Informe Rosgan: Un indicador que habitualmente se observa es justamente la relación de precios entre una vaca de descarte y un vientre joven preñado.
Rosario, Santa Fe, Argentina | Todo El Campo | Como todos los años, avanzada la zafra de terneros y en plena salida de vacas, una tarea obligada para el criador es analizar las diferentes relaciones de reposición que ofrece el mercado.
Un indicador que habitualmente se observa es justamente la relación de precios entre una vaca de descarte y un vientre joven preñado. Esto se consigue al contrastar el valor equivalente a una vaca tipo conserva de aproximadamente 400 kg contra el valor medio al que se puede conseguir una vaquillona con garantía de preñez.
Si analizamos la evolución de esta relación en los últimos años (enero-mayo), vemos que históricamente se ha movido entre niveles de 2 y 3 puntos, marcando un promedio para el período analizado de 2,36. Esto implica que, dependiendo del año, con la venta de algo menos de 2,5 vacas de descarte el criador suele reincorporar un vientre nuevo preñado a su rodeo de madres.
Sin embargo, como todo cociente, su interpretación no es tan directa. Por ejemplo, cuando la relación es baja y favorece la compra, es importante observar si ese ‘abaratamiento’ de la reposición se debe a que el vientre no está siendo lo suficientemente valorizado por el mercado o bien, que la oportunidad de compra se esté generando por un muy buen valor de la pieza de refugo.
En efecto, en los últimos años, los momentos en lo que el valor de reposición marcó los niveles más bajos, 2019, 2020 y 2021, coindicen con períodos en el que la vaca comenzó a ser muy demandada para exportación y su valor de mercado se incrementó. Si bien esto trajo importantes mejoras en el valor de venta de esta categoría, derivó también en una fuerte erosión del stock de hembras que, al día de hoy no se ha logrado recuperar.
Actualmente, la relación de valores entre una vaquillona preñada ($A 1.200.000) y una vaca vacía de descarte ($A 1.100 a $A 1.200 el kilo) se ubica en torno a 2,6, entre un 10% y un 15% superior a lo registrado en los últimos años.
Sin duda esta firmeza en la relación, responde fundamentalmente a los muy buenos valores que comienzan a marcar los vientres, sumado -en menor medida- al estancamiento relativo que presentan los valores pagados por la vaca de descarte. En lo que va del año, el valor promedio medido en pesos constantes muestra en el caso de las vaquillonas una mejora real en torno al 18% respecto de un año atrás. En tanto que, en el mismo período, la vaca de conserva apenas logró una mejora en sus valores del 5% contra cerca de un 20% a 25% de suba que muestran otras categorías como novillo o novillito terminado con destino faena.
Lo interesante para el criador es focalizarse en otra relación de reposición que actualmente favorece la compra de vientres debido a la revalorización de su producto estrella, el ternero.
Bajo el mismo cálculo, si analizamos la relación entre el valor de un ternero macho de 180 kg y una vaquillona preñada, vemos que aun siendo mucho más estable que la anterior, dicha relación se ubica este año en uno de los niveles más bajos de la serie (1,9) producto de los muy buenos valores que ofrece la invernada. En este caso, con un ternero Rosgan mayo en torno a los $A 3.500 el kilo, la suba promedio que registran los valores en lo que va del año asciende al 24% interanual, superando así la suba que -hasta el momento- registran los vientres.
Este sentido, si plasmamos ambos indicadores en una misma gráfica y lo contrastamos con el valor de un vientre nuevo preñado medido a valores de hoy, vemos que al tiempo que los vientres comienzan a afirmarse muy lentamente, se consolida también una relación de reposición mucho más atractiva con la venta del ternero que planteada a partir del refugo de vacas.
En suma, esto configura un círculo virtuoso en el cual el incentivo a la reposición viene dado en esta ocasión por los buenos valores que ofrece el ternero, generando así una reposición genuina que no compromete en exceso la extracción de hembras del stock.
En efecto, la historia reciente nos muestra que cada vez que la relación de reposición contra el refugo de vacas ha sido más baja o al menos cercana a la relación contra el valor del ternero -tal es el caso de los años 2018, 2019 y 2020 retomando luego por cuestiones climáticas en varias ocasiones en 2022 y 2023- la extracción de vacas para faena ha sido muy elevada.
Hoy, frente a la inminente necesidad de recomponer el stock de hembras luego de 5 a 6 años en franco retroceso, el mercado ofrece una muy buena oportunidad para iniciar este proceso de reconstrucción.
Sin embargo, el valor de los vientres aun no parece estar expresando plenamente la firmeza que debería adquirir frente a un contexto en cual el crecimiento proyectado para la demanda de carnes supera ampliamente el nivel de oferta alcanzable en los próximos años.
La programación tiene algunos puntos altos que nadie se debería perder.
Rocha | Todo El Campo | Desde hoy jueves 15 de mayo, y hasta el sábado 17, en la Sociedad Agropecuaria de Rocha, se realizará la Expo Nacional Hereford. Los animales participantes llegaron el miércoles 14.
De la actividad que se desarrollará se destaca el foro del viernes 16, cuyos expositores serán del Instituto Nacional de Carnes, Fucrea y Ceres., lo que promete una mirada amplia y desde diferentes ángulos de la ganadería nacional.
También habrá un importante remate virtual.
PROGRAMA DE HOY 15/05/2025.
08.00 A 14.00 horas: pesadas y medidas.
20.00 horas: cena de cabañeros.
PROGRAMA DE VIERNES 16.
09.00 horas: inicio del concurso de asadores.
Campeonato de esculturas por escuelas públicas.
10.00 horas: Foro Ganadero. El foro se convoca bajo el título “Visión Futuro Ganadero”.
Expondrán: Ing. Agr. Inés Invernizzi Uriarte, gerente de Estrategia e Innovación del Instituto Nacional de Carnes (INAC), que se referirá a la “Ganadería con futuro. Decisiones de hoy, impacto en el mañana. La visión del INAC sobre el desarrollo sostenible del sector”.
Ing. Agr. Gonzalo Ducos, coordinador ganadero de Furea, abordará la temática “Estrategias ganaderas que marcan diferencia. Miremos la gestión y los resultados desde el aprendizaje de Fucra”.
Ec. Martín Alesina, coordinador del Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (Ceres), tratará “Estado actual, impacto y potencial del sector cárnico del Uruguay”.
13.00 horas: juras de bozal.
15.30 horas: remate virtual con los escritorios Birriel Hnos., Dutra, Jaso & Jaso y Zambrano & Cía.
Rosario, Santa Fe, Argentina | Todo El Campo | El mes de abril sorprende con un nivel de faena superior al esperado.
Tras un inicio de año con una tendencia a moderar el nivel de actividad, abril volvió a marcar un incremento en la cantidad de animales faenados de más del 4% respecto a lo registrado un año atrás, alcanzando un total de 1.121.173 vacunos sacrificados en el mes.
Así, en el transcurso del primer cuatrimestre, el total faenado alcanzó los 4.327.486 de cabezas, prácticamente sin cambios respecto a igual período de 2024 cuando, hasta el mes pasado se lograba acumular una reducción de más de 2 puntos porcentuales.
Este quiebre de tendencia no es menor si consideramos que el año pasado, con una faena anual de casi 14 millones de animales, perdimos más de 1 millón de cabezas de nuestro stock y un año antes, en 2023, con 14,5 millones de animales faenados, la caída del stock fue de casi 1,5 millón de cabezas.
Sin embargo, la sorpresa no se genera tanto por la magnitud del cambio -el cuál aun es incipiente para extrapolarlo a lo que podría ser el recorrido de todo un año- sino por las condiciones bajo las cuales se produce este aumento.
En este sentido, tanto desde lo climático -con condiciones y perspectivas hasta el momento muy favorables a la producción- como desde el plano económico, frente a un escenario mucho más estabilizado y valores sumamente atractivos para la actividad, podríamos esperar un comportamiento mucho más proclive a la retención de hacienda o, al menos, a una estabilización de los niveles de extracción.
En números generales, el nivel de faena de “equilibrio” se encuentra íntimamente asociado a la tasa de procreo y destete logrado cada año, por supuesto, asumiendo condiciones normales en cuanto a la mortandad natural de animales.
Por lo tanto, sabiendo que este año -según los cifras de stock reportadas al 31 de diciembre pasado- la cantidad de terneros y terneras logrados fue de 14,6 millones de cabezas, descontando un porcentaje de mortandad en torno al 1,5% del rodeo -es decir, aproximadamente unos 750.000 animales entre todas las categorías-, la faena o extracción que admitiría el rodeo nacional no debería exceder los 13,8 a 14,0 millones de cabezas, a menos que se logre crecer significativamente en producción de terneros.
A este ritmo, ya estaríamos excediendo en 4 puntos porcentuales dicho nivel.
Desde el punto de vista climático, si bien aún no hemos comenzado a transitar el invierno, por las condiciones vigentes, así como por las perspectivas a mediano plazo, no debería generarse una fuerte necesidad de descarga de los campos durante los próximos meses, más allá de lo que naturalmente sucede todos los años. En el caso de las vacas, recién a partir de este mes de mayo veríamos una mayor salida de este tipo de hacienda, para intensificarse durante los meses de junio, julio y agosto.
Hasta el momento, en este primer cuarto del año, la cantidad de vacas que se están enviando a faena cae un 13% respecto del año pasado. Sin embargo, la cantidad de vientres jóvenes que se están faenando es lo que precisamente sorprende frente al contexto mencionado.
De enero a abril, se enviaron a faena cerca de 1,3 millones de vaquillonas, un 7% más que lo registrado en igual período de 2024, cuando todo el año se alcanzó un récord de 4 millones de cabezas faenadas y, consecuentemente, perdimos del stock unas 185.000 cabezas.
En hembras, esa tasa de extracción de equilibrio, es decir, el nivel de faena que mantiene sin cambios el stock general, es algo más complejo de medir dado que depende no solo de la cantidad de terneras que nacen en un año sino también del porcentaje de reposición con el que se trabaje, esto es, la cantidad de hembras que se reservan para reemplazar futuros vientres.
Pero, en definitiva, si en los últimos dos años la cantidad de terneras logradas no ha variado, ese primer eslabón de reposición -a priori- ya nos indica que la extracción de vaquillonas para carne no debería seguir creciendo, por el contrario, debería bajar respecto de lo registrado en los dos últimos años para evitar nuevas pérdidas del stock.
Lo mismo sucede con los machos, con la simplicidad de que prácticamente todo el stock termina en un ciclo de engorde y faena, excepto una muy pequeña proporción de machos enteros que se reservan con destino a reproducción.
En este caso, el dato a observar es la edad de faena y el peso promedio de esos animales, dado que cuantos más kilos se logren por animal sacrificado, mayor es la eficiencia productiva del stock.
Al igual que las hembras, en números generales la cantidad de machos faenamos en los primeros cuatro meses prácticamente no presenta cambios en relación al año anterior. No obstante, la faena de novillos, 357.000 cabezas, crece un 10% interanual, pero, contrariamente a lo deseable, el mayor crecimiento se da en novillos más jóvenes y livianos (6 dientes), algo que no termina de alinearse con los patrones que demandaría un ciclo expansivo de producción; máxime en un año donde la estabilidad económica y la oferta forrajera lo permitirían.
RETENCIÓN.
Por otra parte, en términos económicos, los valores actuales de la hacienda también favorecen a un proceso de retención. Hoy, el criador, vendiendo la misma cantidad de terneros obtiene en dólares, entre un 25% y 30% más que el año pasado y vendiendo la misma cantidad de vacas vacías, obtendría ingresos por un 20% más. Del mismo modo, el invernador o engordador, vendiendo la misma cantidad de animales terminados para faena, obtiene este año un 12% más en dólares por sus novillitos, un 17% más si vende novillos y 18% por sobre lo ingresado el año pasado si lo que vende es vaquillonas.
La pregunta entonces es qué está sucediendo dentro de la estructura de la empresa ganadera que, con buen clima, un contexto macroeconómico mucho más ordenado y previsible sumado a los muy buenos valores que ofrece la hacienda, no se está pudiendo visualizar el inicio definitivo de la tan esperada fase de retención. (Rosgan).
La crianza colectiva permite a los terneros expresar comportamientos naturales de interacción social, lo cual mejora su bienestar general.
Buenos Aires, Argentina | Todo El Campo | Un equipo técnico del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) Rafaela evalúa el sistema de corrales colectivos portátiles. Se trata de una herramienta que busca mejorar el bienestar animal, reducir el estrés en los terneros y optimizar la gestión del trabajo en los establecimientos lecheros. Además, la crianza colectiva permite optimizar el uso del tiempo del personal, al evitar tareas de atención individual en estacas. Los resultados de la aplicación de esta tecnología se podrán ver en Todo Láctea.
Si bien los sistemas de crianza colectiva cuentan con antecedentes internacionales, en la cuenca lechera central de Santa Fe predomina la crianza individual en estacas. Frente a esta situación, profesionales de la Estación Experimental Agropecuaria INTA Rafaela desarrollan y evalúan corrales colectivos portátiles, con el propósito de generar información precisa sobre sus costos, beneficios y condiciones de implementación. Además, se busca brindar herramientas técnicas a asesores y profesionales del sector -como veterinarios e ingenieros agrónomos- para acompañar a los productores interesados en adoptar este modelo.
Georgina Frossasco, especialista del INTA Rafaela, explicó que la crianza colectiva permite a los terneros expresar comportamientos naturales de interacción social, lo cual mejora su bienestar general. “Está demostrado que, al convivir con sus compañeros, los terneros imitan sus conductas, incluyendo la ingesta de alimentos balanceados, lo que favorece el consumo temprano de sólidos”, señaló. Además, la reducción del estrés tiene efectos positivos en la salud de los animales. “El estrés provocado por el aislamiento y las condiciones climáticas extremas comprometen la función inmunológica del ternero y disminuyen la eficiencia en la conversión alimenticia”, detalló Frossasco. A esto se suma una creciente demanda social por sistemas de producción más éticos y sostenibles.
Nicolás Welchen, técnico del INTA Rafaela, destacó que los terneros criados en grupo presentan menor resistencia frente a estímulos nuevos, como aprender a tomar agua o incorporar alimentos sólidos, fenómeno conocido como neofobia. “La presencia de otro animal favorece el aprendizaje y reduce el miedo a lo desconocido”, sostuvo.
Uno de los prejuicios más frecuentes sobre los sistemas colectivos es la supuesta mayor incidencia de enfermedades por el contacto entre animales. Sin embargo, estudios recientes demuestran que una correcta provisión de calostro en las primeras horas de vida garantiza la inmunidad pasiva necesaria para evitar este riesgo. “Con un manejo adecuado del calostro, es posible implementar la crianza de a pares desde el nacimiento sin comprometer la sanidad del rodeo”, explicó Welchen.
Por su parte, Frossasco subrayó que los sistemas correctamente diseñados fortalecen la inmunidad innata del ternero. “Esta es la primera barrera de defensa frente a agentes patógenos. Un ejemplo clave es el glicocálix intestinal, una capa de mucinas y glicoproteínas que protege la mucosa, favorece la absorción de nutrientes y dificulta la adhesión de bacterias y virus”, puntualizó.
Además de sus beneficios en bienestar animal, la crianza colectiva permite optimizar el uso del tiempo del personal, al evitar tareas de atención individual en estacas. No obstante, se requiere un control cuidadoso durante la alimentación para evitar que algunos terneros consuman más que otros. “Estos sistemas estimulan el juego, el contacto físico y un mayor tiempo de sueño, lo que se vincula con la secreción de la hormona de crecimiento. También se ha observado que los terneros en grupo desarrollan el reflejo de rumia a edades más tempranas”, destacó Frossasco.
Para implementar estos modelos, Welchen recomendó iniciar con grupos pequeños, de menos de diez animales, y garantizar condiciones adecuadas: al menos cinco metros cuadrados por ternero, resguardo climático, acceso a agua limpia y alimentación continua. La portabilidad de las estructuras representa una ventaja adicional para establecimientos con superficies reducidas o alquiladas, como ocurre en gran parte de la región.
Desde el INTA, esta transformación trasciende lo técnico. A través de iniciativas como el manual “¡Que vivan los terneros!” y la realización de cursos teórico-prácticos, el organismo promueve una visión integral de la producción lechera, centrada en el bienestar tanto de los animales como de las personas.
TODO LÁCTEA.
El equipo técnico del INTA Rafaela participará en la exposición Todo Láctea, que se realizará en la ciudad de Esperanza. El martes 13 de mayo a las 14.30 brindará un taller de crianza junto a la empresa Teknal, donde se abordarán en profundidad estas temáticas.
Finalizó la primera campaña anual de vacunación contra la fiebre aftosa con una cobertura estimada del 102% del rodeo previsto para este periodo.
Montevideo | Todo El Campo | El Ministerio de Ganadería, Agricultura Pesca (MGAP), a través del la Dirección General de Servicios Ganaderos (DGSG) informó que completó la vacunación contra la aftosa en el ganado vacuno con “una cobertura superior a la prevista”.
Finalizó así la primera campaña anual de vacunación contra la fiebre aftosa, que tuvo una cobertura estimada del 102% del rodeo previsto para este periodo.
Pedro García Ramos, encargado de Campo de la DGSG, señaló que se distribuyeron 11.620.000 dosis, en lo que representa el operativo más importante del año, ya que en esta etapa se vacuna a la totalidad del rodeo vacuno del país.
“La vacunación contra la fiebre aftosa es una de las herramientas sanitarias más importantes que tenemos. Es clave para sostener los mercados que ya tenemos abiertos y también para acceder a nuevos. Nuestro estatus como país libre de fiebre aftosa con vacunación depende de que estas campañas se realicen correctamente”, explicó.
El MGAP recordó que Uruguay mantiene su condición sanitaria internacional en base a la aplicación obligatoria de dos campañas anuales, y que este tipo de operativos son esenciales para preservar la inmunidad general del rodeo y la ausencia de circulación viral en el territorio nacional.
Estiman que en 2025 la caída será del 3,23% llegando a 13.034.491 de cabezas.
Asunción, Paraguay | Todo El Campo | La Comisión de la Carne de la Asociación Rural de Paraguay (ARP) estimó que en 2025, el número de vacunos a nivel nacional podría caer en 435.564 cabezas, lo que significaría un 3,23% menos que en 2024, la mayor caída desde 2010.
Según el informe 569 de la Comisión de la Carne, fechado el 1° de mayo, en 2010 el rodeo vacuno era de 12,3 millones de cabezas, y a partir de ese año tuvo un proceso de crecimiento constante hasta 2014: fueron 12,4 millones (en 2011); 13,2 millones (2012); 13,3 millones (2013); 14,4 millones (2014).
En 2015 cayó a 14,2 millones; y continuó descendiendo en los años siguientes: a 13,8 millones (en 2016); cayó levemente (-0,2%) a 13,8 millones (en 2017) y a 13,5 millones en 2018.
En 2019 vuelve a subir a 13,8 millones, posteriormente saltó a 14 millones (en 2020), al año siguiente retrocedió a 13,9 millones (2021); siguió bajando a 13,5 (en 2022), a 13,4 en los años siguiente (2023 y 2024) y se estima que vuelva a bajar en 2025 a 13 millones, llegando así al total más bajo en los últimos 15 años (desde 2010).
Los años de mayor aumento fueron 2012 con 6,8%; y 2014, con un incremento del 8,14%; en contraste, en 2025 sería la mayor caída de la serie, de -3,23%.