Los trabajadores dicen que fueron sancionados por asistir a una asamblea, la empresa que la sanción fue solo una amonestación a quienes se retiraron sin marcar entrada y salida.
A causa de un conflicto en Fritran, empresa que distribuye helados de Conaprole, la Federación de Trabajadores de la Industria Láctea (FTIL) resolvió parar este jueves por 24 horas.
Según FTIL, la empresa tomó medidas de suspensión para trabajadores sindicalizados, el sindicato dice que fue por asistir a una asamblea, lo que la empresa desmiente y agrega que se trata de una amonestación por no haber marcado entrada y salida, y que aquellos que lo hicieron no fueron amonestados.
FTIL añade que además se despidió al presidente de Sudec, el sindicato de Fritran.
“EL SINDICATO FALTA A LA VERDAD”.
Fritran emitió un comunicado en el que lamenta “la declaración de conflicto realizada por Sudec” y rechaza “enfáticamente las infundadas acusaciones vertidas por el sindicato”.
“El sindicato falta a la verdad señalando que la empresa suspendió a todos los trabajadores por asistir a una Asamblea. Esta afirmación dista mucho de la realidad, ya que la sanción -que en su gran mayoría consistió en una amonestación- se debió a que algunos asistentes se retiraron de la empresa y no marcaron la entrada y la salida al trabajo como está estipulado. Quienes cumplieron con este requerimiento no recibieron sanción alguna”, expresó la empresa.
Sobre el despido del trabajador, “el mismo fue fruto de una investigación con todas las garantías de la que resultó probada la comisión de faltas de tal entidad, que fueron reconocidas por la propia organización sindical y que mereció su desvinculación”.
“La investigación demostró que el funcionario se ocupaba de actividades ajenas a su cargo, como lo es gestionar en horario de trabajo y con equipos de la empresa Fritran su propia empresa de gestión de cobros a morosos”.
Finaliza negando la violación de convenios y reivindicando “su derecho a gestionar la empresa”.
La región tiene agua suficiente, pero debemos dar certezas jurídicas de que todos tengamos acceso a ella”.
Santiago, Chile | Según entienden y así lo manifestaron algunas instituciones rurales chilenas, ese país debería crear una mesa del agua para tratar las urgencias de la agricultura y la ganadería respecto a ese vital elemento.
La idea surgió de las sesiones de trabajo que convoca al sector agropecuario en el contexto del “Pacto por una región sostenible e inclusiva”, y podría ayudar a perfilar el desarrollo de dos sectores productivos relevantes para la región de Los Lagos, ubicada en el centro sur de Chile y cuya capital es Puerto Montt.
Rodrigo Mardones, gerente de Agrollanquihue, una gremial rural de la provincia Llanquihue, en Los Lagos, ha destacado la necesidad de trabajar de forma específica en el tema del agua.
Cabe destacar la importante presencia de establecimientos ganaderos y agrícolas en esa región, particularmente el desarrollo de la lechería.
“Siempre hemos tenido una discusión a nivel nacional sobre el agua”, dijo Mardones. Y por ser “un tema tan importante”, creo oportuno que en el marco del Pacto generar unos spin off como una mesa del agua, que nos posibilite ponernos de acuerdo en cómo queremos utilizar el agua dulce”.
“Nosotros como agricultores que vamos a seguir teniendo muchos requerimientos de agua para riego, necesitamos saber a qué atenernos”, argumentó, y agregó: “¿Si hago un pozo profundo voy a tener la autorización o no para usar esa agua; voy a estar afectando el potencial derecho de un tercero? Esas son las cosas que tenemos que trabajar en esa mesa”.
“La región tiene agua suficiente, pero debemos dar certezas jurídicas de que todos tengamos acceso a ella”, enfatizó.
APOYO.
La directora regional de la Dirección General de Aguas (DGA), Fabiola Pizarro, apoyó el planteamiento de Mardones. Dijo que generar una mesa del agua es una buena idea además de necesaria.
“Hay muchos temas que son del agua y que se cruzan con diversos ámbitos, como los humedales o la gobernanza. Es necesario sentarse con diversos actores, de manera transversal, para llegar a algunos acuerdos”, sentenció.
En base a información de la Federación Nacional de Productores de Leche (Fedeleche) y datos propios.
Los ministros de Ambiente y Ganadería valoraron el trabajo conjunto de ambas carteras, coordinado la actividad productiva con la del cuidado ambiental. Mattos aseguró que “es posible intensificar la producción considerando la defensa de los recursos y adoptando medidas”.
Hébert Dell’Onte | Se realizó la presentación del llamado a productores lecheros de la cuenca del río Santa Lucía que tengan interés en formar parte del proyecto Sistemas Agroecológicos y Resilientes en Uruguay (SARU), por el cual recibirán, con el apoyo del Banco Mundial, de US$ 14.000 a US$ 16.000 para gestionar el tratamiento de los efluentes.
Participaron los ministros de Ganadería, Agricultura y Pesca, Fernando Mattos, y de Ambiente, Adrián Peña; en representación de Banco Mundial lo hizo Cecilia Ortega; y Javier Aznárez como director de la Unidad de Gestión de Proyectos.
De los ministros, el primero en hacer uso de la palabra fue el titular de Ambiente, quien expresó que Uruguay ha tomado decisiones que “van en la línea de mejorar la calidad del agua que es un gran tema para nuestro país” ya que poseemos agua de calidad “media y buena” por lo tanto “no es un gran problema, pero tenemos que estar atentos porque somos un país productivo y la variable que preserva los recursos naturales, entre ellos el agua, es muy importante”. Este es de los temas “más importante para el Ministerio de Ambiente”, subrayó.
Actualmente “hay unos 400 tambos que tratan sus efluentes” dato que “se confirmará en el marco de las auditorías que estamos comenzando”, dijo, y añadió que a partir del llamado se podrán sumar 200 tambos más.
Destacó la importancia de dar “continuidad a las políticas” en un país donde “no había Ministerio de Ambiente pero sí una autoridad ambiental, y Uruguay tiene una larga construcción en ese sentido, con no menos de 30 años de acumulación en materia ambiental”, por lo tanto el Ministerio “no viene a inventar sino continuar y escalar sobre políticas que se venían construyendo”.
Destacó la cooperación entre el MA y el MGAP: “No hay enfrentamientos, sino que están complementados y esta imagen de ver juntos a los ministros” de ambas secretarías de Estado, “es algo que se repite”, y “es una buena señal” en lo interno y hacia el exterior.
También “hay que destacar el trabajo del Ministerio con el Instituto Nacional de la Leche (Inale)” y anunció que el 11 de setiembre en la Expo Prado se firmará “un acuerdo específico” con esa institución.
MATTOS: “REDUCCIÓN SIGNIFICATIVA DE LOS NUTRIENTES QUE PUEDEN SER CONTAMINANTES”.
Mattos por su parte destacó que “la región de la cuenca del Santa Lucia es muy sensible” por lo que es muy positivo “que se sumen 200 tambos más con lo cual seguramente pasaremos a más de la mitad de los establecimientos lecheros que están sobre la cuenca con una reducción significativa de los nutrientes que pueden ser elementos contaminantes”.
Destacó “el compromiso respecto a la sostenibilidad de los procesos y las cadenas productivas es una realidad que el mundo exige y se debe tomar conciencia, no se puede continuar sin tener en consideración el aspecto ambiental, pero es posible intensificar la producción considerando la defensa de los recursos y adoptando medidas”.
Estamos dando “un paso más en la generación de conciencia más allá de estos 600 tambos” porque “al final la ejecución de este préstamo vamos a tener una situación mejor que la actual, pero también con la generación de la necesidad de que otros tambos se incorporen al sistema con algún estímulo o impulso”, pensando en “la necesidad de que en un plazo razonable abarquemos la totalidad de los tambos que están sobre la cuenca”.
La cuenca del río Santa Lucía es la que abastece de agua la zona metropolitana, y de ahí su importancia, y no son solo los tambos, también hay “otras actividades productivas que deberán tomar consideraciones”.
Y esto “es importante por el tratamiento de efluentes y por la generación de conciencia de cómo gestionamos los residuos sólidos”.
El jerarca hizo un llamado a que bajo los “criterios de economía circular” se aprovechen los nutrientes para mejorar el suelo, “no es sólo defender los cursos de agua, también defender el suelo de la contaminación. Por tanto es un proceso que puede ser muy virtuoso si tenemos la capacidad, desde el sector privado y desde el sector público, para generar los mensajes y estímulos necesarios que permitan avanzar en este aspecto fundamental”.
Desde hace “muchísimas décadas el Ministerio de Ganadería tiene un compromiso con el ambiente, hay normativa generada por la que somos vigilantes y custodios de los aspectos regulatorios que determinan los aspectos ambientales en el cuidado del suelo, el agua y el ambiente, inclusive con los contaminantes que puede generar la actividad a través de residuos, la aplicación de agroquímicos o específicos veterinarios”.
Son aspectos que “tenemos que tomar en cuenta porque la exigencia mundial” y poque “cada vez es más necesario el cuidado del uso de estos insumos”. Por eso “necesitamos avanzar en una alternativa productiva, las transiciones agroecológicas nos enseñan nuevas técnicas de producción, la investigación tendrá que trabajar sobre alternativas de insumos menos agresivos”.
El presidente del Inale comentó el proyecto Cuencas Lecheras; dijo que el problema de la lechería es que falta materia prima, además hay una brecha tecnológica entre los productores.
El lunes 29 se lanzó en Río Negro el proyecto Cuencas Lecheras, que cuanta con la participación del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), el Instituto Nacional de la Leche (Inale), la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) y las intendencias de Río Negro, Florida, Salto, Soriano y Paysandú. La iniciativa no descarta sino que busca que abran tambos nuevos.
Al respecto de esa iniciativa, el Ing. Agr. Juan Daniel Vago, presidente del Instituto Nacional de la Leche (Inale) dijo que la cadena de valor lechera es “estratégica al país, porque genera mucho empleo, es la que más multiplica por dólar invertido”, además de muchas otras bondades.
Sin embargo “el problema es la falta de leche, sin dudas”, y focalizándonos en el trabajo surge “un dato y es que en todos los tamaños hay productores que tienen muy buenos ingresos, otros más o menos y otros malos”. Hay pequeños productores de 80 o 100 vacas que “haciendo las cosas bien tienen resultados bueno o muy buenos, igual que otros de mayor escala”. Es un mito creer que a los pequeños es a los que les va mal, destacó.
Ante ese escenario surgió esta inquietud por parte de las intendencias de la zona que abarca el proyecto.
El Inale ejecuta ese proyecto Cuencas Lecheras, pero los recursos salieron del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto y las cinco intendencias mencionadas.
El objetivo es “trabajar de forma continua durante 3 años con productores familiares” bridándoles “una asistencia técnica predial”.
“Es todo un desafío” que consiste en “la adopción de tecnología, sobre todo en productores familiares, en retenerlos para que no sigan desapareciendo, el ayudarlos en lo técnico pera también a veces es hacerles un plan ir al banco a pedir un crédito. Se apunta a retener ese grupo de familia y descentralizar” con lo que se llama proyectos en territorio.
Esta es una herramienta más entre otras varias, y “es muy buena la idea de descentralizar y hacer proyectos por regiones”, agregó.
“QUE SE ABRAN TAMBOS NUEVOS”.
Destacó que “la brecha tecnológica entre productores es muy grande y eso significa que hay que buscar la forma de generar desarrollos como para que se abran tambos nuevos”.
El presidente de Inale, Ing. Juan D Vago, dijo que el proyecto Cuencas Lecheras permitirá un aumento en la producción, además de ayudar a que la familia permanezca en el medio rural.
El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), el Instituto Nacional de la Leche (Inale), la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) y las intendencias de Río Negro, Florida, Salto, Soriano y Paysandú realizaron el lanzamiento del proyecto Cuencas Lecheras.
El evento tuvo lugar el lunes 29 de agosto en el anfiteatro del Instituto de Alta Especialización de Fray Bentos (Río Negro), por lo que el intendente de ese departamento, Omar Lafluf, fue el anfitrión que dio la bienvenida a los presentes.
Participaron el subsecretario de Ganadería, Ignacio Buffa, el presidente del Inale, Juan Daniel Vago, la coordinadora general del Área De Descentralización y Cohesión de la OPP, María de Lima, y representantes de las intendencias involucradas.
Cuencas Lecheras se trata de un proyecto de asistencia técnica predial, con participación de las organizaciones de productores y la industria, explicó Nancy Montesdeoca, técnica de la Dirección General de Desarrollo Rural.
La duración será de tres años y conllevará una inversión de más de 30 millones de pesos en todo el período, informó el MGAP.
La gobernanza será por parte de un comité ejecutivo integrado por las instituciones responsables.
Buffa dijo que la lechería en 2021 produjo 81 millones de litros más que en el anterior trienio. “Esto significa 3.700 viajes adicionales de camiones desde el tambo a la industria, 600 viajes extras desde las industrias hacia las exportaciones. Cuando la lechería anda, los pueblos andan, la gomería anda, el boliche anda”, subrayó.
Hizo hincapié en que el Poder Ejecutivo ha estado en permanente escucha cada vez que se presenta una dificultad, tratando de dar soluciones, y subrayó la actitud del BROU que ha brindado apoyos específicos al sector. “Desde el Ejecutivo estamos para atender al productor”, y “los instrumentos para apoyar al sector aparecen porque hay un poder político que lo entiende y articula soluciones”, dijo.
Por último, Buffa anunció que “Arabia Saudita habilitó la importación de leche uruguaya” lo que se enmarca en “parte de la tarea del Ministerio” que es “abrir mercados para la producción”.
Juan Daniel Vago valoró que con Cuencas Lecheras se podrá producir más y evitar que continúe la disminución de familias productoras.
La leche tiene propiedades especiales y es capaz de prevenir enfermedades complejas, cosa que no logran las bebidas que suelen ser llamadas leche vegetal.
Las bebidas de origen vegetal que utilizan el nombre genérico de leche, y cuyo volumen de ventas se ha disparado en el último lustro, aportan cinco o seis veces menos proteínas de alto valor biológico que los lácteos, dijo la nutricionista Carla Leiva, académica de la Pontificia Universidad Católica (Chile), quien advirtió que las proteínas que entrega la leche no pueden ser reemplazadas por este tipo de productos.
En Chile, la última Encuesta Nacional de Consumo Alimentario indicó que el 95% de la población requiere modificaciones importantes en su dieta para hacerla más saludable. A esto se suma la falta de vitamina D en la población, que puede ser suministrada gracias a la leche. En ese país, uno de los mayores productores de leche del cono sur, la población consume 30 litros menos que la recomendación de la FAO.
La leche es un alimento completo que tiene propiedades benéficas para la salud, que van más allá de las nutricionales (vitaminas, proteínas, minerales, y otros). De hecho, puede prevenir el cáncer y otras enfermedades, según diversos estudios, como el de World Cancer Research Fund que concluye que existe una fuerte evidencia de que los lácteos tienen un rol protector contra el cáncer de colon.
Nicolás Pizarro, investigador del chileno Instituto de Investigaciones Agropecuarias (INIA) y parte del Comité Científico de Lácteos del Programa “Gracias a la Leche”, explica que este producto es muy relevante para las personas y que debería consumirse mucho más.
El especialista comenta que la leche tiene en su composición ácido linoleico conjugado (CLA por sus siglas en inglés), que es una sustancia funcional para la alimentación humana.
“Los compuestos funcionales causan un efecto positivo que va más allá de la nutrición. Y este ácido graso produce efectos que son anticancerígenos, antiinflamatorios, anti diabetes, anti artritis, anti asma, entre otros”, destaca.
“Estamos en promedio cerca de los 160 litros de leche al año por persona”, un nivel bajo considerando las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), agregó.
El especialista indica que los niños es el segmento que más se consume lácteos, ya sea en leche, postre o todo tipo de quesos, pero con la adultez va decreciendo.
LAS LECHES QUE NO SON LECHE.
Las bebidas de origen vegetal que utilizan el nombre genérico de leche (sin serlo), aportan cinco o seis veces menos proteínas de alto valor biológico que los lácteos. Así lo explicó la nutricionista Carla Leiva, académica de la Pontificia Universidad Católica, quien advirtió que las proteínas de la leche no pueden ser reemplazadas por este tipo de productos.
La leche y sus derivados son fundamentales para que los seres humanos tengan una dieta equilibrada. Son, en este sentido, un alimento de alto valor biológico. Las proteínas con esta condición son fundamentales, por ejemplo, para los niños, entre ellas vitaminas del complejo A, la B y la D, también el calcio, dijo.
“Los sustitutos no son leche, porque el reglamento sanitario chileno de alimentos declara que la leche es todo aquel alimento producido por mamíferos”, sostuvo la académica, que aclaró que la soja es buena fuente de proteínas.
Esos sustitutos vegetales, “cuando vemos el detalle de la información nutricional, especialmente de sus proteínas, nos damos cuenta de que el jugo de almendra, de coco o arroz, contienen un bajo aporte de proteínas. De hecho, ni siquiera alcanzan a un gramo por 100 ml., lo cual es realmente un bajo aporte”, advirtió.
DESINFORMACIÓN QUE NOS HACE MAL.
La nutricionista de la PUC apuntó que, en la actualidad, también se han multiplicado los mensajes de desinformación, como que la leche no es buena para la salud o que no está “diseñada” para los seres humanos. “Si bien los mamíferos estamos genéticamente creados para ser alimentados por leche materna, esto es especialmente importante los primeros años de vida del niño. Luego, la leche, la carne y el huevo, son una excelente fuente de proteínas de alto valor biológico para los seres humanos”, añadió la académica.
El valor nutricional de los lácteos contribuye al desarrollo integral y a prevenir condiciones tanto de salud como de carácter social, puntualizó Carla Leiva.
“La leche, contiene los 20 aminoácidos que necesitamos los humanos para sintetizar proteínas, especialmente los aminoácidos esenciales considerados limitantes de la síntesis proteica cuando no están presentes. A diferencia de otros alimentos como lentejas o cereales que sí tienen aminoácidos limitantes y que por tanto no permiten por si solas llegar a un score de aminoácidos del 100% como si posee la leche”, destaca.
La especialista aseguró que evidencia reciente da cuenta de que incluso podemos aumentar masa muscular a través de una dieta que incluya las porciones adecuadas de proteínas a través de productos lácteos. Por eso, lo califica como “un tremendo vehículo” para mantener a la población saludable, en especial a aquellos más vulnerables, como las personas mayores. En el caso de los adolescentes, en tanto, el consumo de productos lácteos tendrá impactos a largo plazo.
En base a artículo de El Mostrador, medio digital chileno; con adaptaciones para Todo El Campo. Artículo original difundido por la Asociación de Productores de Leche de la Región de Los Ríos, Chile.