Frente a la presencia de un murciélago, se recomienda no atacarlo ni intentar eliminarlo, sino aplicar las pautas de exclusión segura y mantener al día la vacunación de perros y gatos.
Montevideo | Todo El Campo | El fin de semana pasado fue confirmado el diagnóstico de un murciélago positivo al virus rábico, hallado en las inmediaciones de la Comisión Nacional de Zoonosis, ubicada en Bv. España 2673, en Montevideo (barrio Pocitos).
El Ministerio de Salud Pública (MSP) aseguró que no hubo personas expuestas, asimismo, equipos técnicos de la Comisión Nacional de Zoonosis recorrieron la zona para reforzar las medidas preventivas, entregando material informativo a los vecinos e invitándolos a concurrir con sus perros y gatos a la jornada de vacunación gratuita contra la rabia que se desarrolló el lunes 8 y continúa hoy martes 9 y mañana miércoles10, en un puesto fijo instalado en la propia sede de la Comisión.
La situación es propicia para recordar a la población que la rabia es una enfermedad viral que se transmite a las personas por mordeduras o arañazos de animales infectados y que los murciélagos, al igual que perros y gatos sin vacunación vigente y algunos animales silvestres, pueden portar el virus.
No se debe manipular un murciélago sin protección y, en caso de contacto directo, mordedura o arañazo, se debe consultar de inmediato en un servicio de salud y notificar al Ministerio de Salud Pública al teléfono 1934 interno 4010.
Los murciélagos forman parte de la fauna autóctona y cumplen un rol fundamental en el equilibrio del ecosistema. Por ello, se recomienda no atacarlos ni intentar eliminarlos, sino aplicar las pautas de exclusión segura y mantener al día la vacunación de perros y gatos.
Para asistir a las jornadas, se solicita llevar a los perros con collar y correa, y a los gatos en transportador para garantizar la seguridad de los animales y del personal. En caso de contar con carnet de vacunación, se recomienda presentarlo.
Por consultas, la Comisión Nacional de Zoonosis dispone de los teléfonos 2709 9258 y 1934 4052.
Presidente de Bayer: “Tenemos que salir a comunicar a la sociedad todo el valor que puede generar nuestro sector, todo el compromiso y todo el desarrollo que está generando, pero hacerlo ante actores que tal vez no nos conocen tanto”.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | En la última edición de la Expo Prado, uno de los conceptos que se repitió en conferencias y conversatorios como en declaraciones a la prensa de diferentes actores, fue el de la necesidad de que el agro comience a comunicar correctamente, no solo al interior del agro, sino a toda la sociedad.
Ricardo Reilly, reconocido productor y delegado de la Asociación Rural del Uruguay (ARU) en el Instituto Nacional de Carnes (INAC), participó de la conferencia sobre la contribución de la cadena cárnica al país. En ese marco comentó que “es importante” generar ese tipo de eventos con “discusiones, así como también es muy importante divulgar” lo que en ellos se expresa.
Remarcó que es importante “generar información”, y agregó que “el agro tiene que dejar de hablar con el agro, para hacerlo con la sociedad en su conjunto; tenemos que aprender a comunicar mejor lo que hacemos”.
“Si no logramos comunicar y formar a las nuevas generaciones y en las primeras etapas de la vida, después es muy difícil”, enfatizó, para complementar: “Es imposible crecer sectorialmente sin una integración y cohesión general en la sociedad, sin un entendimiento de lo que estamos haciendo”. En eso no hay responsables, “en todo caso todos los seremos”, pero también somos “todos quienes deberemos superar los obstáculos”.
También el la Expo Prado, Miguel Sierra, presidente del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), se refirió a la importancia de “conectar el agro con el público urbano y dar una visión más moderna” de la agropecuaria, sobre todo pensando en el público de los chiquilines, las escuelas, los liceos, los docentes de primaria y de universidades”.
En el Prado “queremos conectar al público urbano y al público juvenil aportando una mirada moderna del agro y también reivindicar el rol de la ciencia que es lo que hacemos, el qué aporta la ciencia al agro de Uruguay”.
Los de Reilly y Sierra son solo dos ejemplos de destacados actores advirtiendo la importancia de comunicar bien y mejor desde la agropecuaria hacia la interna del sector, pero también hacia afuera, con los jóvenes -aunque no solo ellos. como destinatarios claves.
Ejemplos de expresiones similares en la última edición de la Expo Prado hay más, varios fueron oportunamente publicados en Todo El Campo, pero como ejemplo es suficiente con lo mencionado.
Lo cierto es que en la agropecuaria parece crecer un principio básico válido para todas las actividades y acciones humanas: Lo que no se comunica, es como que no hubiera sucedido o existido.
PRESIDENTE DE BAYER: NECESITAMOS DAR UN MENSAJE COMÚN Y SENCILLO.
El mes pasado se llevó a cabo en Argentina la edición 2026 de Connectagro, jornada que organiza Bayer y que este año apuntó a la innovación y cómo comunicar lo que el campo hace, sus avances y el desarrollo tecnológico.
En esa oportunidad y en diálogo con medios de comunicación argentinos, el presidente y gerente general de Bayer, Juan Farinati, aportó conceptos que bien valen para Uruguay.
Dijo que “a la hora de comunicar mejor como sector agroindustrial, tenemos la necesidad de contar con un mensaje común” que a la vez sea “más limpio y más simple. Muchas veces nos cuesta comunicar como sector agroindustrial y comunicamos como actores del sector agroindustria”.
Para no aparecer como eslabones separados de una misma cadena, Farinati enfatizó que se debe tener “un mensaje común como sector agroindustrial” y al hacerlo “tenemos que ser simples, tenemos que salir a comunicar a la sociedad todo el valor que puede generar nuestro sector, todo el compromiso y todo el desarrollo que está generando, pero hacerlo ante actores que tal vez no nos conocen tanto, y que no nos conozcan tanto es culpa de ellos, sino nuestra que no podemos o no hemos sido del todo efectivos en transmitir un mensaje común”.
ELABORAR UNA ESTRATEGIA DE COMUNICACIÓN.
Sobre la estrategia a desarrollar en esa elaboración de un mensaje común para una comunicación más efectiva, Farinati expresó: “Ir por el camino de cada uno con su problemática es mucho más complicado que definir cuáles son las cinco o diez problemáticas comunes” del sector. Por tanto “tenemos que ceder ante la problemática propia e identificar la problemática común. Ha de haber de cinco a diez iniciativas claves que impactan en la mayor parte del sector”.
Es verdad que también puede haber tantos temas como sectores, “pero unificar una agenda común y transversal es algo importante y viable”.
Para trabajar en eso hay que “construir una mesa de discusión”, sin embargo, el paso precio es “generar confianza ente los actores”, lo cual es “fundamental”, señaló.
Cuando dijo “generar confianza”, se refirió a “conocernos, ser empáticos, a escucharnos un poco más y bajar los prejuicios”, por ejemplo el prejuicio que los mayores tienen respecto a los jóvenes, ejemplificó.
HABLAR A UN PÚBLICO AMPLIO Y VARIADO.
El gerente de Bayer remarcó como “importante” que nos “aseguremos que hablamos a diferentes públicos”, con variedad de intereses. “Yo creo que muchas veces nos quedamos con un público chico, que ya nos conoce, no hablamos al público general. Esa ambición de hablar a un público más amplio no es con un mensaje demasiado sofisticado, puede ser un mensaje simple, contundente, claro, que pueda explicar y hacer entender cuál es el valor que genera el sector”, concluyó.
Las redes sociales están siendo un vehículo clave para promover un equilibrio entre la fuerza muscular y la salud intestinal.
Montevideo | Todo El Campo | Las redes sociales han impuesto el término fibermaxxing para referirse a una nueva tendencia en alimentación. Consiste en incorporar intencionalmente la ingesta de fibra dietética con el fin de mejorar la salud digestiva, la microbiota intestinal y la saciedad, aun superando las recomendaciones nutricionales.
El consumo de fibra soluble e insoluble es positivo para el tránsito intestinal y la salud de la microbiota, entre sus beneficios se destacan el control de azúcar en sangre como colesterol, la sensación de saciedad ayuda a comer meno, y se reduce la posibilidad de algunas enfermedades. También tiene efectos negativos cuando se consume mucha fibra, y a quienes asumen dietas de ese tipo se les recomienda beber mucha agua.
De todas formas, siempre es muy importante consultar a un médico de confianza.
Como fue dicho, la alimentación fibermaxxing tuvo gran exposición y crecimiento a partir de las redes sociales -particularmente TikTok-. No es la primera vez ni será la última en que las redes sociales jueguen un papel determinante en el comportamiento de los consumidores.
Efectivamente, las redes sociales están siendo un vehículo clave para promover un equilibrio entre la fuerza muscular y la salud intestinal.
Es bien sabido que el equilibrio entre proteína y fibra es clave para una dieta sostenible: mientras la proteína se acumula y repara, la fibra regula y protege. No es casualidad que estos dos ingredientes también sean la base de los alimentos funcionales.
La creciente demanda de proteínas, demostrada por ejemplo por los numerosos productos para la actividad física, que también abren amplio espacio para los quesos, y el auge del fibermaxxing reflejan un cambio hacia una nutrición más consciente y funcional.
Sin embargo, es legítimo preguntarse si esta cultura de maximización basada simplemente en ingredientes considerados funcionales para la actividad física, la salud intestinal u otros conceptos se expandirá o si los consumidores se inclinarán hacia dietas cada vez más equilibradas y, por tanto, diversificadas.
Por tanto, no se trata de elegir entre fuerza y salud intestinal, entre proteína y fibra, sino de abrazar ambos nutrientes como aliados complementarios para el bienestar total. En otras palabras, como en muchas otras áreas, es necesario diversificar y no estandarizar.
En base a información propia y artículo de Clal News | Foto de @iHerbPortuguese
La estrategia de Ancap se basa en analizar todas las alternativas energéticas que contribuyan a fortalecer la seguridad y la soberanía energética del país, dijo su presidenta.
Montevideo | Todo El Campo | Se realizó en la Universidad Católica del Uruguay (UCU) la conferencia internacional “El Futuro de la Energía: oportunidades de colaboración entre EE.UU. y Uruguay”, una jornada que convocó a autoridades, expertos y referentes del sector para debatir alianzas estratégicas en innovación, transición energética y desarrollo sostenible.
La jornada apuntó a explorar nuevas vías de cooperación, impulsar inversiones, fortalecer el intercambio tecnológico y potenciar la matriz energética uruguaya de cara a los desafíos globales.
La presidenta de Ancap, Cecilia San Román, participó del panel “Oferta energética hacia 2050”, junto con el economista de Energía Senior del Banco Mundial Carlos Costa, el CEO de HIF Uruguay Martin Bremmerman, el director de Aguas Profundas de Apache Hamish Macintyre y el director comercial de Neuman & Esser – Hytron Daniel Lopes.
En su exposición, San Román destacó que la estrategia de la empresa se basa en analizar todas las alternativas energéticas que contribuyan a fortalecer la seguridad y la soberanía energética del país.
Subrayó que la empresa mantiene la obligación de garantizar el abastecimiento de los combustibles tradicionales, pero que, en paralelo, su primera responsabilidad es avanzar en la descarbonización de las actividades actuales y mejorar la eficiencia operativa. Según explicó, estos esfuerzos no solo optimizan la gestión, sino que también reducen el impacto en el cambio climático y en la contaminación ambiental.
Además, señaló que Ancap está realizando un análisis previo para desarrollar un piloto de hidrógeno junto a UTE, incorporando también a la academia, con el objetivo de proyectar su uso en la movilidad pesada.
Asimismo, la jerarca agregó que la empresa también evalúa nuevas líneas de trabajo en la refinería, entre ellas la incorporación de aceites vegetales en la corriente de procesamiento para producir diésel renovable o combustibles sustentables para aviación, iniciativas que actualmente se encuentran en estudio.
“URUGUAY POSEE CONDICIONES NATURALES ESPECIALMENTE FAVORABLES PARA EL DESARROLLO DE BIOCOMBUSTIBLES Y BIOMASA”.
Carlos Costa, economista de Energía Senior del Banco Mundial, sostuvo que Uruguay posee condiciones naturales especialmente favorables para el desarrollo de biocombustibles y biomasa, apoyadas por un marco regulatorio que comenzó en 2002 y se fortaleció en 2021.
Señaló también que Ancap y ALUR cuentan con activos estratégicos para la producción de combustible de aviación mediante tecnología HEFA (Hydrotreated Esters and Fatty Acids, es un proceso para producir combustibles renovables como el diésel verde y combustible de aviación sostenible (SAF) a partir de aceites vegetales).
Asimismo, destacó que Ancap cuenta con recursos humanos de alto nivel técnico que deberían aprovecharse para impulsar el desarrollo energético.
“No hay que olvidar que el llamado de HIF (empresa líder en combustibles sintéticos que se asoció con Ancap para desarrollar hidrógeno verde y e-combustibles en Paysandú) fue una convocatoria que hizo Ancap para buscar socios privados, y eso implica que los propios técnicos de Ancap tuvieron esa visión de largo plazo de ver todas las ventajas que tiene el país. Y lo han vuelto a ver nuevamente ahora con todo lo que están haciendo en el tema del hidrógeno con camiones pesados y con las oportunidades que tiene Uruguay en combustibles sustentables de aviación”, finalizó Costa. Según lo informado por Ancap, la conferencia integró una mirada amplia sobre los desafíos y oportunidades del sector energético, integrando perspectivas técnicas, empresariales y académicas. Además, destacó el rol estratégico de Uruguay en la transición energética y el potencial del país para liderar iniciativas que impulsen un futuro más sostenible y competitivo.
En el sentido profundo, humano y ético, descarbonizar la energía como la economía de un país no solo es decidir qué hacer con el petróleo, sino sumar todas las fuentes posibles y convenientes de energía para sostener el crecimiento económico que permita alcanzar el desarrollo humano.
Montevideo | Todo El Campo | Hace unos años, el Consejo Mundial de la Energía definió como el trilema energético consistente en a) las sociedades deben buscar simultáneamente en todo momento la seguridad en el abastecimiento de la energía, b) la equidad en el acceso para todos sus integrantes y c) la sostenibilidad ambiental, recuerda el Ing. Alejandro Stipanicic (expresidente de Ancap durante el gobierno de Luis Lacalle) en un editorial publicado por el Centro de Estudio de Políticas Públicas (CEPP), institución de ideas, investigación y debate sobre políticas públicas, que preside.
Es “imperativo” avanzar en la “sustitución de combustibles” fósiles por renovables, al igual que “reciclar los productos de la combustión, capturar y volver a almacenar el carbono en depósitos geológicos y desarrollar todas las tecnologías que permitan ampliar la oferta energética baja o libre de carbono fósil”.
Para eso hay que recordar “tres principios fundamentales”, agrega, el primero, la “neutralidad tecnológica” que consiste en que “toda solución conveniente es bienvenida, no es sano direccionar a nuevas tecnologías costosas o prohibir tecnologías probadas y mejorables”; además de que “! todos los energéticos disponibles aporten y convivan según lo mejor y más conveniente para cada uno en cada lugar del mundo”.
En segundo lugar, menciona el principio de “aditividad”, o sea “sumar fuentes, ampliar la oferta, no sustituir por dogma o imposición”.
Y tercero, la “diversidad de transiciones energéticas” que es que “cada país y región del mundo tiene sus particularidades, sus prioridades y sus recursos; imponer una visión desde una región a otra es establecer una relación de colonialismo energético en el que el beneficio sólo puede ser unidireccional”.
“Estos tres principios suponen sencillamente adoptar una estrategia para la transición energética adaptativa a cada sociedad, sumando nuevas fuentes sin privilegiar (subsidiar) ninguna a priori. Significa ejercer la mayor libertad posible en la elección de la herramienta para contribuir a la descarbonización”.
La carrera hacia la descarbonización “no se trata de petróleo si o petróleo no”, escribió más adelante, sino “de sumar todas las fuentes posibles y convenientes de energía para sostener el crecimiento económico para alcanzar el desarrollo humano. Sin dogmas, sin intereses particulares, atendiendo a una sociedad mundial despareja en recursos, necesidades y posibilidades que necesita de la energía tanto como el aire limpio para vivir”.
El siguiente es el artículo completo del Ing. Stipanicic.
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LA ÉTICA EN LA ERA DE LA DESCARBONIZACIÓN.
Solemos escuchar a mucha gente hablar sobre descarbonizar la industria, el transporte, la generación eléctrica o el consumo en general. Pero ¿qué significa el concepto? Es sencillamente dejar de introducir CO a la atmósfera a partir de cadenas de carbono originadas en el subsuelo (petróleo, gas y carbón) y, en una medida más exigente, empezar a reducir la cantidad de CO2 que ya está circulando en la atmósfera por vía de la captura y el almacenamiento en reservorios geológicos.
Es decir, cuando hablamos de descarbonizar debemos entender que el propósito apunta a mantener y reducir el balance de carbono en la atmósfera. Ese es el objetivo y medios para alcanzarlo hay muchos.
Dejar de quemar combustibles fósiles (petróleo, gas natural y carbón) es el más conocido, el más difundido y promocionado por algunos, pero en rigor, en el camino a descarbonizar es posible y saludable establecer metas razonables, asequibles y, sobre todo, económicamente viables. Las energías fósiles representan, como hace 20 años, el 80% de la energía primaria que utiliza el mundo. Con un crecimiento de la demanda total de energía del orden del 2% anual, no parece razonable pensar en sustituir toda la energía fósil en pocos años.
Si bien es un imperativo (moral, científico, social, tecnológico, el adjetivo que cada uno prefiera utilizar) seguir avanzando en la sustitución con combustibles renovables, reciclar los productos de la combustión, capturar y volver a almacenar el carbono en depósitos geológicos y desarrollar todas las tecnologías que permitan ampliar la oferta energética baja o libre de carbono fósil, parece necesario recordar tres principios fundamentales:
1. Neutralidad tecnológica: toda solución conveniente es bienvenida, no es sano direccionar a nuevas tecnologías costosas o prohibir tecnologías probadas y mejorables; que todos los energéticos disponibles aporten y convivan según lo mejor y más conveniente para cada uno en cada lugar del mundo.
2. Aditividad: sumar fuentes, ampliar la oferta, no sustituir por dogma o imposición.
3. Diversidad de transiciones energéticas: cada país y región del mundo tiene sus particularidades, sus prioridades y sus recursos; imponer una visión desde una región a otra es establecer una relación de colonialismo energético en el que el beneficio sólo puede ser unidireccional.
Estos tres principios suponen sencillamente adoptar una estrategia para la transición energética adaptativa a cada sociedad, sumando nuevas fuentes sin privilegiar (subsidiar) ninguna a priori. Significa ejercer la mayor libertad posible en la elección de la herramienta para contribuir a la descarbonización.
Pero claro, para ello es imprescindible recordar lo que el World Energy Council (WEC) definió hace algunos años como el Trilema de la Energía: las sociedades deben buscar simultáneamente en todo momento la seguridad en el abastecimiento de la energía, la equidad en el acceso para todos sus integrantes y la sostenibilidad ambiental.
Y este es un punto para nada menor y que refuerza los tres principios antes mencionados: en el mundo hay alrededor de mil millones de personas que no acceden a la energía producida por el mundo moderno. Para ellos, la transición energética no es avanzar a energías más limpias, es sencillamente acceder a la energía. Para las sociedades más desarrolladas, en cambio, donde las necesidades básicas están bien cubiertas para una enorme porción de la población, hablar de mayores precios para asegurar la sostenibilidad ambiental parece ser un problema más romántico.
Pero para esas personas que aún hoy no tienen acceso a energía y que, se manejan con fuentes primitivas y contaminantes, introducir energías más caras solo va a promover acrecentar la brecha y sumir en la pobreza energética a más gente.
En la última década ha habido un empuje notorio en prohibiciones; alianzas internacionales apuntan al cese del uso de la energía fósil y hasta la prohibición de vehículos con motores de combustión interna. La intención declarada podría decirse (con reservas) que es buena, pero el medio es absurdo y contraproducente. Prohibir algo que significa el 80% del soporte actual (y hace 20 años también) de la actividad económica del mundo sin tener resuelto cómo va a ser sustituido, es una locura. Prohibir el uso de motores que consumen combustibles fósiles atenta contra el desarrollo tecnológico de los combustibles sintéticos (moléculas de hidrocarburos que no provienen necesariamente del mundo fósil). Es tan absurdo que da para sospechar que la intención declarada no es la intención implícita.
Si bien los combustibles sintéticos tuvieron su auge e inicial desarrollo en Alemania y Japón en la época de las guerras de la primera mitad del siglo XX, el desarrollo de la electrólisis a gran escala a partir de energía eléctrica de fuente renovable para la producción de hidrógeno y de la tecnología de captura de CO2 del ambiente así como de la segunda generación de combustibles renovables que está pisando fuerte (hidrocarburos que vienen del mundo vegetal -aceites vegetales- o animal -sebo-) abren un escenario sustentable y accesible… ¡para motores de combustión interna!
No se trata de petróleo si o petróleo no: se trata de sumar todas las fuentes posibles y convenientes de energía para sostener el crecimiento económico para alcanzar el desarrollo humano. Sin dogmas, sin intereses particulares, atendiendo a una sociedad mundial despareja en recursos, necesidades y posibilidades que necesita de la energía tanto como el aire limpio para vivir.
Al fin y al cabo, actualmente, el 21% de los coches eléctricos de Alemania y el 16% de Estados Unidos circulan en base a electricidad generada con carbón.
¿Queremos más energía o queremos energías más limpias?
¿Quién define los tipos de energía que vamos a usar en el futuro?
¿Quién pone las metas de la transición para cada país o región?
¿Estamos dispuestos a pagar más?
¿Qué hacemos con la pobreza energética si la energía es cada vez más cara?
¿Estamos dispuestos a cambiar hábitos y rutinas?
¿Vamos a renunciar a nuestro actual confort?
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EL AUTOR. Alejandro Stipanicic es ingeniero industrial opción Mecánica por Udelar. Máster profesional en Dirección y Administración de Empresas por el IEEM, UM. Fue presidente de Ancap entre 2020 y 2024. Sus artículos, entre otros de información y análisis, se pueden leer en CEPP – Centro de Estudios de Políticas Públicas
Hay “preocupación por el continuo y persistente deterioro de las condiciones de seguridad en nuestra campaña”.
Montevideo | Todo El Campo | La Federación Rural emitió una alerta sobre la seguridad rural, una situación en proceso de agravamiento.
En un comunicado fechado el jueves 4, la Federación Rural abordó uno de los temas más sensibles para los ciudadanos uruguayos en general: el de la inseguridad, que no se da únicamente en las grandes ciudades, sino que se ha generalizado a todo el país, alcanzando ciudades pequeñas y también establecimientos agropecuarios.
La Federación Rural centró su atención en los hechos delictivos que involucran a productores rurales: “Ante los últimos hechos delictivos, que involucran a productores rurales bajo la modalidad de copamiento en los departamentos de Canelones, San José y Lavalleja” es que la institución expresó “preocupación por el continuo y persistente deterioro de las condiciones de seguridad en nuestra campaña”.
Es una situación que “se sigue agravando”, con “episodios de gran violencia, generando angustia e incertidumbre en el diario vivir”, de los productore como sus familias.
Luego de esas consideraciones, el Consejo Directivo hizo un “llamado a las autoridades competentes” para que “tomen las medidas que garanticen el derecho de las personas a una vida tranquila y en paz, reforzando la seguridad de la población rural”.
Por último, se instó a la “conformación y consolidación de todas las Comisiones de Seguridad Rural en todos los departamentos de nuestro país”.