Planificando y actuando para lograr los mejores resultados.
Montevideo | Todo El Campo | En otoño hay que pensar en el manejo de las vaquillonas que vamos a entorar en el próximo servicio, dijo el Ing. Agr. Esteban Montes del Instituto Plan Agropecuario en su columna de los martes en el programa Diario Rural (CX4 Rural).
“Es importante porque una buena cría comienza en las vaquillonas”, subrayó. “Cuando las vaquillonas llegan a la fecha de servicio, sea entore o inseminación, tienen que estar ciclando al momento de comenzar el ciclo, porque tienen que preñarse temprano”.
Son vaquillonas que en el segundo entore son las que muestran problemas, son animales que están creciendo, tienen que amamantar a su cría y tienen que volver a alzarse, explicó, y si ese ejemplar no está bien no va a lograrlo, advirtió el técnico. A nivel de campo, lo que se hace, es que esas vaquillonas se presenten 15 días antes del servicio al resto del rodeo para darle más tiempo para recuperarse.
Si el enotore comienza el 1° de noviembre, el 15 de octubre sería el inicio del servicio para las vaquillonas (entore o inseminación), añadió. “Si sacamos la cuenta desde ahora tenemos unos 210 días hasta ese momento, pero se debe tener en cuenta que hay 90 días -hablando siempre de campo natural-, desde el 15 de mayo al 15 de agosto, donde la ganancia va a ser prácticamente nula o mínima, quedándonos otros 120 días.
Esos 120 días van desde ahora hasta el 15 de mayo (60 días) donde podemos esperar una ganancia de 400 gramos (24 kilos), y desde el 15 de agosto al 15 de octubre (otros 60 días), podemos esperar una ganancia de 600 gramos (36 kilos). El total son unos 66 kilos.
“Quiere decir que si las vaquillonas tienen que pesar 280 kilos al inicio del entore, el peso mínimo de hoy debe ser de 220 kilos, siempre que estemos hablando a campo natural”, insistió Montes.
“Para saber dónde estamos parados tenemos que pesar las vaquillonas y no obviar el concepto de que debe llegar ciclando al inicio del entore; se deben preñar lo más temprano posible, sobre todo para empezar el ciclo reproductivo en tiempo y forma, porque la vaquillona que se preña tarde, en el segundo entore lo hará más tarde y ahí es donde se dan la dispersión en las preñeces y por tanto en las pariciones”.
“Preñez y parición dispersa lleva a terneradas desparejas, y no es lo mismo una ternera que arranca con un destete a los 170/180 kilos que hacerlo a los 120/130 kilos”, aseguró.
Para concentrar las preñeces temprano, una de las medidas “es refugar las vacas de parición tardía y cambiarlas por vaquillonas preñadas temprano. Vamos a tener que estar preparados para un segundo entore con una generación de segunda cría abundante, pero se puede lograr”.
“Por tanto se puede actuar en la cría desde la recría, y eso se debe planificar desde ahora”, enfatizó, sin esperar a después del invierno.
En Uruguay hay mucha información sobre el tema y la Dra. Graciela Quintans ha generado muchos datos, uno de ellos es que “apurar a la vaquillona sobre el final del período, lo que hace engordar al animal sin acompañar el desarrollo”, entonces tendremos una vaquillona con el peso necesario pero sin alzarse”.
Concluyó señalando que “hoy es el momento para tomar decisiones sobre las vaquillonas”.
ENTREVISTA COMPLETA
Producción periodística: Horacio Jaume (Diario Rural, CX4 Rural).
Llamado de frigorífico Las Moras al uso responsable de productos veterinarios cuidando la dosis, la duración y los tiempos de espera.
Montevideo | Todo El Campo | Frigorífico Las Moras expresó estar comprometido con la inocuidad de la carne uruguaya y el uso responsable de medicamentos veterinarios, respetando los tiempos de espera.
En un comunicado dirigido a los productores, Las Moras abordó el tema de la inocuidad y del uso responsable de medicamentos. La Cámara de Especialidades Veterinarias (CEV) se hizo eco de texto de Las Moras considerando que “la inocuidad de la carne comienza en el campo” con un “uso responsable de productos veterinarios aprobados por el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), y en cumplimiento de las buenas prácticas de utilización”, como son “dosis, duración y tiempos de espera”.
En un comunicado, Las Moras expresó que “la industria frigorífica reafirma su compromiso con la inocuidad de la carne uruguaya y con el trabajo conjunto a lo largo de toda la cadena productiva”.
Valoró que “el prestigio sanitario del país y el acceso a los mercados internacionales se sostienen gracias al esfuerzo compartido entre productores, médicos veterinarios e industria” e hizo un llamado a “no enviar animales a faena” cuando están en tratamiento veterinario y/o no se haya finalizado con el tiempo de espera indicado para el medicamento.
Respecto a los medicamentos veterinarios hizo un llamado a “utilizar únicamente productos registrados ante el MGAP”; y “respetar dosis, vía de administración y duración del tratamiento indicadas en la etiqueta”.
También apeló a la importancia de mantener los registros de tratamientos “actualizados” con identificación de qué animales están siendo tratados.
Sobre los tiempos de espera apuntó que se deben respetar los mismos “para asegurar carne sin residuos no conformes”; y “verificar que el período de retiro haya sido cumplido antes del envío a faena”.
Concluye que “la correcta gestión de los tratamientos veterinarios contribuye a proteger la salud del consumidor, mantener el acceso a los mercados internacionales y preservar el prestigio sanitario de Uruguay”.
Es una herramienta impulsada “para fortalecer el control sanitario y la trazabilidad de los movimientos de ganado, en el marco de las acciones de lucha contra la garrapata”.
Montevideo | Todo El Campo | El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) publicó ayer en su página web que resolvió “postergar el inicio de la obligatoriedad del despacho de tropa digital, que estaba previsto para el 1º de marzo”.
“La nueva fecha establecida para su implementación obligatoria es el 2 de mayo de 2026”, añadió.
El MGAP explicó que “la decisión responde a la necesidad de realizar ajustes y mejoras en el sistema, a partir de observaciones y aportes recogidos durante la etapa de comunicación y extensión con usuarios, particularmente veterinarios de libre ejercicio”.
Se aseguró que “se continuará trabajando en el desarrollo de la herramienta y en la fase piloto del sistema, con el objetivo de asegurar su correcto funcionamiento al momento de su implementación obligatoria”.
El despacho de tropa digital es impulsado por el Ministerio “para fortalecer el control sanitario y la trazabilidad de los movimientos de ganado, en el marco de las acciones de lucha contra la garrapata”.
La garrapata genera pérdidas estimadas en unos 95 millones de dólares anuales en Uruguay, a lo que se suman más de 20 millones asociados a la tristeza parasitaria.
Canelones | Todo El Campo | En la ganadería uruguaya, la garrapata no es solo un problema sanitario: es también un factor que afecta la productividad, los costos del productor y, en última instancia, la competitividad del país.
Con ese trasfondo, productores de la zona de Migues, en Canelones, participaron el pasado 3 de marzo en una jornada técnica organizada por el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) para actualizar conocimientos sobre el control del parásito, la prevención de enfermedades asociadas y las nuevas herramientas de gestión sanitaria vinculadas al movimiento de ganado.
La actividad se realizó en la Sociedad de Fomento Rural de Migues y estuvo a cargo de las veterinarias Leticia Luengo y Mariana Moratorio, quienes abordaron estrategias de manejo sanitario en el predio y la situación epidemiológica de la garrapata en el departamento.
El impacto económico del problema es significativo. Según datos presentados durante la jornada, la garrapata genera pérdidas estimadas en unos 95 millones de dólares anuales en Uruguay, a lo que se suman más de 20 millones asociados a la tristeza parasitaria, un complejo de enfermedades transmitidas por este parásito.
Para los productores, el costo también se refleja en el manejo sanitario del rodeo. El gasto anual en tratamientos puede ubicarse entre 8 y 10 dólares por animal, lo que implica una carga económica importante para los establecimientos ganaderos.
Durante la jornada se destacó que el conocimiento del ciclo biológico de la garrapata bovina (Rhipicephalus microplus) es clave para diseñar estrategias eficaces de control. El parásito atraviesa distintas etapas de desarrollo, pero gran parte de su ciclo ocurre fuera del animal, en el ambiente, lo que exige combinar tratamientos sanitarios con manejo del sistema productivo.
Las expositoras también abordaron la tristeza parasitaria, una enfermedad transmitida por garrapatas que continúa siendo una de las principales causas de mortalidad en bovinos en determinadas condiciones epidemiológicas. La enfermedad es provocada por hemoparásitos como Babesia bovis, Babesia bigemina y Anaplasma marginale, y puede generar pérdidas significativas por muerte de animales, tratamientos y caída en la producción.
En ese contexto, se repasaron medidas de prevención y manejo sanitario, entre ellas el monitoreo frecuente del ganado, el uso adecuado de productos veterinarios, el registro de tratamientos en la planilla sanitaria y la consulta temprana con veterinarios ante sospechas de enfermedad.
La jornada también incluyó una presentación sobre el Despacho de Tropa Digital, una herramienta desarrollada para fortalecer el control sanitario en los movimientos de ganado y reducir la dispersión de garrapata entre establecimientos.
El sistema permite registrar digitalmente los tratamientos sanitarios previos al movimiento de animales, simplificar los trámites para productores y veterinarios y generar información sanitaria en tiempo real para las autoridades sanitarias.
Durante la actividad se informó que la obligatoriedad del Despacho de Tropa Digital comenzará a regir el 2 de mayo de 2026 para los movimientos que lo requieran, como parte de las estrategias sanitarias destinadas a mejorar el control del parásito y fortalecer la vigilancia sanitaria del rodeo nacional.
La jornada en Migues formó parte de las acciones de extensión y capacitación que el MGAP realiza junto a organizaciones rurales para fortalecer las buenas prácticas sanitarias en el territorio y apoyar a los productores en el control de uno de los desafíos sanitarios más persistentes de la ganadería del país. (MGAP).
Es fundamental tomar cuatro medidas en el otoño lo más temprano posible, sobre todo donde hay problemas de sequía.
Montevideo | Todo El Campo | Ing. Agr. Esteban Montes del Instituto Plan Agropecuario se refirió a las cuatro herramientas que se deben tener en cuenta y aplicar de cara al entore.
Dijo que la preñez en vacunos es de 280 días, restando 85 días de los 365 días.
Dentro de esos 85 días hay un período que es el anestro posparto que sufre la vaca y que en los mejore momentos puede durar 40 o 45 días.
El otoño da la posibilidad de tomar algunas medidas que son aptas para prepararse para el invierno, y quienes las toman logran determinado porcentaje de preñez, terneradas muy parejas y pesadas, que después garantizan una cría muy buena.
LAS CUATRO MEDIDAS CLAVES.
¿Cuáles son las medidas para tomar en otoño? La primera es el destete para permitir la recuperación de la vaca. En segundo lugar el diagnóstico de gestación para reconocer qué vacas están preñadas. Tercero, es un boqueo para identificar las vacas que se entorarán por última vez. Y cuarto la clasificación corporal con asignación de forraje en función de esa situación corporal.
Es fundamental tomar esas cuatro medidas en el otoño lo más temprano posible, sobre todo donde hay problemas de sequía, expresó.
ENTREVISTA COMPLETA.
Producción periodística Horacio Jaume (Diario Rural. CX4 Rural).
Rosario, Argentina | Rosgan | Todo El Campo | Los números del sector engordador reflejan la alta capacidad de adaptación del feedlot frente al actual escenario productivo. Con existencias récord y un nivel de actividad elevado, los corrales de engorde se consolidan como actores clave en la terminación de animales recriados.
Según datos del Servicio de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), al 1° de marzo los feedlots reportaban 1,88 millones de cabezas, un 9% más que en 2025, cuando se había registrado otro récord histórico de 1,73 millones de cabezas para la misma fecha.
Sin embargo, al desglosar el stock por categorías de hacienda, se observa un cambio aún más relevante en la composición. Mientras que en marzo de 2025 los terneros y terneras recientemente destetados representaban el 42% del total de existencias, este año su participación cayó al 31%.
En contraste, los novillitos y vaquillonas, que un año atrás constituían el 43% del stock, aumentaron su participación hasta representar el 53% del total de hacienda en corrales.
Esto constituye una señal clara del cambio que se viene gestando en el esquema productivo, particularmente desde el año pasado, con una mayor retención de animales a campo que posteriormente ingresan a los corrales con mayor peso, tras una recría previa.
En lo que va del año se observa, en general, una salida muy lenta de terneros desde los campos, un 26% menos que registrado el año pasado. Tal como se señalaba el mes pasado, enero mostró un nivel de traslados significativamente bajo: menos de 350.000 terneros y terneras fueron movilizados para cría o invernada, cuando históricamente los traslados en ese mes rondan las 600.000 cabezas. Aun así, la proporción de animales que ingresaron a corrales se mantuvo dentro de los parámetros habituales, en torno al 25%.
En febrero, de acuerdo con los últimos datos informados por el Senasa, la salida de terneros mostró un incremento importante, superando los 620.000 animales, aunque todavía por debajo de los 800.000 a 900.000 registrados habitualmente para ese mes. Sin embargo, el ingreso a corrales disminuyó tres puntos porcentuales. En términos absolutos, los feedlots incorporaron aproximadamente 140.000 terneros, un 30% menos que el promedio de los últimos tres años.
Actualmente, la relación insumo-producto para la compra de granos resulta claramente favorable al encierre. Históricamente, cada kilo de novillito terminado permitía adquirir entre 10 y 12 kilos de maíz; hoy esa relación se ubica en torno a los 20 kilos. En efecto, el maíz, que hasta mediados de enero cotizaba por encima de los $ 270–$ 280 por kilo, actualmente se ubica en torno a los $ 250, lo que implica una baja aproximada del 10%. En el mismo período (30 a 45 días), el precio de la hacienda gorda experimentó una suba superior al 20%, con un novillito que pasó de $ 4.300 a más de $ 5.000 por kilo.
Sucede que, el aumento en el precio de la hacienda gorda refleja directamente los valores de reposición de la invernada liviana, en un contexto de oferta sumamente limitada. Con valores del ternero por encima de los $ 6.500 —y pisos superiores a los $ 7.000 para los más livianos— el incentivo a retener hacienda en el campo, postergando la venta para ganar kilos adicionales, resulta muy fuerte.
Este escenario permite proyectar un ritmo de zafra relativamente lento que, sumado al faltante estructural de oferta en esta categoría, mantendrá elevados los valores del ternero a lo largo del año. A su vez, los buenos márgenes que actualmente ofrecen la recría y la invernada incentivan el ingreso de nuevos actores al negocio ganadero, en mayor medida que la expansión de la cría propiamente dicha. La capitalización en vientres, por el momento, se está dando principalmente a nivel productor, mediante una mayor retención de hembras.
En síntesis, el sector se encuentra en una fase de reconfiguración productiva, donde la recría gana protagonismo y el feedlot consolida su rol como etapa estratégica de terminación. La firmeza en los valores de reposición y la favorable relación insumo-producto sostienen los incentivos al encierre, aunque en un contexto de oferta restringida que continuará condicionando la dinámica del mercado en los próximos meses.