Tampoco subirán las tarifas de Antel, pero sí lo harán las de OSE y UTE que publicarán en sus páginas web el detalle de los precios que comenzarán a regir el 1° de enero.
El 1° de enero los combustibles no aumentarán, tampoco lo hará Antel; la energía eléctrica tendrá un incremento del 3,5% y el agua 6%. Ambos aumentos (UTE y OSE) son por debajo de la inflación, informó el Poder Ejecutivo luego de la reunión del Consejo de Ministros realizada el miércoles.
COMBUSTIBLES.
Los combustibles se mantienen sin variación, el ministro de Industrias, Energía y Minería, Omar Paganini, dijo que el precio referencia de paridad de importación (PPI) se mantiene desde agosto.
En los meses siguientes el PPI aumentó pero el precio se mantuvo ya que Ancap pudo absorber el incremento, en diciembre el PPI bajó levemente sin alcanzar los valores de agosto, de todas formas el combustible continúa sin incrementarse.
ENERGÍA ELÉCTRICA.
UTE tendrá un incremento del 3,5% en sus tarifas, desde el Gobierno se dijo que ese guarismo es “muy por debajo de la inflación proyectada”.
A su vez se señaló que el 1° de enero “comenzará a regir el nuevo Bono Social de Energía para beneficiarios del Ministerio de Desarrollo Social (Mides) con descuentos de hasta el 90%, mientras que, por su parte, la tarifa básica se mantiene vigente para todos los usuarios activos”.
ANTEL SIN CAMBIOS.
Las tarifas de Antel no subirán en ninguno de los servicios y planes dado los buenos resultados de la empresa.
AGUA. En OSE el incremento será del 6%, también por debajo de la inflación pero en un guarismo que se le aproxima.
China tuvo un crecimiento que dio “un fuerte impulso a las exportaciones de la región en la fase de recuperación”, dice el BID, pero advierte que “se está enfriando a una velocidad inesperada”.
Hébert Dell’Onte | En 2020 las exportaciones de Uruguay cayeron 10,8%, lo que fue revertido en 2021 ya que este año las colocaciones en el exterior tuvieron un incremento del 30,9%, señala un informe de 26 páginas elaborado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID)
El incremento de las exportaciones de nuestro país estuvo “fuertemente impulsadas por el aumento de los envíos a China (91,3%) y Brasil (91,0%)”, destaca el texto titulado “Estimaciones de las tendencias comerciales América Latina y el Caribe, edición 2022”.
En cuanto a productos exportados “se destacan animales vivos y productos del reino animal —especialmente carne y despojos comestibles— y productos minerales, que en conjunto explican tres cuartos del incremento total”.
“A diferencia del resto de los países sudamericanos, las exportaciones de Uruguay crecieron principalmente en términos reales (26,1%)”, agrega.
EXPORTACIONES DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE.
El documento publicado en diciembre analiza el comportamiento comercial regional y por país de América Latina y el Caribe, región que este año tuvo una rápida recuperación de sus exportaciones, recomponiéndose de la caída que causó la pandemia.
Para toda esa zona, “el incremento del valor exportado en 2021, estimado en un rango entre 24,8% y 27,8%, se condice no solo con un rápido rebote posterior al shock, sino también con un crecimiento neto de las ventas externas. El valor de los envíos superaría así entre un 13% y 16% el nivel de 2019”, dice el BID.
Pero el factor determinante de ese repunte “se concentró en el segundo trimestre de 2021 debido en parte a la baja base de comparación, y a partir de julio se viene observando una persistente tendencia a la desaceleración”.
La recuperación se sostuvo “principalmente por los precios de las materias primas, en un marco de débil expansión de los volúmenes”, aunque hubo excepciones, como México, país en el cual “la recuperación de los valores exportados estuvo impulsada por el aumento de las cantidades, aunque con un patrón extremadamente volátil”.
Sobre los volúmenes exportados, “la recuperación por la región se ubica entre las más lentas del mundo, algunas economías aún no han recuperado los niveles anteriores a la pandemia, y los datos de alta frecuencia indican signos de contracción en algunos sectores clave para las exportaciones de la región”, especifica.
ESTADOS UNIDOS, UNIÓN EUROPEA Y CHINA.
El BID aclara que “se evidencian nuevos riesgos en los principales socios comerciales de la región y varias debilidades en su propio patrón de inserción internacional que cobrarán cada vez mayor relevancia”.
ESTADOS UNIDOS – Por ejemplo, la evolución económica de Estados Unidos “afectará significativamente las perspectivas comerciales de la región” con su política monetaria influyendo sobre los precios de los commodities, a su vez “aumenta la incertidumbre sobre la solidez del crecimiento económico” y cada vez que el programa de vacunación contra el Covid se estanca, crece la inseguridad y las dudas sobre cómo impactará la la nueva variante Ómicron.
“Además, hasta la fecha, la región no ha reconquistado completamente su cuota en el mercado del norte y, tras una breve fase de recuperación, está volviendo a perder terreno”, señala.
UNIÓN EUROPEA – Las perspectivas de crecimiento de la Unión Europea “son levemente más moderadas”, lo que es complejizado por las “nuevas medidas de confinamiento” en un bloque donde “el programa de vacunación está atrasado en varios países”.
En ese contexto, “América Latina y el Caribe han mantenido su cuota de mercado”, pero “el dinamismo importador del bloque se ubica entre los más bajos de los socios comerciales” que posee nuestra región.
CHINA – China tuvo un crecimiento que dio “un fuerte impulso a las exportaciones de la región en la fase de recuperación”, dice el BID, pero advierte que “se está enfriando a una velocidad inesperada, a raíz de la tolerancia cero hacia el Covid-19, del impacto de las nuevas políticas ambientales en la oferta de energía, y de la nueva regulación prudencial en el sector inmobiliario con los riesgos que conlleva sobre la estabilidad financiera”.
La actividad de Ganadería, Forestal, Pesca y Minería ha presentado un incremento de 4,8% con respecto al mismo trimestre del año 2020, acumulando así un crecimiento de 11,0% al tercer trimestre del año. La agricultura no tuvo la misma suerte.
Agencia IP | El Producto Interno Bruto (PIB) trimestral de Paraguay registró un incremento interanual de 3,8 % en el tercer trimestre de 2021 y con este resultado acumuló un crecimiento de 5,8 al tercer trimestre de 2021, informó el Banco Central del Paraguay (BCP).
Desde el enfoque de la oferta, las actividades económicas con mayor incidencia positiva en el comportamiento interanual han sido los servicios, gran parte de la industria, la construcción y la ganadería. No obstante, los sectores de agricultura y electricidad y agua atenuaron el crecimiento interanual del trimestre.
Desde la perspectiva del gasto los componentes con mayor incidencia positiva han sido la formación bruta de capital, el consumo privado y el consumo del gobierno. No obstante, las exportaciones netas han incidido de forma negativa.
Desde el enfoque de la producción, conforme a los últimos datos oficiales del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), la agricultura ha registrado una disminución interanual de -8,1%, acumulando una retracción de -8,8% al tercer trimestre de 2021.
El resultado registrado en el trimestre ha respondido fundamentalmente a los menores niveles de producción de la soja, acompañados de otros rubros agrícolas, como el maíz, el trigo, el arroz, la caña de azúcar y la canola. No obstante, estos resultados han sido parcialmente atenuados por las variaciones positivas registradas en la producción de mandioca y otros tubérculos.
La actividad de Ganadería, Forestal, Pesca y Minería ha presentado un incremento de 4,8% con respecto al mismo trimestre del año 2020, acumulando así un crecimiento de 11,0% al tercer trimestre del año.
El resultado interanual está explicado principalmente por el mayor nivel de faenamientos de ganado bovino y porcino, y por la mayor producción de huevos, desempeños positivos que fueron atenuados por las reducciones registradas en el faenamiento de aves y en la producción de leche cruda. De igual forma, se ha verificado también un comportamiento favorable en la minería, que guarda relación con la dinámica de las construcciones en el presente trimestre.
La actividad manufacturera ha registrado una variación interanual de 5,0% con respecto al mismo trimestre del año 2020, mientras que, de forma acumulada, el crecimiento fue de 8,6%.
El resultado del trimestre esta explicado por el mejor desempeño de la producción de carnes, de molinerías y panaderías, de los productos químicos, de cueros y calzados, de los minerales no metálicos, los productos metálicos, los metales comunes, de las maquinarias y equipos, y del papel y los productos del papel. No obstante, estos resultados se vieron atenuados por las variaciones negativas registradas en la producción de aceites, la producción de lácteos, azúcar, las bebidas y tabacos, y los textiles y las prendas de vestir.
El sector de la construcción ha presentado un crecimiento de interanual del 5,6%. Con este resultado, la variación acumulada alcanzó 16,9% al tercer trimestre de 2021. El comportamiento de la actividad ha estado influenciado principalmente por el mayor dinamismo registrado en la ejecución de las obras tanto privadas como públicas. Este comportamiento está en línea con el importante crecimiento de la demanda de los principales insumos empleados por el sector, como el cemento y la varilla.
El sector de electricidad y agua (que incluye a las binacionales) ha observado una disminución interanual de -16,5%. De forma acumulada al tercer trimestre de 2021, el sector registró una retracción de -10,7%. Cabe destacar, que la menor generación de energía eléctrica de las binacionales continúa siendo explicada por el reducido caudal hídrico del río Paraná.
El sector servicios registró nuevamente un crecimiento interanual importante en el trimestre, aunque todavía se verifica un efecto estadístico favorable por la menor base de comparación en el año anterior, sobre todo en aquellas actividades más han sido afectadas por las medidas sanitarias establecidas en el año anterior. La variación interanual registrada fue de 7,1%, acumulando así un crecimiento de 7,6% al tercer trimestre de 2021.
En el comportamiento interanual, los sectores de mayor incidencia positiva fueron el comercio, los servicios a los hogares (incluye salud, educación y esparcimiento), los restaurantes y hoteles, los servicios a las empresas (incluye agencias de turismos, consultorías, publicidad, etc.) y el transporte. Asimismo, se observaron resultados favorables en las telecomunicaciones, la intermediación financiera y los servicios inmobiliarios.
La CIU seguirá relevando los intereses del sector frente al gran desafío que implica negociar con un país como China y, en tal sentido, ha reiterado una vez más a las autoridades nacionales su interés de mantener una participación activa.
Dos semanas después de presentar al gobierno los resultados de un relevamiento sobre las inquietudes y expectativas de las gremiales sectoriales que integran la institución en relación al impacto de un posible Tratado de Libre Comercio (TLC) con China, la Cámara de Industrias del Uruguay (CIU) complementó la información con los resultados de una encuesta a empresas asociadas y un informe cuantitativo sobre el comercio entre ambos países.
La encuesta, que fue elaborada en conjunto con Equipos Consultores, abordó cuestiones de carácter general, al tiempo que procuró conocer detalles y percepciones específicas de cada uno de los asociados consultados, tanto en relación a sus operaciones actuales con el país asiático, como en las que puedan ocurrir a futuro al amparo de un posible TLC.
El informe, denominado “Posibles Impactos sobre la industria manufacturera nacional ante un eventual acuerdo comercial China-Uruguay”, incluye un estudio técnico elaborado por la Dirección de Estudios Económicos de la CIU, que analiza el flujo comercial de China a escala mundial, el relacionamiento comercial de bienes entre China y Uruguay, las oportunidades comerciales que se detectan en dicha corriente de comercio y las potenciales amenazas para la producción industrial nacional.
La CIU seguirá relevando los intereses del sector frente al gran desafío que implica negociar con un país como China y, en tal sentido, ha reiterado una vez más a las autoridades nacionales su interés de mantener una participación activa durante el eventual proceso de negociación en representación del sector industrial nacional.
En 2021 el cannabis medicinal registró el mayor incremento (27%) y se estima que tenga un crecimiento de 91% anual en los próximos cinco años. Tras registrar este año un crecimiento de 17%, el creciente mercado cannábico viene dando buenos frutos en la región. El rubro medicinal es el de mayor expansión, pero también existe potencial para su uso industrial. A excepción de Uruguay y recientemente México, en el resto de países de América Latina no permite el uso del cannabis para fines recreativos.
América Economía | Costa Rica está a punto de convertirse en el nuevo país de la región de América Latina y el Caribe en sumarse a la industria legal del cannabis. A fines de noviembre de 2021, la Sala Constitucional del país centroamericano no encontró vicios de inconstitucionalidad en el proyecto de ley que pretende legalizar la producción y venta de cáñamo y cannabis medicinal, por lo que la iniciativa podrá ser discutida y votada próximamente en el Congreso.
Se trata de una industria con mucho potencial y que en 2021, según datos de Euromonitor International, en América Latina creció 17% y alcanzó un valor de US$ 170 millones, siendo México el mercado más importante con cerca de US$ 59 millones. La firma de investigación de mercado considera también que 2021 fue un año histórico por los avances en temas regulatorios y por los primeros pasos en crear una verdadera industria funcional en distintos países de la región.
No obstante, el camino aún es largo. Para Erwin Henriquez, analista senior de investigación en Euromonitor International, la industria del cannabis en Latinoamérica está todavía en su infancia y su crecimiento está actualmente motivado casi en su totalidad por el aumento en el acceso a productos de cannabis en sus diferentes formatos.
“A medida que más países, entes reguladores, profesionales médicos y consumidores, se informan sobre las opciones de productos de cannabis, surgen mayores oportunidades para esta industria. Por otro lado, es interesante ver cómo la tendencia de crecimiento también se asocia con el crecimiento en medicinas tradicionales, herbales y suplementos. Claramente existe una relación entre estas dos industrias”, dice Henriquez.
Por lo pronto, el cannabis medicinal es el mercado más prometedor, tomando en cuenta que el grueso de los países que ya cuentan con una legislación sobre uso (Chile, Colombia, Perú y Argentina), solo lo permiten para este fin. En 2021 fue el segmento que registró el mayor incremento (27%) y se estima que tenga un crecimiento de 91% anual en los próximos cinco años. Según proyecciones de Euromonitor, en 2026, el mercado regional de cannabis medicinal ascenderá a US$ 1.200 millones.
Al respecto, Erwin Henriquez precisa: “Actualmente el cannabis medicinal es legal solo en algunos países de la región. Más notablemente en Chile y en Colombia. En Chile, una extensa red de pacientes y ONG se han instaurado desde su legalización para garantizar el acceso a más de 150.000 pacientes. Sin embargo, solo una pequeña parte de ellos accede a productos de grado farmacéutico o recetas magistrales, mientras que la gran mayoría accede al cannabis vía cultivo en casa o comunitarios. En Colombia, ocurre lo opuesto. La entrada al mercado ha sido un poco más lenta desde su legalización, pero hoy en día el marco regulatorio colombiano es un estándar para el resto de la región. Esto ha permitido la proliferación de compañías que se dedican al cannabis medicinal tanto para el mercado legal como internacional”.
Para 2022 se estima que el potencial mercado medicinal en México ya sea el más grande de la región con más de US$ 40 millones.
DE FLORES Y SEMILLAS.
Colombia, por lo pronto, es uno de los países que ha recibido mayor inversión y arribo de empresas extranjeras interesadas en desarrollar el mercado de cannabis medicinal. Recientemente, la multinacional estadounidense Kinetiq Group expandió su operación y portafolio invirtiendo en el sector de cannabis medicinal en el país cafetalero, puntualmente en Breedco, una empresa colombo-británica ubicada en Valle del Cauca para exportar semillas y flor seca de cannabis medicinal producida en esta zona a Reino Unido, Europa, Canadá, Sudáfrica, Australia, Estados Unidos y varios países de América Latina.
Y es que las semillas se han convertido en un nicho atractivo para exportar y Colombia quiere sacar provecho de esto. Según datos de la consultora Markets and Markets el mercado global de semillas mueve actualmente US$ 63.000 millones y en 2026 llegará a US$ 86.800 millones, impulsado por la mayor demanda de las industrias de alimentos, bebidas, comida para animales, biocombustibles, farmacéutica y cosmética.
En estas industrias destacan grandes jugadores como Monsanto, Dupont y Syngenta, que son los mayores proveedores de semillas del mundo, pero que trabajan muy poco con el cannabis.
Otro rubro con mucho atractivo es el del cáñamo industrial, fibra que se obtiene de la planta del cannabis y se usa para fabricar textiles, material de construcción, bioplásticos, productos de papel, entre otros.
A excepción de Uruguay y recientemente México, en el resto de países de América Latina no permite el uso del cannabis para fines recreativos. No obstante, su potencial es grandes. La plataforma Statista proyecta que en 2024 el valor del mercado de cannabis recreativo legal en América Latina debe alcanzar los US$ 300 millones. Así, la industria del cannabis sigue creciendo y varios países de América Latina se vienen sumando a la denominada ola verde. En Argentina, por ejemplo, la Confederación Cannábica estima que para 2025 se generen 10.000 nuevos empleos, US$ 500 millones en ventas al mercado interno anuales y US$ 50 millones de exportación. Cifras nada despreciables para un cultivo que va ganando terreno en esta región.
La Cancillería recibió el 6 de diciembre los términos de referencia de Turquía para la eventual firma de un tratado de libre comercio (TLC), luego de que Uruguay trabajara en la exploración de nuevos mercados comerciales y presentara una nota formal a esos efectos. El comienzo de las negociaciones será en marzo de 2022. Además, se abrirá una embajada en ese país el próximo año, anunció el ministro Francisco Bustillo.
Como resultado de las solicitudes realizadas por nuestro país, el Gobierno de Turquía envió una respuesta en la que plantea el inicio de un intercambio de los términos de referencia, indicó el titular de Relaciones Exteriores, Francisco Bustillo, en rueda de prensa luego de la partida del presidente de la República al Congo.
Turquía es la economía N° 11 en el mundo.
Explicó que las negociaciones comenzarán en marzo de 2022, luego de que Uruguay presentara una nota formal y términos de referencia, a modo de exploración, para arribar a un acuerdo comercial.
También dijo que dialogó en las últimas horas con los cancilleres de los estados miembros del Mercosur acerca de las referidas negociaciones y que “no hubo sorpresas”. “Sabían que estábamos en conversaciones con algún otro país, así que simplemente lo tomaron como un dato de la realidad”, señaló.
El canciller manifestó su interés respecto a que estas negociaciones avancen en forma más rápida que el TLC con China. También informó que Uruguay abrirá una embajada en Turquía, en el primer trimestre del 2022, a cargo del embajador designado Hugo Cairus.
OPORTUNIDADES PARA URUGUAY.
En 2019 la Unión de Exportadores del Uruguay publicó un documento de la 9ª Jornada Académica titulado “Exportación de agroalimentos & oportunidades comerciales en Turquía y Qatar”.
Respecto a Turquía el informe decía que “las oportunidades para Uruguay se encuentran en productos agrícolas, lácteos, animales vivos, químicos, tecnología ganadera (incluyendo medicamentos) y carne”.
Turquía “es un gran importador de soja y de otros extractos de almidón y sémola. La utilización de estos productos para el mercado interno tiene vital importancia para la economía turca, dada la transformación que la industria local le agrega a esta materia prima. Otros productos agrícolas que tienen potencial en este mercado son el
arroz (producto básico de la gastronomía turca) y los cítricos”.
Una característica destacada por el texto refiere a la ineficiencia agrícola turca: “Aunque el sector agrícola representa un gran porcentaje de la economía turca, este sector es de los más ineficientes e improductivos de Turquía. La excesiva población rural y el precario manejo de los cultivos son la causa de esta ineficiencia. Esta situación materializa la oportunidad de Uruguay de proveer de productos agrícolas que son más competitivos en suelos uruguayos”.
Sobre los lácteos, “a pesar de que Turquía es un gran productor de estos, debe considerarse que ha importado aproximadamente 100 millones de dólares en leche en polvo, 30 millones de dólares en leche sin procesar, y unos 60 millones en manteca”, eso es por una alta demanda y baja productividad.
“Los animales vivos han sabido ubicarse con una fuerte presencia en las exportaciones uruguayas a Turquía”.
“Los químicos también pueden formar parte de la canasta exportadora de Uruguay”. “Finalmente, la tecnología ganadera puede convertirse en un importante segmento exportador para Uruguay”.
En la fotografía, Torre de Gálata. Es una construcción medieval de piedra situada en Estambul, Turquía. Foto Smuldur en Pixabay.