidos incidieron fuertemente en el alza.

“El aumento de este mes obedeció a una subida repentina de los precios mundiales del trigo y los cereales secundarios, impulsada en gran medida por las perturbaciones relacionadas con el conflicto de las exportaciones de Ucrania y, en menor medida, de la Federación de Rusia. La probable pérdida de exportaciones de la región del Mar Negro agravó la ya escasa disponibilidad mundial de trigo”, dice el informe.

Además, “la preocupación sobre la situación de los cultivos en los Estados Unidos de América también contribuyó a que los precios mundiales del trigo subieran marcadamente en marzo, disparándose en un 19,7%”.

Los cereales secundarios subieron en marzo 20,4% llegando a un “récord y los precios del maíz, la cebada y el sorgo alcanzaron su respectivo nivel más elevado registrado desde 1990”.

Para el maíz hay “expectativas de una reducción significativa de las exportaciones de Ucrania, uno de los principales exportadores, además de los elevados costos de la energía y de los insumos, contribuyeron a un aumento intermensual del 19,1% de los precios mundiales. La fortaleza de los mercados de maíz influyó en otros cereales secundarios y los precios del sorgo aumentaron un 17,3%, mientras que las incertidumbres sobre los suministros acentuaron la presión sobre los mercados de cebada, ya de por sí con escasez, haciendo que los precios de la cebada subieran un 27,1% desde febrero”.

Mientras tanto, el valor de marzo del arroz “se mantuvo con poca variación respecto de los niveles de febrero y aun así un 10% por debajo de su valor del año anterior, debido a tendencias contrastantes entre los diversos orígenes y calidades”.

ACEITES VEGETALES: 23,2% DE ALZA.

Loa aceites vegetales en el índice FAO “se situó en un promedio de 248,6 puntos en marzo, lo cual representa un aumento de 46,9 puntos (un 23,2%) respecto de febrero y marca un nuevo récord”.

El alza fue “impulsada por el aumento de los precios de los aceites de girasol, palma, soja y colza”, destacó.

El precio internacional del aceite de girasol aumentó “de forma sustancial en marzo, impulsadas por la disminución de los suministros para la exportación en medio del actual conflicto en la región del mar Negro. Entretanto, los precios de los aceites de palma, soja y colza también subieron marcadamente, como consecuencia de la creciente demanda mundial de importaciones tras las perturbaciones del suministro de aceite de girasol”.

“Mientras que los valores mundiales del aceite de palma recibieron un estímulo adicional a causa de la persistente escasez de la oferta en los principales países productores, los precios del aceite de soja se vieron sostenidos por la preocupación acerca de una disminución de las disponibilidades exportables en América del Sur”.

“Evidentemente, los valores volátiles y más elevados del petróleo crudo también empujaron al alza los precios internacionales de los aceites vegetales”, dijo la FAO.

LÁCTEOS: SÉPTIMO MES DE AUMENTOS.

El promedio de los lácteos fue de 145,2 puntos en marzo, o sea un alza de 3,7 puntos (2,6%) desde febrero. Se dio así “el séptimo mes consecutivo de aumento y empuja al índice 27,7 puntos (un 23,6%) por encima de su valor de hace un año”.

“Los precios de los productos lácteos mantuvieron su tendencia al alza, respaldados sobre todo por la creciente escasez en los mercados mundiales como consecuencia de que la producción lechera en Europa occidental y Oceanía fuera insuficiente para satisfacer la demanda mundial”.

Respecto a la maneca y leches en polvo, “subieron de forma pronunciada, sustentadas por el aumento repentino de la demanda de importaciones respecto de las entregas a corto y largo plazo, especialmente de los mercados asiáticos, y por la elevada demanda interna en Europa occidental”.

Los quesos sufren “una situación de escasez de la oferta debido a la fuerte demanda interna en Europa occidental”, pero “el valor del índice experimentó un ligero descenso como consecuencia de los efectos de las fluctuaciones de los tipos de cambio”.

CARNE: TAMBIÉN ALCANZÓ UN MÁXIMO HISTÓRICO.

El índice de precios FAO de la carne subió 4,8% hasta 120,0, esto es un alza de 5,5 puntos respecto a febrero, con lo cual “también alcanzó un máximo histórico”.

El de marzo fue, para la carne de cerdo, “el aumento mensual más acusado registrado desde 1995, a causa de la escasez de la oferta de cerdos de matanza en Europa occidental y a una subida repentina de la demanda interna con motivo de las próximas festividades de Pascua”.

“Los precios internacionales de la carne de aves de corral se reforzaron, impulsados por la disminución de los suministros en los principales países exportadores tras los brotes de gripe aviar, así como por la imposibilidad de Ucrania de exportar carne de aves de corral en medio del actual conflicto”.

Los precios de la carne de vacuno “también se reforzaron, al persistir la escasez de la oferta de ganado listo para el sacrificio en algunas de las principales regiones productoras mientras que la demanda mundial se mantuvo elevada”.

AZÚCAR.

El precio del azúcar también estuvo al alza, y en el índice FAO llegó los 117,9 puntos, o sea 7,4 puntos (6,7%) más que en febrero, con lo que revirtió la mayor parte del descenso de los tres meses anteriores y alcanzó un nivel que supera en más del 20% el registrado en el mismo mes del año pasado”.

Informe FAO: noviembre registró nuevo incremento en el índice de precios de los alimentos.

Informe FAO: noviembre registró nuevo incremento en el índice de precios de los alimentos.

En noviembre, el índice de precios de los alimentos de la FAO, fue de 134,4 puntos de promedio, es decir, 1,6 puntos (un 1,2%) más que en octubre y 28,8 puntos (un 27,3%) más que en noviembre de 2020.

El último aumento del indicador fue la cuarta subida mensual consecutiva del valor del índice, que alcanzó su nivel más elevado desde junio de 2011, dice la FAO.

Los que más subieron en noviembre fueron los cereales y el de los productos lácteos; bajaron la carne y el de los aceites vegetales disminuyeron ligeramente, respecto a octubre.

CEREALES.

El índice de los cereales en noviembre hizo un promedio de 141,5 puntos, o sea 4,3 puntos (3,1%) más que en octubre y 26,6 puntos (un 23,2%) por encima del nivel de hace un año.

La fuerte demanda combinada con la escasez de la oferta, especialmente de trigo de mayor calidad en los principales países exportadores, siguió empujando al alza por quinto mes consecutivo los precios del trigo, que alcanzaron su nivel más elevado desde mayo de 2011.

La calidad posiblemente menor de las cosechas en curso en Australia, tras unas precipitaciones intempestivas, y la incertidumbre respecto de posibles cambios en las medidas de exportación de la Federación de Rusia también favorecieron la subida.

En cuanto a los cereales secundarios, los precios internacionales de la cebada siguieron subiendo a causa de la escasez de la oferta y los efectos derivados de los mercados de trigo.

Los precios de exportación del maíz subieron ligeramente en noviembre, sostenidos por el ritmo dinámico de las ventas de la Argentina, el Brasil y Ucrania, mientras que la presión estacional en la oferta limitó los precios de exportación en los Estados Unidos de América.

Por el contrario, los precios internacionales del arroz se mantuvieron bastante estables en noviembre, contenidos por el avance de la cosecha en varios países proveedores asiáticos y una dispersa demanda de importaciones.

LÁCTEOS.

El índice de precios de los productos lácteos de la FAO registró en noviembre un promedio de 125,5 puntos que son 4,1 puntos (un 3,4%) más que en octubre y 20,2 puntos (un 19,1%) por encima del nivel registrado en el mismo mes el año pasado.

En noviembre, las cotizaciones internacionales de la manteca y las leches en polvo subieron de forma acusada por tercer mes consecutivo, impulsadas por las escasas disponibilidades exportables a escala mundial y el agotamiento de las reservas, debido a la disminución de las entregas de varios de los grandes países productores de leche de Europa occidental, lo cual coincidió con una producción inferior a lo previsto en Oceanía.

La fuerte demanda mundial de importaciones se mantuvo como resultado de los esfuerzos de los compradores por obtener suministros al contado en previsión de una contracción de los mercados, lo que añadió una presión alcista adicional sobre los precios, pese a la incertidumbre en los mercados respecto de la demanda a corto plazo provocada por las crecientes restricciones sociales relacionadas con la COVID-19.

Las cotizaciones del queso subieron ligeramente, como consecuencia del aumento de la demanda y de las demoras en los envíos que dificultaron las ventas de los proveedores mundiales.

CARNE.

El índice promedio de la carne en noviembre fue de 109,8 puntos, un descenso de 1,0 puntos (un 0,9%) desde octubre y una cifra que, pese a haber disminuido por cuarto mes consecutivo, aún se encuentra 16,5 puntos (un 17,6%) por encima del valor registrado en el mismo mes de hace un año.

En noviembre, las cotizaciones internacionales de la carne de cerdo disminuyeron por quinto mes consecutivo, a raíz de una reducción de las compras por parte de China, especialmente a la Unión Europea.

Las cotizaciones de la carne de ovino también disminuyeron bruscamente por el aumento de los suministros exportables, principalmente en Australia.

Los precios internacionales de la carne de bovino permanecieron estables, ya que el descenso de las cotizaciones de la carne del Brasil se vio compensado por el aumento de los valores de exportación en Australia, el cual obedeció al bajo nivel de ventas del ganado destinado a sacrificio ante la gran demanda de reconstitución de la cabaña ganadera.

Los precios de la carne de aves de corral también se mantuvieron fundamentalmente estables, ya que la oferta mundial parecía suficiente para satisfacer la demanda pese a las limitaciones a las que se enfrentaba, en particular la escasez de contenedores para el transporte y la gripe aviar en Asia y Europa.

ACEITES VEGETALES.

El índice de precios de los aceites vegetales de la FAO se situó en noviembre en un promedio de 184,6 puntos, lo que supone un ligero descenso (de 0,3 puntos o del 0,2%) respecto del récord registrado el mes anterior.

El ligero descenso reflejó valores algo inferiores en el caso de los aceites de soja y colza, mientras que las cotizaciones del aceite de palma permanecieron prácticamente invariadas.

Los precios internacionales del aceite de palma se mantuvieron firmes en noviembre, sometidos a una presión a la baja ligada a la creciente preocupación por los efectos de un resurgimiento de los casos de la enfermedad por coronavirus (COVID-19), la cual se vio compensada en gran medida por el apoyo derivado de la expectativa de desaceleración de la producción en los principales países productores.

En cuanto a los aceites de soja y colza, los precios mundiales mostraron un moderado retroceso, viéndose en general amortiguados por el racionamiento de la demanda.

Mientras tanto, el descenso de los valores del crudo también influyó en los precios de los aceites vegetales.

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