Desde hoy, lunes 30 de mayo, se prevé una irrupción de masa de aire de origen polar, la cual persistirá sobre Uruguay hasta el miércoles 1º de junio, reportó el Instituto Uruguayo de Meteorología.
“La temperatura descenderá en todo el territorio”, especifica, pero “las zonas más afectadas serán el suroeste, centro, este y noreste con temperaturas extremas mínimas que oscilarán entre -3º/2ºC y máximas entre 10º/13ºC”.
HELADAS.
Se señala también que “se prevén la formación de heladas, en las jornadas del martes 31 y miércoles 1°, es probable la ocurrencia de precipitaciones escasas en las zonas costeras del este”.
Inumet continuará monitoreando la situación y se emitirá un aviso por ola de frío durante las próximas horas en caso que lo amerite.
“Entre el 20% y el 25% de la carne bovina que produce Uruguay se consume internamente y entre el 75% y el 80% se exporta. Este último dato no es menor si consideramos que, de toda la carne bovina producida en el mundo, solo entra en el circuito de exportación entre el 15 y el 18%», dijo el Ing. Montossi de INIA.
El 29 de mayo se celebra en Uruguay el Día Nacional de la Carne en conmemoración del primer viaje del buque Le Frigorifique a través del Atlántico llevando carne congelada del Río de la Plata a Europa en 1876. A través de los años los productores, la industria, la ciencia y la tecnología han trabajado para mejorar el producto y su proceso de elaboración en pos de mantenerlo competitivo en el concierto mundial, donde el país se ubica en el octavo lugar como exportador y séptimo como consumidor de carne bovina.
“Entre el 20% y el 25% de la carne bovina que produce Uruguay se consume internamente y entre el 75% y el 80% se exporta. Este último dato no es menor si consideramos que, de toda la carne bovina producida en el mundo, solo entra en el circuito de exportación entre el 15 y el 18%. Llegamos a más de 100 mercados con este producto, eso determina que estemos expuestos a las exigencias de los consumidores internacionales y que la estrategia productiva, de exportación y de diferenciación del país sea relevante”, manifestó el Ing. Agr. Fabio Montossi, investigador del Programa de Carne y Lana del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA).
El Ing. Agr. Gustavo Brito, investigador del Programa de Carne y Lana de INIA, añadió que “Uruguay es el país que más carne vacuna exporta per cápita considerando a todos los países del mundo y, a la vez, es el segundo que más carne exporta por habitante contemplando todas las carnes”.
En referencia a la calidad del producto, el Ing. Agr. Santiago Luzardo, investigador del Programa de Carne y Lana de INIA, explicó que “es un concepto muy amplio que puede variar entre los consumidores. Abarca características intrínsecas del producto, como el color, la terneza, la jugosidad, el sabor y el olor, pero también aquellas asociadas al proceso de producción, como cumplir con protocolos de bienestar animal o con el cuidado del ambiente”. En el caso de Uruguay, el experto explicó que “una prueba fehaciente de la calidad de la carne es que exportamos a decenas de mercados. Si no cumpliéramos con los estándares más altos se cerrarían muchas puertas, si bien siempre hay espacio para mejora”.
“El producto que vende Uruguay tiene una calidad muy buena y reconocida”, afirmó Brito. Explicó que hay importante información generada por INIA que muestra que el tipo de carne que se exporta, independientemente de si el sistema productivo donde crece el ganado es a pasto o a corral, asegura la terneza. Asimismo, que los animales se alimenten en su mayoría a base de pasturas “garantiza una mejor composición de la grasa de la carne y un beneficio nutricional mayor para el consumidor”.
La calidad de los procesos es otro ítem clave para garantizar la presencia y la credibilidad de la carne uruguaya en los mercados. “No solo vendemos carne, también confianza, y eso se logra a través de una marca país y de procesos de certificación basados en datos robustos que avalen cómo producimos. Para generar esos datos robustos y objetivos es fundamental el aporte de la ciencia y de institutos como INIA”, señaló Montossi.
En Uruguay existen diversas certificaciones asociadas a los procesos de producción que incluyen diferentes aspectos tales como el bienestar animal, la raza del animal con el desarrollo de marcas y el tipo de producción. “Eso está cada vez más certificado y regulado, y cuando una certificación se pone en marcha requiere el respaldo de la ciencia y la tecnología para ser creíble y aceptado por los mercados”, dijo Montossi.
En el caso de INIA, según explicó Brito, “la contribución científica en términos productivos comienza en el primer eslabón de la cadena, con el Programa de Mejoramiento Genético, donde se evalúan características carniceras que están asociadas al rendimiento y la calidad. A eso se suma el estudio de los sistemas de alimentación para saber cómo inciden en el rendimiento carnicero y finalmente se investiga cómo la genética y el sistema de alimentación repercuten en la terneza, la composición de ácidos grasos, la jugosidad y otros atributos de la carne”.
Junto con la industria frigorífica INIA también ha trabajado en un protocolo en miras a una certificación de carne de producción ecológica y con el Instituto Nacional de Carnes y el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca en la definición de las buenas prácticas de manejo animal desde el embarque hasta que el producto arriba a destino. Asimismo, hay líneas de investigación orientadas a mejorar la vida útil de la carne que se exporta enfriada y que suele tardar entre 100 y 120 días en llegar a la mesa del consumidor.
“El mayor diferencial que tiene Uruguay es la generación de confianza detrás de cada kilo de carne que produce y exporta. Somos un país creíble y eso se confirma por la forma en que hemos enfrentado las situaciones críticas. En pandemia no se detuvo la producción, la industrialización, la certificación, ni la exportación. Cuando apareció la aftosa lo declaramos públicamente y fuimos el primer país que volvió al mercado internacional una vez superada la crisis, inclusive generamos un proceso de trazabilidad individual que es ejemplo en el mundo. Somos uno de los países con menor riesgo de aparición de la vaca loca. En estos y otros hitos de la cadena cárnica hubo ciencia y tecnología detrás e INIA estuvo directa e indirectamente involucrado”, dijo Montossi.
Luzardo señaló que hay aspectos que se consideran diferenciales, pero en realidad son determinantes. “La inocuidad no es un diferencial porque no es una opción para el país, es lo que determina que acceda o no a los mercados. Lo mismo se piensa que podría ocurrir con el bienestar animal, en unos años no va a ser lo que te diferencie o algo por lo que se pague más, sino lo que te habilite a ingresar o no a los destinos”.
A nivel de mercado, la industria cárnica también debe contemplar las nuevas alternativas de proteína de origen vegetal y de laboratorio que han cobrado popularidad en los últimos tiempos. “Seguramente estos productos van a crecer y así lo demuestran los estudios, pero no están llamados a competir directamente con la carne premium uruguaya. Un país abierto no debería poner en contradicción que un consumidor pueda elegir una hamburguesa de proteína vegetal, una producida en un laboratorio o una de proteína animal de alto valor biológico. Es más, con una visión integral de la agroproducción, considero una oportunidad que Uruguay se posicione por exportar proteínas de origen vegetal de alta calidad”, afirmó Montossi.
Para el investigador, sin embargo, uno de los principales desafíos para aumentar el nivel de acceso a los mercados, pasa por temas sanitarios y arancelarios. “Este año se va a exportar un monto aproximado a 3.000 millones de dólares y cerca del 10% se va a ir en aranceles. Este es un tema pendiente en el que Uruguay debe trabajar en forma continua para reducir los aranceles y así poder entrar a ciertos mercados”.
Sobre eso apuntó que “es una tarea que está en la agenda priorizada y acordada de todos los agentes de la cadena cárnica y no se logra de un día para otro ya que requiere de acuerdos comerciales. Estamos hablando de un mercado altamente controlado, cuantificado y que depende de la negociación entre países. Si no se trabaja el lado comercial, se hace todo más complejo”. “Esto es trasladable a la carne ovina, que se posiciona en un segmento de alto valor dentro del mercado internacional de proteína animal y en donde superar exigencias sanitarias a la exportación de carne con hueso, contar con acuerdos comerciales preferenciales y tener una mayor oferta durante el año es altamente relevante”, dijo Brito.
En cuanto a la investigación, Montossi concluyó que el reto a futuro está en combinar temas complejos, como la rentabilidad y el agronegocio, el impacto en el ambiente, la salud y el bienestar animal. “Está claro que la visión integral, la comunicación y la certificación de estos procesos es clave en la generación de credibilidad y todo debe tener una sólida base científica. Para seguir siendo competitivos no sirve que seamos buenos en uno y malos en otros, hay que ser buenos en todos, y eso requiere de muy buena ciencia y tecnología con una visión integral”.
El sábado 28, en puerto Sauce, está anunciado el comienzo del funcionamiento de un barco que puede transportar hasta 56 camiones con zorra con la condición de poder cargar y descargar al mismo tiempo.
Horacio Jaume | Desde que los españoles pisaron esta tierra nunca dudaron que el puerto tenía que ser en ese lugar que después se llamaría Montevideo.
La Real Armada Española ancló en él y dicen algunos que le imprimió hasta una forma de ser. Después la política y los intereses trajo la guerra de puertos que llega hasta nuestros días, ya que Buenos Aires no coincide con esa opinión, aunque tiene poco éxito porque la propia naturaleza se encarga de demostrare lo contrario con la rotación de la tierra que hace que el barro vaya hacia Buenos Aires.
El tema de las vías fluviales ha estado reiteradamente en los discursos del presidente Luis Lacalle, la mayor actividad del Paraná y el Uruguay ha sido una constante a través de sus puertos. Como es lógico, encontró inmediatamente el apoyo de las provincias argentinas que se verán afectadas por eso.
Se necesitan algunas obras de infraestructura que ya han sido evaluadas, como por ejemplo la represa de Salto Grande. Mientras tanto puertos como el de Nueva Palmira no dejan de crecer.
Para el sábado 28 de mayo está anunciado el comienzo del funcionamiento de un barco que puede transportar hasta 56 camiones con zorra con la condición de poder cargar y descargar al mismo tiempo.
Dicho barco hará la frecuencia Buenos Aires puerto Sauce, y está en condiciones de mover unos 22.000 camines al año.
Si le agregamos a estos puertos el de Tacuarí que va a permitir la producción en el norte del país a través de la laguna Merín del Uruguay de Los Patos de Brasil, ese abaratamiento de los fletes permitirá plantar en esos suelos arroz, soja maíz, sorgo, etc. ya que saldrán por los puertos oceánicos brasileros.
Por lo pronto el sábado 28 el presidente estará en el viaje inaugural del barco desde puerto Sauce.
Simplemente como dato, en 1897 desembarcó en puerto Sauce y comenzó la revolución Diego Lamas y posteriormente se unió a Aparicio Saravia.
El embajador argentino Daniel Scioli (foto) lanzó un fuerte mensaje a Brasil, dejando fuera a los otros socios del bloque comercial.
Hébert Dell’Onte | En varios asuntos Argentina y Brasil están en las antípodas. El modelo de país, las posiciones políticas y económicas asumidas por los presidentes Alberto Fernández y Jair Bolsonaro no tienen punto de encuentro, pero la diplomacia y los intereses económicos son capaces de unir lo que parece irreconciliable. En ese sentido el embajador argentino en Brasil, Daniel Scioli, hizo hincapié en el acercamiento que ambos países están teniendo.
El miércoles 25 de mayo el embajador argentino dijo en Brasil que esos dos países son una garantía en la producción de alimentos y energía. También reconoció el apoyo que Brasil dio a Argentina en las negociaciones con el FMI.
Es evidente que los dos países más importantes del Mercosur y del continente están en un proceso de acercamiento. Las significativas palabras del embajador argentino fueron en el marco de la celebración del 25 de mayo por la Revolución de Mayo que constituye el nacimiento de ese país.
Argentina y Brasil “juntos podremos garantizar la seguridad alimentaria y energética de la región y de gran parte del mundo, para responder a las nuevas demandas y desafíos globales como los procesos inflacionarios que afectan a los sectores más vulnerables”, dijo Scioli.
Además, en un gesto para muchos inesperado -sobre todo cuando la celebración era por la principal fecha de su república- se refirió a Brasil como el “hermano mayor” de Argentina e instó a avanzar en una “integración total”. “No tengo dudas de que debemos ir a una integración total con nuestro hermano mayor, Brasil, y extender esa integración a toda la región”, dijo.
Préstese atención a los conceptos expresados por quien ejerce una función diplomática: Dijo “hermano mayor”, “integración total” y “la región”.
La expresión “hermano mayor” no merece explicación, todos entendemos que los hermanos mayores son los que guían y protegen a los hermanos menores. Curiosamente, con esos términos, Argentina se pone por debajo de Brasil en una suerte de sumisión.
Y se refiere a una “integración total”, léase en todos los ámbitos de acción de los países, y a su vez es extensiva a “toda la región”, o sea no es el Mercosur en el que también están Uruguay y Paraguay unidos a través de un compromiso específico, sino un concepto más amplio que diluye el bloque que Argentina tanto dice defender.
RELACIÓN BILATERAL: ARGENTINA – BRASIL.
Por supuesto que en el discurso de Scioli en Brasil no aparecen Uruguay y Paraguay, sin embardo en sus redes sociales Scioli escribió sobre “la importancia de la unión y el desarrollo estratégico de la relación bilateral entre Argentina y Brasil”.
Agradezco la presencia de los más de 750 representantes de todas las fuerzas políticas, embajadores, empresarios y autoridades argentinas que me acompañaron hoy en el día de la Patria. pic.twitter.com/MHRnpXZdjX
Para los vecinos hubo “un cambio de vida”, ahora “pueden acceder a agua fría, conservar la comida, alumbrar de noche. Por eso le decimos gracias a UTE de parte de mucha gente”, dijo una de las referentes del lugar.
Este jueves 26 de mayo el Directorio de UTE encabezado por su presidenta Silvia Emaldi, inauguró la instalación de paneles solares fotovoltaicos a quince viviendas rurales de Cerros de Vera y Puntas de Caña en el departamento de Salto. Además de la línea de media tensión trifásica de 15 kilómetros de extensión del tramo que conecta desde ruta 31, Boquerón de Cañas y Paso de las Piedras de Arenguá, en cuya zona de influencia hay varias escuelas que se relacionan con las obras de electrificación rural y las actividades que se realizan dentro del marco del convenio UTE-ANEP.
Marita González, presidenta de la Comisión Fomento de Vera y Cañas sostuvo que la luz le “cambió la vida a mucha gente. Esta gente vive entre las sierras y no sólo recibió la luz” a través de la energía, “también la caminería”. Todo les generó “un cambio de vida” ya que “pueden acceder a agua fría, conservar la comida, alumbrar de noche, etcétera. Por eso le decimos gracias a UTE de parte de mucha gente”, expresó.
Emaldi en tanto, dijo que es un día “de fiesta”, fiesta para los vecinos y las familias afectadas, “y también de nosotros, es la fiesta de la perseverancia de los vecinos, de la lucha para la llegada de la luz”.
“En UTE tenemos el objetivo de llegar al 2024 dando acceso al 100% de la población del país. Hablamos de unas 2.500 familias que son las que faltan unir a la red eléctrica”.
MÁS DE CINCO MILLONES DE PESOS.
UTE informó que la inversión de la obra ascendió a $ 5.195.026 por concepto de paneles fotovoltaicos, electrónica, estructura y baterías, a lo que se suman $ 453.158 por la adecuación de las instalaciones interiores en 13 hogares, lo que fue realizado en el marco del convenio con Inacoop.
Por otro lado, cada familia recibió una heladera eficiente clase A.
En cuanto a construcción de la nueva línea trifásica de media tensión la obra abarcó 15 kilómetros de extensión. Conecta una zona que además tiene relación con 4 escuelas rurales y permitió el apagado de los motores que antes se utilizaban para suministrar la energía.
Uruguay necesita de movimientos que sin aspirar a cargos políticos sean capaces de mostrar a la sociedad que hay alternativas.
Hébert Dell’Onte | Uruguay no necesita más partidos políticos. Lo digo pensando en la eventualidad de que Un Solo Uruguay finalmente resuelva dar ese paso y convertirse en uno más. Somos los mismos 3 millones y algo de siempre, y tenemos siete partidos con representación parlamentaria más algunos cuyos votos no fueron suficientes para ocupar una banca, pero están ahí y desde el llano con sus dirigentes y militantes también cumplen su función social y política.
Lo que Uruguay necesita son movimientos sociales que formen opinión. Y eso Un Solo Uruguay lo ha desarrollado espléndidamente. “Sin lograr los resultados esperados”, me dirán. Puede ser, pero está claro que en su amplia franja de actuación sus aportes son muy valederos y oportunos.
No debe perderse de vista que el movimiento Un Solo Uruguay es grande y moviliza tanto porque dese sus filas organizativas hasta los simple simpatizantes se incluyen personas de todo el país, de todas las edades, de todas las actividades y de todas las opciones partidarias existentes. Blancos, colorados, cabildantes y hasta frentistas se suman a sus posiciones con mayor o menor entusiasmo según el tema en cuestión. De ninguna manera es la política lo que los unifica, sino el asumir postura sobre diferentes asuntos puntuales. Esos asuntos que todos sentimos como propios y que nos afectan en el diario vivir.
No tengan duda que el día que pasen a ser un partido político esa unidad se quiebra porque lo que moldea un movimiento como este no vale para otras formas de acción, como la partidaria.
Todo es política, pero no todo es partidario, y sí se puede cumplir un rol de peso desde ámbitos no partidarios y por fuera de los compromisos que la política implica. Uruguay y el mundo tienen ejemplos claros de instituciones capaces de incidir en los temas más relevantes, ¿por qué no podría hacerlo Un Solo Uruguay desde el lugar que ahora ocupa?
Tal vez lo correcto es evolucionar a una forma de asociación o federación, no se cual puede ser el marco más adecuado, pero el partidismo sin duda no lo es.
Uruguay necesita de movimientos que sin aspirar a cargos políticos -este es otro tema de análisis, no es posible la política partidaria si no se llega a cargos para aplicar esa política- sean capaces de mostrar a la sociedad que hay alternativas. No necesitamos un partido político más, necesitamos un movimiento que ejerza una acción de opinión pública, exhibiendo y explicando sus posiciones, y si es necesario traccionando con acciones, siempre desde la libertad responsable, como Un Solo Uruguay ha demostrado saber hacerlo.