Los precios están cayendo, hay que ver si esto se revierte y el período ventana entre la caída y la remontada qué tan grande o chico es, pero hoy los negocios a junio o julio se pactan a menores valores.
Daniel Castiglioni, bróker de carnes, se refirió a la situación que vive China con un nuevo confinamiento de la población en Shanghái y las nuevas perspectivas de Europa y advirtió que los precios de envío para los negocios pactados a junio o julio muestran una caída de entre 200 o 400 dólares (entre 10% y 15%) por tonelada según el corte. Aclaró que los valores siguen siendo buenos y con fuerte demanda.
Sobre Shanghái el bróker uruguayo dijo que el encierro por los brotes de Covid ha generado complicaciones en el tema de consumo y abastecimiento, la ciudad de encuentra aislada, con las personas en las casas, sin realizar consumo y con problemas de abastecimiento de alimentos en los comercios porque nada puede entrar o salir de esa ciudad.
Esa situación se ha visto reflejada en una caída de precios, “que no ha sido muy grande” pero lo son hasta 400 dólares por tonelada, “primero porque se ha enlentecido el consumo principalmente en Shanghái, y segundo por el susto en otros lugares de China, temen que los contagios puedan seguir avanzando y salpicar a otras ciudades”, explicó.
En China es diferente a lo que se ve que sucede en otras partes del mundo, pero eso se debe a las características del país asiático. China tiene un “Estado paternalista y protector” que como tal busca cuidar a la población con actos de “prevención y precauciones”, y “a la gente le asusta mucho el tema Covid por lo que no hay gran cantidad de muertes pero sí el miedo a que se pueda transformar en otra cosa, entonces todo el mundo acata lo que dice el Gobierno, y éste toma medidas de protección”.
Ese miedo esta “en otras ciudades” próximas que ven que eso que está pasando en Shanghái pueda suceder allí, y se generan cambios en el mercado con “restaurantes cerrados, acceso limitado a los alimentos y las industrias sin producir para los restaurantes. Al estar cerrados los restaurantes hay una bajada fuerte”, aseguró.
Asimismo, “los mercados de carne están cerrados, los puertos están cerrados, no están entrando nuevos contenedores, la mercadería está parada en depósitos, no entra ni sale nada y eso es un congelamiento”, con la circulación de personas y alimentos restringidas, “y para poner un ejemplo tonto, DHL no hace entrega de documentos de los contenedores que están en puerto. Todo está frenado”.
Otra consecuencia es el “retraso financiero, no hay dinero para comprar nuevamente, necesitan que se venda lo que tienen para salir a comprar más, eso es sobre el Covid, pero enganchado a eso va la especulación con el mercado cayendo en las últimas semanas”.
Consultado si Uruguay va a sentir esa menor demanda, Castiglioni dijo que el ganado que las plantas compran ahora en Uruguay es para cumplir contratos que se cerraron hace un mes y medio hacia atrás, las plantas frigoríficas tienen cerrados contratos de aquí a mayo, hay como un retraso sobre lo que pasa en China en este momento y lo que se está produciendo y embarcando en Uruguay.
“La realidad es que los precios están cayendo, hay que ver si esto se revierte y el período ventana entre la caída y la remontada qué tan grande o chico es para ver cómo pega”, pero los negocios a junio o julio se pactan a menores valores, “estamos entre 200 y 400 dólares menos por tonelada, dependiendo del corte, entre un 10% o 15% menos”, enfatizó.
De todas maneras, “comparado con el histórico, los precios son excelentes, la demanda es brutal cada vez se llevan más productos. Si uno ve la foto del trimestre los precios están siendo más altos y con demanda sostenida, un mes más y otro mes menos. No se trata de generar preocupación”, subrayó.
EUROPA.
En cuanto a Europa, Castiglioni dijo que se realizó en Barcelona la feria alimentaria que “es importante”, y “se ve muy buena actividad, teniendo en cuenta que el Covid es cosa del pasado, con la eliminación de tapabocas a excepción del transporte público y hospitales”.
Además “hay gran movimiento del turismo y de consumo con los precios del cerdo y el vacuno que han remontado, esperando la víspera del verano”.
ENTREVISTA COMPLETA.
EMBOTELLAMIENTO LOGÍSTICO MARÍTIMO.
El Dr. Nicolás Albertoni difundió ayer la imagen del mayor embotellamiento logístico marítimo de la historia ante el cierre del puerto de Shanghái. “Es posible que estemos ante un colapso de cadena de logística global si no se plantea una solución urgente”, opinó.
Albertoni es profesor de alta dedicación del Departamento de Administración y Negocios de la Universidad Católica del Uruguay.
Mientras tanto... El mundo se enfrenta al mayor embotellamiento logístico (marítimo) de la historia ante el cierre del puerto de #Shanghái (#COVID#LockDown). Es posible que estemos ante un colapso de cadena de logística global si no se plantea una solución urgente. pic.twitter.com/NofN2m0u5m
La medida responde a la presión inflacionaria. Los incrementos anunciados y los ya otorgados a las jubilaciones, pensiones y salarios públicos implican superar el 9%, con lo cual se estaría por arriba de la inflación anual esperada.
Hébert Dell’Onte | En la tarde del lunes 18 de abril, el presidente Luis Lacalle ofreció una conferencia de prensa en la Torre Ejecutiva en la cual informó medidas con el fin de mantener el poder adquisitivo de la población frente a la presión inflacionaria que afecta a todo el mundo.
Dijo que el mundo entero está expuesto a la inflación, y que los países han sufrido de diferente forma ese fenómeno, pero que gracias al manejo serio que el Gobierno ha hecho de la economía puede hoy tomar decisiones al respecto.
Sobre esas decisiones el mandatario anunció que se aumentará del 3% para los jubilados y del 2% para los empleados públicos, lo que empezará a regir a partir del 1° de julio.
En cuanto al sector privado comunicó que hoy, martes 19, el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social convocará al Consejo Superior Tripartito para que las 88 mesas de negociación que involucran a unos 300.000 trabajadores evalúen adelantar el ajuste por inflación.
Los incrementos anunciados y los ya otorgados a las jubilaciones, pensiones y salarios públicos implican superar el 9%, con lo cual se estaría por arriba de la inflación anual esperada.
Al ser consultado sobre los precios de la canasta básica, dijo que se está trabajando al respecto en un ámbito de acción mayor, con la participación de varios ministerios, el LATU e instituciones que inciden en la formación de precios al consumidor.
Insistió que el objetivo es que el ciudadano tenga mayor poder adquisitivo y por eso la medida de incrementar sueldos y jubilaciones. Esa medida atiende el corazón del problema.
LA INFLACIÓN EN EL MUNDO.
Los siguientes gráficos muestran cómo a evolucionado la inflación global como consecuencia de la guerra entre Rusia y Ucrania en el este europeo.
En Estados Unidos la inflación interanual a marzo se situó en 8,5% superando largamente la meta de inflación de 2% establecida por la Reserva Federal. Se trata del nivel más alto para la inflación anualizada en más de 40 años.
En Brasil, la inflación se situó en 11,3% interanual y en Paraguay 10,1%.
En Uruguay, la inflación también se ha acelerado aunque menos que en otros países. A marzo de 2022 la misma se situó en 9,4% interanual impulsada por los precios externos.
Participaron de la conferencia de prensa, además del presidente Lacalle, la ministra de Economía, Azucena Arbeleche; el ministro de Trabajo, Pablo Mieres; y el director de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto, Isaac Alfie.
Argentina tiene la carne más barata de la región; es más barata que Uruguay en casi 6%, pero esa diferencia fue mayor en 2020 (27%) y 2021 (11%). También hubo períodos en que fue más cara en el país vecino.
El Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (Ieral) de Fundación Mediterránea publicó un estudio en el que afirma que Argentina tiene la carne de vacuno más barata de la región.
El documento al que accedió Todo El Campo se titula “¿Se encuentra cara la carne bovina en Argentina? Una comparación de precios a nivel regional”, en el que muestra los precios de la carne de vacuno comparados con Uruguay, Chile y Brasil, y los precios on line en supermercados de Argentina y los países vecinos.
URUGUAY ES 5,8% MÁS CARO.
No es novedad que los precios en Uruguay son más caros que en Argentina, y eso incluye a la carne de vacuno, objeto del trabajo de la Fundación Mediterránea.
En la comparación entre Uruguay y Argentina, basada en precios de organismos públicos se “incluyen 15 cortes de carne bovina nivel consumidor final para ambos países”, dice el texto, y agrega: “Se encuentra que, en febrero de 2022, el precio medio de esta canasta de cortes era de US$ 8,75 el kilo en Uruguay y de US$ 8,24 el kilo en Argentina, es decir, en promedio, la carne argentina era 5,8% más barata que en Uruguay”.
Esa brecha de precios se da desde antes, pero ha ido cayendo “considerando que promedió un 27% en 2020 y un 11% en 2021, siempre a favor de Argentina; pero debe advertirse que, en otros años, la carne era más cara en Argentina, por caso, un 18% más cara en el 2015, un 8% más cara en el 2016”.
En la tabla siguiente se advierte que “no había prácticamente diferencias de precios en algunos cortes”, como la paleta, roast beef y nalga; 2en otros los precios estaban más altos en Argentina (por ejemplo en colita de cuadril, peceto, asado de tira), mientras que en un tercer grupo de cortes sucedía lo contrario, más baratos en Argentina (carne picada, cuadril y osobuco)”.
La misma comparación “puede realizarse para un período más largo, entre 2015 y comienzos del 2022” donde “se observa que Argentina tuvo carne más cara” que Uruguay “entre los meses de enero 2015 y diciembre 2017, y más barata a partir de allí”.
Agrega que “probablemente” fue por “la fuerte devaluación del peso” que la carne argentina “llegó a estar más del 40% más barata (en promedio) que la carne uruguaya a fines del 2019, brecha que se fue cerrando en el 2020 y 2021. Obsérvese que cuando el Gobierno argentino determinó el cierre de exportaciones y empezó con fuertes intervenciones sobre el mercado (mayo 2021), la carne estaba 9% más barata en este país que en Uruguay”.
SUPERMERCADOS.
A fin de lograr un comparativo más actualizado, el estudio analizó precios de 9 cortes en Argentina y Uruguay en supermercados que cuentan con tiendas online.
“En el caso de Argentina, se registraron precios de supermercados Jumbo, Walmart y Dinosaurio, mientras que para Uruguay se hizo lo propio con los supermercados Tienda Inglesa y Devoto. Según este relevamiento, el precio promedio del kilo de carne de una canasta de 9 cortes se encontraba 4% más bajo en Argentina que en Uruguay, convalidando la brecha a favor del primer país que surgía ya de las estimaciones realizadas a partir de fuentes oficiales”.
“Si bien el costo por kilo de la canasta conformada era ligeramente menor en Argentina (que se determina a partir de un promedio simple de los precios individuales), al interior de la canasta aparecen matices importantes entre cortes, con algunos claramente más caros en Uruguay (lomo, vacío) pero otros más caros en Argentina (matambre, peceto)”.
El incremento de ventas fue de entre 50% y 60%. La medida dio resultado.
A raíz de la medida impuesta por el Ejecutivo, por la cual se exonera del IVA al asado, las ventas en todas las carnicerías han aumentado.
El Poder ejecutivo tomó la media de exonerar de IVA al asado en todas las carnicerías del país, desde entonces el kilo bajó de $ 290 a $ 230 en promedio. El resultado fue que las ventas se incrementaron, dijo Alfonso Fontenla, presidente de la Unión de Vendedores de Carnes.
Hay conformidad por parte de los carniceros, dijo, y agregó que “la gente respondió de muy buena manera”, con un “aumentado considerablemente en las ventas” que van de “un 50% y 60% más de lo que habitualmente se vende”.
De todas formas, Fontenla expresó que en algunas zonas del interior del país estos cortes específicos no han llegado y la preocupación ya ha sido transmitida al Instituto Nacional de Carnes, informó Telenoche 4.
“El compromiso era que llegara a todo el país con el precio ya estipulado, pero hemos tenido noticias que hay lugares donde se ha dificultado la llegada del corte en particular”, agregó.
Medidas antiinflacionarias como desarrolla Argentina, desaniman la producción y tienen el efecto contrario al buscado, dijo la Confederación Rural Argentina al comparar los resultados de su país con los que han obtenido Brasil y Uruguay.
Confederación Rural Argentina (CRA) destacó ayer que en Brasil y Uruguay los alimentos subieron menos que en Argentina a pesar de que esos países no tienen control de exportaciones ni retenciones. Lo que sucede es que el Gobierno argentino “no combate adecuadamente la inflación”, dijo la institución.
El miércoles 13 se conoció el dato oficial de la inflación argentina de marzo y anual, que llegó a 6,7% el tercer mes del año, y en los últimos 12 meses fue de 55,1%, la mayor en 20 años.
CRA entiende que no es procedente desestimular la inflación de la forma en que pretende hacerlo Argentina, por el contrario debería incentivarse todo cuanto sea posible la producción ya que con más oferta se desactiva la presión al alza.
EL INFORME: LOS NÚMEROS DE ARGENTINA.
“Los precios crecieron liderados por los rubros educación (23,6% mensual), prendas de vestir y calzado (10,9%) y vivienda, electricidad y gas (7,7%). Los alimentos, a pesar de las expectativas, no lideraron las subas, sino que lo hicieron 7,2% mensual. Dentro de alimentos y bebidas no alcohólicas (en el Área Metropolitana de Buenos Aires), lo que más influyó fue la suba de pan y cereales (11,6% mensual), seguido de lácteos (9,3%) y café, té y yerba (8,2%)”, detalla CRA.
Agrega que “los precios de los alimentos, como de tantos otros productos, quedan inmersos en la dinámica de inercia inflacionaria, que acumula 55,1% anual, y que ya tiene una estimación anual de las consultoras del REM (relevamiento de las expectativas de mercado) del Banco Central de un promedio de 59,5% anual para 2022”
BRASIL Y URUGUAY.
BRASIL. El informe destaca: “En Brasil, los precios de los alimentos crecieron en marzo 2,42% mensual y 11,62% anual. La tasa de inflación minorista general fue de 1,62% mensual y 11,3 % anual, el incremento más alto en ese mes desde 2015 (IBGE). Dentro de alimentos y bebidas, el maíz creció 23,3% anual, y las harinas 13,5% anual. La harina de trigo subió 18,02%, y papas y legumbres crecieron 55,9% anual. En una economía que también tiene rubros con mayor inflación que los alimentos, los combustibles crecieron 28,8%, y los transportes 17,7% anual. Como se verifica, si bien hay algunos impactos de precios internacionales, la inflación general del país se mantiene dentro de la tendencia que traía, y no hay controles de precios, de acuerdo a un análisis realizado por el economista jefe de CRA, Ernesto O’Connor”.
URUGUAY. Sobre Uruguay señala que “los precios de los alimentos subieron en marzo 2,43% mensual, impulsados por legumbres y hortalizas. El Índice de Precios de Consumo (IPC) creció 1,11% mensual y 9,38% anual en marzo (INE), siguiendo fuera de la meta del Gobierno, de entre 3% y 7% anual. Dentro de alimentos y bebidas no alcohólicas, pan y cereales aumentó 1,82%, carne 2,32%, leche, huevos y quesos 4,24%, frutas 1,14%, y legumbres y hortalizas 5,9%. Se destacan además subas en nafta (2%) y gasoil (1,98%), entre otros rubros”.
LA CONCLUSIÓN.
Al hacer la comparación con Brasil y Uruguay, que son productores de granos y alimentos como Argentina, “se pueden extraer lecciones”, entre ellas: “Enfrentar la inflación, sin medidas intervencionistas que desalientan la producción y no resuelven el problema inflacionario, sino que lo agravan”.
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En la foto: presidente de CRA, Jorge Chemes, con el secretario Pedro Apaolaza, y el economista jefe de CRA, Ernesto O’Connor.
“¿Qué pagamos al comprar pan, leche y carne?”, se preguntaron los economistas de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina. Concluyeron que “1 de cada 4 pesos (el 25%) son impuestos”.
Buenos Aires, Argentina | La Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA) publicó este lunes 11 de abril un estudio que desglosa el pago que hace el consumidor final de los diversos productos.
“¿Qué pagamos al comprar pan, leche y carne?”, se preguntó FADA y añadió: “1 de cada 4 pesos son impuestos. El trigo se multiplica por 7, en su recorrido desde el campo a la panadería. La leche se triplica. En la carne, más del 60% son costos y 28% impuestos. Los granos sólo inciden en un 13% en promedio”.
¿Cómo se forman estos precios? ¿Cuánto pesa la mochila de los impuestos?
FADA (Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina) publicó el estudio semestral de “Composición de precios” el cual registra lo que pasa con los precios desde el campo a la góndola.
Natalia Ariño, economista de FADA expresó: “Por ejemplo, en el caso del pan, el precio se multiplica 7 veces y media desde el trigo al pan que compramos. En la leche, el número se triplica. En la carne, más del 60% son costos y 28% impuestos”. La pregunta es: “¿Sabemos cómo se llega a estos números?”, la investigación busca dar respuestas a qué es lo que paga el consumidor cuando compra pan, leche y carne, desglosando por eslabones y rubros.
¿LOS GRANOS TIENEN LA “CULPA”?
Ante esa pregunta FADA responde categóricamente: “No”, afirmar tal cosa “es un mito a derribar”.
El maíz representa sólo el 16% del precio final de la carne de cerdo, 23% en carne aviar, 11% en carne vacuna y 6% en leche. El trigo aporta el 13% del precio del pan. “En el último tiempo, por la guerra Rusia-Ucrania se dio un aumento de granos y erróneamente se desvía la discusión de la inflación hacia ese lado: se asocia el aumento de precios de alimentos a la suba de precios del maíz o trigo, pero esta relación no es la que determina lo que salen los productos. Este estudio demuestra que el impacto es mucho menor al que se cree”, aclara Ariño.
Entre febrero y la primera semana de abril, el precio del trigo aumentó un 30% y maíz un 10%. Nicolle Pisani Claro, economista de FADA, dijo que “teniendo en cuenta cómo influye el grano en los alimentos, el precio que paga el consumidor por el pan francés, no debería aumentar más del 4% por ‘culpa’ del trigo o, en el caso del maíz, no debería aumentar más del 1,6% la carne porcina, o el 2,3% la carne aviar, 0,6% la leche y 1,1% la carne bovina. Con esta información se cae el mito de que el precio lo pone el productor”.
Por lo tanto, “restringir las exportaciones de carne, trigo o maíz, crear un fideicomiso de trigo o subir los derechos de exportación a los granos, son medidas que de ninguna manera reducen la inflación, sólo generan nuevas trabas y menores incentivos a producir. En el largo plazo, lo único que asegura que la carne, la leche o el pan sean baratos es más producción. Que haya más oferta es la única forma genuina para que un producto sea barato. Por este motivo, lo que en realidad hay que hacer es incentivar la producción, abriendo mercados, generando previsibilidad, bajando la carga tributaria. Y en el proceso se genera lo que realmente necesitamos: más trabajo y más dólares”, explicó David Miazzo, economista jefe de FADA.
¿CUÁNTO PESA LA MOCHILA DE LOS IMPUESTOS?
Los resultados del estudio de FADA, muestran un alto impacto de los impuestos en la composición del precio final. De lo que se paga por carne, leche y pan, 1 de cada 4 pesos son impuestos. Es decir, los impuestos son un cuarto del precio final que pagamos los consumidores.
En la carne de vaca el 28% del precio final son los impuestos de la cadena. En el pan francés la carga tributaria llega al 23%. El sachet de leche entera tiene una mochila impositiva del 26% de lo que pagan los consumidores. En los tres productos analizados es posible ver que 3 de cada 4 pesos de impuestos corresponden a tributos nacionales, en algunos productos incluso más.
En momentos donde la inflación se acelera se tiende a discutir los precios, la cadena y los costos, pero en realidad el problema no es de un precio en particular sino del peso en sí mismo, nuestra moneda pierde valor de compra, el problema es mucho más amplio. Desde el equipo económico de FADA definen tres puntos para explicarlo: Primero que tenemos un profundo déficit fiscal, segundo que esto se financia emitiendo pesos y como tercero se suma la falta de confianza, esta situación se traduce en pesos que cada vez valen menos: eso es la inflación.
ALGUNOS NÚMEROS DE “COMPOSICIÓN DE PRECIOS”: PAN, CARNE, LECHE.
1 de cada 4 pesos que pagamos en carne, leche y pan son impuestos. (*)
PAN
Precio del pan: el 63% son costos, el 23% impuestos y el 14% el resultado.
El trigo representa sólo el 13% del precio en góndola.
El precio del trigo se multiplica por 7,5 en su recorrido desde el campo a la panadería.
El consumidor pagó en promedio $202,5 el kilo de pan, de los cuales $47 corresponden a la carga tributaria
Precio pan en eslabones: el trigo representa el 13%, el molino el 4%, la panadería el 60% y los impuestos el 23%.
CARNE.
28% con impuestos, el 60% son costos y 11% el resultado.
El maíz representa sólo 16% del precio final de la carne de cerdo, 23% en carne aviar y 11% en carne vacuna.
Precio carne en eslabones: la cría representa el 28%, el feedlot 29%, frigorífico 5%, carnicería el 10% y los impuestos el 28%.
LECHE.
86% son costos de producción, 26% impuestos y -12% pérdida de la cadena.
El maíz representa sólo el 6% del precio al consumidor.
El precio de la leche se triplica del campo al sachet.
En promedio el sachet tuvo un precio de $106,5, de los cuales $28 son impuestos
Precio leche en eslabones: el tambo representa el 35%, la industria el 32%, el comercio 7% e impuestos el 26%.