El presidente y la directora del Sistema Ganadero Extensivo de INIA Uruguay, asistieron al evento y presentaron datos de la investigación nacional en producción animal sostenible.

Montevideo | Todo El Campo | El Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) presentó los principales avances, desafíos y prioridades de la investigación uruguaya en ganadería sostenible, en el marco del XXI Encuentro de los Institutos de Investigación Agropecuaria (INIA) de Iberoamérica. Convocados por el eje temático de la sostenibilidad en la producción animal, representantes de organismos de investigación agropecuaria, universidades e instituciones internacionales asistieron al encuentro, que tuvo lugar en Cartagena de Indias (Colombia).

La actividad fue organizada por el Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria y el Consejo Superior de Investigaciones Científicas de España, con la colaboración de Agrosavia y el Fondo Regional de Tecnología Agropecuaria. La participación uruguaya estuvo encabezada por el presidente y la directora del Sistema Ganadero Extensivo de INIA, Miguel Sierra y Elly Navajas, respectivamente.

En el espacio dedicado a Uruguay, Sierra explicó la misión de INIA, sus principales prioridades en agenda y su rol en el ecosistema de ciencia, innovación y tecnología nacional y mundial. Luego dio paso a Navajas, quien compartió datos concretos sobre el papel estratégico de la ganadería en el país, las líneas de investigación impulsadas por INIA y las prioridades para los próximos años en materia de producción animal sostenible.

La directora del Sistema Ganadero Extensivo de INIA explicó que en Uruguay la producción vacuna y ovina representan alrededor del 4% del Producto Bruto Interno, el 10% de la economía total y cerca del 25% de las exportaciones. Además, involucra a 44.677 productores y genera el 5% del empleo nacional y el 60% del empleo agropecuario.

A nivel ambiental, subrayó el valor de los sistemas pastoriles uruguayos, desarrollados mayoritariamente sobre campo natural y remarcó que “el 69% del país está sobre pastizales naturales en el bioma Pampa”, un ecosistema “esencial para la conservación de 3.300 especies nativas y hábitat de más 500 especies de aves”.

Explicó que el desafío de la investigación agropecuaria uruguaya es generar conocimiento y tecnologías que permitan aumentar la producción sin incrementar las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), preservando los servicios ecosistémicos. “Uruguay incorporó metas específicas asociadas a la reducción de la intensidad de emisiones de metano, es decir a reducir las emisiones por kilo de carne producida”, detalló.

En este contexto, INIA ha fortalecido líneas de investigación orientadas a la evaluación ambiental de sistemas productivos, la intensificación sostenible, la integración de genética y manejo, y el desarrollo de herramientas digitales para facilitar la toma de decisiones.

LOS AVANCES Y LAS PRIORIDADES.

Entre los avances, Navajas mencionó la consolidación de la Plataforma Agroambiental de INIA, integrada por experimentos de largo plazo orientados a evaluar impactos acumulativos del manejo en producción y ambiente, y la evaluación del impacto de la nutrición y el manejo para la reducción de la intensidad de emisiones de GEI en condiciones pastoriles y de confinamiento.

También destacó el desarrollo de plataformas de fenotipado en eficiencia de conversión y emisiones de metano en ovinos y bovinos, conectadas con los sistemas nacionales de evaluación genética; y la implementación del enfoque de ganadería regenerativa en campo natural, incluyendo producción y servicios ecosistémicos con valor diferencial en mercados de lanas finas.

Sobre las prioridades del Instituto a mediano y largo plazo, señaló que el Plan Estratégico Institucional (PEI) 2026-2030 plantea áreas estratégicas orientadas a la mejora de la productividad y resiliencia de los sistemas ganaderos, la reducción de la huella ambiental, la cuantificación de indicadores ambientales a escala predial y nacional, y el desarrollo de factores de emisión adaptados a las principales tipologías productivas del país.

El Instituto también priorizó en su PEI la gestión sostenible de la base forrajera, incluyendo el desarrollo de materiales forrajeros con aporte a la reducción de emisiones y a la adaptación climática; la investigación de herramientas genómicas para reducir emisiones de metano; la identificación de estrategias nutricionales con impacto favorable en producción y emisiones, y el manejo integrado de la salud animal para responder a los desafíos actuales.

“Este encuentro constituye una oportunidad para reafirmar que la sostenibilidad ganadera es una condición para el fortalecimiento de competitividad de un sector fundamental para el desarrollo económico y social de Uruguay y la región”, señalaron sobre el cierre los representantes de INIA. “La vinculación con Iberoamérica es fundamental, ya que compartimos desafíos y las respuestas coordinadas en ciencia, tecnología e innovación permiten escalar capacidades en investigación y desarrollo para generar herramientas para el sector productivo y acelerar la adopción de innovaciones”, concluyeron. (INIA).

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