Es importante la “vigilancia, el monitoreo continuo de riesgos y los enfoques basados en la ciencia y en el riesgo que anticipen amenazas emergentes antes de que se agraven”.
Montevideo | Todo El Campo | “La fiebre aftosa continúa representando una amenaza grave y en evolución para la sanidad animal, la seguridad alimentaria, los medios de vida y el comercio internacional”, advirtió la Organización Mundial de la Salud Animal (OMSA) en un reciente artículo al que accedió Todo El Campo.
La institución de la salud animal en el mundo hizo referencia a “la cepa SAT 1 que se ha expandido más allá de su rango histórico en África, provocando brotes en países previamente libres de la enfermedad, incluidos algunos del África meridional, Asia, Europa y Oriente Medio”. Ante “la naturaleza dinámica de esta situación epidemiológica” es que se “subraya la necesidad de mantener una vigilancia global constante y de adoptar acciones adaptadas”.
Es importante la atención y la “notificación transparente, oportuna y precisa de los brotes de fiebre aftosa”. Más que importante la OMSA recalca que “es esencial para salvaguardar la sanidad animal a nivel mundial”, entendiendo que “la notificación temprana permite una rápida evaluación de riesgos y respuestas coordinadas, fortalece la confianza entre los socios comerciales y facilita la movilización oportuna de apoyo técnico”.
También son importantes la “vigilancia, el monitoreo continuo de riesgos y los enfoques basados en la ciencia y en el riesgo que anticipen amenazas emergentes antes de que se agraven”.
“Mantener la vigilancia y la transparencia es una responsabilidad compartida, fundamental para reducir el impacto de la fiebre aftosa y proteger la sanidad animal, los medios de vida y la seguridad alimentaria en todo el mundo”, enfatiza.
RECOMENDACIONES DE OMSA A SUS MIEMBROS.
A la luz de la evolución de la situación epidemiológica asociada al virus de la FA serotipo SAT 1, la OMSA recomienda a los países que la integran:
- Actualizar las evaluaciones de riesgo nacionales y regionales de la FA, teniendo en cuenta la distribución cambiante del SAT 1, los movimientos de animales y las rutas comerciales, y adoptar medidas proporcionales de mitigación de riesgos basadas en la ciencia, en consonancia con el Código Terrestre.
- Reforzar la vigilancia clínica y la capacidad diagnóstica, especialmente en las áreas con mayor riesgo de introducción del virus, para garantizar la detección temprana y una respuesta rápida.
- Realizar de forma periódica la caracterización del virus y su genotipificación en las zonas afectadas para monitorear su evolución, detectar tempranamente la incursión del serotipo SAT1 y respaldar la toma de decisiones basada en evidencia.
- Revisar y, cuando corresponda, ajustar las estrategias de vacunación y la composición antigénica para asegurar su eficacia continua frente a las cepas circulantes, así como controlar la calidad de las vacunas.
- Fortalecer la preparación y la planificación de contingencias, incluyendo la colaboración con otras autoridades nacionales involucradas en la respuesta a emergencias y la realización periódica de ejercicios de simulación para garantizar la implementación eficaz de las medidas.
- Coordinar con los Miembros vecinos y las redes regionales para apoyar una respuesta rápida y proporcional.

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