Se busca promover el fortalecimiento y el crecimiento de los sistemas productivos de familias colonas.
Montevideo | Todo El Campo | El Instituto Nacional de Colonización (INC) y la Cooperativa Nacional de Productores de Leche (Conaprole) firmaron un convenio de cooperación en el que se establece una serie de medidas para promover el fortalecimiento y el crecimiento de los sistemas productivos de familias colonas. Ambas entidades colaborarán en la mejora de la infraestructura, mediante instancias de asesoramiento técnico y líneas de crédito sin intereses.
Participaron en la actividad, realizada este miércoles 26 en las instalaciones del INC, el presidente y el gerente general del organismo, Julio Cardozo y Mario Monsón, respectivamente, así como el vicepresidente de la Conaprole, Alejandro Pérez.
También estuvieron presentes los directores del INC, José Amy, Andrés Berterreche, Rodrigo Herrero y Walter Rodríguez.
DESARROLLO DE INFRAESTRUCTURA.
El objetivo del acuerdo es desarrollar una infraestructura “sustentable y resiliente” en los predios lecheros gestionados por familias colonas. Por una parte, la Conaprole se encargará de la asistencia y el asesoramiento técnico en el diseño de proyectos que podrán incluir instalaciones, como sistemas de gestión de efluentes y de abastecimiento y distribución de agua, caminería interna y espacios de concentración de ganado, entre otros.
El INC, en tanto, ofrecerá a los colonos una línea de crédito con tasa de interés de cero por ciento, a fin de que los participantes puedan concretar las obras propuestas por los integrantes de la Conaprole.
Para ello, el primero dispondrá de US$ 7.000.000 y, asimismo, destinará US$ 24.000 para abonar a la segunda el servicio prestado por los técnicos.
Cardozo informó a Comunicación Presidencial que el INC trabaja de forma articulada con diferentes organismos, como la UTE, la OSE y Mevir, con el fin apoyar y complementar la labor de los colonos. Como ejemplo de esta interrelación, mencionó que parte de los aportes implicó una inversión de US$ 9.000.000, para lograr la electrificación de todas las viviendas, el otorgamiento de préstamos para el alumbramiento de aguas mediante perforaciones y más de US$ 1.000.000 en financiamiento para la compra de forraje durante la sequía.
El jerarca sostuvo que esta serie de medidas permitirá a las familias reducir los costos de producción y enfocarse en la mejora de la productividad, la calidad del producto, el bienestar animal, la tenencia responsable y el cuidado ambiental.
En el marco de este convenio, se estableció que Productores de Leche SA (Prolesa) podrá cotizar y suministrar equipos para concretar las obras y Productores de Leche Conaprole (Proleco) dispondrá de líneas de crédito para desarrollar el proyecto. (Presidencia).
Ya se está preparando la postulación a los CEE edición 2023 que finaliza en setiembre.
Montevideo | Todo El Campo | Con motivo de la realización de las jornadas de puertas abiertas en el Complejo Industrial Rodríguez (P8) CIVR, donde 630 personas se dieron cita del 4 al 7 de julio, Conaprole compartió la siguiente información:
Los Certificados de Eficiencia Energética (CEE) son un reconocimiento económico que otorga el Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM) a los proyectos y medidas de eficiencia energética (MMEE) implementadas exitosamente en todos los sectores de la actividad productiva, así como para hogares y particulares.
Es una iniciativa que viene repitiéndose cada año desde el 2016 en la que venimos participando en la mayoría de las ediciones.
En Conaprole tenemos un pilar que es sustentabilidad, es por eso que hace más de 10 años que trabajamos en el uso consciente y responsable de los recursos con un gran foco en energía. Esto nos ha llevado al desarrollo de un sistema de gestión de la energía que fue premiado con el primer puesto del Premio Nacional de Eficiencia Energética en el año 2020 y la ejecución de una cantidad de proyectos con el objetivo no solo de reducir el uso de energía sino también con una mirada estratégica en la transformación de nuestra matriz energética a una matriz más renovable. En este sentido en el último ejercicio pasamos de un 53% de renovables a un 65%.
Particularmente en esta última edición de los CEE fuimos reconocidos por el proyecto de recuperación y valorización del biogás generado en la planta de tratamiento de efluentes de CIVR. Este biogás lo usamos como combustible alternativo en las calderas de vapor primero sustituyendo fuel oil, hoy en día quemándolo junto al chip. Es un proyecto con el que no solo impactamos favorablemente en las emisiones y la disminución de la huella de carbono, sino que también nos permite disminuir el consumo global de combustible.
Nosotros ya nos estamos preparando para la postulación a los CEE edición 2023 que finaliza en setiembre. Como les comenté están dirigidos a todos aquellos que inviertan y trabajen para el ahorro de energía como pueden ser proyectos o medidas de eficiencia energética realizados en los tambos. Nos parece que es un impulso muy importante el que está dando el Gobierno que no solo ayuda a rentabilizar inversiones sino también a concientizar sobre el buen uso de los recursos, poder difundirlo a través de este medio es muy significativo para generar cultura y contagiarnos de estas acciones tan importantes para el futuro de nuevas generaciones y el planeta.
Además de los CEE existen otros instrumentos que pueden ver en la página web del MIEM relacionados a eficiencia energética que pueden ser de utilidad para productores y un puntapié para que todos podamos formar parte del cambio.
AUDIO DE LA ING. QUIM. AGUSTINA AIZPUN DEL ÁREA INGENIERÍA CONAPROLE.
Los productores de todo el país pueden solicitarla para certificar su buena gestión ambiental en sus sistemas de gestión de efluentes de tambos.
Montevideo | Todo El Campo | El Instituto Nacional de la Leche (Inale) informó que está disponible la Certificación del Sistema de Gestión de Efluentes de Tambos.
Se trata de una herramienta voluntaria para verificar, reconocer y comunicar el adecuado diseño, implementación y operación del sistema de gestión de efluentes (SGE) en el tambo.
La certificación contribuye a la mejora continua en buenas prácticas ambientales, dijo Inale.
¿En qué consiste?, en un proceso mediante el cual se analiza y evalúa el cumplimiento de requisitos formales y técnicos sobre el adecuado diseño, implementación y operación del SGE del tambo, por sala de ordeñe.
La solicitud de la certificación se debe descargar únicamente de la web de Inale y una vez completada enviar al correo certidaciones@inale.org para iniciar el proceso.
Para iniciar solicitud de certificación y acceder a más información ingresar a la web de Inale, o directamente a inale.org/certificacion
“El consumo de leche seguirá alimentando discusiones, ojalá, que apoyadas sobre las evidencias basadas en la ciencia. Y entre ellas, los beneficios que aportan los lácteos a la salud”.
Montevideo | Todo El Campo | La pregunta planteada desde el título suele ser escuchada como argumento entre quienes se oponen a la leche como consumo humano y defienden el uso de sustitutos vegetales.
“Cualquiera que sea nuestra postura en el debate, debemos saber que la costumbre de tomarla es relativamente moderna en la historia del Homo sapiens, como consecuencia de un interesante proceso evolutivo”, publicó The Conversatión en un artículo que aborda el tema.
Agrega: De todas formas, la leche “fue indiscutible en las civilizaciones antiguas. A quién no le suenan los tiempos baños de Cleopatra en leche de burra, para conservar su inigualable belleza en egipcios; la leyenda de Rómulo y Remo, legendarios fundadores de Roma, amamantados por una loba; y en el esplendor griego, la glorificación de la leche cuando dio nombre a nuestra galaxia, la Vía Láctea, al considerar que nació del líquido nutricio liberado por los pechos de la diosa Hera”.
El siguiente es parte de artículo ¿Por qué somos la única especie que toma leche en la edad adulta? del médico veterinario Dr. Edgar Pulido Chávez, profesor de Veterinaria y Ciencia de los Alimentos, Universidad de Guadalajara, en The Conversatión con adaptaciones para Todo El Campo.
LA MADRE DE TODAS LAS LECHES.
Volvamos la vista mucho más atrás, cuando surgió el complejo proteico que antecedió a la leche, hace unos 200 millones de años.
En aquel tiempo aparecieron animales que requerían un alimento complementario a la pérdida de líquido producido por la incubación de los huevos. La imposibilidad de poner huevos de mayor tamaño favoreció que surgieran epitelios modificados en las madres, capaces de secretar proteínas que garantizaran la sobrevivencia de crías de rápido crecimiento. Además, al carecer de dientes en sus primeras etapas de desarrollo, estas no podrán procurarse ellas solas el alimento.
Fue un gran salto evolutivo, ya que aquel primitivo complejo lactoproteico inició la sustitución de la yema de los huevos de la que se nutrían los embriones. Después, hace unos 65 millones de años, la evolución dotó a los mamíferos placentarios de una glándula mamaria capaz de producir una secreción de hasta 400 componentes, tal y como la conocemos en la actualidad.
Un fósil viviente que nos puede ilustrar este complicado proceso es el ornitorrinco, una maravilla de la evolución. Pone huevos, pero amamanta a sus crías. No es un ave, pero tiene un hocico en forma de pico de pato. Carece de dientes y sus machos tienen un espolón venenoso.
PRIMEROS INDICIOS ARQUEOLÓGICOS.
Para el caso que nos ocupa es de vital importancia poner sobre la mesa las evidencias arqueológicas. Restos de leche hallados en vasijas documentan su consumo habitual en humanos, más allá de la lactancia, desde hace más de 6.000 años. Esta costumbre se produjo a partir de la domesticación de herbívoros rumiantes, por ser menos peligrosa y más fácil de manejar que los carnívoros. Además, no competían directamente por los alimentos con nuestra especie.
La obtención de leche forma parte del proceso conocido como la revolución de los productos secundarios, el cual permitió la selección y especialización de especies como vacas y cabras. Así se produjo el paso de las comunidades cazadoras-recolectoras a las primeras sociedades agrícolas y ganaderas.
¿CÓMO SE ADAPTARON LOS ANTIGUOS HUMANOS A SU CONSUMO?
Hasta este punto sólo hemos hablado de las circunstancias culturales y ambientales que facilitaron el consumo de leche. Ahora veremos cómo se adaptó el cuerpo humano al nuevo alimento.
La digestión de la leche está regulada, principalmente, por dos factores: la presencia de microorganismos que consumen lactosa -un tipo de azúcar exclusivo de la leche- y la acción de la lactasa. Esta enzima es la responsable de descomponer lactosa en azúcares más sencillos y lograr su absorción hacia la sangre.
No siempre fue así. Estudios arqueológicos y genéticos han determinado que los primeros humanos que consumieron leche no pudieron digerir la lactosa. Solo pequeñas proporciones de la población tenían esa capacidad hace 8.000 años.
Sin embargo, la asociación cultural de los humanos y los animales productores de leche, aumentará rápidamente la distribución de esta nueva capacidad entre las personas. Así surgió la adaptación intestinal para producir lactasa y digerir de manera permanente la leche, mientras no se interrumpa su consumo. A esta nueva característica se le llama persistencia de la lactasa y está determinada en nuestros genes.
Tales características cambiarán a los grupos de humanos que domesticaron animales productores de leche, una ventaja competitiva que se heredaron por selección natural. Es el caso de las poblaciones del norte y centro de Europa, así como de algunas sociedades del norte de África y Medio Oriente.
En cambio, para las culturas con poca o ninguna relación con animales lecheros resultó poco útil esta adaptación. Eso explica que en la mayoría de la población asiática, así como en gran parte del continente africano y las culturas nativas americanas, prevalezca la intolerancia a la lactosa.
Para responder a la pregunta de por qué somos la única especie que bebe leche en la edad adulta se encargó el proyecto europeo llamado precisamente LeCHE (*), un buen ejemplo de una iniciativa multidisciplinaria en la que colaboraron expertos en antropología, ciencias forenses y técnicas instrumentales avanzadas.
El consumo de leche seguirá alimentando discusiones, ojalá, que apoyadas sobre las evidencias basadas en la ciencia. Y entre ellas, los beneficios que aportan los lácteos a la salud, ya sea que proceden de vacas, cabras, ovejas, búfalas, camellas, yeguas o las hembras de yaks. (The Conversation).
EL AUTOR. Edgar Pulido Chávez, además de profesor de Veterinaria y Ciencia de los Alimentos -Universidad de Guadalajara-, es veterinario y zootecnista, máster en Investigación en Veterinaria y Ciencia y Tecnología de los Alimentos -Unileón, España-; y consultor en Sanidad, Calidad e Inocuidad Agroalimentaria y Políticas Públicas Agropecuarias.
A cada familia se entregó una placa con el texto: “Gracias por dedicarle más de 50 años a convertir un sueño en la mejor realidad”.
Montevideo | Todo El Campo | En el cierre de la Jornada de Puertas Abiertas de la Planta 8 – Complejo Industrial Rodríguez, el presidente de Conaprole, Gabriel Fernández, dijo que en esa jornada se reconocería a las familias de productores que cumplieron 50 años o tienen más de 50 años como remitentes.
Destacó que no se reconoce la matrícula sino la familia: “Ahora vamos a proceder a reconocer a algunas familias que tienen más de 50 años de remitentes de Conaprole, que aún no han sido reconocidos”, expresó. Añadió que también hay quienes “tienen 45, 40, o treinta y tantos años y que también podrían ser reconocidos”, pero “seguramente en algún momento algún Directorio (de Conaprole) los reconocerá” cuando llegue esa instancia.
A cada familia se entregó una placa con el texto: “Gracias por dedicarle más de 50 años a convertir un sueño en la mejor realidad”. Las familias homenajeadas fueron las siguientes, se destaca la matrícula de referencia, la familia y la zonal.
En el marco de las Jornadas de Porteras Abiertas, Conaprole distinguió a las matrículas con 50 años de remisión. Entre ellas, varios socios y socias de nuestra institución. Felicitaciones a todos y vamos por más! pic.twitter.com/IH6wp5DsPH
— Sociedad de Productores de Leche de Rodríguez (@SociedadLeche) July 12, 2023
La iniciativa busca facilitar las salas de ordeñe tanto para el desarrollo de la lechería en sí como para la producción de queso.
Montevideo | Todo El Campo | El Movimiento de la Juventud Agraria (MJA), la Asociación Nacional de Pequeños Criadores Ovinos (Anpco), la Dirección General de Desarrollo Rural (DGDR) del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) y Mevi, están trabajando en un convenio para el desarrollo de la lechería ovina.
Fredy Martínez, director nacional de Extensión del MJA, y presidente de Aupco, dijo que la iniciativa apunta a facilitar las salas de ordeñe ovino, tanto para el desarrollo de la lechería en sí como para la producción de queso. Está dirigida a pequeños productores de entre 20 y 50 ovejas.
Explicó que el convenio busca que “algunos productores puedan tener su sala de ordeñe a través de un monto determinado de dinero a ejecutar seguramente este año”.
Los productores involucrados “son todos de pequeña y mediana escala que están trabajando con la raza Frisona Milschaff y que lo ven como una oportunidad, como un subrubro para sumarle a lo que ya están haciendo”, agregó en declaraciones a Procampo de emisora Radio 41.
La experiencia hoy se centra en Canelones, pero Martínez no descartó que en un futuro pueda ampliarse a otros departamentos del sur, teniendo en cuenta que la raza tuvo un crecimiento y las características que tiene la producción lechera ovina.
Uno de esos departamentos sería San José, donde el MJA ha trabajado: “Hace unos días hicimos unas giras de promoción en escuelas rurales y lo primero que nos preguntaron los gurises es sobre cómo funciona la entrega de ovejas”.
“Es una alternativa, el precio del queso de oveja es muy bueno, además de que no se tiene que ordeñar todo el año, haciéndolo de forma natural, sin usar hormonas ni nada que se parezca, podemos hacer una ordeñe de tres o cuatro meses”. Esa característica de no tener que estar pensando en ordeñar todo el año y son tres o cuatro meses los que llevan un poco más de trabajo para después tener todo el año para vender la producción, hace que el rubro despierte otro interés.