Primeros indicios de un calentamiento subsuperficial de un sector de las aguas del Pacífico Ecuatorial que adelantan la neutralidad desde marzo.
Un nuevo informe de la Oficina de Meteorología australiana sobre el progreso de La Nina mantiene actualizado a los productores australianos y también sudamericanos. Hasta el el momento, dicen los expertos de la Oficina, el evento continúa.
Cabe recordar que estas dos zonas, la semana pasada, sufrieron una importante ola de calor. Tanto en Australia como en diferentes puntos del Cono Sur se registraron las temperaturas más alta del planeta.
Para el próximo trimestre, se esperan precipitaciones que estén por debajo de los niveles promedio. Algunas zonas argentinas estarán más beneficiadas por las precipitaciones.
Un denso frente nuboso está posicionado sobre el oeste de la región centro. El ambiente húmedo quedará en la zona agrícola, lo que provocará descargas hasta el domingo.
“Las temperaturas de la superficie del mar para el Océano Pacífico tropical durante la semana que finalizó el 16 de enero de 2022 fueron más frías que el promedio en la mayor parte del Océano Pacífico central y oriental”, analizan sobre el panorama.
Así, “los modelos climáticos sugieren que La Niña 2021-22 está cerca o en su punto máximo”, agregan.
Sin embargo, los especialista en agroclima de ese país ya deslizan la neutralidad a partir del inicio del otoño, lo cual ya puede verse sobre en las aguas subsuperficiales del Océano.
Se espera un regreso a El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) neutral probablemente a principios del otoño del Hemisferio Sur. El otoño es la época típica del año en la que los eventos ENSO decaen y vuelven a ser neutrales para este fenómeno
“El agua subsuperficial más fría permanece en el Pacífico tropical oriental, apoyando las aguas más frías en la superficie. Sin embargo, estas aguas subterráneas más frías están comenzando a calentarse“, adelantan.
Cinco de los siete modelos climáticos internacionales examinados por la Oficina indican que es probable que se alcancen los umbrales de La Niña durante febrero. Para abril, solo dos modelos continúan superando el umbral, y los otros cinco vuelven a la neutralidad.
Hasta la anterior análisis (5 de enero) aun no había indicios del calentamiento subsuperficial de las agua. “El agua más fría está presente debajo de la superficie, apoyando las aguas más frías en la superficie”, destacaban.
“Esperamos una mejor relación con las distribuidoras. Actualmente el abanico de sueldos y porcentajes, es variopinto y no existe una regulación igual para todos los choferes”, afirmó el gremialista.
Tras la renuncia a su cargo de presidente de la Unión Trabajadores Transportistas de Combustible (UTTC), Mario Molina (en trámites jubilatorios), dejó su lugar a quien se venía desempeñando como Secretario General, Oscar Benavídez, que ya había ocupado ese cargo en varios períodos, asumiendo ahora nuevamente esa responsabilidad.
Surtidores conversó con el gremialista sobre diversos temas del sector, en especial el que tiene que ver con la entrada en vigencia del nuevo sistema de pago de fletes (bajo égida de la LUC) que hasta el momento era a cargo de ANCAP y en julio pasará a ser abonado por las compañías distribuidoras.
SE ESPECULA
Benavídez dijo que la gremial de transportistas, espera la resolución de ANCAP para saber qué va a pasar. “Se especula mucho con los resultados de la votación del próximo 27 de marzo; nosotros no tenemos las reglas claras”, expresó.
Aunque todavía cree que “está todo en el aire” y es prematuro abrir una opinión, “la aspiración del sector es que las retribuciones mejoren” sostuvo.
Actualmente -según Benavídez- la gran mayoría de los transportistas de combustible se manejan a porcentaje, y el sector se caracteriza por la diversidad de remuneraciones. “Hay choferes que ganan un único sueldo nominal que puede ir desde los 35 hasta los 60 mil pesos. También hay otros que solo están a porcentaje mientras que el último grupo alterna el salario con un porcentaje del flete que implica el transporte de determinada cantidad de metros cúbicos” señaló.
VARIOS TIPOS DE SUELDOS
Con respecto al transporte de combustible en sí, explicó que en Montevideo la capacidad máxima de circulación es de 29 mil litros lo que representa al chofer $ 5.400 (dentro del departamento) y hasta 50 kms. “Para el caso de un viaje lleno a Florida, la retribución llega a unos 15 mil pesos, mientras que, para un flete a la ciudad de Rivera, el viaje alcanza a unos 50 mil pesos”.
“Un camión que genera ganancias por entre 300 y 400 mil pesos mensuales, le corresponde al chofer entre un 15 y un 18 por ciento menos las leyes” detalló Benavídez.
“Esos son nuestros sueldos que oscilan muchísimo de un trabajador a otro, un abanico que desde hace años estamos reclamando. Esperemos que una vez que entre el nuevo sistema, esta situación mejore, se regularicen y mejoren los ingresos del sector” reflexionó el gremialista.
El calentamiento global ya es una realidad: los últimos siete años fueron los más cálidos desde 1850 a nivel global.
Así como existen personas que consideran que el planeta Tierra es plano, existen personas que consideran que el calentamiento global no existe. Sin embargo, la ciencia está generando cada vez más información útil para comprender que el fenómeno es real y tiene efecto sobre nuestras vidas.
Según el Servicio de Cambio Climático de la Unión Europea “Copernicus“, uno de los más prestigiosos a nivel mundial, el 2021 finalizó como el quinto año más cálido de la historia de la humanidad.
A partir de una estimación de la oficina inglesa de meteorología se espera que la temperatura media del planeta, este año, se encuentre 1° por encima del período preindustrial. Y como dato adicional, el organismo determinó que los últimos siete años resultaron ser los más cálidos a nivel global desde que existen mediciones. En 2021 la temperatura media estuvo entre 1,1 y 1,2 grados centígradospor encima de las medias preindustriales, y 0,3 °C arriba al período 1991/2020, según las mediciones Sin sorpresas Como es de esperar, la elevada temperatura medida en 2021 coincide con un récord en la concentración de dióxido de carbono (CO₂) y metano (CH₄) en la atmósfera, causandos del Efecto Invernadero. En detalle, las concentraciones de CO₂ en la atmósfera han aumentado a lo largo de 2021 hasta llegar a un pico de 414 partes por millón (ppm).
El país norteamericano comenzó el 2022 con una demanda activa por carne bovina del Mercosur, mientras Paraguay espera lograr la habilitación del mercado de los Estados Unidos que, según se manifestó desde el servicio oficial paraguayo, se alcanzaría a mediados de año.
Un trader regional reportó negocios por delantero 90 CL desde Brasil y Uruguay con valores en un eje de US$ 5.000-5.100 FOB.
Además, un exportador brasileño añadió que seguramente en las próximas semanas continúe llegando mercadería desde Brasil de negocios pactados sobre fines del año pasado, sin embargo, consideró como “muy poco probable” que la oferta brasileña a ese destino se mantenga como hasta ahora porque las baterías “están puestas en China”.
A finales del año 2021, una misión sanitaria de Estados Unidos realizó una auditoría a diez frigoríficos exportadores y el laboratorio del Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa) con el objetivo de habilitar el mercado.
Una vez se alcance la apertura, Estados Unidos ofrece a los mercados optar por un contingente exclusivo de 20.000 toneladas libre de aranceles (una vez superado se puede seguir exportando pero con un arancel del 26%) o integrar un cupo de terceros países de 60.000 toneladas donde actualmente participa Brasil y países de América Central.
Las importaciones de carne de China cayeron un 5,4% en 2021 respecto al año anterior, ya que un aumento en la oferta interna de carne de cerdo redujo la demanda de suministros en el extranjero.
Más de la mitad de la carne importada por China es cerdo, la proteína favorita del país, mientras que una cuarta parte es carne de vacuno.
China trajo 9,38 millones de toneladas de carne el año pasado, dijo la Administración General de Aduanas, frente a los 9,91 millones en 2020.
Los productores han aumentado la producción de carne de cerdo en los últimos años después de que la producción fuera devastada por una epidemia de peste porcina africana en 2018 y 2019.
Pero el aumento en la oferta se produce en medio de una débil demanda de carne de cerdo, ya que menos personas salen a cenar debido a una serie de brotes de Covid-19.
Los precios domésticos de la carne de cerdo cayeron durante la mayor parte del año pasado y bajaron un 14 por ciento en 2022, lo que también ejerció presión sobre el precio de la carne exportada.
«El año pasado fue difícil debido a los precios más bajos y la logística», dijo un importante exportador de carne de cerdo y aves a China que pidió el anonimato.
Aunque el valor total de las importaciones de carne aumentó un 4,6%, a 32.000 millones de dólares, se vio impulsado por la carne de vacuno, añadió, cuya oferta mundial es escasa, mientras que los precios de la carne de cerdo han bajado, lo que a su vez presiona los precios del pollo.
La débil demanda y los precios más bajos han reducido drásticamente las llegadas de carne en los últimos meses, mientras que la prohibición de la carne de res brasileña desde el 3 de septiembre hasta mediados de diciembre. Reducción de la oferta del principal proveedor de productos básicos de China.
También se han adoptado medidas más estrictas en los últimos meses para evitar que el COVID-19 ingrese al país en la superficie de los alimentos congelados, dijo Pan Chenjun, analista senior de Rabobank.
Las importaciones de carne de diciembre de 654.000 toneladas cayeron un 32 por ciento respecto al año anterior y fueron inferiores a la cifra de noviembre de 677.000 toneladas, dijo la aduana.
Las importaciones parecen destinadas a seguir cayendo, dijo Pan, a medida que crece la oferta interna.
Recién caminando los primeros pasos de este año 2022 y dejando atrás un año 2021 con altas y bajas, aunque con el sector agropecuario liderando el movimiento económico y el fantasma del coronavirus latente en todos los rincones, este año 2022, surge con nuevos desafíos, algunas certezas y varias incertidumbres para el país todo.
Un año que en el sector agropecuario arranca en desventaja por condiciones climáticas adversas, luego de que los primeros 9 meses del pasado 2021 fueran tan buenos tanto en materia climática como de precios y de mercados, donde la situación internacional favoreció la salida de nuestras materias primas, disfrazando la escases y avidez, los problemas de altos costos productivos y de competitividad que siguen siendo uno de los talones de Aquiles de lo que Uruguay ofrece al mundo, carne, madera y lácteos lideraron nuevamente las exportaciones, marcando -pese a la ignorancia de muchos- el ingreso de divisas tan necesarios para mantener la máquina productiva andando.
Como nos agarra el comienzo de este año 2022?
Este será sin dudas un año de desafíos que habrá que afrontar con buenas decisiones y un alto poder de convencimiento de que si el país todo no se une las cosas se pondrán más difíciles.
Con un clima que desde noviembre está golpeando duro al sector agropecuario con una sequía que en algunas zonas del país tienen ya un tinte dramático y en otras va por ese mismo camino, con un mercado internacional, fundamentalmente el chino buscando marcar otro tipo de cotizaciones para las materias primas que Uruguay le ofrece; con un país donde el fantasma de la pandemia está ahí como una gran interrogante, sumado a las zancadillas políticas tan comunes del sector de la izquierda, buscando distraer al país de inacciones y desprolijidades cometidas, apartándolas de los grandes temas productivos a enfrentar; no es un inicio auspicioso.
El sector productivo agropecuario, gracias al mercado internacional hoy está atravesando un buen momento pero con dos preocupaciones signadas por dos situaciones concretas: el clima y los altos costos, ambos temas que lamentablemente no se pueden corregir desde el propio sector, aunque se pueden dar señales para que alguno de ellos –el de los costos- pueda ser mitigado con medidas que acompañen la pujanza y eficiencia que el rubro ha demostrado tener, sobre todo cuando hubo que cambiar de rumbo en sistemas productivos que ya estaban quedando obsoletos, el cambio en la edad de faena de los animales, y la cada vez mayor producción de lanas de menor finura son claros ejemplos de ello.
Cuando al sector se lo acompañó y respaldó, siempre respondió.
Hoy por los altos costos de los fertilizantes y la inestabilidad climática, el productor ya piensa dos veces en hacer las inversiones en pasturas, ya que las mismas dependen casi exclusivamente del clima, el que se ha mostrado bastante errático en los volúmenes de precipitaciones.
El acceso al agua es algo fundamental para ello, la mayor parte del país productivo, tanto ganadero, como agrícola está dependiendo de que los niveles de precipitaciones sean los adecuados, hoy el cambio climático es evidente y ya no se pueden pronosticar estaciones moderadas tanto en grados de temperatura como en volúmenes de agua, cada vez son más extremas, de ahí que las producciones a cielo abierto sean cada vez más riesgosas y onerosas.
Uruguay adolece de una política de aguas que pueda favorecer al sector productivo, si a ello le sumamos que la mayor parte de la oferta de equipos de riego tienen costos muy elevados, es casi una quimera que el pequeño y mediano productor -que son casi la mayor parte del sistema agropecuario- pueda acceder a ellos, de ahí la necesidad de apoyos del estado que acompañen a los mismos con algunas ventajas como asesoramientos y créditos accesibles.
Hoy no se puede planificar, ni producir si el tema aguas no está asegurado, ya no se puede trabajar y esperar a que la naturaleza se acuerde, de ahí la necesidad de una apuesta a largo plazo que exceda a la conducción política del país en ese momento, siempre con una mirada más a largo plazo que las escasas medidas cortoplacistas a las que estamos acostumbrados y que poco efecto suelen tener en el sector primario.
Hoy nos centramos en esas dos interrogantes que preocupan al sector, hay otras pero por el momento menos importantes, será momento de ponerse a planificar y ejecutar acciones que mitiguen estos dramas y hagan que el sector productivo agropecuario, se dedique a producir que es lo que sabe hacer, a que se le den apoyos y certezas tan necesarias para afrontar un año 2022 con un inicio no tan favorable pero con un futuro prometedor siempre y cuando se le den las herramientas para poder afrontarlo.