A partir de mayo el tratado marcará un cambio sustantivo: reducción de aranceles, más inversión y empleo, y un impacto positivo en el PBI y las exportaciones. Uruguay enfrenta una transformación histórica en su inserción internacional.

Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | Uno de los eventos más importantes realizados en la Expo Activa 2026 -que finalizó el domingo 19 de abril- fue la conferencia “Nuevos acuerdos comerciales. Su impacto en la economía y el agro”, con la participación de Valeria Csukasi, subsecretaria del Ministerio de Relaciones Exteriores (MRREE); Verónica Durán, directora de la Oficina de Programación y Política Agropecuaria (Opypa); y Gabriel Arimón, coordinador de la Unidad de Negociaciones Comerciales del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).

Csukasi dijo que el Mercosur está “en lacuenta regresiva” mirando el 1° de mayo que será el día en que el acuerdo con la Unión Europea (UE) comenzará a funcionar.

Ambos bloques llevan casi 30 años negociando, con avances y retrocesos, pero finalmente estamos muy próximos a ese momento clave en que el acuerdo comercial comience a regir. Cuando eso corra “nos va a traer toda una serie de resultados que se han hablado desde lo más macro a lo más micro, que generan un cambio sustantivo en términos muchos más amplios del acuerdo mismo: aumento del empleo, aumento de la inversión, aumento del desarrollo y del crecimiento del país”, expresó la subsecretaria.

Habrá un “cambio sustantivo” y “la evaluación es positiva”, aunque “no hay que partir de la premisa de que el impacto va a ser el mismo para todos”.

Arimon agregó que el desde el MEF se comparte esa visión de Csukasi y en Uruguay “la necesidad de acuerdos comerciales es algo que ha sido una política de Estado, y la búsqueda de este acuerdo en particular por su importancia para varios de los sectores productivos uruguayos era un objetivo largamente buscado”.

Actualmente, “diversos estudios demuestran que en general los impactos del acuerdo van a ser positivos para el país más allá de que habrá sectores más beneficiados y otros quizás no tanto”.

Durán por su parte no quiso hablar en términos de sectores ganadores y perdedores: “Podemos decir que unos tienen más oportunidades u otros más desafíos, porque potencialmente todos pueden ser ganadores y eventualmente alguno también puede perjudicarse, incluso los que de antemano tengan un beneficio si no hacemos las cosas bien”.

“A mediano y largo plazo el impacto macroeconómico es positivo en términos de PBI como de exportaciones”, sin embargo, “el agro y todos los sectores productivos tiene sus encadenamientos y cuando hay una modificación de la inserción comercial de esta magnitud, obviamente eso permea toda la actividad económica del país”. Quiere decir que habrá “un impacto en el empleo, en los salarios, en reducción de la pobreza. Hay algunos estudios que nos hablan de eso: reducción de la pobreza de 8%, caída del desempleo de 2%, aumento del PBI de casi 2%. Esto a largo plazo, para un país que crece poco como Uruguay, es un dato muy relevante”.

De todos modos “sabemos que hay sectores que son sensibles como los vinos o los quesos”; pero Uruguay “tiene que poder desarrollar las herramientas para transformar esos posibles desafíos en oportunidades”, enfatizó la economista de Opypa.

Durán mencionó especialmente a la avicultura: “Por supuesto que la cadena avícola también puede tener una oportunidad importante cuando se nos abra el mercado europeo, pero hay que trabajar mucho, no es inmediato, sí hay que tener constancia y la consistencia de las políticas a mediano plazo”.

EXPORTADORES E IMPORTADORES NOTARÁN EL CAMBIO.

Csukasi volvió a tomar la palabra para expresar que todos los exportadores que hagan envíos a la UE notarán la diferencia desde el 1° de mayo: “Van a encontrarse con una reducción de los aranceles, en algunos casos a cero, en otros en un escalonamiento que va a llevar varios años, pero ya no se va a pagar lo que se paga hoy”.

También el importador: “A veces nos concentramos mucho en la exportación y nos olvidamos que Uruguay es un importador de maquinaria, de insumos para el agro general y la industria. Quien importe también va a tener la posibilidad de ver esos aranceles que se reduzcan. Entonces, el efecto micro es para todos los sectores, una ventaja que se abre desde el 1° de mayo”, insistió.

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