La profesional llegó a Uruguay en el marco de Agro en Punta, invitada por el INIA y el BID. Visitó Las Brujas, La Estanzuela y Treinta y Tres.
Punta del Este | Todo El Campo | Invitada por el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) y por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), durante la primera semana de febrero la Dra. Pam Marrone, referente internacional en soluciones biológicas para la agricultura, llegó a Uruguay en el marco de Agro en Punta con una importante agenda que incluyó visitas a las estaciones experimentales de INIA Las Brujas, La Estanzuela y Treinta y Tres.
Con una extensa trayectoria en el desarrollo y escalamiento de productos biológicos y un fuerte liderazgo en empresas innovadoras del sector, la presencia de Marrone fue relevante para INIA, ya que se generaron valiosos espacios de diálogo con investigadores y equipos técnicos con miras a fortalecer líneas de trabajo, incorporar nuevas perspectivas y explorar posibles proyectos conjuntos.
En el marco de Agro en Punta, la Dra. Marrone brindó la charla “Puentes de innovación agroalimentaria”, dentro del foro “El agro como impulsor del crecimiento económico regional”. En su intervención, repasó su experiencia como emprendedora en el desarrollo de bioinsumos y destacó el rol clave del sector público en la investigación, así como la importancia del extensionismo y la cercanía con los productores para lograr una adopción efectiva de las innovaciones tecnológicas.
INIA LAS BRUJAS.
En su visita a INIA Las Brujas, la agenda incluyó una presentación del Plan Estratégico Institucional (PEI), con énfasis en las líneas de investigación vinculadas a bioinsumos, así como exposiciones sobre productos y desarrollos tecnológicos en curso en la materia. Marrone también pudo presentar parte de su experiencia en el sector y tener un espacio de intercambio con investigadores de Las Brujas, Salto Grande y otras estaciones.
La jornada se completó con un recorrido por el experimento de largo plazo hortícola y por el ensayo de producción de fruta con mallas. A partir de los intercambios surgieron oportunidades de colaboración vinculadas al desarrollo conjunto para estandarizar protocolos de evaluación de productos biológicos locales potenciales, el desarrollo de bioherbicidas y el cribado microbiano basado en inteligencia artificial.
INIA LA ESTANZUELA.
En el caso de INIA La Estanzuela, Marrone pudo conocer el laboratorio de Entomología, donde le presentaron parte del trabajo con crías y bioensayos, y el experimento de largo plazo de rotaciones de cultivos y pasturas. Asimismo, los técnicos le hicieron una introducción al Sistema Lechero del instituto, y la guiaron en un recorrido por la Unidad de Lechería y el tambo robotizado.
En este marco, entre los temas de posible colaboración destacaron la evaluación de productos biológicos bajo acuerdos específicos, la estandarización de protocolos de evaluación para productos biológicos locales potenciales y la evaluación de métodos de administración de ARNi enfocados en la chinche hedionda de la soja. También se consideraron el desarrollo de trampas inteligentes de monitoreo con identificación molecular in situ y la exploración de fondos estadounidenses e internacionales para apoyar proyectos conjuntos en el área de entomología.
INIA TREINTA Y TRES.
La agenda en INIA Treinta y Tres estuvo enfocada en el uso de bioinsumos en sistemas arroceros. Se abordaron temas como el uso de Trichodermas y promotores de crecimiento en semillas de arroz, las comunidades microbianas en distintos sistemas de rotación, la utilización de microorganismos benéficos como Microgeo y Endorice, y el potencial de los endófitos en gramíneas para mejorar la tolerancia a factores de estrés.
La visita incluyó, además, una recorrida a campo donde técnicos de INIA recorrieron junto a Pam el experimento de largo plazo con distintas rotaciones de arroz y las parcelas experimentales con Trichodermas y promotores de crecimiento en semillas de arroz. Como línea de trabajo futura, se identificaron oportunidades para la evaluación de productos biológicos en el marco de convenios vinculados al tratamiento de semillas, con base en las instalaciones de INIA Treinta y Tres.
De esta manera, concluyó la presencia de alguien de especial valor para INIA, por los espacios de diálogo que se abrieron con foco en bioinsumos asociados a diferentes sistemas productivos de INIA, innovación tecnológica y oportunidades de colaboración internacional. (INIA).
➡️ En su visita a las estaciones experimentales de La Estanzuela y Treinta y Tres, Pam Marrone intercambió con equipos técnicos sobre entomología, evaluación de productos biológicos, métodos de administración de ARNi, el uso de bioinsumos en sistemas arroceros y más. pic.twitter.com/ah24TAymbV
“Uruguay tiene un clima muy particular y, si a eso le sumamos las condiciones de los suelos, el mejoramiento local pasa a ser clave para lograr materiales realmente adaptados. Adaptarse no es solo producir más, sino también asegurar persistencia y buen comportamiento sanitario en el largo plazo”.
Montevideo | Todo El Campo | En el marco de Agro en Punta se realizó el lanzamiento de la Zafra Forrajera 2026 de PGG Wrightson Seeds, una instancia que puso en valor casi dos décadas de trabajo conjunto en mejoramiento genético forrajero entre el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) y la empresa, con foco en el desarrollo de cultivares adaptados a las condiciones productivas de Uruguay y la región.
La actividad comenzó con la presentación de Federico Nolla y David Rochón, gerentes de Desarrollo de Producto y de Producción de Semillas de PGG Wrightson Seeds, respectivamente, quienes destacaron la alianza estratégica iniciada con INIA en 2007 para trabajar en raigrás y festuca. Nolla valoró que “hace casi dos décadas PGG trabaja con INIA en un programa de mejoramiento que busca generar variedades verdaderamente adaptadas a las condiciones locales, pensando en las necesidades de los productores y sus sistemas de producción”.
Desde sus inicios, el programa de mejoramiento conjunto ha permitido desarrollar distintos cultivares, priorizando características como adaptación, productividad, ciclo, calidad, persistencia, sanidad y complementariedad forrajera. Rochón destacó que “la fortaleza del programa está en la alta precisión de selección, la evaluación en múltiples ambientes y la validación temprana de los conceptos, con una interacción permanente entre los equipos técnicos”.
Fruto de este trabajo colaborativo, se han lanzado al mercado cultivares como los raigrases Winter Star 3 (2016), Cambará (2017) y el raigrás perenne Virazón (2021), que fue el primero de este tipo lanzado en Uruguay con adaptación específica a los ambientes locales. También destacaron las festucas INIA Fortuna e INIA Aurora (2010), Rizar (2018) y Carapé (2019), y más recientemente la festuca Cuaró (2025). Sobre este último material, Rochón afirmó que “vino para quedarse y representa un cambio relevante para Uruguay en este tipo de cultivares”. Además, adelantó que el programa prevé el lanzamiento de una festuca mediterránea en el próximo año.
Invitado a dialogar sobre el impacto del mejoramiento genético local en la sostenibilidad de los sistemas agrícola-ganaderos, Sebastián Mazzilli, director del Sistema Agrícola Ganadero de INIA tomó la palabra. En su presentación remarcó que “Uruguay tiene un clima muy particular y, si a eso le sumamos las condiciones de los suelos, el mejoramiento local pasa a ser clave para lograr materiales realmente adaptados”. Asimismo, subrayó que “adaptarse no es solo producir más, sino también asegurar persistencia y buen comportamiento sanitario en el largo plazo”.
Mazzilli destacó además que la permanencia del trabajo en el tiempo, la evaluación multilocal y la complementariedad entre equipos técnicos “nos aseguran que lo que se está liberando cumple con las condiciones necesarias para aportar a sistemas productivos más sostenibles”.
Por su parte, el investigador en pasturas de INIA, Félix Gutiérrez, fue invitado a presentar la nueva festuca Cuaró, un cultivar seleccionado en Uruguay con un enfoque regional y pensado para el sistema productivo y los productores. “Cuaró es el resultado de una forma de trabajar que consolida la complementariedad entre equipos y el foco en lo que precisan los productores y los sistemas”, afirmó.
Gutiérrez explicó que se trata de una festuca continental sometida a siete años de selección y mejoramiento, con evaluaciones realizadas en paralelo, lo que permitió definir el material en 2016. Los principales objetivos de selección fueron la alta producción de forraje en otoño-invierno, la elevada producción total de materia seca y la buena sanidad. En ese sentido, señaló que “hoy Cuaró es la festuca de mayor productividad total y mayor producción otoño-invernal, un aspecto clave por ser la época de mayor necesidad de forraje en los sistemas ganaderos”.
Finalmente, destacó su comportamiento sanitario, indicando que “en años con condiciones favorables para Roya, la sanidad de Cuaró es superadora respecto a materiales como Estanzuela Tacuabé e incluso INIA Aurora”.
La actividad reafirmó el valor del mejoramiento genético adaptado a las condiciones locales y del trabajo articulado entre INIA y el sector privado como herramientas clave para fortalecer la competitividad y sostenibilidad de los sistemas productivos del país. (INIA).
Un salto estratégico para le mejora del cultivo y su resultado productivo.
Buenos Aires, Argentina | Todo El Campo | Un equipo de investigación del Instituto de Genética del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) logró regenerar plantas de cultivares comerciales como Gurí INTA CL. Un avance que sienta las bases para aplicar edición génica directamente en variedades élite y desarrollar arroces más productivos, sanos y nutritivos.
El INTA dio un salto estratégico en el mejoramiento genético del arroz al lograr la regeneración in vitro de plantas de la variedad Gurí INTA CL, una de las más utilizadas en sistemas productivos nacionales e internacionales. El avance, encabezado por el Instituto de Genética Ewald A. Favret (Igeaf) del INTA, abre la puerta al diseño de protocolos de edición génica aplicados directamente sobre cultivares élite, con impacto potencial en productividad, sanidad y calidad del grano.
En ese marco, investigadores del grupo de Mejoramiento Biotecnológico de Cereales del Instituto de Genética del INTA dieron los primeros pasos hacia el desarrollo de protocolos de edición génica en cultivares de arroz (Oryza sativa L) provenientes del programa de mejoramiento de la Institución. Como parte de este avance, se logró regenerar in vitro y realizar modificaciones estables en el genoma de un conjunto de variedades comerciales locales de arroz de interés productivo, desarrolladas por el Programa de Mejoramiento Genético de Arroz de la Estación Experimental Agropecuaria Concepción del Uruguay del INTA —Entre Ríos—.
“El trabajo consistió en evaluar el potencial embriogénico de cultivares índica, como Gurí INTA CL, Angiru INTA CL, Puitá INTA CL, Memby Pora INTA CL y japónica —Kira INTA y Koshinta—, comparando la eficiencia en la formación de callos embriogénicos y la regeneración de plantas a partir del cultivo in vitro”, explicó Paula Faccio, investigadora del Instituto de Genética Ewald A. Favret del INTA.
Los resultados mostraron que las variedades índicas (Puita, Memby, Angiru y Gurí) presentaron mayor eficiencia en la formación de callos embriogénicos, con valores que oscilaron entre 40 y 84 %, en comparación con las japónicas (Kira y Koshinta) que alcanzaron valores entre 10 y 40 % bajo las mismas condiciones de cultivo.
De acuerdo con Faccio, “estas diferencias fueron estadísticamente significativas y, dentro de las índicas, Gurí INTA CL tuvo el mejor desempeño. Además, se logró regenerar plantas con modificaciones genéticas a partir del cultivo in vitro en todos los cultivares evaluados”.
El avance abre la puerta al diseño de protocolos de edición génica aplicados directamente sobre cultivares élite.
El responsable del Mejoramiento Biotecnológico de Cereales Ezequiel Bossio afirmó que “estos resultados representan un paso clave para optimizar los protocolos de transferencia de ADN en arroz, una herramienta esencial para la incorporación de nuevas características agronómicas mediante edición génica”.
“Estos avances sientan las bases para aplicar edición génica directamente en cultivares de alto valor agronómico, con el objetivo de desarrollar variedades más productivas, resilientes y alineadas con las demandas actuales”, aseguró Bossio.
Entre los objetivos específicos propuestos por el programa de mejoramiento, se incluyen: incorporar resistencia a Pyricularia oryzae —la principal enfermedad del cultivo a nivel mundial—. “Esta mejora permitiría reducir el uso de fitosanitarios, evitar barreras paraarancelarias en mercados exigentes y obtener variedades con menor índice glucémico, en respuesta a la tendencia global hacia alimentos más saludables”, indicó el investigador del Igeaf.
Los resultados conseguidos fueron presentados en el XIII Congreso Brasileiro de Arroz Irrigado (Pelotas, Brasil) y en el Primer Congreso de Redes Biotecnológicas – Redbio 2025 (Posadas, Misiones), donde el trabajo recibió la Primera Mención en el área temática Biotecnología Vegetal.
“Este reconocimiento refuerza nuestro compromiso y nos motiva a seguir trabajando para facilitar la adopción de nuevas biotecnologías, contribuyendo al programa de mejoramiento de arroz del INTA en el mejoramiento agronómico de esta especie y a la generación de conocimiento científico aplicado”, concluyó Bossio.
Los datos de Urupov ofrecen tranquilidad para las brásicas, no así en el caso de la soja.
Montevideo | Todo El Campo | Ing. Agr. Diego Risso, director ejecutivo de Urupov (la Asociación Civil Uruguaya para la Protección de los Obtentores Vegetales), comentó el rol de la institución fundada en 1944.
Dedicada a representar y velar por los intereses de los obtentores vegetales, productores y comerciantes de semillas, la institución está formada por las principales empresas semilleras del Uruguay, desde pequeñas a grandes, nacionales y multinacionales, incluso sociedades fomento, cooperativas, el Instituto Nacional de Investigación Agropecuario (INIA), todas unidas por un “hilo conductor que son las variedades vegetales protegidas, que detrás tienen investigación, innovación y desarrollo”, dijo en el programa Diario Rural (CX 4 Rural).
“Urupov trata que la genética y el valor agregado que tiene la semilla sea respetado y reconocido en el mercado”, agregó.
CULTIVOS DE BRÁSICAS EN URUGUAY.
Risso comento que en la zafra 2025, la superficie de siembra de colza, carinata y camelina fue de 297.000 hectáreas, un crecimiento importante frente a las 125.000 hectáreas de la zafra anterior.
El dato difundido por Urupov se generó a través de un proyecto que Urupov desarrolla con la Fundación Latitud del Laboratorio Tecnológico del Uruguay (LATU), que consiste en determinar el área de los cultivos.
Las 297.000 hectáreas tienen una fuerte concentración productiva en Soriano, Río Negro y Paysandú, correspondiente a la colza el 85% del área, a la carinata el 12% y a la camelina el 3%.
Zafra 2025 | Cultivos de brásicas en Uruguay 🌱
La superficie sembrada de colza, carinata y camelina alcanza las 297.000 ha, con una fuerte concentración productiva en Soriano, Río Negro y Paysandú.
🔸 Colza: 85% del área 🔸 Carinata: 12% 🔸 Camelina: 3%
El trabajo con la Fundación Latitud aporta información, permite conocer el área sembrada y dónde está sembrada, pudiendo ubicar las chacras de manera individualizada. Esto tiene un valor muy importante, y es una información que se usa en la toma de decisiones de muchísimas instituciones y empresas como a nivel de gobierno, agregó.
Por otra parte, “parte de nuestra responsabilidad es entender el mercado para saber cuánto del área sembrada en todo el país se hace con qué semilla” que puede ser comprada legalmente, semilla de uso propio (que los productores cosechan y reservan para resembrar sus campos), o semilla desconocida (bolsa blanca).
“En colza los niveles de legalidad en semilla son extremadamente altos (por arriba del 90%), pero en soja los datos son más preocupantes”, subrayó.
Respecto al origen de las semillas de soja, Urupov informó a fines de diciembre que el total de semillas legales es en más de un millón de hectáreas, lo que representa el 88% del total sembrado.
La semilla ilegal más la semilla sin valor tecnológico (SVT) ocupa un área de 156.000 hectáreas (12%).
👉 El área *estimada* de #soja correspondiente a la zafra 25/26 será de 1.250.000 hectáreas aprox.🌱
El presidente de Regadores Unidos del Uruguay se refirió a la falta de agua y reflexionó sobre los primeros pasos que se deberían dar si se quiere llegar a las 300.000 hectáreas.
Montevideo | Todo El Campo | 2025 fue un año “muy movido” para Regadores Unidos del Uruguay, dijo el presidente de la institución, Ing. Agr. Juan Baroffio, en el programa Diario Rural (CX 4 Rural). Explicó que el tema riego estuvo “en la agenda de todos los sectores políticos y eso es positivo, como lo es hablar del tema, hablar del crecimiento del riego, la importancia y el impacto que tendría”.
El 4 de setiembre, el presidente de la República, Yamandú Orsi, firmó un decreto para crear la Comisión Ejecutiva Interministerial para Asuntos de Riego (Ceiar), integrada por la Presidencia y los ministerios de Ganadería, Ambiente, Economía e Industria, en tanto que la Corporación Nacional para el Desarrollo cumplirá el rol de agencia ejecutora. La Comisión que preside el exministro Tabaré Aguerre también fue presentada en la Expo Prado 2025.
A partir de allí los Regadores Unidos del Uruguay (RUU) fueron convocados a trabajar y han mantenido reuniones con el Aguerre sobre el tema, aportando información y el conocimiento técnico. No obstante, Baroffio señaló que le hubiera gustado que la institución “participara un poco más”, pero las expectativas se mantienen a la espera de los anuncios que se harán a partir de marzo cuando Aguerre entregue los proyectos y plantes.
RUU trabaja con 60 empresas que abarcan unas 55.000 hectáreas. Son números “muy importantes” y constituyen “una muestra significativa de lo que es el riego por pivot en Uruguay. La gran mayoría de los productores regantes por pivot en la zona litoral, centro y este del país son parte grupo, lo que nos da una buena representatividad”, agregó.
Productivamente, estamos en un período “muy complejo desde el punto de vista del riego y en cuanto a las necesidades”, advirtió.
“Por suerte arrancamos con buena disponibilidad de agua, pero entre diciembre y enero la demanda fue muy grande” y aunque aún no están los datos cerrados “va a ser de las demandas hídricas más altas de la base de datos. Esa demanda en diciembre y enero fue de 400 milímetros cuando se prevé 250 o 300 milímetros. O sea que ya se consumió toda el agua prevista e incluso más, eso implica que muchos sistemas se van a quedar sin agua tempranamente”.
VIABILIDAD DE REGAR 30.000 HECTÁREAS.
El 18 de setiembre de 2025, Tabaré Aguerre dijo en conferencia de prensa, que Uruguay buscará interceptar un 2% más de agua de lluvia para generar un impacto de riego de 300.000 hectáreas.
El Ing. Juan Baroffio dijo que si se llega a lograr regar esa área se generaría un muy buen impacto, lo cual ya fue demostrado en un trabajo técnico encargado por RUU, y elaborado por economistas.
Llegar a 300.000 hectáreas “es posible por la topografía de Uruguay y la pluviometría lo permiten; el recurso hídrico está”, valoró.
“También está el recurso eléctrico, con Uruguay generando energía renovable que muchas veces se termina vendiendo a precios baratos nuestros vecinos”.
Lo que sí “se necesita, es mayor inversión en infraestructura eléctrica para mejorar la llegada de energía porque la distribución es una limitante en muchas zonas”.
Otra cosa que se requiere son condiciones adecuadas para invertir “porque nuestro país es caro y las inversiones son muy altas”.
Lo positivo es que regar “cambia la ecuación” notoriamente. “Vemos chacas con maíces picados o que pueden rendir 3.500 kilos, junto a maíces que rinden 12.000 a 15.000 kilos”.
La diferencia es el riego, y para implementarlo a gran escala “tiene que haber un impulso de todo el sistema político”, reclamo, y advirtió que involucrará a más de un período de gobierno: “No será hecho solo por un gobierno, sino que debe ser política pública que trascienda a los gobiernos. Todo eso está más que hablado, pero en algún momento tendría que suceder”.
Foto: X.
ENTREVISTA COMPLETA.
Producción periodística Horacio Jaume y Estela Apollonio (Diario Rural, CX 4 Rural).
Uruguay se posiciona como actor relevante a el mundo. El país concentrará cerca del 40% de la superficie certificada SRP a nivel mundial, constituyéndose en el primer caso de implementación nacional a escala en América Latina y en el principal referente fuera de Asia.
Montevideo | Todo El Campo | La Asociación de Cultivadores de Arroz (ACA) y BBVA firmaron un acuerdo a nivel local para apoyar la implementación de la certificación internacional Sustainable Rice Platform (SRP) en Uruguay, correspondiente a la zafra 2025/2026.
El acuerdo prevé el aporte de BBVA al financiamiento de actividades técnicas, auditorías externas, capacitación y validación del sistema de certificación grupal SRP liderado por la ACA, que en esta etapa inicial abarca 10.000 hectáreas, como parte de un plan nacional que apunta a alcanzar 30.000 hectáreas certificadas en el país.
Sustainable Rice Platform (SRP) es el primer estándar global de sostenibilidad para el cultivo de arroz, desarrollado por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (Pnuma) y el Instituto Internacional de Investigación del Arroz (IRRI). El estándar establece 41 requisitos ambientales, sociales y económicos, e incorpora sistemas de auditoría externa, verificación y trazabilidad a lo largo de toda la cadena productiva.
En el caso de Uruguay, la implementación del estándar SRP se apoya en un proceso sectorial de largo plazo. Desde 2009, la ACA trabaja en sostenibilidad a través de la Guía de Buenas Prácticas Agrícolas para el Cultivo de Arroz, y la certificación SRP permite ahora validar esas prácticas bajo un marco internacional con indicadores verificables y mecanismos formales de control.
El proyecto posiciona a Uruguay como un actor relevante a nivel global. De concretarse la meta prevista para la zafra 2025/2026, el país concentrará cerca del 40% de la superficie certificada SRP a nivel mundial, constituyéndose en el primer caso de implementación nacional a escala en América Latina y en el principal referente fuera de Asia.
Luis Foix, director de Empresas e Instituciones en BBVA Uruguay explicó: “Este acuerdo refleja el compromiso de BBVA con el desarrollo sostenible del agro uruguayo. La certificación SRP no comunica resultados ambientales aislados, sino la implementación de un estándar internacional que define cómo se miden, verifican y auditan las prácticas productivas a lo largo del tiempo, con criterios claros, trazabilidad y auditorías externas”.
Además del apoyo institucional al plan piloto, BBVA ofrecerá a los productores la financiación del costo de certificación SRP a través de un préstamo a tasa cero, de hasta 12 cuotas, sujeto a aprobación crediticia. El objetivo es facilitar el acceso al proceso de certificación y acompañar la adopción de sistemas de gestión, registro y mejora continua exigidos por el estándar.
“ES UN PASO ESTRATÉGICO PARA EL ARROZ URUGUAYO”.
Desde la ACA destacaron que el proyecto SRP tiene un fuerte componente organizativo y de profesionalización del sector, al promover el ordenamiento de la gestión productiva, la mejora en los sistemas de información, la seguridad laboral y la transparencia en la cadena de valor.
Guillermo O’Brien, presidente de ACA comentó: “La certificación SRP es un paso estratégico para el arroz uruguayo. Nos permite trabajar con indicadores claros, auditorías externas y trazabilidad, fortaleciendo la gestión de los productores y diferenciando nuestro arroz en mercados que demandan sostenibilidad verificable. El acompañamiento de BBVA es clave para que este proceso tenga escala y continuidad”.
El proceso de certificación contempla un sistema de seguimiento y evaluación anual, con auditorías periódicas y revisión de indicadores ambientales, sociales y productivos, lo que permitirá medir avances, identificar oportunidades de mejora y asegurar la consistencia del cumplimiento del estándar en el tiempo.
Con esta iniciativa, BBVA Uruguay se posiciona como socio financiero de un proyecto sectorial de alto impacto estructural, acompañando a más de 400 productores y a una cadena que exporta más del 95% de su producción a más de 60 países, y reforzando la proyección internacional del arroz uruguayo como un producto de calidad, eficiencia y sostenibilidad verificable.
🌾🇺🇾 @ACAoficial avanza en la certificación internacional #SRP en Uruguay, trabajando junto a @BBVA_Uruguay para fortalecer la sostenibilidad y el acceso a mercados de alto valor del arroz uruguayo.
Esta alianza permitirá fortalecer el grupo de certificación, además de ofrecer… pic.twitter.com/u5ZGXk18pn