Los estudios muestran que los primeros pueblos en domesticar caballos fueron los Yamnaya o los Botai, por el 3.700 AC y en la zona que hoy ocupa Kazajistán.
Montevideo | Todo El Campo | “Era un caballo de ébano luciente, lustrado por el sol y por la lluvia. Andaba suelto por el campo y solo, tallando en noche viva su escultura”, dice un poema de Emilo Frugoni que tiene al caballo negro como protagonista. Juana de Ibarbourou en cambio escribió un poema titulado “El caballo blanco”, que comienza de esta manera: “Lo vi pasar tan raudo que diría, que dos alas alzaban la montura, que no era un animal, sino la pura base de un ángel que con él corría”.
El ser humano tiene con el caballo, sea negro, blanco o de cualquier otro pelaje, una cercanía especial, diferente al vínculo que se entabla con cualquier otro animal. En esta parte del mundo o en cualquier otra del planeta el caballo ha sabido ser protagonista en la historia de los pueblos y las naciones, y cientos, miles poemas y canciones se han escrito en su reconocimiento, además de esculturas y pinturas que lo estampan con el hombre trabajando, batallando o simplemente descansando.
Sin embargo pocas veces nos detuvimos a pensar quién, cuándo, cómo fue domesticado ese animal magnífico. Lamentablemente no hay pruebas acabadas que determinen esas interrogantes de forma categórica.
La revista científica Science señala que “una de las principales hipótesis sugiere que los pastores de la Edad del Bronce llamados Yamnaya fueron los primeros en ensillar”, pero otros estudios “de ADN antiguo sugieren que ese no fue el caso en Asia, y que otra cultura, los Botai, fueron los primeros en domesticar al caballo”.
Priya Moorjani, genetista de la Universidad de California, Berkeley, dijo que estamos lejos de resolver la incógnita.
Los primeros signos de domesticación del caballo provienen de los cazadores y recolectores Botai, que vivieron en lo que hoy es Kazajistán (en Asia Central) desde hace aproximadamente el 3.700 AC hasta el 3.100 AC, según rastros de leche de yegua y dientes de caballo con desgaste encontrados en una cerámica.
No obstante, algunos investigadores piensan que es poco probable que los Botai hayan sido capaces de domesticarlos por la sencilla razón de que mantuvieron sus formas de caza y recolección hasta mucho después de que sus pueblos vecinos hubieran adoptado la agricultura y el pastoreo, dice el artículo de Science.
Los investigadores consideran que los Botai aprendieron a manejar caballos de los Yamnaya, sus vecinos que por aquellos años pastoreaban ovejas y cabras. Además, los Yamnaya también emigraron al este y al oeste durante la Edad del Bronce, mezclándose con los lugareños y propagando genes que se encuentran en las poblaciones europeas antiguas y modernas, de Asia Central y del sur de Asia.
“UN LOGRO EXTREMADAMENTE IMPORTANTE”.
Por otro lado, hay estudios que indicarían que los Botai pueden haber domesticado caballos por su cuenta, en un proceso que comenzó con la caza, siguió con el manejo de rebaños para alimentarse, y terminó el hecho de montar para trasladarse.
Domesticar y montar caballos “es un logro extremadamente importante, logrado por los Botai, un grupo de personas que todos pensamos que es bastante simple”, dijo Eske Willerslev, un genetista de la Universidad de Copenhague.
La zooarqueóloga Sandra Olsen de la Universidad de Kansas dijo que estudios de ADN de caballos antiguos concluyen que los caballos Botai no se relacionan con los caballos modernos, por lo que estarían ante domesticaciones separadas por los Botai y Yamnaya.
Casi dos de cada tres beneficiarios son del interior del país, y el 26% provienen del norte del río Negro, lo que cumple con uno de los objetivos del MIEM de continuar descentralizando sus políticas a todo el territorio.
Montevideo | Todo El Campo | El Fondo Industrial del Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM) es una herramienta para promover la innovación y la competitividad de las mipymes industriales, y con ese fin premió a 31 proyectos que recibirán $ 36 millones para apalancar una inversión total público-privada de $ 85 millones. Casi dos de cada tres beneficiarios son del interior del país, y el 26% provienen del norte del río Negro, lo que cumple con uno de los objetivos del MIEM de continuar descentralizando sus políticas a todo el territorio.
Las autoridades del MIEM entregaron certificados a los 31 proyectos de mipymes industriales que reciben apoyo a través de la convocatoria 2022 del Fondo Industrial, por la que se otorgarán más de $ 36 millones. La inversión total, incluyendo la privada, es de $ 85 millones.
El evento se desarrolló el viernes 16 de diciembre en el auditorio del Laboratorio Tecnológico del Uruguay (LATU). En la mesa de autoridades participaron, por el MIEM, el ministro de Industria, Energía y Minería, Omar Paganini; el subsecretario, Walter Verri; y la directora nacional de Industrias, Susana Pecoy. Los acompañaron el presidente del LATU, Ruperto Long, y el de la Cámara de Industrias del Uruguay (CIU), Fernando Pache.
El Fondo Industrial de la Dirección Nacional de Industrias (DNI) del MIEM es un instrumento diseñado y alineado con el objetivo general de diversificar y tecnificar la estructura productiva nacional, así como con el que implica desarrollar industrias de soporte que potencien la competitividad de las cadenas de valor existentes.
Durante la actividad, el ministro Paganini dijo que el Fondo Industrial cumple con “objetivos estratégicos” para el país. Esto incluye el impulso de un “sector clave” para el entramado productivo del Uruguay: las micro, pequeñas y medianas empresas (mipymes).
El Fondo Industrial las apoya “para innovar, para diversificarse, para mejorar proceso, para mejorar productos y para tecnificarse”. “En el mundo de hoy todo esto está en el menú imprescindible de cualquier empresa industrial, y en las mipymes este desafío no es una excepción, sino tal vez todo lo contrario: es una de las exigencias más fuertes”, dijo el jerarca.
Paganini agregó que esta apuesta no es sencilla para ninguna empresa uruguaya, en un mundo de cambios e incertidumbres permanentes. Esto es especialmente cierto para las mipymes. Por eso, el MIEM “quiere apoyar estos desafíos, porque nos parece que en el entramado productivo del país este tipo de apoyo genera algún diferencial importante”.
“¿Qué es lo que ofrecemos desde el fondo? El incentivo de la inversión privada. Se trata apoyar con fondos públicos proyectos que son decisión de la empresa y que implican recursos, contraparte importante, de la empresa”, resumió el jerarca.
El ministro recordó que el Fondo Industrial no solo ofrece cofinanciamiento de proyectos innovadores, sino que también asesora técnicamente para “desarrollar proyectos que son desafiantes”. También contribuye a la inserción internacional de las empresas, para que puedan encontrar “nichos de mercado innovadores” y crecer de forma sostenible, añadió.
“En el fondo se trata de innovar. Innovar de distintas maneras, pero aportando conocimiento para crear más valor”, resolviendo “los problemas de la producción y de la gente”, dijo Paganini.
El jerarca también subrayó el hecho de que 20 de 31 proyectos seleccionados (el 65%) son del interior, lo que promueve la descentralización, uno de los objetivos del MIEM.
350 PROYECTOS EN 11 AÑOS.
Verri recordó que el Fondo Industrial, en sus 11 años de trayectoria, ha apalancado 350 proyectos industriales, volcando $ 225 millones, sin contar el monto de 2022. Estos proyectos han transversalizado 35 sectores productivos del Uruguay.
El subsecretario remarcó la importancia de estos números y de lo que implican para el país. “Estamos comprometidos a hacer crecer este fondo, que cada vez mejoramos más”, aseveró.
Destacó también que el 26% de los proyectos seleccionados provienen del norte del río Negro, un objetivo a alcanzar en el trazado de esta edición. “Verter todo esto en el territorio no es un tema menor”, indicó. “Lo debemos mejorar, pero ya es un buen indicio”, finalizó Verri.
GANADORES Y PROYECTOS.
Esta es la lista del Fondo Industrial 2022.
Valetor SA – Es un aserradero de Paso Bonilla, Tacuarembó. Su proyecto consiste en la instalación de una planta para la producción de pellets a partir de los residuos generados en el proceso productivo (como el aserrín y los chips de pino).
David Osores – Esta empresa metalmecánica de Mercedes, Soriano, busca adquirir equipamiento para aumentar su capacidad y calidad de producción.
Olivos de las Ánimas – Esta empresa (razón social Gafimax SA) produce aceite de oliva en el departamento de Maldonado. Su proyecto apunta a la producción de nuevos productos a partir de la valorización de los residuos del proceso industrial.
Julio Hartwich Sas – Este fabricante de maquinaria agrícola de Young, Río Negro, busca mejorar la eficiencia de su producción a través de la digitalización.
Uruframe – Esta mipyme (razón social Martinix SRL) fabrica estructuras para la construcción civil en el barrio Atahualpa de Montevideo. Su proyecto consiste en la incorporación de tecnología para el desarrollo de un nuevo producto.
De la Casa, Sin Gluten – La empresa (razón social Silvana Berrueta) produce alimentos libres de gluten en la ciudad de Paysandú. Con su proyecto pretende incrementar la producción de galletas malteadas sin gluten a través de la incorporación de tecnología.
Oceánica – Esta empresa (razón social Limensol Company SA) dedicada a la producción de bebidas y alimentos está ubicada en Playa Hermosa, Maldonado. El objetivo de su proyecto es implementar mejoras tecnológicas para la elaboración de nuevos productos.
Refrescos UPI – Ubicada en Salto (razón social Ocleril SA), esta mipyme produce refrescos y agua mineral. Su proyecto consiste en la adquisición de equipamiento para producir nuevos productos y prestar nuevos servicios a terceros.
Quesería El Buen Gusto – Esta empresa familiar (razón social Matías Álvez), oriunda de la ciudad de Tacuarembó, se especializa en el acopio, rallado y comercialización de quesos. Su proyecto busca incrementar su productividad, mejorar su calidad y ampliar su gama de productos, mediante la compra de maquinaria.
Pique Roto – Mipyme ubicada en Casupá, Florida (razón social Maria Vittoria Sacarello), dedicada a la producción de aceite de oliva. El proyecto consiste en la compra de equipamiento para internalizar el proceso de industrialización y mejorar la calidad de sus productos.
Enfoque Publicitario – Se trata de una industria gráfica ubicada en el Parque Tecnológico Industrial del Cerro, en Montevideo (razón social Carlos Quevedo). El objetivo del proyecto es ampliar la capacidad de producción para atender demanda insatisfecha, mediante la incorporación de tecnologías de diseño y fabricación.
Santa Rita del Campo – Esta quesería artesanal de Chamizo, San José (razón social Justo Ostazo, María Marcela; Justo Ostazo, Laura Victorina, y otros), busca incorporar tecnología con el objetivo de mejorar la calidad de sus productos, estandarizando el proceso y mejorando la productividad, para acceder a nuevos mercados.
Pescadería Las Carolinas – Ubicada en Punta del Diablo, Rocha (razón social Ricardo Acosta), esta mipyme proyecta incorporar tecnología para incrementar sus ventas.
Celisano – Esta empresa instalada en la ciudad de Salto (razón social Cabrera Cazabán, Marianela; y Cabrera Cazabán, Luis Ignacio) y se dedica a la elaboración de productos sin gluten. Su objetivo es mejorar los procesos productivos, incorporando maquinaria para ampliar su mercado y resolver los cuellos de botella que impiden su crecimiento.
Metalúrgica Viscazo SRL – Esta mipyme de Minas, Lavalleja, busca adquirir maquinaria para mejorar su calidad y aumentar su productividad.
Delomar SA – Empresa elaboradora de alimentos de Paso de la Arena, Montevideo, tiene como proyecto incorporar maquinaria para elaborar nuevos productos.
Tuku-Tuku – Esta mipyme (razón social Fátima Tuberoso) fabrica dulce de leche en Colonia Rubio, Salto. El proyecto presentado consiste en incorporar equipamiento para mejorar su acceso a mercados.
Extrablatt – Esta microempresa de Nueva Helvecia, Colonia (razón social Costabel Muñiz, Fernando Daniel), se dedica a la elaboración de productos artesanales premium a base de chocolate. El proyecto busca tecnificar el proceso productivo, incrementar la capacidad instalada y mejorar la productividad, para aumentar las ventas.
Esteban Urban – Esta empresa del sector metalmecánico (razón social Urban Curbelo, Esteban Danilo) está ubicada en Colonia Wilson, San José. Su proyecto consiste en la compra de maquinaria para mejorar la calidad de sus productos.
Establecimiento El Piamontés – Esta industria láctea de Colonia Valdense, Colonia (razón social El Piamontés SRL), busca obtener mejoras en ergonomía y en productividad mediante la compra de equipamiento.
Mastergraf SRL – Ubicada en el barrio montevideano de Capurro, esta empresa gráfica tiene como objetivo incorporar equipamiento para aumentar su eficiencia y acceder a nuevos mercados.
Myrbox – Se trata de una empresa ubicada en Casavalle, Montevideo (razón social Costa Bella SA). Se dedica a la fabricación de cajas y embalajes de cartón corrugado. Su proyecto plantea la incorporación de maquinaria para la elaboración de nuevos productos.
Moreira Maderas – Es una carpintería ubicada en El Pinar, Canelones (razón social Confido SA). Su proyecto consiste en la incorporación de equipamiento para mejorar la eficiencia de la producción.
Brotzeit, Panadería Alemana – Instalada en el barrio montevideano de Pocitos, esta panadería artesanal (razón social Mpmatheis SRL) tiene como objetivo adquirir tecnología para aumentar su capacidad de elaboración.
Jaspe SA – Esta empresa dedicada a la fabricación de productos para la limpieza del hogar y el cuidado personal está ubicada en el barrio Belvedere, Montevideo. Su proyecto plantea actualizar su maquinaria, para mejorar la productividad, reducir los riesgos laborales y mantener la calidad.
Pontevedra Alimentos – Oriunda de la ciudad de Paysandú, esta mipyme (razón social Domingo Rafael Ghelfa Limitada SRL) se especializa en la elaboración de pulpas de tomate, salsas, aderezos y jugos de fruta. El proyecto consiste en la incorporación de equipamiento para anexar un nuevo producto a su cartera.
Dremico SA – Esta carpintería de La Comercial, Montevideo, tiene como objetivo resolver un cuello de botella en sus procesos mediante la compra de equipamiento, algo que permitirá aumentar su volumen de producción y su eficiencia.
La Paz, Cocina de Autora – Esta mipyme (razón social Silvia Rodríguez) se dedica a la elaboración de alfajores y galletitas sin gluten en la ciudad de La Paz, Canelones. Busca invertir en maquinaria para aumentar su capacidad productiva.
Partiluz SA – Localizada en el barrio montevideano de Flor de Maroñas, es una industria que diseña, fabrica y comercializa transformadores de energía eléctrica. El proyecto consiste en el desarrollo de software de aplicación productiva, para optimizar tareas y automatizar procesos, lo que redundará en una mayor eficiencia.
Gumabrú SRL – Es una carpintería ubicada en Maroñas, Montevideo. Busca incorporar equipamiento para fabricar nuevos productos.
Imprenta Continental – Es una industria gráfica ubicada en Malvín Norte, Montevideo (razón social Gaor SA). Tiene como proyecto adquirir maquinaria para reducir los tiempos de producción, lograr mayor eficiencia energética y mejorar los materiales utilizados, para así desarrollar nuevos productos y nichos de mercado. (Con datos del MIEM).
El mundo quiere seguridad alimentaria, sostenibilidad ambiental, sanidad humana, animal y vegetal y alta calidad nutricional; eso no se logra con mercados cerrados, sino abiertos.
Buenos Aires, Argentina | IICA | Todo El Campo | Argentina y Brasil, dos de los principales exportadores de alimentos del mundo, tienen una enorme oportunidad para su desarrollo económico y social a través del sector agropecuario y están destinados a ser actores clave de la seguridad alimentaria global, afirmaron figuras caracterizadas del ámbito público y privado, en un evento de alto nivel organizado por la Embajada brasileña en Buenos Aires, que contó con la participación del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA).
El encuentro formó parte de Agritalks, una serie de conferencias que la Cancillería brasileña viene realizando en diferentes embajadas del mundo con el objetivo de promover las buenas prácticas del sector agropecuario y discutir sus perspectivas, ante la creciente demanda mundial de alimentos sanos, nutritivos y producidos de manera sostenible.
El secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca de Argentina, Juan José Bahillo; junto al embajador brasileño en Argentina, Reinaldo Salgado; y el representante del IICA en Argentina, Fernando Camargo, participaron en la apertura y el cierre del encuentro.
ARGENTINA Y BRASIL, UN DESTINO COMÚN.
“Argentina y Brasil somos dos países que tenemos un destino en común. Brasil es nuestro principal socio estratégico en comercio exterior y tenemos desafíos parecidos para potenciar nuestras cadenas agroalimentarias. En el último tiempo debimos incorporar nuevos paradigmas por la pandemia, que puso a prueba la capacidad de producir alimentos de esta región del mundo, y por el conflicto bélico en Europa, que agregó volatilidad e inestabilidad en los mercados”, dijo Bahillo.
El secretario enfatizó la necesidad de que los dos países, y toda la región, trabajen en conjunto. “Tenemos alta productividad -subrayó- con un bajo impacto ambiental y juntos proveemos un gran porcentaje de la proteína animal que se consume en el planeta. Nuestra producción es parte de la solución al drama de que existan en el mundo 800 millones de personas con hambre y 3.500 millones con una dieta inadecuada desde el punto de vista nutricional”.
Bahillo afirmó, además, que los países de América Latina no han sido los principales responsables del cambio climático y hoy son sus víctimas: “Estamos sufriendo las consecuencias de otros modelos productivos”.
Por su lado, el embajador Salgado señaló que las relaciones entre Brasil y Argentina están marcadas por la interdependencia de sus sectores productivos y la estrecha cooperación en sectores estratégicos como ciencia, tecnología e innovación.
“La relación es esencial y estratégica; sirve a los intereses permanentes de los dos países. En el área agrícola, poseen un comercio bilateral, de 5.300 millones de dólares anuales”, agregó Salgado, quien consideró que el actual escenario de crisis en distintos países genera nuevos desafíos y oportunidades para naciones como Argentina y Brasil, que deben promover la sostenibilidad y promover una estrecha colaboración entre gobiernos y productores.
Fernando Camargo afirmó que sostenibilidad e innovación son “los dos conceptos claves que nos muestran el camino a seguir y el futuro del sector agropecuario en Argentina, Brasil y el resto de la región” y destacó que este tipo de conferencias aportan herramientas para afrontar los desafíos que enfrenta la producción alimentaria en un contexto de crisis y contribuyen a la búsqueda de soluciones.
LA RESILIENCIA DE LA AGRICULTURA EN LA REGIÓN.
En la actividad participó también el subsecretario de Coordinación Política de la Secretaría de Agricultura de Argentina, Ariel Martínez, quien recordó que, cuando comenzó la pandemia, existían serias dudas acerca de la capacidad de los países latinoamericanos para garantizar la seguridad alimentaria de sus propias poblaciones y para seguir exportando.
Sin embargo, “la producción de toda la región demostró una gran resiliencia en un momento de fuerte crisis global. Por eso decimos que nuestros sistemas pueden ser mejorados pero no transformados, ya que han demostrado que pueden dar respuestas”, dijo Martínez.
El funcionario dijo que los países de la región, con un importante respaldo del IICA, están logrando revertir una narrativa sobre la producción de alimentos en América Latina y el Caribe que resultaba fuertemente negativa.
“Nuestros países -afirmó- no niegan la problemática del cambio climático; nuestros países lo padecen. Lo que nos preocupa es que sumemos un problema más al cambio climático, que podría ser la inseguridad alimentaria, por tratar de transformar sistemas agroalimentarios que han demostrado ser productivos y sostenibles”.
NO OBSTACULIZAR EL COMERCIO INTERNACIONAL DE ALIMENTOS.
Marcos Jank, del Centro Brasileño de Relaciones Internacionales (Cebri), puso el acento en la necesidad de garantizar que no existan obstáculos injustificados para el comercio internacional de alimentos.
Dijo que “el mundo quiere seguridad alimentaria, sostenibilidad ambiental, sanidad humana, animal y vegetal y alta calidad nutricional; eso no se logra con mercados cerrados, sino abiertos”.
Jank consideró que los últimos 30 meses fueron seguramente los más desafiantes de la historia para los sistemas agroalimentarios debido a la pandemia de Covid-19 y el impacto de la guerra en Europa del Este, con sus secuelas de aumento de precios y reducción de stocks. “A pesar de todo esto, Brasil va a exportar productos agropecuarios este año por un valor 50% más alto que en 2020. En temas de agricultura vemos una oportunidad como nunca antes. Y estamos seguros de que todas estas dificultades que el mundo vive se van a resolver con más comercio”, concluyó.
Perdomo reivindicó el papel del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca como interlocutor oficial de la producción agropecuaria.
Colonia Valdense, Colonia | Todo El Campo | CAF, Cooperativas Agrarias Federadas, realizó ayer, en Colonia Valdense, la reunión del Consejo Directivo de fin de año, evento anual en el cual el presidente de la institución, Pablo Perdomo, hace una exposición sobre diferentes asuntos de relevancia para las cooperativas.
Ante la presencia del presidente de la República, Luis Lacalle, el ministro de Trabajo, Pablo Mieres, y otras autoridades, Perdomo comenzó destacando la trascendencia de las cooperativas en Uruguay.
Dijo que son “organizaciones potentes que contribuyen al desarrollo local, forman precios de referencia, ofrecen diversos servicios, información confiable, tecnología, crédito, infraestructura, oportunidades, todo sobre la base de pequeños y medianos productores en la toma de decisiones a todo nivel”.
En esencia, los cooperativistas “son productores que viven, trabajan e invierten en el medio rural junto a sus familias, son un capital social fundamental, son cultura, identidad, tradición, y también innovación y conocimiento”.
El ADN de las cooperativas es la “responsabilidad social, ambiental, y económica”; también las “relaciones justas entre las personas, respetando la identidad y la cultura de cada localidad”; logran “mejor calidad de vida de sus socios, de su comunidad y de su entorno”.
“El sistema cooperativo que nuclea CAF muestra una importante gravitación en la economía del país: más de US$ 1.800 millones de facturación”, subrayó.
Como si lo anterior no fuera suficiente, “las cooperativas son generadoras de empleo digno y de calidad”, como dice un trabajo del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, porque en la pandemia, durante 2020 mantuvieron e incluso “aumentaron levemente”, los puestos de trabajo.
Tras resaltar esa importante función social, productiva y cultural del cooperativismo, Perdomo reivindicó el papel del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) “como interlocutor oficial de la producción agropecuaria considerando que las autoridades competentes deben mantenerse en la órbita de ese Ministerio”.
MODERNIZAR LAS RELACIONES LABORALES Y OTROS DEBATES ACTUALES.
Por otra parte, destacó la importancia de aggionar las relaciones laborales, porque la herramienta de los conflictos “genera múltiples perjuicios” afectando “a los consumidores, a los almaceneros, distribuidores, a los productores, principalmente pequeños y medianos familiares”. En un mensaje a los sindicatos dijo que es tiempo de “evaluar la forma en que se utilizan las herramientas sindicales en detrimento de la producción”.
La seguridad social y la reforma educativa no faltaron en las expresiones de Perdomo. Sobre la primera dijo que CAF observó “posibles implicancias que podrían perjudicar la situación previsional de los productores del sector rural, capital fundamental de las cooperativas”. Consideró que las “eventuales modificaciones en los aportes del sector rural en pro de la concreción de un sistema unificado, podrán afectar la competitividad agropecuaria y por tanto, aumentar la salida de personas de este sector productivo tan relevante desde el punto de vista social, así como estratégico para mantener la soberanía alimentaria de nuestro país”.
CAF reclamó un espacio de participación cuando se den los intercambios sobre el régimen de aportación rural y la revisión de las exoneraciones.
En cuanto a la educación dijo que siendo Uruguay “un país productor de alimentos, el cooperativismo agrario, y el sector agropecuario deben formar parte de la currícula escolar. Debemos valorar la tradición, el acervo cultural del medio rural es parte de nuestra identidad”.
EL VALOR DEL DÓLAR.
Desde CAF se “comprende la necesidad del Gobierno por controlar la inflación”, a su vez ese control inflacionario necesario no suprime que haya “preocupación sobre la evolución del tipo de cambio y sus consecuencias sobre el sector agroexportador. La pérdida del poder adquisitivo de los productores y sus familias se está notando”. En Uruguay somos “tomadores de precios” y por motivo “los productores somos los primeros en sentir los impactos negativos” de la política cambiaria.
Asimismo, Perdomo agradeció al BROU las “señales positivas que mucho valoramos respecto a los instrumentos existentes”, y solicitó que se modernicen las herramientas financieras a las necesidades actuales.
LEY DE INVERSIONES.
En un momento de su discurso, el presidente de CAF dijo que persisten los “desafíos para acceder a los beneficios de la Ley de Inversiones”.
Refiriéndose al decreto 143 de 2018 dijo que “la actualización más reciente referida a los aspectos generales del régimen de promoción de inversiones significó un logro gremial para CAF porque habilita a las cooperativas agrarias, al ser mencionadas a título expreso, a presentar proyectos amparados por la ley 16.906. Sin embargo, está pendiente diseñar la forma en que se instrumente tributariamente, a los efectos de acceder a los beneficios que estipula la ley. Desde CAF, continuamos el trabajo para usufructuar los potenciales beneficios. Necesitamos que se apueste más por el cooperativismo agrario”.
El presidente dijo que encabeza un “Gobierno comprometido”, que se ensucia “los pies en el barro, que anda y escucha” a la gente.
Colonia Valdense, Colonia | Todo El Campo | Ayer se realizó la reunión del Consejo Directivo de las Cooperativas Agrarias Federadas (CAF), instancia en la que estuvo presente el presidente Luis Lacalle que tomó la palabra brevemente luego .
El evento se realizó en Colonia Valdense y contó con un nutrido público entre cooperativistas y miembros del Gobierno. También estuvo presente el intendente de Colonia, Carlos Moreira.
Lacalle dijo que encabeza un “Gobierno comprometido”, que se ensucia “los pies en el barro, que anda y escucha” a la gente.
Agregó que este año que finaliza, “el mundo va a crecer entre 2,6% y 2,9%, pero Uruguay lo va a hacer 5% y no por casualidad, sino que es por las medidas tomadas durante la pandemia”, en acciones que tuvieron “el impulso individual y cooperativo de los uruguayos”.
COOPERATIVA: EL INTERÉS PERSONAL Y COMÚN.
El mandatario rescató el concepto de cooperativa como “beneficio individual y personal con un componente de solidaridad de la comunidad”, el cual es “muy importante”. En la cooperativa se mezcla “mi interés con el interés común”, lo que hace que “la visión cooperativista sea muy moderna”.
La modernidad de las cooperativas no pasa sólo por “producir más achicando costos, es mucho más que eso, es escalar en tecnología, en lo empírico, también hay un tema intelectual de crecimiento en el conocimiento”, subrayo.
Posteriormente, en rueda de prensa, Lacalle dijo que “el movimiento cooperativo entiende e interpreta la realidad actual de la humanidad, aquello de que todos somos uno”.
Insistió que cuando alguien se involucra en una cooperativa se busca un fin individual para él y para su familia, “pero también tiene un contenido muy grande de solidaridad y bien común y eso habla muy bien de ejemplos que tenemos que copiar e imitar en los ámbitos de la vida”.
LOS TEMAS DEL AÑO.
El mandatario dijo que estamos con récord de exportaciones, resaltó que el crecimiento de Uruguay casi que duplica el del resto del mundo y recordó que hubo una baja sensible del desempleo.
Añadió que vamos rumbo a la transformación educativa que es fundamental para los chiquilines, estamos por aprobar la reforma del sistema jubilatorio que hace años se dijo que era necesaria, y tenemos récord de inversión pública en todo el Uruguay.
En este quinquenio se marcará un récord, con un total de 104 localidades con intervenciones, lo que contribuye a una mayor descentralización y presencia territorial.
Montevideo | Todo El Campo | Fue presentada la rendición de cuentas y el balance de Mevir, acto que tuvo lugar el martes 13 en el salón de actos de la Torre Ejecutiva y en el cual se hizo presente el presidente de Luis Lacalle.
En la oportunidad se informó que Mevir cierra el año con 870 soluciones habitacionales realizadas (11% más que la meta planteada) y 40 planes en ejecución, llamados públicos en 24 localidades de 14 departamentos y más de 500 escrituras concretadas. En diferentes acciones se beneficiaron unas 13.000 personas.
Respecto a 2023 se mencionaron los desafíos y se adelantó que habrá nuevos llamados de vivienda.
Con la denominada “Construimos comunidad” Mevir concretó trabajos de infraestructura comunitaria y productiva en conjunto con otros organismos del Estado y organizaciones civiles. Con eso se busca ayudar al arraigo y mejorar servicios comunitarios en las localidades del interior, para lo cual se trabaja en comisarias, policlínicas, escuelas y viviendas. Fueron 80 las obras realizadas, con un total de 8.734 personas favorecidas.
LOS PROYECTOS PARA 2023.
Para 2023 Mevir proyecta realizar 900 soluciones habitacionales, 37 planes integrales de vivienda, nuevos llamados para hogares en 11 localidades de 8 departamentos, la construcción de 22 tambos para apoyar la ruralidad y al productor familiar, y la realización de más de 500 escrituras.
En este quinquenio se marcará un récord, con un total de 104 localidades con intervenciones, lo que contribuye a una mayor descentralización y presencia territorial.
DELGADO: LA POBLACIÓN SIENTE A MEVIR COMO PROPIO.
La ministra de Vivienda, Irene Moreira, destacó que Mevir es uno de los principales brazos ejecutores de esa Secretaría de Estado. El ámbito rural esta institución crea soluciones, subrayó.
Agregó que “es fundamental la experiencia de Mevir para la concreción del plan Avanzar, de la cartera”.
En rueda de prensa agregó que el organismo trabaja actualmente mediante este plan en tres departamentos que son Flores, Río Negro y Durazno; y destacó que Mevir amplió su actuación a lugares de hasta 15.000 habitantes, anteriormente operaba en localidades de hasta 5.000.
Juan Pablo Delgado, presidente de Mevir, dijo que esa institución se convirtió “en una política país” a la cual “la población la siente propia”.
MEVIR 》UNA POLÍTICA PAÍS 🇺🇾 En Torre Ejecutiva con la presencia del Presidente @LuisLacallePou y demás autoridades, se informó todo lo realizado en 2022 y lo planificado para el 2023. En 2022 más de 13.000 personas beneficiadas por obras de MEVIR Abro hilo 🧵(1/7) pic.twitter.com/aDadY5z8hr