Montevideo | Todo El Campo |Para el agro argentino , si el 2026 empieza como terminó el 2025 las perspectivas son claramente positivas. La paulatina normalización de la economía, el retiro del Estado como interventor de los mercados y un gobierno que, en general, le presta oídos al campo impulsan un marco auspicioso para quienes arriesgan, invierten y producen dice la Nación . Por supuesto que hay mucho por hacer y corregir, pero lo que también es evidente es que las perspectivas de demanda internacional siguen jugando en favor de la Argentina. La demanda global de alimentos sigue en alza, en especial en los países que mayor tasa de crecimiento económico experimentan, como los del sudeste asiático y gigantes como China e India.
La oportunidad que también abre el 2026 es la de solucionar los problemas que se vienen arrastrando desde hace décadas y que difícilmente se puedan responsabilizar por su falta de solución a factores externos, como la clase política. El que sobresale con más nitidez es el del reconocimiento intelectual en semillas. Luego de cientos de debates y discusiones, lo cierto es que el país no ha encontrado un sistema que reconozca al mismo tiempo los derechos del obtentor, para incentivar la inversión en investigación y desarrollo de nuevos materiales, y al mismo tiempo no abra la puerta a mecanismos que puedan prestarse a abusos por parte de las compañías. Se sabe que los cultivos de soja y trigo, por volumen, son los más perjudicados, pero también están comprendidos en ese campo de irregularidad las legumbres o el algodón, entre otros. Y si están todas las opciones abiertas sobre la mesa, es decir, con las mejores tecnologías, la competitividad del agro tendrá más posibilidades de lograrse.
Hay quienes afirman que mientras persista una elevada presión tributaria como la actual, particularmente en soja, con Derechos de Exportación (DEX) al 24% (poroto), no se puede introducir una discusión como la de la propiedad intelectual. Es razonable el argumento, pero en algún momento hay que empezar. Y el atraso de más de 20 años en un sistema que otorgue garantías a todas las partes no ayuda.
Pero así como a nivel nacional hay un sendero abierto para la baja de la presión impositiva y la desregulación, también las provincias y los municipios requieren ingresar en esa etapa. Las invenciones de tasas de combustible o aumentos de tasas viales que reflejan la contraprestación del cuidado de los caminos rurales, particularmente en la provincia de Buenos Aires, son dos factores críticos que deben terminarse. Para el ruralismo implica un desafío: es fundamental que los productores se acerquen a las sociedades o asociaciones rurales para ejercer un control público efectivo sobre concejales y funcionarios municipales.
El campo, a diferencia de otras actividades económicas, rara vez puede “mudarse” a otro distrito a producir si la presión tributaria local supera lo tolerable.
En una economía que, cada vez más, se acerca al alineamiento de los precios locales con los internacionales y que no dará pie a ganancias súbitas por saltos devaluatorios, todo metro que se gane en competitividad estructural debería traducirse en una mejora de ingresos. Esto será crucial, además, para mitigar posibles impactos negativos de los mercados globales cuando los precios caen. La actual campaña triguera que alcanzaría un volumen récord de 27,8 millones de toneladas según la última proyección de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires, pero enfrenta un escenario de cotizaciones en baja es una muestra de que no conviene descuidar ningún flanco.
La ganadería también invita a enfocarse en solucionar los problemas estructurales. Con un panorama de precios favorable los temas por resolver tienen otro contexto. En su último informe semanal, el Rosgan puntualizó que “al analizar los valores de la hacienda en los últimos 20 años, se observan récords históricos en prácticamente todas las categorías. Medido en dólares, el precio del ternero de 160 a 180 kilos se ubica un 86% por encima del promedio del período 2005–2024; el del novillito liviano de hasta 390 kilos, un 56% por encima; y el del novillo, un 70% superior a dicho promedio”. Cuestiones como la informalidad, el doble estándar sanitario o la sanidad animal, entre otros, podrían abordarse con un mejor ánimo si la situación fuera de crisis. De continuar con este camino, la ganadería necesitará cada vez más el apoyo del sistema financiero para dar un salto productivo.
Montevideo | Todo El Campo |El ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Alfredo Fratti, afirmó que recibió del anterior gobierno al Fondo Agropecuario de Emergencia (FAE) “con cero peso en caja” y que evaluarán cómo combatir el déficit hídrico de este verano. Se espera para estas horas una reunión de las autoridades para definir acciones en este sentido.
El secretario de Estado señaló que esta semana se reunirá con otras autoridades y que “promediando el mes”, si es que lo consideran necesario, convocarán al Comité de Emergencia para que decrete la emergencia, o aplicarán otras “medidas puntuales”. Explicó que recogerán la información de los funcionarios del ministerio y del Instituto Uruguayo de Meteorología (Inumet). “Después veremos si es necesario llamar al Comité de Emergencia. Con una aclaración, el FAE lo recibimos con cero peso en caja y con deuda hasta el 2027”.
Fratti dijo que recibieron inquietudes de productores y de gremiales por el déficit hídrico. “Cuando dicen que se declare emergencia agropecuaria, todo el mundo está pensando en algún tipo de apoyo económico, sea ración o dinero en efectivo. Eso hay que verlo, no queremos generar falsas expectativas”, agregó el jerarca.
“Tenemos que ver cual es la información que tenemos y actuar en consecuencia, son cosas que no podemos cobrar al grito, tenemos que tener fundamentos científicos”, añadió. Además pidió diferenciar el “déficit hídrico” de lo que es una “crisis hídrica” y afirmó que el primero de ellos ocurre en todos los veranos. “De la mitad del país para arriba estamos en una situación normal y en otros departamentos tenemos zonas que están muy cerca de estar en una crisis hídrica”, según el ministro.
“Los meteorólogos nos dicen que en los tres años de sequía las lluvias fueron buenas, pero no llegó a recuperar el agua en el suelo” y agregó que en “estos últimos días estamos viendo temperaturas que tienen una capacidad de evaporación fuera de lo normal”, por lo que complejiza la situación. Consultado sobre si se utilizaría lo recaudado por Rentas Generales para mejorar la situación, Fratti respondió que, en tal caso, “habría que llamar a nuestros amigos que están en el Ministerio de Economía, están avisados que estamos recopilando información”.
Montevideo | Todo El Campo | La Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural atendió a un becerro de seis días de nacido que presentaba una miasis por gusano barrenador del ganado (GBG) en el ombligo, el cual se encuentra en un predio ubicado en el municipio de Llera, Tamaulipas.
Derivado de una notificación realizada por un médico veterinario zootecnista, personal del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) acudió al predio que cuenta con un total de 21 bovinos de diferentes edades, confirmando ningún otro afectado por GBG.
Para inactivar el caso dentro de los plazos establecidos en el protocolo, de manera inmediata el Senasica desplegó personal técnico especializado para fortalecer la vigilancia en la zona y realizar las siguientes acciones:
Se realiza rastreo epidemiológico y búsqueda activa de casos sospechosos en coordinación con personal del Gobierno del Estado de Tamaulipas.
Se han visitado 10 unidades de producción alrededor del caso, en las cuales se inspeccionaron 325 bovinos, ovinos, caprinos, aves, equinos, porcinos, caninos, felinos y liebres; no se encontraron nuevos casos positivos a GBG.
Se brindan pláticas informativas y capacitación a ganaderas y ganaderos locales sobre reconocimiento y notificación temprana de lesiones compatibles.
Se refuerza el trampeo de moscas, mediante la instalación de nuevas trampas estratégicas en el área de detección. No se ha detectado ninguna mosca del GBG en las trampas instaladas en la región.
Coordinación con APHIS-USDA para liberar mosca estéril en la región.
Con este caso se evidencia el avance hacia el norte del gusano barrenador desde los primeros casos detectados en la frontera de México con Guatemala. Otro caso fue atendido en el Estado de México, el cual fue atendido de manera inmediata y dieron tratamiento preventivo a los 20 animales que se encuentran en el rancho, ninguno de los cuales estaban afectados por la plaga.
El caso fue identificado en una cabra en el municipio de Tlatlaya, ubicado en la región sur del estado, donde el animal presentaba una herida sin atención médica adecuada, que fue el punto de infestación de la larva. Tras la validación del caso, el gobierno estatal declaró una fase preventiva.
La Cámara de la Industria Frigorífica (CIF) y la Asociación de la Industria Frigorífica del Uruguay (Adifu) recuerdan que Uruguay asumió compromisos sanitarios internacionales que obligan a cumplir estrictamente con las normas exigidas para el ingreso de productos cárnicos a los distintos mercados del mundo.
Montevideo | Todo El Campo | Las principales gremiales de la industria frigorífica uruguaya emitieron un comunicado conjunto en el que exhortan a todos los actores de la cadena cárnica a extremar los controles en el uso de medicamentos veterinarios y recuerda que además de la posible pérdida de mercados, el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) endureció las sanciones.
La Cámara de la Industria Frigorífica (CIF) y la Asociación de la Industria Frigorífica del Uruguay (Adifu) recuerdan que Uruguay asumió compromisos sanitarios internacionales que obligan a cumplir estrictamente con las normas exigidas para el ingreso de productos cárnicos a los distintos mercados del mundo. En ese sentido, subrayan que el sector frigorífico es un fuerte generador de empleo y un dinamizador de la economía nacional en todo el territorio, por lo que el mantenimiento de los estándares sanitarios es considerado clave para su sostenibilidad.
Controles
Los industriales exhortan a productores, técnicos, veterinarios y demás integrantes de la cadena de producción cárnica a asegurar los controles necesarios para evitar que se reiteren situaciones vinculadas a residuos de medicamentos veterinarios en carne, como los denunciados por las autoridades sanitarias y aduaneras de la Aduana de la República Popular China (GACC), el año pasado. El comunicado enfatiza que resulta imprescindible extremar precauciones para preservar la confiabilidad de Uruguay como proveedor de alimentos inocuos en los mercados internacionales. La industria reafirma su compromiso con el cumplimiento estricto de la normativa sanitaria vigente y con la adopción de todas las medidas necesarias para que los procesos productivos se ajusten plenamente a los requisitos de los destinos de exportación.
Según los industriales, no hubo nuevas comunicaciones formales desde China por detecciones en embarques recientes. Sin embargo, estiman que la situación continúa, en referencia a muestreos que generan preocupación. El Ing. Agr. José Mesa, delegado de los productores en la Junta Directiva del Instituto Nacional de Carnes (INAC) por la Comisión Nacional de Fomento Rural y Cooperativas Agrarias Federadas, manifestó que existe una “gran preocupación” en ambas gremiales. Además, dijo que se propuso impulsar una campaña nacional de información sobre buenas prácticas en el uso de productos veterinarios en la junta de del instituto. Según indicó Mesa, las Sociedades de Fomento Rural pusieron a disposición del MGAP su capacidad de convocatoria, y se prevé que a partir de febrero comiencen a coordinarse estas actividades de difusión.
Sanciones
Las sanciones vigentes en el país contemplan multas económicas significativas y restricciones operativas severas para los establecimientos infractores. En los casos considerados falta grave, cuando se detectan residuos de medicamentos veterinarios autorizados por encima de los límites permitidos, se aplica una multa de 14.400 Unidades Indexadas, equivalentes aproximadamente a entre 2.200 y 2.300 dólares. A esto se suma la suspensión por 90 días del movimiento de ganado con destino a faena. Cuando se trata de faltas muy graves, vinculadas al uso de principios activos no autorizados o productos no registrados por el MGAP, la multa asciende a 26.000 Unidades Indexadas, lo que representa alrededor de 4.160 dólares y la suspensión puede extenderse por 90 días, con posibilidad de llegar a 180 en caso de reincidencia. Las consecuencias de estos incumplimientos no se limitan al plano económico inmediato. Los establecimientos sancionados quedan interdictados en el Sistema Nacional de Información Ganadera, lo que restringe su operativa y genera impactos adicionales en la planificación productiva. A nivel macro, la reiteración de episodios de residuos representa un riesgo comercial para toda la cadena cárnica, dado que puede comprometer la continuidad de los mercados de destino y afectar la imagen sanitaria del país.
Fuente: El Telégrafo y Gremiales de la Industria Frigorífica
Montevideo | Todo El Campo |Según datos del diario La Nación todo el 2025 ingresaron al país US$31.338.763.371 por la liquidación de divisas de la agroexportación, un 25% más en relación al 2024.
Así lo informaron en la Cámara de la Industria Aceitera de la República (Ciara) y el Centro Exportadores de Cereales (CEC). Según comentaron en la entidad, “el sector agroexportador género en 2025 6250 millones de dólares adicionales que en 2024″. El salto en las divisas fue por más producción y el factor mejores precios en algunos granos.
En detalle, destacaron que en diciembre, que se caracterizó por el inicio de los embarques de trigo y cebada así como por la continuidad de las exportaciones de soja y productos industrializados de la oleaginosa derivados del régimen especial del Decreto 682/2025 (suspensión temporal de derechos de exportación), se liquidaron US$1015 millones, un 33% mayor en relación al periodo anterior. “El ingreso de divisas de diciembre es el resultado del anticipo de las mismas en septiembre”, informaron.
Vale recordar que fue a principios de diciembre que el Gobierno bajó de manera permanente las retenciones a la soja que pasó del 26 al 24%, la menor alícuota en 19 años, y que también se redujeron los subproductos de soja, de 24,5% a 22,5%; trigo y cebada, de 9,5% a 7,5%; maíz y sorgo: de 9,5% a 8,5% y; girasol: de 5,5% a 4,5%. “En el camino de alivio fiscal para el sector agropecuario”, dijo el ministro de Economía, Luis Caputo.
Tras conocerse el dato de las divisas, donde la agroexportación volvió a ser uno de los principales motores de ingreso de dólares para la economía argentina, especialistas del mercado granario analizaron el balance del año y trazaron las perspectivas para la campaña 2025/26.
Para Lorena D’Angelo, analista de la consultora AZ Group, el cierre de 2025 dejó un saldo claramente positivo para el sector agrícola, en especial por el aporte de divisas. “El 2025 para el sector agrícola termina con un balance positivo, principalmente en materia de ingresos de divisas”, señaló a LA NACION, aunque advirtió que el desempeño mensual estuvo condicionado por decisiones fiscales que alteraron el ritmo habitual de liquidación.
Según explicó, la suspensión temporaria y las reducciones de los Derechos de Exportación (DEX) influyeron en el comportamiento de diciembre. “Eso llevó a que en diciembre, con plena cosecha de trigo y exportando el cereal, no haya un buen ingreso de divisas (por un nivel mayor al logrado)”, indicó, al precisar que de los cerca de 5 millones de toneladas de trigo exportados, unos 2 millones se declararon durante el período de suspensión de las retenciones.
Más allá de ese dato puntual, D’Angelo subrayó que la producción de la campañafina deja señales alentadoras para el próximo ciclo. “Si ya tomamos en cuenta los datos de la cosecha fina, cebada y trigo, prácticamente con niveles récord de cosecha, y proyectamos la cosecha gruesa, hasta podríamos tener una campaña 25-26 que supere todos los récords de producción”, afirmó.
En ese sentido, estimó que la producción total podría ubicarse por encima de los 150 millones de toneladas entre todos los granos. “En verdad, el número que está dando es cercano a los 156 millones de toneladas”, señaló, aunque aclaró que en el corto plazo el clima puede introducir ajustes, en especial por la posibilidad de faltantes de precipitaciones en la región núcleo.
Aun así, remarcó que el escenario productivo sigue siendo favorable. “La humedad que se viene acumulando augura una producción casi récord de maíz y
recortando un poquito la soja, pero con datos favorables”, sostuvo. A eso se suma el efecto de los precios internacionales, que también mejoraron respecto del año anterior.
“Si consideramos los precios de cierre del año para los productos argentinos, a excepción del trigo, el maíz subió casi un 7% y la soja un 18%”, detalló. En el caso de la oleaginosa destacó que “hoy el valor de soja es de 350 dólares la tonelada, cuando el año pasado estábamos en niveles de 290 dólares”, una diferencia que impacta de lleno en el ingreso del productor.
Desde el análisis fiscal y comercial, Gustavo López, consultor de Agritrend, planteó que es clave diferenciar la entrada de divisas del ingreso fiscal. “Hay que diferenciar entre los ingresos comerciales, o sea el ingreso de divisas, y el ingreso fiscal, las retenciones”, explicó, aunque aclaró que ambos están estrechamente vinculados.
Según precisó, en 2025 el Estado recaudó por derechos de exportación unos US$4650 millones, con una alícuota promedio del 13,8%. “Eso contrasta con la campaña 23/24, donde la alícuota promedio era del 23,1%”, indicó, al remarcar el impacto de los cambios en el esquema de retenciones.
López recordó que uno de los hitos clave del año fue el levantamiento del cepo cambiario, el 14 de abril, que incentivó la presentación de Declaraciones Juradas de Venta al Exterior (DJVE). A eso se sumaron las modificaciones en retenciones que se sucedieron durante el año, con momentos de subas, bajas y suspensiones temporarias.
“El hecho más importante fue el 19 de septiembre”, afirmó, cuando en apenas tres días se declararon cerca de 14 millones de toneladas de la cosecha vieja. “Fue un cambio muy significativo”, señaló, al recordar que ese movimiento implicó un fuerte adelantamiento de ventas y liquidaciones.
De cara al cierre del ciclo 2024/25, López explicó que todavía queda un remanente por comercializar. “Al 24 de diciembre pasado quedaban casi 6 millones de toneladas de soja y unas 3,5 millones de maíz”, detalló, lo que permitiría un ingreso adicional de unos US$3000 millones entre enero y marzo de 2026.
Con la mirada puesta en la próxima campaña, el especialista coincidió con D’Angelo en el número y estimó que la producción 2025/26 rondaría los 154 millones de toneladas, con exportaciones cercanas a los 116 millones de toneladas. En ese escenario, “el ingreso de divisas se estima en US$38.100 millones”, una mejora de más de US$6000 millones respecto del ciclo previo.
Así, el balance agroexportador de 2025, dijeron, deja un cierre sólido y sienta las bases para un 2026 que, si se confirma el escenario productivo y de precios, podría consolidar al agro como el principal sostén de dólares y recaudación para la economía argentina.