Floración de cultivos de colza invita a recorrer el interior uruguayo.

Floración de cultivos de colza invita a recorrer el interior uruguayo.

El cultivo de invierno pinta de amarillo distintos puntos del país y un concurso de fotografía premiará a las mejores capturas de estos paisajes extraordinarios. Este año, la Asociación Agropecuaria de Dolores lleva a cabo un concurso de fotografías a los cultivos de colza.

Montevideo | Todo El Campo | La llegada de la primavera tiñe de amarillo al campo uruguayo, gracias a la floración de la colza -también llamada canola-, que hace del paisaje rural un atractivo único, además de resaltar su importancia como materia prima estratégica para el país.

De esta forma, setiembre resulta ser un mes ideal para recorrer las rutas y apreciar el paisaje amarillento. Este fenómeno característico de la época primaveral invita a tomarse un descanso de la capital y recorrer el interior. Principalmente, se puede encontrar una mayor cantidad de plantaciones de colza en los departamentos de Colonia, Soriano, Río Negro, Paysandú, Flores, San José y Durazno.

En este sentido, una ruta ideal para recorrer entre campos poblados de colza desde Montevideo puede incluir el viaje hasta Colonia del Sacramento por la ruta 1 y luego tomar la 21 hasta Mercedes, retornando por la ruta 2 hasta Nueva Helvecia y desde allí por la 1 a la capital.

Si se quiere hacer un circuito más amplio, desde Mercedes se puede seguir la ruta 24 a Paysandú y luego la 3, para volver hasta la ruta 1 y llegar a Montevideo.

También existen múltiples caminos alternativos donde es posible encontrarse con paisajes y rincones para descubrir.

Este mes representa un momento ideal para aprovechar a recorrer distintos puntos del país y disfrutar más este cultivo, que ha tomado gran relevancia en los últimos 15 años.

Fue en 2010 cuando el cultivo de la colza despegó en Uruguay. La oleaginosa es una materia prima baja en emisiones de carbono.

Su producción apunta principalmente a la obtención de aceite, en especial para la posterior elaboración de biodiesel, aunque también puede ser para consumo humano. Además, a los productores puede servirles como modo de preparación de su terreno para el cultivo de soja.

La producción estimada para este año es de 280.000 hectáreas, siendo el segundo cultivo de invierno con más área a nivel nacional. La calidad de la producción local de colza nos diferencia a nivel mundial, donde también se produce en Canadá, Australia, Europa y en nuestra región en Argentina y Brasil.

La agricultura responde a una planificación y sigue un proceso que marca un diferencial a nivel de los mercados internacionales.

En Uruguay la colza es libre de organismos genéticamente modificados (OGM), se trabaja mucho internamente para que no se contamine y eso nos permite llegar a mercados mucho más específicos.

La belleza de los campos de colza en esta época suele ser fotografiada por quienes la presencian. Este año, la Asociación Agropecuaria de Dolores lleva a cabo un concurso de fotografías a los cultivos de colza.

Para participar, se invita a recorrer el interior del país en setiembre y octubre para sacar fotos de los campos de colza en flor en el feed.

No se aceptarán stories, sino que los participantes deberán subirlas a sus redes (Instagram, Facebook o X) con el hashtag #RutaDeLaColza y etiquetar a la Asociación Agropecuaria, además de seguir a la Agropecuaria y arrobarla en Facebook, Instagram o X.

Todas las fotos presentadas antes del 3 de octubre entrarán en un concurso por una estadía para dos personas en un hotel del interior.

Informe Dufour. Situación insumos, zafra verano 25/26.

Informe Dufour. Situación insumos, zafra verano 25/26.

Mientras esperamos que lleguen (y descarguen) los barcos con urea, vamos a repasar lo que nos está dejando el arranque de la zafra de verano.

Gabriel Pólvora | Soriano | Dufour Commodities | Todo El Campo | En la antesala de una nueva zafra de verano nos encontramos con un escenario de agroquímicos y semillas más baratos que el verano anterior, pero fertilizantes más caros.

La oferta de semillas no debería tener mayores inconvenientes ya que venimos de una muy buena cosecha de verano tanto en soja como en maíz. Los que sí podría llegar a pasar es que se agote antes de lo esperado alguna de las variedades más buscadas. En lo que refiere al precio se observa una baja en casi todas las empresas, siendo llamativa alguna situación puntual en la que el precio subió en lugar de bajar. 

Comparando los agroquímicos, tenemos que en general bajaron entre un 10% y un 15%. El insumo que va a contra mano en este sentido es el Clethodim que ya tuvo una suba importante durante este invierno y mantuvo su precio. Del glifosato se dice que puede llegar a subir, pero hoy el precio se mantiene estable situándose algo por encima de los US$ 3 a cosecha. Se puede encontrar algún precio por debajo, pero no debería demorar mucho en nivelarse a los valores comentados. La disponibilidad en general es buena. Por lo que uno charla con los importadores, en su mayoría ya tienen el producto disponible o les está por llegar en estos días.  

Por una cuestión estadística no deberíamos estar muy lejos de que en algún momento empiece el repunte de precios. Ya llevamos casi 3 años con precios permanentemente a la baja y el comentario de que en China las plantas están trabajando “casi al costo” se escucha cada vez más seguido (vaya uno a saber si esto es así o no, lo cierto es que el río está sonando cada vez con más fuerza).

FERTILIZANTES. LOS ANTIPÁTICOS DEL BARRIO.

El precio de los fertilizantes sigue la misma tendencia que el de los agroquímicos, pero tristemente a la inversa. Ente un 10% y un 15% más caros. La situación de los fertilizantes deja al descubierto como un insumo que es tan importante para la agricultura, se maneja tan ajeno a la realidad del sector, por lo menos cuando se la analiza en un Excel al hacer los presupuestos. Con los niveles de precios actuales impacta ver la relación de precios entre los fertilizantes y el valor de los granos. Cierto es decir que algunas cuestiones internacionales no han ayudado a que los fertilizantes bajen su valor. Uno de los que más ha aumentado de precio es el 18-46 que cuesta alrededor de US$ 900 la tonelada (dependiendo del proveedor pue ser algo menos) y lo ya sabido de la urea que empezó la zafra de invierno en los US$ 400 por tonelada y actualmente ronda los US$ 550 por tonelada (referencia bolsón a cosecha).      

El escenario vuelve a ser de números ajustados para los productores, pero el productor uruguayo ya tiene varias de estas batallas encima.  Ojalá algún factor externo, de esos que no tenemos como incidir en ellos, colaboren un poco en favor de nuestros intereses.

EL AUTOR. Gabriel Pólvora, administrativo de Insumos en Dufour Commodities.

Setiembre llega con lluvias.

Setiembre llega con lluvias.

Informe del equipo técnico de Dufour Commodities.

Soriano | Dufour Commodities | Todo El Campo | Setiembre nos recibe con lluvias generalizadas en gran parte del país, que llegan en un momento clave para los cultivos de invierno y las distintas pasturas, justo en la antesala de la primavera. Si bien los perfiles de suelo ya venían cargados, siempre resulta positivo un aporte extra en esta época, cuando la demanda comienza a incrementarse de manera progresiva.

En líneas generales, la situación actual de los cultivos de invierno es inferior en comparación con las últimas zafras. No muestran el crecimiento esperado para la época y, en muchos casos, se observan retrasos fenológicos. Esto se explica fundamentalmente porque el grueso de la siembra se concretó más tarde que en inviernos anteriores y porque, durante las primeras etapas, se registraron condiciones climáticas desafiantes, principalmente exceso hídrico. Naturalmente, siempre hay excepciones con chacras puntuales que presentan mejores condiciones, pero en promedio la zafra se ubica por debajo de lo deseado.

GRAMÍNEAS (TRIGO Y CEBADA).

El estado fenológico se ubica mayoritariamente entre fines de macollaje e inicios de elongación, algo más retrasado de lo habitual para esta fecha.

En lo que refiere a sanidad, en trigo se ha detectado en algunas chacras la presencia del complejo de manchas foliares, en general con severidades bajas, lo que permite calificar el estado sanitario como aceptable. En cuanto a las royas, todavía no se registran problemas relevantes, aunque por la época y las condiciones ambientales actuales es clave estar atentos en las próximas semanas.

En cebada, en materiales genéticos más susceptibles también se observó presencia de mancha en red, pero al igual que en trigo, con severidades bajas. La situación sanitaria, por el momento, es similar a la de trigo: aceptable.

En síntesis, la situación de las gramíneas puede considerarse de regular a aceptable, con un trigo que en promedio se ubica un escalón por encima de la cebada, explicado principalmente porque esta última se vio más afectada por el exceso hídrico en etapas iniciales. De todos modos, todavía queda buena parte del ciclo por delante -y la más importante-, por lo que las condiciones de las próximas semanas serán determinantes para ambos cultivos.

CRUCÍFERAS (COLZA Y CARINATA).

En lo que refiere al estado de desarrollo o fenológico, los cultivos se ubican en un amplio rango que va desde elongación hasta floración plena. Esta diferencia responde principalmente a la variabilidad en las fechas de siembra registradas este año, especialmente en canola.

En cuanto a la sanidad, en etapas iniciales se detectó mildiu en varias situaciones y, más recientemente, presencia de phoma. Ambos casos con severidades bajas, por lo que la situación sanitaria general puede considerarse aceptable.

En síntesis, las crucíferas muestran una heterogeneidad mayor que las gramíneas, explicada principalmente por el amplio rango de fechas de siembra. A diferencia de trigo y cebada, se observan algunas chacras que vienen generando buen potencial de rendimiento a la fecha, particularmente aquellas sembradas en fechas más tempranas.

COMENTARIOS GENERALES.

En resumen, los cultivos de invierno llegan a septiembre con un desarrollo en promedio por debajo de lo esperado, condicionado por siembras más tardías y excesos hídricos iniciales. De todos modos, todavía queda la parte más importante del partido por jugar: las condiciones climáticas de la primavera, que serán determinantes para definir el resultado final.

Hay que reconocer que en los últimos años veníamos acostumbrados a inviernos buenos en lo que refiere a lo productivo, más allá de las particularidades de cada uno.

Por eso, al comparar, este año puede lucir más negativo. Sin embargo, el desenlace siempre se conoce al final de la zafra, y en ese sentido el optimismo, sin dejar de ser realistas, se mantiene intacto.

(*) Equipo técnico- Dufour Commodities

Un año de la Red Uruguaya de Monitoreo de la Chicharrita.

Un año de la Red Uruguaya de Monitoreo de la Chicharrita.

“La chicharrita estuvo siempre, pero el achaparramiento nos sorprendió a todos en la región”, valoró la Lic. Biol. Ximena Cibils.

Montevideo | Todo El Campo | A un año del inicio de la Red Uruguaya de Monitoreo de la Chicharrita (Rumci), el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) organizó una actividad en la que investigadores de diferentes disciplinas de INIA compartieron los avances, aprendizajes y resultados obtenidos hasta el momento, y las estrategias y desafíos para el manejo del complejo de achaparramiento del maíz en Uruguay.

La red comenzó a funcionar en agosto de 2024, en respuesta a los primeros casos con síntomas de achaparramiento del maíz detectados en la temporada de cultivos de verano 2023 – 2024 en Uruguay. El achaparramiento es una enfermedad del maíz causada por patógenos transmitidos por la chicharrita Dalbulus maidis.

Con el objetivo de hacer un seguimiento anual, tanto pasivo (vía trampas amarillas pegajosas), como activo (vía red entomológica), de D. maidis (chicharrita) en diversos cultivos previo al comienzo y durante la zafra estival en cultivos de maíz, se creó Rumci.

Según explicaron, el objetivo de la red es identificar fluctuaciones y picos poblacionales estacionales para caracterizar la distribución temporal de D. maidis a nivel nacional; identificar patrones de presencia y abundancia del vector, y evaluar factores meteorológicos que afectan la densidad relativa de D. maidis, incluyendo temperatura, humedad y precipitación. También para elaborar mapas nacionales de distribución de la plaga para productores y técnicos, y evaluar la variabilidad de patógenos en los vectores recolectados, especialmente en relación con el complejo patogénico del achaparramiento del maíz.

La red es coordinada por INIA y participan la Facultad de Agronomía (Udelar) y el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca; cooperativas de productores como Unión Rural de Flores y Copagran, y las principales empresas semilleristas vinculadas al cultivo de maíz como Corteva, Rutilan, Pioneer, Syngenta, Nidera, PGG Wrightson Seeds, Agrocentro, NK, Yalfin, Procampo, KWS, Agrofuturo, Bayer, Agroterra, Dekalb, 3Agro y Limagrain.

Al comienzo de la actividad tomaron la palabra por parte de INIA las investigadoras Lic. Biol. (PhD) Silvina Stewart, quien presentó los avances en el entendimiento de la dinámica epidemiológica del achaparramiento del maíz, y la Lic. Biol. (PhD) Ximena Cibils, que repasó algunos aprendizajes obtenidos desde la creación de la Rumci y los resultados más relevantes del relevamiento realizado en la zafra 2024 y 2025.

“La chicharrita estuvo siempre, pero el achaparramiento nos sorprendió a todos en la región. Como grupo respondimos bien el primer año y seguimos progresando, intentando responder a nuevas interrogantes que surgen”, valoró Cibils. En ese sentido, repasó algunos conceptos planteados en la cartilla N° 108 de INIA para el monitoreo y manejo de la chicharrita del maíz.

“El monitoreo temprano y frecuente es clave”, subrayó Cibils. Explicó que no es lo mismo que el vector inocule la planta con los patógenos más adelante en el ciclo, que al principio. “El achaparramiento es importante y tiene mermas en el rendimiento si la chicharrita es vector de los patógenos en los primeros estadios del ciclo”, detalló.

También alertó que “el maíz de segunda es un maíz que está en las condiciones óptimas para el vector, porque el momento en que se siembra, es el momento en que la chicharrita es más efectiva en su ciclo biológico. En años donde se anticipa más la problemática, hay que ser más cuidadosos si se decide sembrar maíz de segunda”.

En cuanto a la zafra 2024-2025, Cibils planteó que el 50% de las chicharritas colectadas tienen patógenos, “algunas con más de uno de los que son problemáticos para el achaparramiento”. “Si bien fue una zafra donde en planta no se vio tan expresada la enfermedad, las chicharritas positivas presentaron un promedio de 1.8 patógenos detectados por individuo, lo que indica una alta tasa de coinfección”, detalló. 

Posteriormente, la Ing. Agr. Loana Lluberas presentó las líneas de investigación proyectadas a futuro para fortalecer el abordaje de la problemática, y le siguió el director del Sistema Vegetal Intensivo de INIA, Ing. Agr. Sebastián Mazzilli, que se enfocó en las estrategias de manejo del cultivo pensando en los pronósticos para los próximos meses. 

Según los pronósticos y modelos considerados, Mazzilli señaló que se estima que será un verano con efecto Niña, Niña débil o neutro, con incidencia baja de la chicharrita. En ese sentido, señaló que “lo más razonable sería una estrategia defensiva que priorice la fecha de siembra tardía, aunque no al 100%, ya que no sabemos cómo seguirá la población de chicharrita”.

Sugirió una siembra de densidad controlada y evitar excesos, mientras que priorizó el uso de híbridos plásticos, “validados en la zona y tolerantes a las enfermedades asociadas a la chicharrita”, apuntó. Por último, llamó a continuar con el monitoreo y estar alertas a las tendencias, principalmente para quienes decidan hacer siembras más tardías.

Finalmente, dieron lugar al intercambio con los presentes, reafirmando la necesidad de consolidar la Rumci como un espacio de articulación público–privada, clave para enfrentar los desafíos que plantea el achaparramiento del maíz en Uruguay. (INIA).

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Syngenta presentó Elibra®, una nueva herramienta para control de malezas en maíz.

Syngenta presentó Elibra®, una nueva herramienta para control de malezas en maíz.

Se trata de un herbicida postemergente con alta selectividad para el cultivo de maíz y amplio espectro sobre malezas de hoja ancha y gramíneas. 

Montevideo | Todo El Campo | Syngenta presentó en Uruguay Elibra®, un herbicida postemergente para el cultivo de maíz. Elibra® combina la acción de dos principios activos -mesotrione y nicosulfuron-, ofreciendo un amplio espectro de control sobre malezas de hoja ancha y gramíneas.

La solución posee muy buen control sobre malezas clave como capín, amaranthus, verdolaga y sorgo de Alepo, con alta selectividad para el cultivo de maíz, ofreciendo una herramienta adicional para el control de malezas que puedan escapar a la acción de las soluciones preemergentes.

Para alcanzar un alto nivel de control, resulta clave aplicar con malezas de tamaño pequeño. Elibra® puede recomendarse también para uso con otros herbicidas post emergentes en maíz. Con esta nueva solución, Syngenta fortalece en Uruguay su porfolio de herbicidas para el control de malezas en maíz, complementando las estrategias de manejo de preemergencia -como la solución Acuron™ Uno, que cuenta con diez años en el mercado uruguayo- y ofreciendo a los productores herramientas que se adaptan a cada situación específica del cultivo.

La generación millennials española dispuesta a romper con el cerco a los alimentos transgénicos.

La generación millennials española dispuesta a romper con el cerco a los alimentos transgénicos.

Llegan a su fin los años en que se manipuló la opinión pública con información falsa sobre los transgénicos y las modificaciones genéticas.

Montevideo | Todo El Campo | Durante muchos años, Europa se ha erguido como el bastión de la resistencia a los alimentos transgénicos, con lo cual ha retrasado el desarrollo productivo de toda una amplia zona del mundo, a base de decisiones políticas alejadas de la realidad científica, que tomaban más en consideración la propaganda de grupos autodenominados ambientalistas que las pruebas contundentes que demostraban las virtudes de esa tecnología. Sin embargo las cosas comenzaron a cambiar.

Un estudio de tres universidades españolas (Rovira i Virgili, Complutense de Madrid y Rey Juan Carlos), constata algo novedoso y positivo: los consumidores particularmente de las generaciones Z e Y (de 18 a 44 años), también denominados millennials, aceptan los alimentos modificados genéticamente, informó el Servicio Internacional para la Adquisición de Aplicaciones Agrobiotecnológicas (Isaaa). El estudio original se publicó en Food and Humanity (*).

El grupo millennials se caracteriza por poseer una alta conectividad digital y buena disposición a adoptar innovaciones tecnológicas.

La aceptación se sustenta en tres factores claves: la utilidad percibida (UP); el valor percibido (VP); y la influencia social (IS).

El párrafo anterior significa que la percepción positiva y la validación social son elementos claves a la hora de tomar decisiones sobre qué alimentos consumir. Además, las estrategias y campañas de comunicación específicas que enfatizan la utilidad y la influencia de los pares, combinadas con un etiquetado transparente, son cruciales para impulsar la adopción de alimentos genéticamente modificados (GMF).

ESTRATEGIAS DE COMUNICACIÓN MÁS DIRECTAS, TRANSPARENTES Y EMPÁTICAS.

Los autores del estudio concluyen que para aumentar la aceptación de los alimentos transgénicos entre los consumidores más jóvenes, es fundamental implementar estrategias de comunicación más directas, transparentes y empáticas. Las campañas deben enfocarse en explicar con claridad los beneficios de los organismos genéticamente modificados (OGM), especialmente en términos de nutrición, sostenibilidad y seguridad alimentaria, además de mostrar el respaldo de voces confiables y cercanas a los jóvenes, como científicos, influencers o profesionales de la salud.

El diálogo abierto y la educación basada en evidencia son esenciales para fomentar la innovación en el sistema alimentario, y que las nuevas generaciones están dispuestas a ser parte del cambio si se sienten bien informadas y representadas.

Artículo en base a información de Isaaa y Agrobio, una asociación sin fines de lucro dedicada a informar, educar, divulgar y respaldar científicamente la biotecnología agrícola moderna.

Estudio original se publicó en Food and Humanity: Impulsores de la aceptación de alimentos genéticamente modificados en miembros de las generaciones Z e Y: Perspectivas de un marco de teoría del comportamiento planificado – ScienceDirect

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