Hoy se celebra el Día Internacional contra la pérdida y el desperdicio de alimentos.

Hoy se celebra el Día Internacional contra la pérdida y el desperdicio de alimentos.

“Uruguay puede producir para 20 veces la cantidad de sus habitantes, pero debemos hacerlo en forma sostenible”, dijo el ministro Peña.

Ya está en funcionamiento el Comité Nacional para la Prevención y Reducción de las Pérdidas y los Desperdicios de Alimentos (PDA) que liderará el Ministerio de Ambiente con la secretaría técnica de la Organización de la Alimentación y la Agricultura (FAO), y administrará y financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). El relanzamiento del Comité se concretó en el marco de un nuevo Día Internacional de la Concientización sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos, que se celebra este jueves 29 de setiembre.

El ministro de Ambiente, Adrián Peña, dijo que “el desperdicio de alimentos es un problema de ineficiencia, productivo y económico, pero además es un problema ético y de inequidad” porque hay “800 millones de personas en el mundo sufren inseguridad alimentaria”.

“Uruguay puede producir para 20 veces la cantidad de sus habitantes, pero debemos hacerlo en forma sostenible”, agregó el jerarca.

En Uruguay se pierde o desperdicia, por año 1 millón de toneladas, o sea el 11% del total de alimentos disponibles para el consumo humano.

PÉRDIDA Y DESPERDICIO.

La FAO define y explica los conceptos de pérdidas y desperdicios de alimentos.

Las pérdidas de alimentos se producen al inicio de la cadena, desde la producción agropecuaria y la cosecha de vegetales, el sacrificio o la captura de animales hasta que los alimentos llagan al minorista, pero sin incluirlo”.

El desperdicio de alimentos se produce en la venta al por menor y en el consumo, doméstico y de servicios gastronómicos públicos o privados, en los últimos eslabones de la cadena alimentaria”.

Uruguay pierde el 11% del total de alimentos disponibles para consumo humano, cerca de 1 millón de toneladas al año.

Uruguay pierde el 11% del total de alimentos disponibles para consumo humano, cerca de 1 millón de toneladas al año.

Nuestro país se moviliza contra la pérdida y el desperdicio de alimentos. El país contará con un ámbito interinstitucional para coordinar la lucha contra pérdidas y desperdicios alimentarios.

El lunes 26 de setiembre quedará reactivado el Comité Nacional para la Prevención y Reducción de las Pérdidas y los Desperdicios de Alimentos en lo que será la apertura de una semana de actividades en el marco Día Internacional de la Concientización sobre la Pérdida y el Desperdicio de Alimentos, declarado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) cada 29 de setiembre.

Liderado por el Ministerio de Ambiente, con secretaría técnica de la Organización de la Alimentación y la Agricultura (FAO) y financiamiento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Comité Nacional para la Prevención y Reducción de las Pérdidas y los Desperdicios de Alimentos (PDA) en Uruguay quedará oficialmente conformado este lunes, en el marco de una actividad de lanzamiento prevista en la Torre Ejecutiva de 15.30 a 18.30 horas y que contará con la participación de: Adrián Peña, ministro de Ambiente; Fernando Cuenin, jefe de Operaciones del BID; Gonzalo Kmaid, asistente representante de Programa y Oficial a Cargo de la FAO; Natalia Basso, coordinadora de Gestión de Calidad del Ministerio de Agricultura Ganadería y Pesca de Argentina; Chiara Fioretto y Cynthia Lima, ambas del Ministerio de Ambiente.

PÉRDIDA DE ALIMENTOS DESDE EL INICIÓ DE LA PRODUCCIÓN.

Las pérdidas de alimentos se producen al inicio de la cadena, desde la producción agropecuaria y la cosecha de vegetales, el sacrificio o la captura de animales hasta que los alimentos llagan al minorista, pero sin incluirlo.

El desperdicio de alimentos se produce en la venta al por menor y en el consumo, doméstico y de servicios gastronómicos públicos o privados, en los últimos eslabones de la cadena alimentaria.

La reducción de las pérdidas y desperdicios de alimentos es una prioridad global acordada en los Objetivos del Desarrollo Sostenible (ODS) definida en 2015 y acordada entre todos los países miembros de la Organización de Naciones Unidas.

La meta 12.3 del ODS 12 Producción y Consumo Sostenible propone: “reducir a la mitad el desperdicio de alimentos per cápita mundial en la venta al por menor y a nivel de los consumidores y reducir las pérdidas de alimentos en las cadenas de producción y suministro, incluidas las pérdidas posteriores a la cosecha”.

Uruguay no es ajeno a la problemática asociada a las PDA, ya que las primeras estimaciones con respecto a la generación de Pérdidas y Desperdicios de Alimentos indican que aproximadamente el 11% del total de alimentos disponibles para consumo humano se pierde o se desperdicia anualmente, lo que equivale a cerca de 1 millón de toneladas al año.

OTRAS ACTIVIDADES.

Además del relanzamiento del Comité, la FAO organiza desde su sede regional en Santiago de Chile un seminario virtual de Conmemoración del Día Internacional, el mismo jueves 29 de setiembre de 12.00 a 13.30 horas de Uruguay, con participación del representante para América Latina y el Caribe y subdirector general de la FAO, el uruguayo Mario Lubetkin, y el intendente de Canelones, Yamandú Orsi, en ejercicio de la presidencia protempore de la Red de Ciudades Intermedias y sistemas agroalimentarios.

Además, el viernes 30 está prevista una actividad en la Unidad Agroalimentaria Metropolitana (UAM), en la que participará el ministro de Ambiente, junto a autoridades y referentes de la FAO, la Intendencia de Montevideo y la UAM.

También el viernes, se realiza el lanzamiento del Concurso Nacional de Recetas “Cocina sin desperdicios”, en el que la FAO participa como jurado, a través de una especialista regional.

Este conjunto de actividades se enmarca en la semana de Concientización sobre Pérdidas y Desperdicio de Alimentos en Uruguay, impulsada por el Ministerio de Ambiente, con apoyo de la FAO y el BID.

La agenda completa está disponible en el enlace a continuación: Lanzamiento Comité Nacional para la Prevención y Reducción de Pérdidas y Desperdicios de Alimentos (PDA) en Uruguay | Ministerio de Ambiente (www.gub.uy)

Nutricionista chilena: La leche llamada vegetal aporta hasta 6 veces menos proteína que los lácteos que intenta imitar.

Nutricionista chilena: La leche llamada vegetal aporta hasta 6 veces menos proteína que los lácteos que intenta imitar.

La leche tiene propiedades especiales y es capaz de prevenir enfermedades complejas, cosa que no logran las bebidas que suelen ser llamadas leche vegetal.

Las bebidas de origen vegetal que utilizan el nombre genérico de leche, y cuyo volumen de ventas se ha disparado en el último lustro, aportan cinco o seis veces menos proteínas de alto valor biológico que los lácteos, dijo la nutricionista Carla Leiva, académica de la Pontificia Universidad Católica (Chile), quien advirtió que las proteínas que entrega la leche no pueden ser reemplazadas por este tipo de productos.

En Chile, la última Encuesta Nacional de Consumo Alimentario indicó que el 95% de la población requiere modificaciones importantes en su dieta para hacerla más saludable. A esto se suma la falta de vitamina D en la población, que puede ser suministrada gracias a la leche. En ese país, uno de los mayores productores de leche del cono sur, la población consume 30 litros menos que la recomendación de la FAO.

La leche es un alimento completo que tiene propiedades benéficas para la salud, que van más allá de las nutricionales (vitaminas, proteínas, minerales, y otros). De hecho, puede prevenir el cáncer y otras enfermedades, según diversos estudios, como el de World Cancer Research Fund que concluye que existe una fuerte evidencia de que los lácteos tienen un rol protector contra el cáncer de colon.

Nicolás Pizarro, investigador del chileno Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) y parte del Comité Científico de Lácteos del Programa “Gracias a la Leche”, explica que este producto es muy relevante para las personas y que debería consumirse mucho más.

El especialista comenta que la leche tiene en su composición ácido linoleico conjugado (CLA por sus siglas en inglés), que es una sustancia funcional para la alimentación humana.

“Los compuestos funcionales causan un efecto positivo que va más allá de la nutrición. Y este ácido graso produce efectos que son anticancerígenos, antiinflamatorios, anti diabetes, anti artritis, anti asma, entre otros”, destaca.

“Estamos en promedio cerca de los 160 litros de leche al año por persona”, un nivel bajo considerando las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), agregó.

El especialista indica que los niños es el segmento que más se consume lácteos, ya sea en leche, postre o todo tipo de quesos, pero con la adultez va decreciendo.

LAS LECHES QUE NO SON LECHE.

Las bebidas de origen vegetal que utilizan el nombre genérico de leche (sin serlo), aportan cinco o seis veces menos proteínas de alto valor biológico que los lácteos. Así lo explicó la nutricionista Carla Leiva, académica de la Pontificia Universidad Católica, quien advirtió que las proteínas de la leche no pueden ser reemplazadas por este tipo de productos.

La leche y sus derivados son fundamentales para que los seres humanos tengan una dieta equilibrada. Son, en este sentido, un alimento de alto valor biológico. Las proteínas con esta condición son fundamentales, por ejemplo, para los niños, entre ellas vitaminas del complejo A, la B y la D, también el calcio, dijo.

Los sustitutos no son leche, porque el reglamento sanitario chileno de alimentos declara que la leche es todo aquel alimento producido por mamíferos”, sostuvo la académica, que aclaró que la soja es buena fuente de proteínas.

Esos sustitutos vegetales, “cuando vemos el detalle de la información nutricional, especialmente de sus proteínas, nos damos cuenta de que el jugo de almendra, de coco o arroz, contienen un bajo aporte de proteínas. De hecho, ni siquiera alcanzan a un gramo por 100 ml., lo cual es realmente un bajo aporte”, advirtió.

DESINFORMACIÓN QUE NOS HACE MAL.

La nutricionista de la PUC apuntó que, en la actualidad, también se han multiplicado los mensajes de desinformación, como que la leche no es buena para la salud o que no está “diseñada” para los seres humanos. “Si bien los mamíferos estamos genéticamente creados para ser alimentados por leche materna, esto es especialmente importante los primeros años de vida del niño. Luego, la leche, la carne y el huevo, son una excelente fuente de proteínas de alto valor biológico para los seres humanos”, añadió la académica.

El valor nutricional de los lácteos contribuye al desarrollo integral y a prevenir condiciones tanto de salud como de carácter social, puntualizó Carla Leiva.

La leche, contiene los 20 aminoácidos que necesitamos los humanos para sintetizar proteínas, especialmente los aminoácidos esenciales considerados limitantes de la síntesis proteica cuando no están presentes. A diferencia de otros alimentos como lentejas o cereales que sí tienen aminoácidos limitantes y que por tanto no permiten por si solas llegar a un score de aminoácidos del 100% como si posee la leche”, destaca.

La especialista aseguró que evidencia reciente da cuenta de que incluso podemos aumentar masa muscular a través de una dieta que incluya las porciones adecuadas de proteínas a través de productos lácteos. Por eso, lo califica como “un tremendo vehículo” para mantener a la población saludable, en especial a aquellos más vulnerables, como las personas mayores. En el caso de los adolescentes, en tanto, el consumo de productos lácteos tendrá impactos a largo plazo.

En base a artículo de El Mostrador, medio digital chileno; con adaptaciones para Todo El Campo. Artículo original difundido por la Asociación de Productores de Leche de la Región de Los Ríos, Chile.

Uruguay desperdicia 1 millón de toneladas de alimentos por año.

Uruguay desperdicia 1 millón de toneladas de alimentos por año.

En Uruguay el 11% de los alimentos disponibles para consumo humano se pierde o desperdicia cada año, lo que represente cerca de 1 millón de toneladas anuales. Para corregirlo, el Parlamento y la FAO colaboran para reducir las pérdidas.

Cuatro expertos de la Organización de Naciones Unidas para América Latina y el Caribe (FAO) aportaron datos para legislar en reducción de pérdidas y desperdicio de alimentos en la Comisión Especial de Derecho a la Alimentación del Parlamento uruguayo.

Las pérdidas y desperdicios de alimentos representan un desafío en el trabajo de los países para transformar los sistemas agroalimentarios, especialmente en un contexto de alza de precios de los alimentos y aumento del hambre e inseguridad alimentaria a nivel global”, indicó la oficial superior de Políticas de FAO para América Latina y el Caribe, Daniela Godoy.

La gran mayoría de los uruguayos no somos conscientes de lo que significa y el grado de importancia que tiene el desperdicio de alimentos en nuestro país. Capaz que el principio de todo, sabiendo lo que queremos lograr, es que tenemos que tratar de comunicar por qué tenemos un problema para después pensar en la solución”, declaró el Coordinador del Frente Parlamentario contra el Hambre de Uruguay y presidente de la Comisión, el diputado Armando Castaingdebat.

Para la FAO, las pérdidas de alimentos hacen referencia a la disminución de la cantidad o calidad de los alimentos como consecuencia de las decisiones y acciones de los proveedores de alimentos en la cadena, sin incluir la venta al por menor, los proveedores de servicios alimentarios y los consumidores.

En tanto, los desperdicios de alimentos son la disminución de la cantidad o calidad de los alimentos como resultado de las decisiones y acciones de los minoristas, los servicios alimentarios y los consumidores.

Reducir las pérdidas y desperdicios de alimentos debe ser una prioridad en la agenda global y en la de los países de América Latina y el Caribe, porque no solo tiene efectos en la inseguridad alimentaria, también tiene graves consecuencias sociales y económicas, y un gran impacto ambiental” precisó la especialista de la FAO en Pérdidas y Desperdicio de Alimentos, Sara Granados.

También estuvieron presentes para brindar elementos para el trabajo de la comisión, varios integrantes del equipo de la FAO en Uruguay que siguen este tema y, de manera virtual, otros miembros del equipo regional de la organización.

Pérdidas y desperdicios de alimentos en Uruguay: US$ 600 millones.

La experiencia internacional sugiere que reducir la pérdida y desperdicio de alimentos contribuye a mejorar el acceso económico a los alimentos y por lo tanto fortalece la seguridad alimentaria.

La información disponible sobre este tema en el país fue elaborada por la Fundación Ricaldoni a iniciativa de la FAO.

Un estudio publicado en 2017 establece que el volumen de pérdidas y desperdicios de alimentos están en el entorno del 11% de la oferta de alimentos disponible para consumo humano. Esto representa alrededor de 1 millón de toneladas por año, con un valor estimado de 600 millones de dólares, con base en la materia prima.

Además, el estudio publicado por la FAO indica que el 66% de las pérdidas y desperdicios se produce en las etapas de producción y poscosecha. En cuanto a al volumen de esas pérdidas por producto, se estableció que se trata de un 25% de cereales, 20% de lácteos, 19% de caña de azúcar, 15% de oleaginosos, 12% de frutas y hortalizas y 8% carne.

Los últimos datos del Estado de la Seguridad alimentaria y la nutrición relativos a Uruguay indican que la prevalencia de subalimentación (o hambre) pasaron de 3,9% en el periodo 2004-2006 a estar por debajo del 2,5 en 2018-2020 y la inseguridad alimentaria grave se redujo levemente de 6,8 % en 2014-16 a 6,7% en 2018-2020.

Sin embargo, la inseguridad alimentaria moderada o grave aumentó de 21,6% en 2014-16 a 23,5% de la población en 2018-2020.

En abril el índice de precios de alimentos de la FAO retrocede levemente.

En abril el índice de precios de alimentos de la FAO retrocede levemente.

Después del récord logrado en marzo, el indicador tuvo un ligero paso atrás, informó el organismo. La baja se debe a la caída de los aceites vegetales y los cereales. La carne volvió a subir y marca un nuevo techo histórico.

El monitoreo que mensualmente hace la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) sobre el valor de los alimentos, tuvo un baja en abril del 0,8% y su ubicó en 158,5 puntos su valor promedio, un descenso de 1,2 puntos respecto a marzo que el indicador llegó a su mayor puntaje histórico.

La caída del índice en abril fue liderada por una importante disminución del subíndice de precios de los aceites vegetales, junto con un ligero descenso del subíndice de precios de los cereales. Paralelamente, los subíndices de precios del azúcar, la carne y los productos lácteos registraron un aumento moderado.

CEREALES, BAJARON 0,4%.

El índice de precios de los cereales de la FAO registró en abril un promedio de 169,5 puntos, 0,7 puntos (un 0,4%) por debajo del récord alcanzado en marzo.

Los cereales secundarios registraron una caída del 1,8% en abril, lo cual obedeció a un descenso del 3,0% de los precios del maíz cuando los suministros estacionales procedentes de las cosechas en curso en la Argentina y el Brasil ayudaron a aliviar la presión sobre los mercados.

El sorgo también registró una caída del 0,4%, mientras que la escasez de la oferta empujó un 2,5% al alza los precios de la cebada.

Los precios internacionales del trigo evolucionaron al alza en abril, aunque con una diferencia mínima, incrementándose un 0,2%.

Si bien el bloqueo de los puertos que sigue en pie en Ucrania y la preocupación acerca de la situación de los cultivos de 2022 en los Estados Unidos de América hicieron que los precios se mantuvieran elevados, la subida se vio moderada por el aumento de los envíos de la India, unas exportaciones de la Federación de Rusia mayores de lo previsto y una ligera disminución de la demanda mundial como resultado de los precios elevados.

El arroz tuvo un incremento del 2,3% respecto de los niveles de marzo, sostenidos por una combinación de fuerte demanda local en varios de los países exportadores asiáticos, adquisiciones por parte de compradores del Cercano Oriente y China y contratiempos meteorológicos en las Américas.

PRODUCTOS LÁCTEO: TREPARON 0,9%.

Los productos lácteos subieron 0,9% y se ubicaron en 147,1 puntos promedio, esto es un alza de 1,3 puntos desde marzo, lo que representa el octavo mes consecutivo de aumento y empuja al índice 28,0 puntos (un 23,5%) por encima de su valor de hace un año.

El mes pasado prosiguió la tendencia ascendente de los precios de los productos lácteos, impulsada por la persistente escasez de la oferta mundial, ya que la producción lechera en Europa occidental y Oceanía siguió registrándose por debajo de sus niveles estacionales.

Las cotizaciones internacionales de la manteca fueron las que más subieron, como consecuencia de la escasez de la oferta, en particular los bajos niveles de las existencias, especialmente en Europa occidental, ante el aumento repentino de la demanda de entregas a corto plazo, debido en parte al actual desabastecimiento de aceite de girasol y margarina.

Pese al descenso de las adquisiciones en el extranjero, la constante demanda interna y los bajos niveles de las existencias en Europa empujaron al alza los precios mundiales de la leche desnatada en polvo y del queso.

Por el contrario, los precios de la leche entera disminuyeron moderadamente, debido sobre todo a una desaceleración de la demanda en China.

LA CARNE MARCA UN NUEVO RÉCORD.

La carne llegó a 121,9 puntos de promedio, 2,7 puntos (un 2,2%) arriba de marzo y llegó a un nuevo récord.

La continua fortaleza de los precios derivó de la subida de los precios mundiales de las carnes de aves de corral, cerdo y vacuno.

El aumento de los precios de la carne de aves de corral obedeció a la sólida demanda que se produjo en un contexto de escasez de la oferta mundial como consecuencia de las perturbaciones a las exportaciones procedentes de Ucrania y de los crecientes brotes de gripe aviar en el hemisferio norte.

Los precios de la carne de cerdo siguieron subiendo, aunque de forma menos acusada que en marzo, a causa de la prolongada limitación de la oferta de cerdos de matanza en Europa occidental y la elevada demanda interna en los grandes países productores.

Los valores de la carne de vacuno aumentaron moderadamente, debido al volumen elevado de las exportaciones del Brasil, pese a la escasa oferta de ganado de matanza. Con este aumento, los precios de este tipo de carnes alcanzaron un nuevo récord.

En cuanto a la carne de ovino, los confinamientos relacionados con la pandemia y las demoras en los puertos de China llevaron a una disminución de las adquisiciones de carne por parte del país, lo que hizo que los precios descendieran ligeramente.

ACEITES VEGETALES.

El promedio de los aceites vegetales bajó 5,7% a 237,5 puntos con una pérdida de 14,3 puntos (un 5,7%) respecto del récord registrado en marzo, de todas formas se mantuvo marcadamente por encima del nivel de hace un año.

El descenso se debió a la bajada de los precios mundiales de los aceites de palma, girasol y soja, que compensó con creces la subida de las cotizaciones del aceite de colza.

Los precios internacionales del aceite de palma registraron una caída moderada en abril, al verse deprimidos sobre todo por la atonía de las importaciones mundiales ante los elevados costos, así como por las perspectivas de debilitamiento de la demanda en China. No obstante, la incertidumbre acerca de las disponibilidades exportables de Indonesia, el principal exportador de aceite de palma del mundo, contuvo un mayor descenso de los precios internacionales.

Mientras tanto, los precios mundiales de los aceites de girasol y soja también disminuyeron respecto del mes anterior, lo cual estuvo ligado en gran medida al racionamiento de la demanda a raíz de los precios récord registrados últimamente.

Por el contrario, los precios del aceite de colza se mantuvieron firmes en abril, a causa de la persistente escasez de la oferta mundial.

EL ETANOL IMPULSÓ LA SUBA DEL AZÚCAR.

El indicador de la FAO también se refiere al precio del azúcar que en abril registró un promedio de 121,8 puntos, 3,9 puntos (un 3,3%) más que en marzo.

El incremento de los precios del etanol en el Brasil, sumado al continuo fortalecimiento del real brasileño frente al dólar estadounidense siguió impulsando el aumento de los precios mundiales del azúcar. La preocupación por el lento inicio de la cosecha de 2022 en el Brasil también favoreció la subida.

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