Ing. Agr. Gonzalo Gutiérrez | Montevideo | Todo El Campo | El presidente argentino, Javier Milei, es más ortodoxo que los más ortodoxos de la escuela austríaca. Ni Carl Menger se atrevió a tanto. Pero el liberalismo argentino tiene su primer escollo en que le faltan brazos para llevar adelante su plan y con el tiempo aparecen las viejas costumbres que tiñen a la política. Es cierto que bajaron la inflación y que devolvieron cierto equilibrio fiscal a base de cortar todo lo que sea social, causando mucho sufrimiento a una sociedad muy castigada. Pero, esa sociedad que apostó por un cambio empieza a pensarlo dos veces y, como siempre pasa, deja de creer en el mandamás de turno y vuelve a las viejas reservas de valor. Milei, en su desesperación porque no le estalle el dólar antes de unas elecciones que posiblemente le hagan la vida muy difícil recurrió a una baja de aranceles para que ingresaran los tan necesarios dólares del campo en un intento de lograr los dólares tan necesarios.
Pero la jugada no salió tan bien. Si juntaron los dólares, pero los que se apropiaron de los beneficios fueron los exportadores de granos y el productor de a pie se quedó mirando la fiambrera sin ver un peso de esa baja de retenciones. Salió mal porque ese agricultor que sueña con que le saquen esas distorsiones se sintió traicionado por una economía rapaz de las manos del que venía a arreglar todos los problemas y ahora tiene un motivo más para dudar de si darle el voto o no en un mes. Mientras tanto, la foto de Milei con Donald Trump y su apoyo, así como el préstamo que el tesoro de EE.UU. pueda darle a Argentina son una aspirina para un paciente cada vez más enfermo y con pronóstico reservado. Y esas cosas no son gratis, todavía estamos por ver que pide el amo del norte a su desafortunado colega del sur.
La movida argentina fue lo que más movió los mercados en la semana y le dio a China la oportunidad de oro para seguir comprando soja en el barrio a precios de descuento. Se comenta que compró 20 barcos de 60.000 toneladas (algunos para la cosecha nueva), cantidad suficiente como para llegar a la cosecha nueva brasileña. Mientras tanto, China le dice a EE.UU. que con gusto le comprará soja si bajan los aranceles, cosa que es poco probable que Trump quiera o pueda hacer ya que significa una muestra de debilidad. Mientras tanto, los agricultores norteamericanos reciben la noticia que se está preparando un paquete de ayuda para ellos en base a tarifas. Yo causo el problema y vengo con la solución. La pregunta del millón es como será la ayuda y que tanto el dolor que sufren los agricultores norteamericanos logra cambiar en algo el resultado eventual de las urnas el año que viene.
Los datos macro de la semana siguen dando cuenta de una gran resiliencia de la economía norteamericana frente a los desmanes de Trump y su banda. Sin noticias en el frente de las negociaciones comerciales, el rumbo de los mercados agrícolas sigue con una pelea entre la falta de noticias comerciales alentadoras (salvo para el maíz), la ausencia de China en las compras de soja y las dudas sobre los rendimientos de maíz y soja en EE.UU. En trigo cada semana que pasa aparecen más toneladas en varios exportadores relevantes lo que nos garantiza una campaña de ventas muy pesada. Y de hecho, no encuentro a ningún analista de mercado honesto que tenga una visión alcista del mercado a menos que el clima en América del Sur nos dé un susto importante (y no nos afecte a nosotros) es casi la única oportunidad de que los precios se recuperen. Incluso con un acuerdo entre Trump y los chinos que algún día llegará, si China logra llegar a la cosecha nueva de Brasil se abre un escenario totalmente nuevo desde el punto de vista comercial.
La semana próxima tenemos el informe de stocks a setiembre que no se espera tenga cambios importantes. El USDA tarde o temprano tendrá que tomar cuenta que su expectativa de exportación de soja es un poco optimista a la luz de los hechos. Mientras tanto la presión de cosecha en las próximas semanas, de la mano de buen tiempo pondrá presión a los precios en el mercado de Chicago.
TRIGO.
Una de cal y dos de arena es el mercado del trigo que lleva casi dos meses en el mismo rango paupérrimo de precios. Canadá dice que tiene algún millón de toneladas más, Rusia que tiene un poco menos, pero la realidad es que sobra trigo en el mundo. Es cierto que EE.UU. tiene un muy buen ritmo de exportaciones (mayor al previsto). Los fondos siguen muy vendidos, aumentando levemente su posición vendida lo que los deja propensos a una cobertura corta en caso que aparezca alguna amenaza alcista, que por ahora nadie ve. Yo creo que seguiremos en este rango entre 540 y 510 por un tiempo más.
MAÍZ.
Una semana relativamente estable el maíz empieza a sentir la presión de la cosecha en EE.UU. a pesar de los reportes de rindes menores a los esperados y al peaje de la sequía. Pero, las exportaciones semanales siguen siendo estelares y la apuesta del millón es a que pasa si la demanda externa se ausenta por un tiempo. Tal vez le quede un ajuste a la baja al maíz, pero la pregunta es hasta dónde llega. Yo creo que debería corregir a la baja.
SOJA.
La soja no hizo mucho en la semana pero sintió fuerte el efecto de Argentina sin retenciones y le permitió a todo el complejo soja concretar muchos negocios. Hay que ver la semana que viene con que ánimo arranca el mercado, pero yo le apuesto a una corrección a la baja a a ver si quiebra el 1000. Los fundamentos son bajistas para soja a menos que pase algo con la siembra de Brasil.
ACEITE DE SOJA.
El aceite de soja en CME sigue pagando el precio de la falta de claridad en las medidas de Trump sobre los bio combustibles. Mientras el aceite logro algo de estabilidad en el entorno de los 50 cents, veremos si lo logra mantener como piso (yo creo que sí). Tiene mucho potencial, pero necesitamos algo de claridad para poder salir del pozo.
HARINA DE SOJA.
Una semana negra para la harina que llegó nuevamente a sus pisos y se enfrenta a una duda difícil: ¿este piso aguanta con EE.UU. teniendo que colocar un mar de harina y la demanda externa con buenos abastecimientos de otras harinas que actúan como competencia? Continuará…
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Imagen de portada: Javier Milei conversa con Carl Menger, creación de IA ChatGPT.
Llega la primavera, necesitamos buen clima y buenos rindes.
Davy Dufour | Soriano | Todo El Campo | Que la primavera entre con precipitaciones no es menor para encarar la etapa más demandante de los cultivos de invierno y los cultivos forrajeros. Necesitamos buen clima por delante y buenos rindes porque por el lado de los precios según los fundamentos no hay mucho por hacer si bien la geopolítica está siempre latente para influir en los precios.
Si bien los cultivos vienen algo rezagados en relación con los últimos años, retrasados fenológicamente, lo que seguramente pueda incidir en retrasos en las fechas de cosecha pero todavía falta con un pronóstico de Niña que cada vez se habla más terminando la primavera.
Hoy nos encontramos con precios a la baja que no son los que deseamos y necesitamos lo que hace que los rindes de equilibrio sean muy desafiantes. Mirando para adelante en el corto plazo no hay muchas chances de que esto cambie más cuando el Consejo Internacional de Granos pronostica una producción mundial de 2.412 millones de toneladas lo que sería un récord histórico para la zafra 25/26, con un aumento del 2,5% en los 819 millones de toneladas y un aumento del 5% en la producción de maíz alcanzando los 1.297 millones de toneladas. En tanto la soja se mantendría estable en el eje de los 429 millones de toneladas.
Obviamente no está fácil por estos lados del mundo y en Europa tampoco. Tal es el caso de Francia que si bien este año tendría buenos rindes los agricultores sobre todo de trigo y cereales están atravesando por una severa crisis como consecuencia de los fracasos en sus cosechas de los últimos tres años. Se suma además la baja en los precios lo que hace que el rinde de equilibrio sea muy elevado, no obstante, este año se pronostica una producción de trigo (excluyendo trigo duro) en el orden de los 147,4 millones de toneladas contra los 125,6 millones de toneladas del año pasado.
En Uruguay hoy tenemos a favor que la ganadería tracciona y esto tenemos que valorarlo.
Tengamos en cuenta que los maíces de segunda se vendieron en un promedio de US$ 170/180 la tonelada a levantar de chacra sin acondicionamiento y hoy la posición diciembre Chicago está en el orden de los US$ 167 la tonelada (seco, sano y limpio) lo que sería una referencia para la exportación nacional.
Por suerte el stock bovino en nuestro país creció un 1,17% alcanzando los 11.454 millones de cabezas dentro de los cuales hay 3.039 millones de terneros. De mantenerse los precios actuales donde el novillo alcanzó los US$ 5,31 (ACG) llevando prácticamente ocho meses de ascensos y con una demanda firme, la agricultura tiene allí un importante aliado no solo para el maíz sino también los granos forrajeros que puedan salir de la próxima cosecha de invierno.
Por el lado de las fijaciones o ventas anticipadas a esta altura del año las mismas son muy por debajo de la habitual. Con una cebada cotizando en el orden de los US$ 192 no seduce a nadie y está por debajo de lo presupuestado (recordemos que el precio de la cebada es el 100% de la posición del trigo diciembre en Chicago) y con pocas chances de cambio como la mayoría de los granos en el corto plazo. En el caso del trigo zafra 25/26 la exportación con precios en el orden de los US$ 195 la tonelada puesta en acopio Palmira/Montevideo no da para apurarse más teniendo en cuenta todos los ítems de calidad del trigo.
En el caso de la colza están un poco más activas las fijaciones cuando toca los US$ 500 la tonelada algún productor decide fijar algunos kg, en tanto por el lado de la soja futura si bien todavía no está sembrada algunos productores han realizado alguna venta con precio en el orden de los US$ 365/370 acopio Palmira/Montevideo, pero sobre todo muchos han fijado puntos aprovechando los precios de la misma sobre la posición julio 2026.
Por el lado del maíz nacional disponible seco, sano y limpio se cotiza en el entono de los US$ 215/220 a levantar de planta con demanda estable. Está entrando maíz paraguayo en contenedores en el entorno de los US$ 230 la tonelada, puesto en destino; en tanto el mismo maíz a granel llega a destino en el eje de los US$ 240 la tonelada.
Si pasamos a la región, Brasil, según la Conab si el clima ayuda se proyecta una producción de soja de 177,6 millones de toneladas un 3,6% mayor a la del año pasado, esto dado por mayor producción en Rio Grande do Sul y mayor área país sembrada.
Recordemos que Brasil debido a la geopolítica de cierta forma se ha visto beneficiado con una demanda constante de soja sobre todo por parte de China, a la vez con aumento de la molienda y uso para biocombustibles en la interna. En tanto en lo que respecta a maíz se espera mayor área de siembra tanto para primera como para segunda dado un mayor consumo interno y la exportación previendo una producción de 138,3 millones de toneladas.
En tanto Paraguay viene en aumento en el procesamiento interno de soja por lo cual esto explicaría en alguna medida la menor exportación de poroto de soja que al cierre del mes de agosto llevaba exportadas 5,4 millones de toneladas contra los 6,8 millones a la misma fecha del año anterior. Argentina lidera el ranking llevándose el 81% de la soja paraguaya, Brasil el 12%, Rusia el 3%, el 4% restante entre varios países.
(*) El autor: Davy Dufour es el director de Dufour Commodities.
Informe de mercado.Si usted tenía la expectativa de que el viernes la llamada entre Donald Trump y Xi Jinping fueran de esas que cambian el destino de las cosas permítame rebajar sus expectativas.
Ing. Agr. Gonzalo Gutiérrez | Montevideo | Todo El Campo | La historia del cine está llena de momentos en los cuales una llamada de teléfono cambia toda la trama. Esos minutos entre dos personas que se supone cambian el destino de las cosas. Si usted tenía la expectativa de que el viernes la llamada entre Donald Trump y Xi Jinping fueran de esas que cambian el destino de las cosas permítame rebajar sus expectativas.
Lo que nos interesaba era que surgiera algún comentario sobre el re encausar las conversaciones comerciales y que la palabra soja apareciera en algún lugar del comunicado oficial como resultado de la charla. Pero nada de eso pasó y a la soja le empieza a pesar. Mi lectura de la charla es que los chinos no tienen mucho apuro en arreglar la soja, que van a dejar que corran los tiempos porque les conviene que Trump no esté en el poder. Trump por otro lado no quiere ser el que se rinda primero y hace que su secretaria de agricultura diga que van a generar un paquete de ayuda a los agricultores basado en las tarifas que cobran para darles apoyo (por los perjuicios que genera la guerra comercial que ellos mismos han causado). Dicho esto, la soja acusó el viernes la falta de noticias en plena cosecha.
La recolección avanza tanto en maíz como en soja con rendimientos menores a los esperados y eso es la noticia del momento. Pero siempre pasa esto, el inicio de la cosecha suele ser desafiante y el que los rindes no sean buenos es la última esperanza que tenemos para que los precios no caigan tanto. Mientras tanto China sigue comprando soja en Brasil y Argentina y está comprada hasta noviembre, por lo que le queda poco para llegar a enero que es cuando entra la cosecha nueva brasileña. Eso si, mientras tanto tiene que vender soja de su reserva estratégica y esa es la oportunidad que ve EE.UU.: de ser quien llene ese hueco. Sin nuevas noticias, Xi y Trump se encontrarán a fin de octubre en Corea del Sur y no se descarta un encuentro mano a mano, pero para entonces una parte importante de la cosecha estará ya presionando a los precios de un agricultor norteamericano que hace tres años pierde plata con la soja y el maíz.
La demanda externa tanto de maíz como soja sigue siendo buena, especialmente en el maíz. La pregunta del millón es si esto se aguanta porque es lo que salva a los precios de una eventual caída en la cosecha. Lo que han logrado los precios del maíz es excepcional porque no solemos ver subas de precios en la cosecha, pero está en un nivel interesante. A nivel regional todas las miradas siguen en Argentina que vuelve a las mismas patologías (y remedios) que antes. La previa de las elecciones son un temporal de malas noticias económicas que ponen presión sobre el dólar y hacen subir el riesgo país. Queda un mes muy largo hasta que el soberano se expida si quiere más de lo mismo o se decide a cambiar. La inestabilidad cambiaria hace que el agricultor no venda (tiene un estímulo a no hacerlo porque la devaluación de la moneda lo favorece) y eso le puede dar algo de soporte a los precios.
En Uruguay se siembra maíz de primera cuando el tiempo lo permite como si no hubiera mañana. Algún día la academia se pondrá los pantalones para estudiar la conducta del agricultor que muchas veces no tiene mucho sentido desde lo económico. El aumento en el área de maíz seguramente tenga que ver más con los rindes del último año que con las expectativas del negocio a futuro porque no sabemos que van a hacer con tanto maíz. Hoy todos los agricultores te dicen que los precios del novillo a estos precios aguantan cualquier precio del maíz, pero no precisamos que el precio del novillo se desplome, basta con una caída de un dólar por kilo para complicarnos.
No esperamos cambios significativos en los precios para bien hasta el USDA de octubre que es el que nos tiene que dar un ajuste en los rindes en EE.UU. Sin eso, estamos jugados a las noticias sobre la cosecha en EEUU pero es una lotería. No hay que dejar pasar los precios buenos para armar una estrategia de comercialización inteligente.
TRIGO.
El trigo sigue sin repuntar y vuelve a bajar en la semana. Es raro que el trigo no haya copiado siquiera algo del optimismo del maíz, pero vuelve a ser una oportunidad de compra. Las siembras del trigo de invierno no se hacen en las mejores condiciones pero pesa mucho el stock abultado de trigo a nivel mundial y sobre todo lo que se viene del hemisferio sur. Los fondos siguen con una posición neta vendida cercana a los 90.000 contratos pero no lo siguen empujando a la baja. Yo creo que lo que nos queda es comprarlo mirando mayo del 2026 a ver si logramos mejorar un poco los precios porque el trigo a nivel local va a valer bastante poco.
MAÍZ.
El maíz se quedó sin piernas en su carrera al alza y la pelea es entre exportaciones estelares de EE.UU. y los datos de rendimientos mediocres en el inicio de la cosecha. Aun así sigue conservando una tendencia alcista y los fondos lentamente siguen desarmando sus posiciones vendidas. Si me preguntan quisiera ver un quiebre en la tendencia y a que la cosecha siga avanzando para comprarlo de cara al 2026 porque creo que puede ser una buena alternativa. De momento veremos a ver si logran llevarlo a menos de 420 para comprar.
SOJA.
La llamada que no tuvo efectos sobre las eventuales compras de China hizo que la soja cayera fuerte el viernes pero se las arregló para estar por arriba de 1.020 que es un soporte interesante. El 1.050 era lindo para venderlo pero yo la verdad no creo que resista en el 1.020 mucho tiempo, a menos que los reportes de la cosecha sean muy malos, cosa que de momento no aparece. Brasil tiene su primera estimación oficial de Conab (si es que les dice algo) en un nada despreciable 177 millones de toneladas (los privados esperan 180). La cosecha va en pleno curso y los fondos están neutros. Si no hizo nada aun un put spread vs un call puede ser la última carta que le quede.
ACEITE DE SOJA.
Cuando la política mete la cola, los mercados dejan de funcionar de forma eficiente. Y eso es lo que le pasa al aceite, que no termina de tener una definición de la administración Trump sobre las exenciones de los bio combustibles. Yo creo que termina en alguna medida que deje contentos a los agricultores porque es la forma más barata de no comprarse un problema y de valorizar la soja, el tema es el timing de esa definición. Yo si aguanta los 50 cents por libra lo compro mirando hacia el futuro, no le veo riesgo significativo de baja.
HARINA DE SOJA.
Menos extremo que la soja, sigue el tránsito de harina argentina hacia China y el mercado empieza a pensar cómo sacarse el problema de encima. Por ahora aguanta sobre el 284 pero tiene mal aspecto. La presión de cosecha de soja no colabora mucho con el panorama pésimo que tiene por delante.
Ing. Agr. Gonzalo Gutiérrez | Montevideo | Todo El Campo | El USDA publicó el viernes sus estimaciones de oferta y demanda global para el mes de setiembre.
Si bien las estimaciones de setiembre suelen crear un ambiente volátil, nadie se esperaba que aparecieran 700.000 hectáreas más de maíz a esta altura del campeonato. Lo curioso del informe es que aumenta la producción por aumento del área a pesar de una baja en el rinde de EE.UU. para maíz y soja lo cual sorprendió al mercado. A nivel global los stocks finales de maíz y soja bajan un poco y los de trigo aumentando forma sostenida.
Pero el mercado decidió el viernes dar una mano a los precios y tuvimos una suba sostenida, especialmente en maíz que llamó la atención a todo el mundo. Y, en resumen, nos quedamos todos pensando qué quiere hacer el USDA. Es una agencia que viene perdiendo credibilidad por sus cambios un tanto erráticos y se hace difícil entender hacia donde apunta. El mercado esperaba un ajuste a la baja en los rindes de maíz y soja por un agosto seco y por la incidencia de enfermedades, pero nos quedamos con las ganas. Si se confirma un excelente prospecto en las exportaciones de maíz y sorprende que no se ajusten a la baja las exportaciones de soja, siendo que China no ha comprado un kilo de soja norteamericana. El calendario nos corre y con la cosecha de maíz ya en curso y faltando poco para la de soja es una señal importante que China no quiere dar. Estamos jugados a que la tasa de interés baje en la semana (lo cual le daría una mano a las materias primas) pero no es lo mismo 25 que 50 puntos básicos.
A nivel de los mercados el lunes viene de una corrección modesta a la baja que hay que esperar a ver qué tan abajo va. Es cierto que el maíz tiene un prospecto excelente pero en rigor es relevante si lo logra sostener porque la presión estacional de la cosecha llegará, y con ello la bajad de precios. 430 no es un valor para despreciar a las puertas de la cosecha y pasa lo mismo con la soja. China busca un acuerdo comercial y una foto con Trump que no comprometa su imagen como potencia mundial y en eso le va la vida a Trump, que quiere que Europa se suba a las sanciones secundarias contra el crudo ruso como forma de presionar por el fin de la guerra.
En la región los cultivos de invierno vienen bien, incluso con algunos excesos de agua en Argentina. La siembra arranca en Brasil y se viene una cosecha enorme. El mercado duda sobre la capacidad de China de llegar a la nueva cosecha de Brasil, pero no es imposible. Nunca pasó que China no comprara nada en EE.UU.
Para esta semana esperamos la volatilidad asociada a la baja de tasas más que a otra cosa. Las conversaciones entre EE.UU. y China si bien avanzan no lo hacen con la velocidad ni con la claridad que el mercado desea ver. Las bolsas siguen subiendo como si no hubiera mañana y los mercados se preguntan qué tan razonable es ver estas subas de precios en las acciones sin un correlato razonable de crecimiento económico cuyos fundamentos parecen débiles.
TRIGO.
Sobra trigo en el mundo y los compradores no tienen mucho apuro en comprar. Saben que el precio FOB es el más bajo en años y no hay motivos para hacerlo subir. Así, el pobre trigo logró salir un poco del abismo el viernes y sigue muy cerca de los pisos del contrato, esto es el valor más bajo de los últimos 5 años. No tiene mucho que lo ayude, y hay algunos analistas que lo ven incluso más abajo de los 500 en cuanto el maíz pierda un poco de piel. Yo lo compraría por barato y le saco 10 cents al alza y para afuera. No le veo mucho futuro. En la región, el FOB Argentina esta en 217 para enero, sin presión de oferta.
MAÍZ.
A lo ya mencionado en cuanto al informe del USDA, la base de la suba es el que el mercado cree que la estimación de rinde está mal y la demanda se va a llevar todo puesto. Es razonable pero peligroso porque asume que la demanda a estos pasos seguirá en el año. Es raro esta conducta de precios porque los fondos no salieron de su posición vendida, lo que nos llama a ser cautos. Yo lo vendo a estos precios porque creo que es lo más razonable.
El precio local anda en el entorno 235 puesto en planta, seco y acondicionado mientras que puesto en planta está entre 200 y 205 con hasta 16% de humedad.
SOJA.
La soja tuvo un salto el viernes que empieza a perder su brillo el lunes. Los fondos no saben para qué lado ir y de lo que se habla es de lo mismo: China no compra, se nos termina el tiempo y se viene la cosecha (y no hay donde guardarla). Brasil empieza la siembra con un clima algo menos que ideal por la falta de lluvias pero los locales no le prestan atención, van rumbo a los 180 millones de toneladas. Yo a estos precios la vendo pensando en la presión estacional de la cosecha. No tengo mucho para ser optimista con la soja.
ACEITE DE SOJA.
El aceite lentamente sigue su camino al alza a ver si puede encaminarse hacia una tendencia de largo plazo sostenida. En el mundo físico hay más canola de la que teníamos en el radar y la cosecha de girasol no es tan mala, lo que le pone algunas piedras en el camino. Aparte de ese factor, el mercado sigue esperando por como la EPA hará para acomodar el lío de las excepciones de mezcla de Bio en estas semanas. Se especula con el camino del medio, que no dejará contentos a todos pero que le puede poner algo de ruido al mercado.
HARINA DE SOJA.
Sin el entusiasmo de la soja la harina se contentó con sostenerse más o menos en lo mismo pero sin bajar. La pregunta del millón es donde la llevarán y quien se la come, cosa nada clara por el momento.
Ing. Agr. Gonzalo Gutiérrez | Montevideo | Todo El Campo | Había mucha expectativa por la visita de un funcionario chino de alto nivel a EE.UU. para “encausar” las conversaciones comerciales. Pero no pasó nada relevante y las crónicas de prensa dan cuenta de encuentros de segundo nivel y una aclaración de que no terminaron bien las cosas y que seguirán conversando. Mientras tanto, el primer ministro chino hizo todo un despliegue militar para conmemorar los 80 años del fin de la segunda guerra mundial, de la cual China casi que no figuró. Pero fue un buen momento para juntar a algunos líderes mundiales y mostrarle a occidente que ellos también tienen cosas que explotan y parecen ser muy sofisticadas. Europa toma nota en silencio y Donald Trump se hace el distraído.
Mientras tanto en EE.UU. el truco de echar al responsable de las estadísticas de trabajo no dio los resultados esperados y el último dato sobre el mercado de trabajo muestra la cautela con la que los empresarios se toman la incertidumbre que genera Trump un día si y al otro también. La baja de tasas está asegurada para setiembre, aunque la duda es la magnitud. Y sin dudas los mercados van a reaccionar a ese estímulo (es lo que esperan), pero no cambia la realidad subyacente que las medidas de Trump causan confusión y cierto daño a la dinámica de la economía no solo de EEUU sino del mundo. Una cosa notable en la semana es que empiezan a aparecer críticas al manejo del tema bio combustibles incluso desde tiendas republicanas a Trump que lo acusan de generar sobre costos a los consumidores (que por otra parte es cierto).
Mas allá de eso, los productores de soja están muy preocupados con la conducta de China de no comprar nada de EE.UU. Yo creo que llegan a la cosecha nueva sin complicarse mucho lo cual no necesariamente es bueno. Mientras las exportaciones de EEUU no son nada malas, pero se juzgan insuficientes para soportar el tamaño de la cosecha sin la demanda China.
A nivel macro las bolsas tomaron nota de los malos números de EE.UU. y de la ausencia de progresos en las conversaciones comerciales. También de las resoluciones judiciales que condenan Trump por la ilegalidad aparente de sus políticas. Son los problemas de las democracias, un sistema judicial que (si funciona) es el garante de lo que dice la constitución. El dólar perdió terreno en la semana como era de esperarse.
EE.UU. está en la recta final de la campaña de verano con un clima que de pronto ha dejado de colaborar. Entre la falta de lluvias y el clima frío sobran las especulaciones sobre el rinde fina que se observará en los cultivos de soja y maíz. El mercado no parece muy impresionado por el clima amenazante (habrá que ver que ocurre el lunes cuando vuelva a la vida el mercado). La soja está más jugada que el maíz que sigue subiendo (está en el precio mas alto de las últimas seis semanas de la mano de exportaciones que sorprenden y la duda no radica tanto en si cae la oferta más que en si la demanda es capaz de sostener este nivel de compras.
El trigo la pasó mal en la semana y llegó a su precio más bajo en los últimos 5 años. La demanda no repunta y las previsiones de cosecha del hemisferio sur no hacen otra cosa que crecer, con lo que la cancha va a seguir pesada a menos que pase algo con el clima en la cosecha o bien el maíz contagie al trigo en su carrera alcista, algo que no ha ocurrido hasta ahora.
A nivel regional lo que importa el fin de semana es las elecciones en Argentina. La democracia es imperfecta, nadie lo duda, pero en Argentina es imperfecta de más. Veremos el lunes el veredicto del soberano (al que no le gusta que le toquen los beneficios y no tiene ganas de hacer sacrificios si no se los imponen). Nunca mejor descripto el entorno regional como esa famosa canción de Alfredo Zitarrosa “Diez décimas de saludo al pueblo argentino”. Somos “un balcón al frente de un inquilinato en ruinas” que no logra despegar. Y nosotros, los tibios de siempre a la sombra del grande del barrio porque los intereses ahora son los del sur global.
Veremos que dice el USDA la semana que viene más el efecto de las heladas en los cultivos. Hay que ver si eso motiva al mercado a repuntar.
TRIGO.
Los futuros de trigo marcaron el precio mas bajo en 5 años en la semana solo para cerrar apenas por encima del piso. Es como una película de terror que no termina mas a pesar que la cosecha está casi terminada pero la demanda tampoco tiene muchas ganas de saltar sobre el trigo porque sabe que hay mucho y de una calidad razonable. El mercado FOB sigue en el piso y con pocos argumentos a favor. Si el maíz no logra contagiar o se complica la cosecha del hemisferio sur no le veo muchas esperanzas. Los fondos en -85.000 contratos no tiene un solo elemento para achicar la posición. La expectativa de máxima es que se mantenga en el rango entre 515 y 530.
MAÍZ.
El maíz tiene una demanda estelar que se apoya en muy sólidas exportaciones de EE.UU. y una llegada lenta del maíz brasileño a los puertos que le impide competir de forma agresiva. En EE.UU. se habla de problemas de enfermedades y de falta de lluvias en el fin del llenado de granos pero por otro lado el clima fresco del final de verano parece haber ayudado. Veremos cuando cosechen pero no hay que descartar que el tamaño de la cosecha puede ser un pelito menor al estimado.
Mientras las export sigan firmes no va a bajar pero tengo mis dudas que aguante estos precios cuando se generalice la cosecha. En 430 lo vendo.
El precio local anda en el entorno 235 puesto en planta, seco y acondicionado mientras que puesto en planta esta entre 200 y 205 con hasta 16% de humedad.
SOJA.
La soja logró aguantar en el primer soporte en 1.027 pero tiene feo pronóstico a menos que el clima la complique en el fin de semana con las heladas. Si el mercado se asusta lo único que hace es comprar tiempo para enfrentar la cosecha pero a estos niveles no es negocio para nadie. China sigue ausente de las compras en EE.UU. y los agricultores se quejan cada vez más del tema. En un par de semanas más empieza la siembra en Brasil. Hay que mirar el clima porque arrancan secos como el año pasado, y el mercado le va a prestar mucha atención. Si las heladas no son fuertes, para mi baja en la semana hasta el USDA que no debería modificar mucha cosa.
ACEITE DE SOJA.
Finalmente, el aceite cerro su brecha de junio y termino la semana justamente ahí muy empujado por la baja fuerte de los precios del crudo y la falta de claridad en el tema bio combustibles en EE.UU. Los que operan aceite físico no le tienen miedo a la corrección porque la demanda está y estructuralmente la mayor demanda de aceite de soja está asegurada. Mi opinión es que vuelve a subir más temprano que tarde y yo lo compraría pensando en el primer trimestre del 2026.
HARINA DE SOJA.
No pasa nada en el mercado de harina que sea distinto a la soja, se cayó feo en la semana y apenas aguanta en sus soportes. Al igual que la soja, no tiene buen prospecto y es justamente la base del problema del precio de la soja. Yo capaz la vendo de cara a la cosecha.
Ing. Agr. Gonzalo Gutiérrez | Montevideo | Todo El Campo | Los últimos datos de inflación, crecimiento y desempleo en EE.UU. parecen mostrar que los efectos en la economía de la administración Trump no son tan severos como se esperaba. El viernes una Corte indicó que muchos de los aranceles impuestos por la administración son ilegales, agregando una capa más de incertidumbre en cómo se resolverán estas cosas. La misión china para conversar del tema arancelario fue rápidamente calificada por el lado americano como no oficial, lo que deja en claro que las negociaciones en materia de comercio siguen frías. El lunes, feriado en EE.UU., sin mucha actividad de las bolsas, y el martes veremos con que nos encontramos.
Los mercados agrícolas tuvieron una buena semana, con subas en todos los casos salvo el aceite y la harina de soja. El clima parece seguir siendo favorable para el desarrollo de los cultivos y no hay muchas novedades hasta dentro de unos 10 días que sale el USDA del cual nadie espera mucho. Hay muchas preguntas que hacerse y me pregunto si no estamos siendo demasiado optimistas con imaginarnos que las cosas se resuelvan a favor de más demanda.
En el caso del trigo, CME subió en la semana un poco a contrapelo de lo que se dice de los fundamentos, y sospecho que lo que vemos son cortos que están saliendo de su posición aunque no la abandonan. En maíz es más rara la tendencia al alza a las puertas de la cosecha que tal vez se haya motivado en algún pronóstico (ya corregido) de riesgo de heladas tempranas y su efecto en el final del llenado. Aunque, sin dudas que la demanda internacional que sigue siendo estelar para el maíz de EE.UU. está haciendo de las suyas. La pregunta del millón es que pasa cuando las ventas de maíz se tranquen un poco o empiece a llegar la cosecha a los silos. Con la soja pasa algo similar, está inusualmente alta para la expectativa de producción y si bien las ventas de soja nueva no son para nada malas, la ausencia de China se hace notar y causa cierta ansiedad. Yo creo que China quiere mandar el mensaje de “no me asusta el acertijo” y llego a la cosecha nueva brasileña sin problemas. Y ese es el escenario que más me preocupa: que se junten dos cosechas y que no enfrenten el mismo dinamismo del lado de la demanda. Y es por ese motivo que no me desagrada hacer coberturas de venta de soja desde estos niveles pensando en la campaña 2026. Los agricultores norteamericanos están sin duda preocupados por los precios de los granos, pero están lejos de pensar en sembrar menos soja y maíz, aunque a estos precios del trigo si pueden haber algunos cambios.
A nivel macro el dólar norteamericano aflojó un poco y eso le dio una mano a las materias primas a subir. Las bolsas en la semana tuvieron una buena conducta pero los índices norteamericanos están en una zona peligrosa de sobre valoración y eso llama a cierta prudencia. En la región las turbulencias siguen en Argentina que muestra una increíble capacidad para auto infligirse heridas a poco de las elecciones. A riesgo de naufragar el proyecto de Milei, la capacidad de convencer al elector de que la cirugía es el camino ahora está pendiente de una justicia lenta e incapaz que esta lejos de la probidad necesaria para dar certezas. Vivimos en un barrio con vecinos complicados y siempre alguno (o los dos) nos complican la vida. Así difícil que el paraíso social demócrata que es Uruguay prospere.
No se esperan muchos cambios en la semana, a mi gusto el maíz y el trigo tienen que probar que sus fundamentos para subir son sólidos, aunque la realidad de mercado dice otra cosa. El martes es el día clave para ver hacia donde nos movemos. A mi modesto criterio no hay que dejar pasar las oportunidades de la soja: ir fijando ventas con papeles para julio 2026 y aprovechar la corrección del aceite para irse largo de cara al 2026.
TRIGO.
Los futuros de trigo tuvieron una buena semana con exportaciones decentes y salida de fondos que aprovecharon el fin de semana largo para cancelar algunas posiciones. Igualmente se mantienen en -98.000 contratos vendidos, lo cual da la pauta que no están prontos para largar el hueso. Lluvias para las zonas que empiezan a sembrar, fuerte competencia en el mercado FOB son la tónica. Lo que está en el hemisferio sur está en muy buenas condiciones, lo que limita el potencial de suba. Para mí la suba del viernes tiene más que ver con lo que pasa con el maíz que con otra cosa y la apuesto a una corrección a la baja.
MAÍZ.
La pregunta del millón es: ¿le queda para bajar al maíz o lo que ya vimos abajo de los 400 cents es el piso firme? Yo creo que nos queda enfrentar la cosecha y estos precios no son para despreciar pero soy casi que una minoría entre mis colegas que me echan en cara la demanda sostenida por maíz. Mis argumentos son que queda mucho maíz barato en argentina por llegar al mercado y tarde o temprano la cosecha norteamericana llegará, por lo que no se si una modesta apuesta bajista desde estos precios no es de orden. Veremos el martes como arrancan las cosas pero creo que falta nuevo combustible para sostener la suba y no veo de donde puede salir.
El precio local anda en el entorno 235 puesto en planta, seco y acondicionado mientras que a levantar de chacra esta entre 215 y 220 con hasta 16% de humedad.
SOJA.
La soja se mantiene en niveles más que interesantes para el prospecto comercial que tiene especialmente en EE.UU. Cada semana que pasa nos acerca a la cosecha y si bien la demanda externa es mejor de lo que se puede esperar la falta de China no es nada menor. No es posible colocar todo en otro lado sin la presencia de China. Como sea yo creo que hay que aprovechar la oportunidad para sacarle un bien piso de venta a la soja mayo y julio. La estacionalidad pesa y con Brasil apuntando a sacar 6 millones de toneladas más las cosas el año que viene no van a ser fáciles.
ACEITE DE SOJA.
La razón por la que soy liberal es porque creo firmemente que el mercado regula solo mejor las cosas y cuando el estado se mete siempre la embarra. Esta es la prueba, luego de un confuso episodio de blanqueo aberrante de las excepciones de mezcla el mercado vuelve a la realidad y pierde todo ante la falta de claridad en el como se va a implementar. Está a nada de cerrar el gap y creo que eso abre una oportunidad para comprarlo de cara a un mercado de aceites interesante para el futuro no muy lejano. Me da lo mismo con que, me voy a subir a todo lo que tenga fundamentos razonables para mejorar el precio de la soja.
HARINA DE SOJA.
Con el derrape del aceite, la harina tampoco pudo sostenerse a sabiendas que hay mucho en la vuelta y no tenemos riesgo de abastecimiento aunque con estos márgenes las cuentas no son simples. Yo creo que sigue corrigiendo a la baja en el corto plazo.