Si la faena semana es de 55.000 reses hasta el 30 de junio del 2026, nos daría una faena total de 2,6 millones, quedando un stock igual al año 2025.
Montevideo | Todo El Campo | El Ing. Agr. Esteban Montes analizó el stock ganadero y la faena, asegurando que se soporta una faena alta. También comentó sobre los granos disponibles para alimento animal como el pasto en los campos.
Si la faena de 50.000 reses desde mediados de enero al 30 de junio, se llegará a un total de 2,5 millones de cabezas en el ejercicio, con 190.000 novillos de más de 3 años, unos 370.000 de 2 a 3 años, y 70.000 novillos de 1 a 2 años.
Las vaquillonas significarían una faena de 173.000 cabezas.
El stock al 30 de junio, con esa faena sería de 900.00 cabezas de novillos de 2 a 3 años y más de 3 años, un 10% menos (97.000 cabezas) que el año pasado. Los novillos de 1 a 2 años serían casi 1,3 millones, o sea un 26% más que el año 2025.
Las vaquillonas disminuirían un 29% con respecto al año pasado, y serían 122.000 cabezas menos. En las de 1 a 2 años el aumento sería del 25%, o sea que tendríamos un stock 1% más que en 2025 que equivale a 100.000 cabezas más.
Si la faena semana es de 55.000 reses hasta el 30 de junio del 2026, nos daría una faena total de 2,6 millones, quedando un stock igual al año 2025 (1,6 millones) con los novillos adultos bajando 15% y los nuevos de 1 a 2 años (hembras como machos) aumentarían entre un 25% y 26%, similar al año pasado. Sí caerían las categorías adultas (2 a 3 años).
En conclusión, los animales en stock son suficientes para mantener la faena de 55.000 reses semanales, llegando a 2,6 millones, lo que sería una faena récord porque se alcanzó solo en 2022, y el stock se mantendría igual al año pasado.
Montes también se refirió al precio de los granos, cuyos precios son interesantes para pasar a alimento animal y pasarlos a carne en vez de industrializar.
Agregó que hoy “los corrales están en condiciones de producir animales suficiente como para mantener una faena alta”, y sobre la oferta comentó que aparecerá con el correr del tiempo porque los preciso actuales de exportación son muy buenos a US$ 6.000 la tonelada frente a US$ 4.700 del año pasado (28% más), y la relación novillo de exportación está 5% más que el promedio; y en vacas un 6% más.
ANÁLISIS COMPLETO.
El análisis del Ing. Montes fue realizado en el programa Diario Rural (CX4 Rural).
Se trata de una raza que combina adaptación, funcionalidad y producción, y que ofrece respuestas concretas tanto en uso en pureza como en cruzamientos.
Buenos Aires, Argentina | Todo El Campo | Especialistas del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) reafirman el valor de la raza Bovino Criollo Argentino y destacan su potencial para mejorar la eficiencia y la resiliencia de los sistemas ganaderos del país. Su rusticidad, fertilidad, facilidad de parto y longevidad convierten la raza en una alternativa con capacidad de adaptación y respuesta a las necesidades productivas de los sistemas actuales.
El Bovino Criollo Argentino consolida un rol estratégico dentro de la ganadería nacional a partir de un conjunto de características que responden de manera directa a las necesidades productivas de los sistemas actuales. Se trata de una raza que combina adaptación, funcionalidad y producción, y que ofrece respuestas concretas tanto en uso en pureza como en cruzamientos.
Según detalló Carlos Reising, investigador del INTA y coordinador de grupos de trabajo y proyectos vinculados al Bovino Criollo Argentino, “el Criollo es una raza definida, caracterizada y evaluada, con datos objetivos que respaldan su uso productivo. Tiene atributos que permiten desenvolverse en ambientes desafiantes para su cría en pureza y aportar características diferenciales para su uso en cruzamientos aportando previsibilidad al sistema”.
El principal diferencial de la raza es su comportamiento estable en condiciones donde otras alternativas no logran resultados consistentes.
En sistemas exigentes, el Criollo muestra una respuesta productiva sostenida, asociada a su rusticidad, fertilidad, facilidad de parto, sanidad y mansedumbre, atributos centrales para planteos de cría en condiciones límite. Al mismo tiempo, su desempeño probado en sistemas zona núcleo y periféricos amplía su valor y rompe con la idea de que se trata de una raza circunscripta a regiones marginales.
“El uso del Bovino Criollo en pureza permite conformar rodeos funcionales, con buena eficiencia reproductiva y estabilidad productiva a lo largo del tiempo”, señaló el investigador. Su fertilidad y longevidad favorecen la permanencia de las vacas en el rodeo, mientras que su temperamento dócil y su habilidad materna simplifican el manejo y aseguran una alta tasa de destete.
“Estos rasgos hacen del Criollo una opción concreta para productores que priorizan eficiencia y regularidad productiva”, subrayó Reising.
En paralelo, el uso en cruzamientos se consolida como una estrategia de alto impacto técnico. El Criollo imprime características diferenciales que mejoran el comportamiento general del rodeo, tanto en términos reproductivos como de adaptación al sistema.
“El cruzamiento con Criollo es una herramienta muy importante y todavía poco utilizada a escala nacional”, afirmó Reising, al tiempo que agregó: “Aporta rusticidad, facilidad de parto y funcionalidad, y eso marca una diferencia clara”.
La amplitud geográfica en la que se distribuye la raza es una muestra concreta de su capacidad de respuesta. Desde el norte hasta el sur del país, el Bovino Criollo se adapta a distintos esquemas productivos, lo que se explica por su variabilidad genética y por un proceso histórico de selección natural y antrópica que le permitió consolidar rasgos de eficiencia y estabilidad. “Esa variabilidad es uno de los principales activos de la raza y la base para pensar en mejora y selección”, indicó el investigador del INTA.
SE BUSCA QUE LA RAZA SE CONSERVE A TRAVÉS DEL USO.
El trabajo institucional cumple un rol central en este proceso. Desde hace décadas, el INTA desarrolla tareas de investigación, caracterización y conservación del Bovino Criollo, con el objetivo de fortalecer su uso productivo.
En ese marco, la Red de Bancos de Conservación y Mejoramiento del Bovino Criollo Argentino articula cuatro bancos in vivo y un banco de crioconservación distribuidos en distintas regiones del país, bajo una estrategia común orientada a monitorear la variabilidad, evaluar tendencias genéticas y avanzar en procesos de selección.
“Trabajamos con información genealógica y productiva que permite evaluar la performance de la raza en diferentes condiciones”, explicó Reising. Este trabajo se apoya en una plataforma de gestión de datos desarrollada por el INTA, que integra información a escala de rodeo y poblacional y que también está disponible para productores que se suman como bancos vinculados. “La información ordenada y analizada es una herramienta clave para la toma de decisiones”, subraya. El vínculo con el sector productivo se refuerza a través de la provisión de reproductores y del flujo genético entre los bancos y los rodeos comerciales. A esto se suma el desarrollo de material reproductivo crioconservado, que permitirá ampliar el acceso a la genética criolla y potenciar su uso en distintos esquemas productivos. “El objetivo es que la raza se conserve a través del uso, integrada a los sistemas ganaderos”, remarcó Reising. (INTA).
La certificación registra el progreso en el sur del país y envía 263,31 toneladas de carne a mercados internacionales
Porto Alegre, Brasil | Todo El Campo | La Asociación Brasileña de Hereford y Braford (ABHB) está desarrollando el Programa de Carne Certificada Hereford, el que finalizó 2025 con un crecimiento global del 5,04% en comparación con el año anterior.
Según la entidad, el resultado se atribuye al aumento del número de certificaciones, a los criadores participantes y al fortalecimiento de la marca Hereford en la cadena de producción.
En el estado de Rio Grande do Sul, el programa registró un crecimiento del 8% durante todo 2025, reanudando su expansión tras un periodo de estabilidad.
Según la ABHB, el desempeño está relacionado con la reanudación de la expansión en el estado tras algunos años de estabilidad, evidenciando el impacto de las acciones para fortalecer el programa, el enfoque hacia los productores y la apreciación de la carne certificada en el mercado de Rio Grande do Sul.
En Santa Catarina, el programa cerró el año con un crecimiento del 3,7%. En la evaluación de la asociación, al considerar los resultados de 2024 y 2025, el estado acumula un crecimiento del 32%, un movimiento que acompaña al aumento de la adhesión de criadores y al avance en los registros de razas en el estado.
Felipe Azambuja, director ejecutivo de ABHB y gestor de programas, afirma que los resultados de 2025 reflejan el trabajo desarrollado por la asociación junto con sus socios.
“El crecimiento sigue al aumento del número de criadores, a la base y al avance de los registros, especialmente en Santa Catarina, donde estos indicadores evolucionan de forma integrada”, evaluó.
MÁS EXPORTACIONES. Otro punto destacado por ABHB en 2025 fue el crecimiento de las exportaciones de carne de vacuno certificada Hereford, que totalizaron 263,31 toneladas enviadas a lo largo del año.
DESTINOS. Las cargas estaban destinadas a Maldivas, Portugal, México, Italia, Países Bajos, Canadá y Suiza, mercados que, según la entidad, han ido aumentando la demanda de carne de vacuno de origen identificado.
CORTES EXPORTADOS. Los envíos incluían cortes de las partes posteriores y frontales, como picanha, filete de solombo, solomillo, filete mignon, filete de costilla, rabadilla, patito, lagarto y raqueta, cumpliendo con diferentes requisitos comerciales de los mercados internacionales, según la ABHB.
Hay que viajar en el tiempo y llegar a 1951 para encontrar cifras similares. El informe del USDA confirma que la expansión del rodeo sigue siendo esquiva.
Montevideo | Todo El Campo | Estados Unidos cerró el año 2025 con 86,2 millones de cabezas de ganado vacunos, un total 0,35% que el stock de 2024.
La cifra muestra que ese país no solo no ha comenzado a recomponer su rodeo vacuno, sino que, además -y esto es muy significativo- está en el total más en los últimos 74 años. Hay que viajar en el tiempo y llegar a 1951 para encontrar cifras similares.
El Dpto. de Agricultura de Estados Unidos (USDA) actualiza los datos del stock ganadero a fines de enero y julio. El informe de enero proporciona estimaciones del inventario total.
DATOS.
Todas las vacas y vaquillonas parieron 37,2 millones de cabezas.
Las vacas de carne sumaron 27,6 millones de cabezas, lo que corresponde a una disminución del 1%.
Las vacas lecheras, con 9,57 millones de cabezas, aumentaron 2% respecto al año anterior.
Las vaquillonas de carne de reposición para carne, 4,71 millones de cabezas (1% más).
Vaquillonas de leche de reposición, 3,90 millones de cabezas, leve caída en comparación a un año antes.
Otras vaquillonas, 9,40 millones de cabezas (2% menos).
Los datos fueron aportados por el USDA, y se pueden ver en detalla en reporte al final del artículo (en inglés).
MENOR OFERTA EN FEEDLOTS.
Estados Unidos pasa por una menor oferta en feedlots y presión sobre precios. El número de ganado en engorde cayó 3% interanual, situándose en 11,5 millones de cabezas. Esta reducción de oferta está impulsando los precios internos y generando oportunidades para exportadores externos.
¿Uruguay estará en condiciones de aprovechar ese contexto?
Montevideo | Todo El Campo |Con más litros por tambo y una mejora sostenida de la productividad, la producción total argentina llegó a 11.618 millones de litros, un 5,2% más que en 2024; el crecimiento se apoyó en mejores precios y relaciones de costos, aunque el escenario comenzó a ajustarse en la segunda mitad del año
Con más litros por tambo y una mejora sostenida de la productividad, la producción lechera cerró 2025 en el nivel más alto de al menos los últimos diez años. Los datos oficiales indican un total de 11.618 millones de litros, con una suba interanual del 5,2%. Desde el sector explican que el crecimiento se dio en un contexto de mejores precios de la leche y relaciones de costos más favorables, aunque las condiciones comenzaron a ajustarse en la segunda mitad del año.
De acuerdo con la Dirección Nacional de Lechería, el incremento frente a 2024 —cuando la producción había sido de 10.590 millones de litros— fue de 1.028 millones de litros adicionales, lo que consolidó el mejor registro de la última década y el mayor volumen desde 2019.
Desde el sector productivo señalan que ese desempeño estuvo asociado a un período que permitió invertir en alimentación, manejo y tecnología en los tambos, lo que se tradujo en una mejora de la productividad y en más litros producidos por establecimiento. Sin embargo, advierten que hacia la segunda mitad del año el escenario comenzó a volverse más exigente, con costos creciendo por encima del precio de la leche, un consumo interno que no mostró cambios significativos y una rentabilidad más ajustada para los productores.
Según el informe de la Secretaría de Agricultura, en diciembre de 2025 la producción promedio por tambo a nivel nacional fue de 3.598 litros diarios, por encima del promedio de 2024, que había sido de 3.336 litros por día. En el mismo período, la producción diaria total acumuló una suba interanual del 5,1%, reflejando una mejora generalizada en los indicadores productivos.
Entre las principales cuencas, Buenos Aires lideró la producción por tambo, con un promedio de 4.825 litros diarios, seguida por Córdoba, con 4.249 litros, mientras que Santa Fe (2.808 litros) y Entre Ríos (2.436 litros) completaron el grupo de las cuatro provincias con mayor volumen productivo del país.
Guillermina Más, presidenta de Caprolecoba, destacó el crecimiento de la producción y lo vinculó a un contexto de precios y condiciones productivas favorables durante gran parte del período, con relaciones de costos más holgadas y una situación climática mayormente adecuada, más allá de episodios puntuales como las inundaciones en sectores de la cuenca oeste bonaerense. “Durante 2024 y buena parte de 2025 hubo muy buenos niveles de precio de la leche cruda y excelentes relaciones de precios”, señaló.
Ese escenario permitió atravesar un período prolongado de márgenes positivos para el tambo promedio, aunque la situación comenzó a deteriorarse desde el segundo semestre de 2024 y se profundizó durante la segunda mitad de 2025. “Fueron más de 20 meses consecutivos de rentabilidades positivas para un tambo promedio”, afirmó.
Según explicó, las relaciones de precios se encuentran hoy mucho más ajustadas, con 1,6 kilos de maíz y 0,94 kilo de soja necesarios por cada litro de leche, lo que llevó a que en octubre de 2025 la rentabilidad promedio modelizada volviera a terreno negativo. A eso se sumó la evolución de los precios relativos: el valor de la leche en diciembre de 2025 fue apenas un 8% superior al de un año atrás, en un contexto de inflación anual del 31,5% y una devaluación del 29%, mientras que en el mismo período la soja subió 72%, el maíz 48% y el gasoil 43%. En contraste, el precio promedio a salida de fábrica aumentó 24% en el año.
Desde su mirada, esa brecha constituye la principal señal que hoy reciben los productores a la hora de planificar. “El mensaje que llega desde el movimiento del precio es que no es necesario seguir creciendo e incluso habría que reducir la oferta, porque no hay negocios para esta cantidad de leche”, advirtió. Y concluyó: “Es cierto que fue la mayor producción de los últimos diez años, pero también es cierto que es prácticamente el mismo volumen que en 2022. La cadena sigue sin poder retener el valor que genera y esa pérdida quedó este año concentrada en la producción primaria”.
En la misma línea, Juan De Pian, dirigente de la cuenca lechera Mar y Sierras, coincidió en que los resultados de 2025 estuvieron estrechamente ligados al trabajo realizado en la producción primaria y a decisiones tomadas con anticipación. “La vaca expresa su potencial según cómo atravesó la lactancia anterior”, explicó.
Desde su perspectiva, la incorporación de tecnología, el manejo de la alimentación y un mayor grado de estabulación permitieron sostener niveles elevados de producción, incluso en un año con dificultades climáticas en algunas regiones. “Eso hace que la producción se estabilice en promedios altos y tenga menos fluctuaciones”, sostuvo.
De Pian señaló además que 2024 y 2025 permitieron recomponer reservas forrajeras, en un contexto de buenas relaciones entre costos y precios, lo que derivó en mayores inversiones en alimentación. “Cuando esa ventana está firme, el productor invierte, intensifica y le da más claridad al negocio”, afirmó.
En paralelo, explicó que la exportación traccionó parte del crecimiento de la producción, mientras que el consumo interno se mantuvo estable en volumen y con un perfil más básico. Hacia el cierre del año, el escenario volvió a ajustarse. “El mercado externo empezó a perder fuerza y el mercado interno no repunta”, señaló.
En ese contexto, advirtió que la participación del productor en el valor final se redujo. “Hoy estamos con uno de los precios más bajos de la región, en torno a los 32 centavos de dólar, cuando nuestros vecinos están en 42 o 44”, comparó.
Montevideo | Todo Campo | Las exportaciones de carne de vacuno australiana alcanzaron oficialmente un récord anual histórico en 2025, llegando a 1.545.759 toneladas. Esta cifra supone unas 202.000 t más que en 2024.
Se alcanzaron volúmenes récord en varios mercados clave, como Estados Unidos, Corea del Sur y una serie de destinos secundarios y emergentes.
Estados Unidos adquirió un récord histórico de 453.305 toneladas de carne de vacuno australiana, una cifra considerablemente superior al récord anterior de casi 416.000 toneladas de 2015, cuando Estados Unidos se encontraba en fase de recuperación de la sequía. La cifra del año pasado fue de 58.600 toneladas, un 15 % superior a la de 2024. Persiste un enorme déficit de carne de vacuno en EE. UU., ya que la producción nacional ha disminuido durante 2025 y es probable que se mantenga durante 2026.
Un repunte tardío permitió a China convertirse en el segundo mayor mercado de Australia el año pasado, con 272.939 toneladas. Al añadir Hong Kong se llegaron a cerca de 280.000 toneladas. El comercio del año pasado aumentó casi 80.000 toneladas, o un 41 %, con respecto a 2024.
El siguiente mayor cliente el año pasado fue Japón, con 257.378 toneladas, un aumento de aproximadamente 10.000 toneladas (4%) con respecto al año anterior. El comercio con Japón cobró impulso a medida que avanzaba el año, en parte debido a la reposición de existencias, ya que los suministros de carne de vacuno importada de EE. UU. comenzaron a disminuir.
Corea del Sur estableció un nuevo récord de volumen de carne de vacuna australiana el año pasado por razones similares. El tonelaje alcanzó las 221.350 toneladas, un aumento de casi 21.000 toneladas (un 10 %) con respecto al año anterior.
Canadá siguió creciendo como un importante cliente de carne vacuna australiana, con 52.796 toneladas (su mayor consumo desde la era de la EEB en 2002) y 24.000 toneladas o un 80 % más que el año anterior. Los clientes asiáticos más pequeños, como Taiwán, Filipinas y Tailandia, también experimentaron un fuerte aumento, alcanzando las 32.900 t, 28.500 t y 28.600 t respectivamente.
El comercio hacia la región del Medio Oriente continúa afectado por la competencia de las importaciones de materias primas baratas de América del Sur; los siete principales países de destino de Oriente Medio representan 40.522 toneladas, un 11 % más que el año anterior.
Si bien parte de una base baja, el Reino Unido ha crecido como cliente de carne vacuna australiana desde la ratificación del Tratado de Libre Comercio en 2023 y ha limitado la producción local de carne vacuna, alcanzando un récord de 16.865 t el año pasado, más de 10.000 t más que el año anterior y el más alto registrado.
Sin embargo, para poner esto en contexto, el Reino Unido representó solo el 1,1 % de las exportaciones totales de carne vacuna de Australia el año pasado, y en su mayoría se trató de un producto claramente diferente de la carne vacuna producida en el Reino Unido.
A falta de avances en un acuerdo de libre comercio, los países de la Unión Europea adquirieron sólo 7.638 toneladas de carne vacuna australiana el año pasado.