Los agricultores se enfrentan a precios bajos, altos costes y pérdidas en exportaciones debido a disputas comerciales. Este año, los agricultores estadounidenses de los cultivos principales, podrían perder hasta US$ 44.000 millones.
Washington, EE.UU. | Todo El Campo | El lunes pasado el presidente Donald Trump anunció una ayuda económica para los agricultores estadounidenses, de US$ 12.000 millones, sin embargo los agricultores dijeron que es un monto importante pero insuficiente y que necesitarán más que eso si lo que se busca en corregir las pérdidas generadas en los bajos precios agrícolas y las exportaciones perdidas por la guerra comercial iniciada por el propio Trump.
La ayuda busca dar a los agricultores una herramienta para que puedan prepararse para la próxima temporada de siembra, pero el monto es una fracción de las pérdidas agrícolas y no salvará la economía agrícola en declive.
Mike Stranz, productor y vicepresidente de National Farmrs Unión, dijo a Reuters que el aporte del gobierno “será un salvavidas para quienes simplemente intenten llegar al próximo año. Pero es solo un salvavidas, no una solución a largo plazo”.
Los agricultores se han visto afectados por los bajos precios, costos en aumento incluyendo la mano de obra, los fertilizantes y las semillas; pero también por la caída de las exportaciones, como de soja y demás productos, debido a las disputas comerciales de Trump.
Las pérdidas agrícolas este año se estiman entre US$ 35.000 millones y US$ 44.000 millones para los nueve principales cultivos de productos básicos, entre ellos maíz, soja, trigo y cacahuetes, según Shawn Arita, director asociado del Centro de Política de Riesgos Agrícolas de la Universidad Estatal de Dakota del Norte.
Desde la administración Trump, algunos funcionarios reconocieron que la ayuda solo sirve como una solución provisional hasta que entren en vigor cambios favorables en los programas de apoyo agrícola del proyecto de ley fiscal y de gasto, lo que debería resultar en mayores pagos gubernamentales a las explotaciones agrícolas.
La secretaria de Agricultura, Brooke Rollins, dijo que el objetivo final de la administración es que los agricultores tengan mercados fuertes “en lugar de trabajar para controles gubernamentales”.
Los prestamistas agrícolas esperan que menos de la mitad de los prestatarios agrícolas sean rentables en 2026, con la liquidez, los ingresos y la inflación como sus principales preocupaciones, según una encuesta de noviembre realizada en noviembre por la American Bankers Association y Farmer Mac, publicó Reuters.
Incluso antes de la nueva ayuda, la administración Trump estaba a punto de suministrar a los agricultores un total de casi récord de US$ 40.000 millones en pagos gubernamentales este año.
En base a artículo de Leah Douglas y P.J. Huffstutter enReuters | Foto de portada Pixabay.
Mientras unas tendrán un buen año, otros cultivos enfrentan dificultades, como el trigo y la cebada, pero no por eso van a dejar de trabajarse.
Montevideo | Todo El Campo | La colza llegó a su etapa final, y “si queda algo pendiente es por un tema logístico”, dijo el Ing. Agr. Agustín Uteda, gerente de Operaciones de Neufarm Uruguay, al analizar la situación de las chacras en el programa Diario Rural (CX4 Rural). También se refirió a la carinata y las brassiscas en general al señalar que “todo hace pensar que el año que viene será muy bueno”.
COLZA, EL DOBLE DEL ÁREA.
En colza “ya está todo cosechado” a pesar de que “ha sido una cosecha un poco salteada por varias lluvias en el medio, pero el año va a cerrar bien, con un área importante y buenos rendimientos”, agregó.
Sobre los rendimientos comentó que no hay números definidos pero “un pálpito” es que hay “una duplicación del área respecto al año pasado, y en ese escenario es muy difícil pensar en crecer en rendimiento promedio, por lo cual creo que vamos a estar en 1.750 o 1.800 kilos por hectárea país”. Sin embargo precisó que “se nota un salto” en los productores que le han agarrado la mano, cuentan con canola en los últimos 5 o 6 años, que además trabajan con productos Neufarm. Esos productores “tienen un rendimiento promedio cercano a 2.000 kilos”.
Con esos rendimientos, estamos en uno de los “mejores negocios del invierno”, subrayó. “Lamentablemente los cereales están un poquito achatados pero por suerte la canola está presente con bastante área”.
Esa canola cosechada “está vendida en gran medida” estimó, descartando la especulación, porque “los precios son muy buenos entre US$ 490 y US$ 500. El productor especula cuando los precios están magros, pero a precios buenos tiende a liquidar la cosecha para hacer frente a las cuentas”.
LA CARINATA SE MULTIPLICÓ POR CINCO.
La carinata “se multiplicó por 5, con 35.000 hectáreas y un avance de cosecha del 50% o 60%”. El rendimiento presenta “muy buen éxito, en los 1.900 kilos por hectárea, con mucha cantidad de chacra en los 2.200 o 2.400, y el piso en 1.500 o 1.600” kilos.
En el precio, la carinata está a unos US$ 60 más por tonelada, en consecuencia, “con el rendimiento de promedio y el precio, también va a ser de las mejores cosas del invierno”.
“Dada la relación de precio con los cereales, todo hace pensar que el año que viene será muy bueno para las brassicas, lo cual es muy bueno para los sistemas”.
En carinata “el objetivo es crecer, duplicar el área, y yo pienso que se puede, aunque hay mucho por ver, pero el futuro pareciera bueno.
TRIGO Y CEBADA.
El trigo y la cebada, “no por estar magros ahora van a dejar de hacerse, son parte estructural de nuestra área de invierno con rotaciones establecidas. Se van a seguir haciendo, los productores saben hacerlo, lo siembran y los rendimientos obtenidos defienden los sistemas en los períodos de bajos precios. No creo que haya grandes cambios”, apuntó.
Aunque cada especie tiene receptores distintos, la base de que ciertos colores interfieren en su visión abre un campo de estudio prometedor.
Montevideo | Todo El Campo | Los agricultores japonese encontraron la forma de proteger sus cultivos de las plagas disminuyendo el uso de químicos. El secreto está en la colocación de redes de colores brillantes.
La vista del aire puede ser espectacular, son mallas o redes rojas de colores múltiples, similar al arcoíris. Quien las ve puede pensar que se trata de un elemento decorativo, pero en realidad no es así, su implementación es menos artística y más científica; menos espiritual y más terrenal: con esos colores, las redes confunden a los insectos, dificultándoles localizar las plantas debajo, reduciendo la presencia y la actividad de plagas tipo pulgones, moscas blancas y escarabajos.
En principio es una estrategia que reduce el suso de pesticidas, combinando buenos resultados productivos y ambientales.
Estas redes ópticas ofrecen una alternativa segura, limpia y sin químicos. Además, funcionan como telas de sombra durante los veranos intensos, ayudan a regular la humedad, protegen contra lluvias repentinas y vientos fuertes, e incluso algunas están diseñadas para filtrar longitudes de onda específicas que estimulan el crecimiento de las plantas.
RESULTADOS OBSERVADOS.
Se reduce significativamente el daño y la necesidad de pesticidas.
Los agricultores reportan una menor dependencia de químicos, lo que contribuye a la salud del suelo y del medioambiente.
Es un método que se considera parte de la agricultura inteligente, que busca soluciones sostenibles y tecnológicamente simples para problemas complejos.
LA OPINIÓN INTERNACIONAL.
Los investigadores japoneses publicaron resultados en revistas científicas como Nature y en reportes difundidos por EurekAlert, confirmando que las redes de colores no deben verse como un accesorio más, sino como una tecnología agrícola con impacto real.
La comunidad científica internacional sigue de cerca esta línea de investigación, y hay universidades europeas y centros agrícolas en América Latina que evalúan si el mismo principio óptico puede aplicarse a plagas locales, como los mosquitos de la fruta o los pulgones.
Aunque cada especie tiene receptores distintos, la base de que ciertos colores interfieren en su visión abre un campo de estudio prometedor.
COSTOS NO DEFINIDOS AÚN.
De acuerdo a lo investigado por Todo El Campo, en Japón no hay datos oficiales de costos exactos pero hay consenso en considerar que es una solución de bajo impacto económico en comparación con el uso intensivo de pesticidas.
Los reportes destacan que su instalación requiere una inversión inicial en materiales y mano de obra, pero a mediano plazo resulta más económica.
Los costos están determinados por el material y la calidad de las redes, en su mayorá son mallas plásticas o textiles tratadas para resistir la intemperie y mantener los colores vivos.
El área a cubrir es otro punto relevante, como la instalación que requiere postes, tensores y mano de obra para colocar las redes sobre los cultivos.
La durabilidad a largo plazo amortiza la inversión inicial.
En Japón se presentan como una solución accesible y replicable para pequeños y medianos agricultores.
La afirmación es el del subsecretario Matías Carámbula en el lanzamiento oficial del Año Internacional de los Pastizales y Pastores 2026.
Montevideo | Todo El Campo | El martes 2 de diciembre se realizó en Roma, Italia, la ceremonia oficial de apertura del 2026 como el Año Internacional de los Pastizales y Pastores (IYRP), organizada por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). Por Uruguay participó e intervino el subsecretario del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), Matías Carámbula.
El acto inaugural contó con intervenciones del director general de la FAO, Qu Dongyu, del presidente de Mongolia, Khurelsukh Ukhnaa, y del subsecretario Carámbula.
Uruguay copresidirá junto a Mongolia la celebración de este año Internacional. Asimismo, el IYRP ha sido declarado de interés ministerial por parte del MGAP y de interés nacional por Presidencia de la República.
URUGUAY Y PASTIZALES, UNA RELACIÓN DE IDENTIDAD NACIONAL.
El subsecretario inició su intervención destacando el valor de los pastizales en la seguridad alimentaria global, la resiliencia climática, la diversidad cultural y ambiental de los pueblos. Enfatizó el valor de los pastizales para Uruguay y su profunda relación con la identidad nacional: “Para Uruguay este año internacional representa mucho más que una conmemoración; representa nuestra historia, nuestra identidad colectiva y la forma en que como nación aprendimos a relacionarnos con el territorio, con la naturaleza y con quienes la trabajan día a día. Uruguay nació literalmente sobre el campo natural”.
Asimismo, subrayó la importancia de la ganadería para el desarrollo de nuestro país y del campo natural uruguayo como base de la producción ganadera nacional a través de la ganadería mixta (vacunos y ovinos), que alcanza al 70% de los establecimientos agropecuarios del Uruguay y representa a un 60% de quienes trabajan en el sector agropecuario; casi un tercio son mujeres, cuya contribución muchas veces invisibilizada es esencial para la continuidad de la vida rural y el funcionamiento del sector.
“Cuando hablamos de campo natural hablamos de Uruguay, hablamos de seguridad alimentaria, de nuestras exportaciones, de nuestro empleo rural, de nuestra cohesión social y, sobre todo, de nuestra responsabilidad ambiental”, afirmó.
POLÍTICAS DE ESTADO DE URUGUAY.
Posteriormente, Carámbula destacó algunas de las políticas de Estado vinculadas a la promoción de la ganadería: la creación del Instituto Nacional de Carnes (INAC) hace casi seis décadas, con la misión de formular, asesorar y ejecutar políticas que promuevan el crecimiento de la cadena cárnica contribuyendo al desarrollo productivo, económico y ambiental en beneficio de la sociedad; la declaración del Día Nacional del Campo Natural Uruguayo, establecido por la ley N°20.888) y la Mesa de Ganadería sobre Campo Natural, como un espacio de articulación público privado para fortalecer la coordinación interinstitucional en la gestión del campo natural.
También adelantó algunas de las políticas que el gobierno tiene previsto impulsar para el año 2026 en el marco del IYRP:
Programa Procría, programa de extensión rural y asistencia técnica orientado a mejorar la eficiencia productiva, aumentar el ingreso familiar y mejorar el cuidado del pastizal nativo.
Proyecto de ley que declara de interés nacional la promoción, difusión y estímulo de las actividades agropecuarias sobre campo natural.
Creación del Observatorio del Campo Natural.
Declaración de interés nacional la ganadería sostenible como actividad económica, productiva, social, cultural y ambiental de nuestro país.
Programa de acceso al agua para la producción ganadera familiar.
Implementación de un programa sanitario para la ganadería bajo el concepto de «una salud».
Para finalizar, el subsecretario destacó que el Año Internacional de los Pastizales debe dejar como legado “más conciencia global, más investigación, más cooperación, más políticas públicas y más reconocimiento al trabajo silencioso de las familias de pastores de todo el planeta. Honrando a los pastizales y a los pastores honramos a quienes cuidan la tierra, a quienes producen alimentos con integridad y a quienes mantienen vivas culturas esenciales para nuestra humanidad”.
Se proyecta que en 2034 el consumo total de productos agrícolas y pesqueros crecerá 13% con respecto a los niveles actuales.
Montevideo | Todo El Campo | La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) estimaron, en las Perspectivas Agrícolas OCDE-FAO 2025-2034
El documento (más de 160 páginas), elaborado conjuntamente por OCDE y FAO, ofrece una evaluación exhaustiva de las perspectivas a diez años para los mercados de productos agrícolas y pesqueros a nivel nacional, regional y mundial.
Ésta es la 21ª edición del documento y examina el panorama cambiante de la agricultura mundial ante los desafíos económicos, políticos y ambientales.
Se proyecta que en 2034 el consumo total de productos agrícolas y pesqueros crecerá 13% con respecto a los niveles actuales, y se espera que casi la totalidad de este aumento se produzca en los países de ingresos bajos y medianos, lo que refleja la expansión y el aumento de la riqueza de las poblaciones en estas regiones. El crecimiento anual medio del 1,1%.
Sin embargo, mientras que la mitad del crecimiento del consumo en los países de ingresos medios se atribuye al aumento per cápita, tres cuartas partes del crecimiento en los países de ingresos bajos se basa en el crecimiento demográfico; y se espera que el aumento de los ingresos disponibles y la urbanización, especialmente en los países de ingresos medios, provoquen cambios en los hábitos alimentarios hacia alimentos más diversos y nutritivos, incluidos los productos ganaderos y pesqueros.
Según las perspectivas, se proyecta que la proporción de calorías totales en las dietas aportadas por productos ganaderos y pesqueros aumente un 6% a nivel mundial para 2034. En los países de ingresos medios-bajos, un crecimiento más pronunciado del 25% elevará la ingesta diaria promedio per cápita de alimentos ricos en nutrientes en estas regiones a 364 kcal, superando las 300 kcal incluidas en la Canasta de Dieta Saludable utilizada por la FAO para calcular el costo y la asequibilidad de una dieta saludable. Sin embargo, los indicadores promedio no reflejan las persistentes desigualdades distributivas dentro y entre los países.
A pesar de los avances significativos, muchas personas en los países de ingresos medios-bajos seguirán enfrentando dificultades para acceder a una nutrición adecuada, lo que pone en riesgo el logro de la meta de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS, también conocido como Agenda 2030)) de mejorar la nutrición mundial para 2030. En los países de bajos ingresos, la situación es más grave, ya que se prevé que la ingesta diaria promedio per cápita de alimentos animales ricos en nutrientes se mantenga en 143 kcal, justo por debajo de la mitad de las calorías identificadas en la Canasta de la Dieta Saludable. Esta persistente brecha nutricional pone de relieve importantes barreras estructurales, como el acceso limitado a alimentos asequibles ricos en proteínas.
Para satisfacer la creciente demanda, se proyecta que la producción agrícola y pesquera mundial se expandirá un 14% a precios constantes durante la próxima década, y se espera que los países de ingresos medios sigan siendo las principales fuentes de expansión agrícola mundial.
CÓMO SE DARÁ LA MAYOR PRODUCCIÓN.
Estos cambios estructurales en la producción estarán impulsados por una combinación de adopción gradual de tecnologías innovadoras y mejoradas, inversiones de capital y un uso más intensivo de fertilizantes, alimento animal y otros insumos en los países de ingresos medios.
El crecimiento de la producción agrícola se basará principalmente en el aumento de la productividad, pero también se prevé una expansión de la superficie cultivada y del ganado, especialmente en África y el sur de Asia, donde persisten las limitaciones de acceso a las tecnologías agrícolas modernas.
RELACIÓN PRODUCCIÓN-GEI.
Dado que el crecimiento proyectado de la producción en los sectores ganadero y agrícola no se ve totalmente compensado por las supuestas mejoras de productividad, se prevé que las emisiones directas de gases de efecto invernadero (GEI) agrícolas aumenten un 6% para 2034.
La relación entre el crecimiento agrícola y las emisiones seguirá evolucionando en función de la adopción de métodos de producción más eficientes y de los cambios en los patrones de uso de la tierra y de utilización de insumos. Con las mejoras previstas en la productividad, se prevé que la intensidad de carbono de la producción agrícola disminuya en todas las regiones durante la próxima década.
Un análisis de escenarios realizado en el documento Perspectivas Agrícolas sugiere que, para 2034, la subalimentación podría eliminarse y las emisiones directas de GEI agrícolas podrían reducirse un 7% con respecto a los niveles actuales. El logro simultáneo de estos resultados dependería de un aumento del 10% en la producción de alimentos y una mejora del 15% en la productividad agrícola, respaldada por la adopción generalizada de las tecnologías actualmente disponibles para la reducción de emisiones.
Innovaciones como la agricultura de precisión, la gestión mejorada de nutrientes y agua, la mejora de los alimentos para el ganado en los sistemas ganaderos y prácticas escalables de bajo costo como la rotación de cultivos, el cultivo intercalado y la gestión de nutrientes basada en compost representan algunas de las vías que podrían impulsar dichas reducciones de emisiones. El ritmo y el alcance de la implementación de tecnologías, el desarrollo de infraestructuras y la transferencia de conocimientos influirán en la forma en que estos resultados se materialicen en la práctica.
FLUJO COMERCIAL.
Asimismo, se prevé que los flujos comerciales entre las regiones exportadoras e importadoras netas aumenten a medida que la producción y el consumo agrícolas se distancien geográficamente en función de las diferentes ventajas comparativas y capacidades de producción, así como de la evolución de la demanda de alimentos y alimento animal.
En consecuencia, el comercio internacional seguirá siendo indispensable para el sector agroalimentario mundial. Para 2034, se prevé que el 22% de las calorías consumidas a nivel mundial se comercialicen transfronterizamente. Hace veinte años, esta proporción era del 17%, pero se ha mantenido estable en torno al 22% durante los últimos diez años. La cooperación multilateral y un comercio agrícola basado en normas son esenciales para facilitar estos flujos comerciales, equilibrar los déficits y excedentes alimentarios entre los países, estabilizar los precios y mejorar la seguridad alimentaria, la nutrición y la sostenibilidad ambiental.
La proyección a medio plazo anticipa una modesta disminución de los precios reales anuales promedio de los productos agrícolas, lo que refleja las continuas mejoras de la productividad promedio que reducen los costos de producción. En consecuencia, los agricultores, especialmente los pequeños productores, que suelen ser los más vulnerables a las perturbaciones del mercado y tienen una capacidad limitada para adoptar tecnologías innovadoras, se enfrentan a una creciente presión para mejorar su productividad individual.
Las mejoras sostenidas en la eficiencia agrícola, la adopción de tecnologías innovadoras y un mejor acceso a insumos, conocimientos y mercados, así como prácticas de gestión de riesgos empresariales adaptadas y eficaces a las necesidades locales, son fundamentales para mantener los ingresos y los medios de vida agrícolas. La evolución de los precios reales también reflejará la volatilidad asociada a los impactos de las perturbaciones climáticas, las interrupciones de la cadena de suministro y las tensiones geopolíticas.
MENSAJES CLAVES.
Se prevé que el aumento de los ingresos, especialmente en las economías de ingresos medios, incremente la ingesta calórica diaria per cápita de carne, lácteos, pescado y otros productos animales en un 6% durante la próxima década.
Sin embargo, en los países de bajos ingresos, la ingesta diaria de estos alimentos ricos en nutrientes se mantendrá baja, en tan solo 143 kcal, para 2034, muy por debajo de las 300 kcal incluidas en la Canasta Alimentaria Saludable utilizada por la FAO. Se prevé que la producción agrícola y pesquera mundial aumente un 14% durante la próxima década, impulsado principalmente por mejoras de productividad, en particular en los países de ingresos medios. Sin embargo, este aumento de la producción, junto con los cambios estructurales en curso en el sector, se asocia con la expansión del ganado y las superficies de cultivo. A pesar de la reducción de la intensidad de las emisiones derivada del crecimiento de la productividad, esto se traduce en un aumento del 6% en las emisiones directas de gases de efecto invernadero (GEI) agrícolas.
Sin embargo, el análisis de escenarios sugiere opciones para eliminar la desnutrición y reducir las emisiones directas de GEI agrícolas en un 7% por debajo de los niveles actuales para 2034. Lograr este doble resultado requeriría un aumento del 15% en la productividad agrícola, complementado con la adopción generalizada de tecnologías de reducción de emisiones, a la vez que se alcanza un nivel de producción suficiente para erradicar la desnutrición a nivel mundial.
A medida que aumenta la demanda de alimentos y alimento animal, con una producción que a menudo se ubica lejos de las zonas de consumo, las Perspectivas proyectan que el 22% de todas las calorías cruzarán fronteras internacionales en los próximos diez años. Para garantizar la circulación eficiente de productos agrícolas y pesqueros, la cooperación multilateral y un sistema de comercio agrícola basado en normas son cruciales. Estos marcos no solo mejorarán la seguridad alimentaria, sino que también mejorarán la sostenibilidad y la resiliencia ante posibles interrupciones del suministro.
Se prevé que los precios reales de los productos básicos agrícolas disminuyan a mediano plazo a medida que aumenta la productividad general del sector agrícola, lo que presionará a los agricultores individuales, y especialmente a los pequeños productores, en el extremo inferior de la escala de productividad, para que sigan aumentando su propia productividad. Las mejoras sostenidas en la eficiencia, la adopción de tecnologías innovadoras, un mejor acceso a insumos, conocimientos y mercados, y prácticas eficaces de gestión de riesgos empresariales son fundamentales para mantener los ingresos y los medios de vida agrícolas.
A pesar de la coyuntura, el arroz tiene futuro. Es importante que el productor se prepare en los años buenos de óptima producción para poder enfrentar los años complicados.
Asunción, Paraguay | Todo El Campo | El mercado del arroz está pasando por un comportamiento cíclico normal, después de un año de cotización media histórica, está atravesando por una época de precios no tan buenos, pero eso no quiere decir que el rubro esté en jaque, y, si bien algunos productores pueden estar pasando por un mal momento, no representa la realidad del sector, afirmó el Ing. Agr. Reinerio Franco, vicepresidente de la Federación Paraguaya de Arroceros (Feparroz) y director de Agriplus S.A.
En declaraciones al sitio web Productiva, Franco subrayó que esta situación no va a impedir que el arroz se sigua sembrando en Paraguay y que siga creciendo en los próximos años.
Franco aseguró que la producción de arroz no está en jaque y el momento que estamos experimentando es un comportamiento normal de mercado, ciclos normales que afectan a todos los granos.
“Eso es importante destacar, porque muchas veces estas informaciones pueden ser contraproducentes y hay que hablar como sector, a lo mejor hay algún productor que esté en jaque, pero hay que hablar como sector y el sector no está en jaque, es un proceso normal, esto no va a impedir que el arroz se siga sembrando en Paraguay y que continúe creciendo en los próximos años”, enfatizó.
El profesional explicó que el mercado del arroz está pasando por un momento no diferente a lo que ocurre a todos los granos que tienen un comportamiento cíclico.
“Después de una situación de déficit a nivel mundial y por una parte también la especulación por parte de países asiáticos, los precios mundiales el año pasado estuvieron muy altos. La media anual de Paraguay fue un récord histórico de precios altos, no el pico, pero sí la media anual con unos precios promedios muy buenos”, acotó.
Esa situación generó a nivel mundial una tendencia de mayor producción, por lo que ahora el mercado está respondiendo a la elevada oferta con precios bajos. “La gente que está trabajando hace muchos años en granos sabe que es cíclico y tenemos épocas muy buenas y épocas de precios no tan buenos”, remarcó.
Franco indicó que, actualmente, la cotización del cereal sufre un efecto rebote a partir de los precios altos que se registraron el año pasado. “Unos precios bajos que, evidentemente, dificultan mucho la producción, pero no son precios por los cuales no haya pasado el sector arrocero”, aseguró.
Señaló la importancia de que el productor se prepare en los años buenos de óptima producción y estar listo para enfrentar los años un poco más complicados como este. Agregó que de la actual siembra es difícil estimar un punto de equilibrio, ya que hay mucha especulación todavía sobre el precio.
LOS PRECIOS MEJORARÁN.
“Los precios el año que viene van a tener una curva más pronunciada, porque estamos con un precio bastante más bajo y todo apunta a que podría empezar a recuperarse en el segundo semestre del año que viene”, vaticinó.
Señaló que la situación, evidentemente, sube el punto de equilibrio, lo que exige elevar la productividad y tratar de bajar el costo de producción. En ese sentido recomendó “realizar los trabajos a tiempo, aplicaciones, movimientos, realizar las tareas de forma oportuna para que el arroz le brinde la mayor productividad posible”, recomendó.
Subrayó que la tendencia es que los precios se vayan sincerando a mediados del segundo semestre del año que viene, con lo cual el promedio del 2026 va a ser mayor a los precios que tenemos hoy. “No a los niveles de récord que tuvimos el año anterior, pero sí recuperándose un poco”, señaló.
RÉCORD.
Resaltó que Paraguay este año produjo una cosecha récord de 1.400.000 toneladas, más un stock de transición de 100.000 a 150.000 toneladas en base a cáscara, lo que significa que esta campaña Paraguay tuvo una oferta de entre 1.500.000 y 1.550.000 toneladas en total.
Pese a una producción récord y una cotización a la baja, el arroz nacional ha mostrado un dinamismo interesante, teniendo en cuenta que ya fueron exportados alrededor de 1.200.000 toneladas, de los cuales cerca de 250.000 toneladas fueron a extrazona, mientras que el consumo interno llega a 200.000 toneladas. Las declaraciones del Ing. Franco fueron a Productiva