La comunidad internacional continúa haciendo esfuerzos para que los granos y fertilizantes producidos por los países en guerra lleguen a quienes más los necesitan.
Unas 300.000 toneladas de fertilizantes producidos en Rusia se encuentran bloqueados en puertos europeos, pero existen señales de que podrían emprender la ruta, empezando por un cargamento que en breve partirá a Malaui, dijo este viernes una alta responsable de la ONU, publicó Radiodifusión y Televisión Suiza citando un reporte de EFE. Malaui es uno de los países que más está sufriendo por la crisis de los fertilizantes. Está previsto que esta primera donación llegue antes del periodo de la siembra, lo que aliviaría a los agricultores.
Rebeca Grynspan, secretaria general de la Agencia de Naciones Unidas para el Comercio y el Desarrollo (Unctad), dijo que “hay indicaciones de que habrá una apertura” y salida de los fertilizantes. Así lo esperan las Naciones Unidas.
Grynspan valoró que Ucrania haya exportado ya 11 millones de toneladas de granos, lo que ayudó a amortiguar el alza del precio de los alimentos en el mercado internacional, sin embargo señaló que Rusia no ha tenido la fluidez deseada.
Moscú deberá corregir esa situación lo cual será determinante cuando el Gobierno ruso tenga que decidir si extiende el acuerdo más allá de febrero. En cualquier caso, esta vez el Kremlin no puso ninguna condición adicional al acuerdo original sobre los granos para aceptar su extensión.
PRECIOS ALTOS Y UNA BUENA SEÑAL
“No estamos donde queremos, especialmente en fertilizantes porque estamos por debajo del volumen que teníamos en 2021, que tampoco fue el mejor año, ya que el precio de los fertilizantes empezó a aumentar en 2020”, agregó Grynspan a EFE.
Los precios altos no son solo de los fertilizantes, también los fletes y las transacciones asociadas a su exportación lo son.
«Nuestro objetivo es evitar que una crisis de asequibilidad en 2022 se convierta en una crisis de oferta en 2023. Lo que queremos es aliviar las dificultades que muchos países en desarrollo están padeciendo por las crisis de fertilizantes, financiera y energética combinadas que estamos observando», comentó Grynspan.
La buena señal es que EFE reportó que ahora un buque ruso está siendo cargado en Países Bajos, desde donde partirá con destino a Malaui con escala en Mozambique, en una operación ejecutada por el Programa Mundial de Alimentos de la ONU.
RUSIA Y UCRANIA EXTENDIERON EL ACUERDO PARA LA EXTRACCIÓN DE GRANOS POR CUATRO MESES.
El acuerdo que desbloqueó los cargamentos de cereales de Ucrania y ayudó a controlar el aumento en los precios de los alimentos en todo el mundo se extenderá por cuatro meses, informaron el jueves las Naciones Unidas y otras partes del pacto, evitando una perturbación en los precios para algunas de las naciones más vulnerables del planeta en donde muchas personas enfrentan condiciones de hambruna.
El presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy calificó la extensión por 120 días como “una decisión clave en la lucha global contra la crisis alimentaria”. La iniciativa, concretada durante la guerra de Rusia en Ucrania, estableció un corredor naval en el mar Negro y procedimientos de inspección para atender preocupaciones de que buques cargueros pudieran transportar armas o lanzar ataques, publicó AP.
El pacto que Ucrania y Rusia firmaron en acuerdos por separado con la ONU y Turquía el 22 de julio expira hoy sábado 19 por lo que el nuevo acuerdo rige desde hoy.
Moscú también confirmó la extensión, pero señaló que espera progreso en la eliminación de obstáculos para la exportación de alimentos y fertilizantes rusos.
Con datos de EFE, AP y Radiodifusión y Televisión de Suiza. | Foto ilustrativa de ANP.
En Colonia las precipitaciones fueron de 18 a 107mm, el impacto anímico positivo es importante, y coincide en la Fiesta de Colonia Valdense.
Las lluvias finalmente llegaron, en la zona de Colonia Valdense (departamento de Colonia) el registro fue del entorno de los 50mm y cambió el ánimo, permite continuar con las actividades en un ambiente marcado también por la Fiesta de Colonia Valdense que comenzó el jueves 17 y se extiende hasta el domingo 20 de noviembre, con una amplia grilla de actividades para todos los gustos, dijo Marcelo Armand Ugón, corresponsal de Diario Rural en Colonia.
Volviendo a las lluvias, detalló que en el departamento de Colonia la mínima se registró en Carmelo con 18mm, y las máximas se dieron en Rosario con 97mm y Las Toscas con 107mm. En Barker cayeron 90mm, Cosmopolita 90mm, Juan Lacaze 80mm.
El movimiento de maquinaria se nota; las cosechadoras ahora están esperando para comenzar a trabajar con las cebadas buenas que quedaron, en tanto que los trigos vienen un poco más demorados y afectados, agregó.
LAS COLZAS CON UN RENDIMIENTOS QUE NO SE ESPERABA.
Sobre la colza dijo que prácticamente se terminaron y tuvieron un rendimiento sorprendente en las chacras de Cradeco, las tempranas entre 2.700 y 2.800 kilos, con casos que hicieron un máximo de 3.500 kilos.
Las colzas de segunda con 1.500 kilos y a medida que pasan los días van bajando, algunas a los 1.000 kilos.
El promedio general de colza de los productores de Cradeco, considerando las buenas y malas, está entre 2.000 y 2.100 kilos.
Son rendimientos que no se esperaban, y ahora se verá si la sorpresa la da el trigo.
Respecto a la cebada, dijo que ésas ya están prontas y detrás vendrá la sembradora, porque así como había que administrar la crisis ahora hay que administrar la poca agua recibida.
SIEMBRAS.
Agregó que en seco no se hicieron siembras, aunque hubo excepciones, por ejemplo los tamberos que hicieron sorgos; unos sembraron en seco por necesidad, y otros después de las lluvias del 23 de octubre.
Para el maíz las condiciones de humedad actuales son óptimas, pero se van a estirar un poco porque si se planta hoy van a florecer en enero, y es riesgoso por la falta de lluvias, por tanto la siembra será en diciembre, más precisamente en la primera quincena.
Digegra y Campo Limpio continúan con las jornadas de recolección de envases vacíos de fitosanitarios.
La Dirección General de la Granja (Digegra) del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) y la Asociación Civil Campo Limpio continúan con las jornadas de recolección de envases de fitosanitarios vacíos. La tarea, además de retirar el material plástico, implica reciclaje de los mismo que luego son usados en la confección de diversos elementos rurales.
En las últimas semanas se realizaron tareas de recolección en Montevideo y Tacuarembó. Además de los envases, también se recogieron bolsas de fertilizantes.
La tarea contó con el apoyo Instituto Nacional de Vitivinicultura (Inavi), la Fomento y Defensa Agraria, y las Sociedades de Fomento Rural Sin Fronteras, Canelón Chico y Tala.
Finalizó la primer Jornada de recolección de envases vacios de fitosanitarios en SFR de Tala. Mas de 30 productores se acercaron para dar una correcta disposición a los envases. Los esperamos el proximo 25/10 en Punta Espinillo. Esfuerzo compartido beneficio para todos. 🇺🇾♻️ pic.twitter.com/X1OOuHuCxH
Las recolecciones se hicieron los días 20, 25 y 27 de octubre y 10 de noviembre en Punta Espinillo (Montevideo), Tala, Las Violetas y Canelón Chico (Canelones), informó el MGAP.
CONCIENTIZAR A LOS PRODUCTORES.
El objetivo es concientizar a los productores granjeros en la importancia de realizar un adecuado manejo y destino final de los envases de fitosanitarios, contribuyendo con las buenas prácticas agropecuarias cuidando el ambiente y la salud de los productores y sus familias.
Concurrieron unos 100 productores, quienes recibieron la constancia de recepción de Campo Limpio indicando el estado y cantidad de envases entregados, participando además del sorteo de 50 postes de madera plástica elaborados con el plástico producto del reciclado de los envases.
El jueves pasado se acercaron más de 45 productores para brindar un correcto destino a sus envases. Agradecemos nuevamente a todos los que hicieron posible una nueva jornada de recolección de envases provenientes del agro. Esfuerzo compartido beneficio para todos. 🇺🇾♻️💪 pic.twitter.com/27m6uBuaWT
El evento contó además con mensajes de los presidentes de la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid) Y de la Empresa Brasileña de Pesquisa Agropecuaria (Embrapa).
Sharm El Sheik, Egipto | El director del Centro de Manejo y Secuestro de Carbono (C-MASC) de la Universidad Estatal de Ohio y enviado especial del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) a la cumbre COP 27, Rattan Lal, presentó en dicha conferencia internacional los logros más importantes de la agricultura de las Américas en el combate y la mitigación del cambio climático y la protección del ambiente y los recursos naturales. Todas acciones que comprometen a los países de la región. Rattan Lal es la mayor autoridad mundial en ciencias del suelo.
El evento de presentación del documento Hitos de una agricultura sustentable en las Américas contó además con mensajes de los presidentes de la Asociación Argentina de Productores en Siembra Directa (Aapresid), David Roggero, y de la Empresa Brasileña de Pesquisa Agropecuaria (Embrapa), Celso Moretti, quienes destacaron la agricultura practicada en una región que, junto a una producción amigable con el ambiente y cuidadosa de los recursos naturales, alimenta al menos a 2.000 millones de personas en el mundo.
El documento fue presentado en el pabellón Casa de la Agricultura Sostenible de las Américas, instalado por IICA en el Centro de Convenciones del Sharm El Sheik, donde se desarrolla la 27ª Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP27). Se trata de un material dividido en 7 capítulos que describe distintas experiencias exitosas desarrolladas en las zonas rurales de las Américas durante los últimos años, narradas por sus protagonistas de manera detallada, didáctica y con rigor científico.
ROGGERO: LA BASE PARA LA PAZ, EL DESARROLLO Y LA SEGURIDAD ALIMENTARIA.
“Tenemos el objetivo común de presentar y demostrar que la agricultura, lejos de ser el problema para el cambio climático, puede ser la solución de este fenómeno que tanto nos afecta. La agricultura es la base de la paz, del desarrollo sostenible y de la seguridad alimentaria”. Para eso, desde Aapresid “promovemos e impulsamos sistemas de producción sustentable de fibras, alimentos y energía basados en la ciencia, la innovación y el trabajo en red, pero fundamentalmente basados en el sistema de siembra directa o lo que el mundo denomina agricultura de conservación”, dijo Roggero.
Esta agricultura de conservación, cuya historia y experiencias se describen en el documento del IICA, está basada en tres grandes pilares: la no labranza, la cobertura permanente de los suelos, tanto con vegetación viva como rastrojo de vegetación muerta, y una adecuada e intensificada rotación de cultivos.
Rattan Lal.
“A su vez, es también importante destacar que debemos velar por los nutrientes que se lleva en cada cosecha, en cada alimento que se produce a través del suelo y también hacer un uso responsable de todo lo que sea insumos externos, tanto de fitosanitarios, fertilizantes y aditivos en general”, completó el presidente de Aapresid.
EL PAPEL ESTRATÉGICO DE LA AGRICULTURA.
El presidente de Embrapa celebró la posibilidad de discutir en un ámbito como la COP27 “el papel estratégico desempeñado por la agricultura para la paz, la garantía de seguridad alimentaria y el desarrollo sustentable” y destacó la tarea de la ciencia para que su país se convierta en una de las canastas de alimentos del mundo cuando hace pocas décadas importaba los granos básicos para la alimentación de la población, algo para lo que la propia Embrapa tuvo un papel fundamental.
“La investigación asumió la responsabilidad de encontrar soluciones para un agricultor vibrante, con coraje y comprometido con la alimentación de la población brasileña y mundial. Lo que queríamos hacer e hicimos desde hace 50 años era que la ciencia brasileña ayudara a ampliar la oferta de alimentos, fibras y bioenergías, a abaratar la comida, y a mejorar la sostenibilidad de nuestra agricultura. En este momento en que el planeta discute soluciones a amenazas significativas, como la falta de alimentos y los cambios en el clima, Brasil tiene una experiencia significativa para compartir”, añadió Moretti.
AMÉRICA HACE MUCHAS COSAS BIEN EN SOSTENIBILIDAD AMBIENTAL.
El director general de IICA, Manuel Otero, celebró que la agricultura tuviera un papel destacado en las discusiones de la COP 27, dado su papel clave respecto a la seguridad alimentaria y el uso de los recursos naturales.
“Nuestros países hacen muchas cosas bien en materia de sostenibilidad ambiental y estos casos, generalizados en el continente, así lo demuestran”, indicó.
“La agricultura sustentable y los sistemas agroalimentarios de las Américas ejercen una función estratégica a nivel global y también hacia el interior de los países de la región: cumplen un rol irremplazable para la recuperación y la sostenibilidad socioeconómica y la seguridad alimentaria, y su contribución es decisiva para un desarrollo armónico en lo económico y social”, agregó Otero.
PENSAR LA AGRICULTURA COMO SOLUCIÓN.
Lal en tanto, celebró el hecho de que “en esta COP 27 estamos pensando a la agricultura como solución cuando en la COP 26 la palabra agricultura y la palabra suelos no fueron mencionadas”.
La COP 27 reúne a jefes de Estado y de Gobierno, ministros y negociadores, activistas climáticos, alcaldes, representantes de la sociedad civil y de organizaciones privadas, en el que es considerado el más importante encuentro anual sobre acción climática y en el que se espera sean adoptadas medidas esenciales para hacer frente a la emergencia climática.
A ese ámbito el IICA y Lal, también colíderes en “Suelos Vivos de las Américas” -la iniciativa que vincula ciencia, políticas públicas, sector privado y trabajo de restauración de los suelos en el hemisferio, cuya degradación amenaza la posición de América Latina y el Caribe como garante de la seguridad alimentaria global- trajeron ejemplos de la agricultura de conservación practicada en las Américas.
EL DOCUMENTO.
Destinado tanto al público no especializado como al experto, el documento Hitos de una agricultura sustentable en las Américas aporta información sobre la siembra directa o agricultura de conservación, el Sistema Intensivo de Cultivo de Arroz (SRI), los Sistemas Agrosilvopastoriles, los Pastizales Naturales, el Aprovechamiento de los subproductos del café, la Ganadería Sustentable y las buenas prácticas que se han extendido en los países del Caribe.
Se trata de experiencias exitosas del sector agropecuario del continente americano, que está embarcado en la transición hacia sistemas agroalimentarios más inclusivos, resilientes y sostenibles, sobre la base del principio de producir más con menos.
Con este nuevo y valioso material, IICA apunta a que la agricultura de las Américas sea protagonista en la nueva edición de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático.
La presentación del documento busca además contribuir a que el agro sea entendido como parte fundamental de las soluciones para enfrentar el cambio climático y contribuir a la transformación de los sistemas agroalimentarios mundiales a través de un proceso basado en la ciencia y con los agricultores como actores centrales.
Los ejemplos de equilibrio entre productividad y cuidado del ambiente que el IICA muestra al mundo, también evidencian que la preocupación por la sostenibilidad de la agricultura en las Américas se ha transformado en acción.
En documento, además, se muestra que el continente ha generado un invalorable volumen de conocimiento científico relacionado con la seguridad alimentaria y nutricional, la agricultura y la innovación, y su relación con el cambio climático.
“Mantener el suelo saludable es un componente clave necesario para adaptarse a la crisis climática”
“Mantener el suelo saludable es un componente clave necesario para adaptarse a la crisis climática”, dijo Debjani Sihi, profesora asistente en el Departamento de Ciencias Ambientales de la Universidad Emory, en la ciudad de Atlanta, estado de Georgia (Estados Unidos).
Un estudio publicado en la revista científica Frontiers in Sustainable Food Systems (o simplemente Frontiers) señala que la capacidad del suelo para retener agua será fundamental para determinar el manejo que las chacras podrán hacer para contrarrestar el estrés hídrico y por calor generado a partir de los cambios que está sufriendo el ambiente y el clima a nivel mundial. El artículo se basa en el análisis de 30 años de datos sobre cuatro cultivos principales de Estados Unidos: maíz, soja, algodón y trigo.
Debjani Sihi, autora destacada del estudio y docente Ciencias de la Universidad de Emory, dijo que los agricultores enfrentan una doble batalla simultánea: Por un lado, luchan “contra fenómenos meteorológicos extremos causados por el cambio climático”, y por otro “contra el creciente problema de la degradación del suelo”.
La investigación señala que en 2019 había en el mundo 750 millones de personas desnutridas debido a los efectos del cambio climático, incluida una disminución en la producción de alimentos, aumentos de sus precios y una mayor competencia por la tierra y el agua. Lejos de solucionarse, se espera que el problema de la inseguridad alimentaria se agrave.
Para los próximos 25 años, se estima que los rendimientos mundiales de los cultivos disminuirán en un 25%, lo que pone al mundo en la disyuntiva de más habitantes con menos alimentos.
Frente a esa situación crítica, la Prof. Sihi, que es biogeoquímica que estudia cuestiones ambientales y de sostenibilidad en el nexo del suelo, el clima, la salud y la política, consideró que “mantener el suelo saludable es un componente clave necesario para adaptarse a la crisis climática”.
El suelo sano contiene microbios que proporcionan los nutrientes necesarios para que crezcan las plantas sanas, explicó, al tiempo que ayuda a que los alimentos vegetales que comemos sean más nutritivos.
SECUESTRO DE CARBONO.
Esos microbios también mejoran la capacidad del suelo para secuestrar carbono. Los 30 centímetros superiores del suelo del mundo contienen aproximadamente el doble de carbono que toda la atmósfera, lo que convierte al suelo en el segundo sumidero natural de carbono más grande después de los océanos, según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).
Sin embargo, el aumento de las temperaturas promedio está contribuyendo a la disminución de la humedad del suelo en algunas áreas, lo que puede afectar la producción de cultivos y al mismo tiempo degradar el suelo a largo plazo.
En su investigación, los científicos trataron de cuantificar el impacto a largo plazo del clima y las propiedades del suelo en los rendimientos de maíz, soja, algodón y trigo en todo el territorio continental de Estados Unidos. Se basaron en datos a nivel de condado del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA) de 1981 a 2015. El conjunto de datos contenía tasas de precipitación y acumulación de temperaturas diarias promedio durante la temporada de crecimiento de un cultivo, conocidas como días de grado de crecimiento. También se tuvo en cuenta las variaciones del suelo, incluida la capacidad de retención de agua, la textura de la materia orgánica (el porcentaje de arena, limo y arcilla), el pH, la pendiente, la erosionabilidad y la tolerancia a la pérdida del suelo.
¿CÓMO PUEDEN ADAPTARSE LOS AGRICULTORES?
Realizada la investigación, “el mensaje que debemos llevarnos es que los agricultores en regiones que enfrentan estrés térmico adicional para sus cultivos” deberían “enfocarse proactivamente en la capacidad de retención de agua de su suelo”, sintetizó Sihi.
Explicó que los suelos arcillosos y ricos en material orgánico retienen el agua mejor que el suelo arenoso, por lo tanto, las chacras con suelo arenoso, o con suelos que contienen menos material orgánico, pueden querer agregar más enmiendas para mejorar la capacidad de retención de agua de la tierra. Otra posible adaptación es usar más mantillo (abono o capa formada por materia orgánica) para reducir la evaporación.
Los investigadores esperan que sus hallazgos ayuden a los agricultores, especialistas en gestión de tierras y responsables políticos en la toma de decisiones relacionadas con las prácticas sostenibles y a largo plazo de gestión del suelo, el agua y los cultivos.
EQUIPO DE INVESTIGADORES. Además del Prof. Sihi, trabajaron en el estudio Kanad Basu y Abraham Peedikayil Kuruvila de la Universidad de Texas en Dallas; Biswanath Dari de la Universidad Estatal Agrícola y Técnica de Carolina del Norte y Gaurav Jha de la Universidad Estatal de Montana.
En base a artículo de la Universidad de Emory. Foto Universidad de Emory.
Guillermo O’brien, productor arrocero en Paso Farias, Artigas, se refirió al viaje del presidente Lacalle a Japón y dijo que más allá de los costos las perspectivas son buenas.
El inicio de la zafra arrocera 2022-2023 augura nuevamente altos niveles de producción, con una siembra récord dentro de la ventana óptima para el cultivo, con mayor disponibilidad de agua respecto a la zafra anterior, pero con preocupación con los altos costos con los cuales se ha sembrado el cereal.
El Ing. Guillermo O’brien, productor arrocero en Paso Farias, Artigas, dijo que la siembra ha sido récord en el país y las últimas lluvias que se registraron prácticamente en todo el país, están permitiendo que la emergencia del cultivo se realice dentro del mes de noviembre. Esto es necesario, pensando que en la floración durante enero y febrero se captura el mayor porcentaje de radiación solar lo que es clave para determinar los rendimientos.
En el caso de las variedades utilizadas, el INIA Merín domina a nivel país con casi el 70% del área, si bien se ha ganado su espacio en el norte, aún en esa zona se tiene un alto porcentaje de INIA Olimar, que está presentando problemas sanitarios, por lo que se están probando nuevas variedades.
Respecto a las variedades de grano corto, que son las preferidas por los mercados asiáticos y pensando en la presencia de la Asociación de Cultivadores de Arroz (ACA) en la reciente visita del presidente de la República, Luis Lacalle a Japón, el productor explicó que “Uruguay tiene variedades de grano corto, de hecho, en zonas del este hay empresas de origen japonés que producen este tipo de arroz para sus clientes en otras partes del mundo”»
LOS COSTOS.
“Cuando hubo que decidir la siembra estábamos con un aumento de costos en lo que respecta a los insumos, que representó un incremento de 250 dólares por hectárea respecto al año pasado” dijo el productor arrocero, quien estimó los valores de la zafra en el eje de los US$ 2.100.
Si tenemos en cuenta que la zafra pasada, el rendimiento promedio estuvo en los 9.153 kilos por hectárea (183 bolsas) con un valor provisorio de US$ 11,45 por bolsa, el ingreso estaría situado en los US$ 2.096 por hectárea, por lo que de no existir mejoras en los precios y/o los rendimientos, la zafra estaría en rojo.
O’brien dijo que “el 25% restante de la zafra pasada, se está colocando a valores que auguran que el mercado nos acompañe y termine cerrando una ecuación que permita sortear el incremento de los costos”. Reconoció que al inicio de la siembra, “las planillas no cerraban, pero yo siempre digo que el arroz es el tambo de la agricultura, hay veces que hay que empezar aunque los números no den, porque parar un año implicar que desarticular la estructura y no se vuelve a armar, es mucho lo que hay en juego entorno al arroz”.
Más allá del incremento de los costos, O’brien remarcó las expectativas de un mercado favorable y el optimismo del arranque del cultivo, como fundamentos para “desarrollar el cultivo con un poco más de ánimo y dándole al cultivo lo que hay que dar, porque si los costos se van arriba, uno empieza a retacear insumos que son directamente menos bolsas en el rendimiento final”. (Fuente Diario Cambio de Salto).