Actualmente, el costo económico del cambio climático es seis veces mayor de lo estimado. Así y todo, la economía continuará creciendo: “Es posible que en 2100 todavía seamos más ricos de lo que somos hoy. Pero seríamos el doble de ricos en 2100 si no hubiera cambio climático”.
Montevideo | Todo El Campo | El cambio climático resulta más caro de lo que se preveía. Un estudio publicado en National Bureau of Economic Research, (*) encuentra que cada aumento adicional de la temperatura en 1°C significa un impacto del 12% en el PIB mundial. El mundo ya es 1°C más cálido que en la época preindustrial.
Los profesores Adrien Bilal (docente asistente de Economía en la Universidad de Harvard y especializado en cambio climático y economía espacial) y Diego R. Känzig (docente asistente de la Universidad Northwestern) han trabajo juntos sobre el impacto del cambio climático, y profundizaron sobre los desafíos de estimar las consecuencias económicas de ese fenómeno.
Känzing dijo que calcularlo “es realmente difícil, porque la economía siempre está creciendo debido a otros factores”, pero “al mismo tiempo, uno de los subproductos de ese crecimiento son las emisiones que alimentan el cambio de temperatura”
Bilal en tanto comentó: “Cuando hace un poco más de calor en Alemania, se tiende a ver más olas de calor, pero no más viento ni precipitaciones. Pero cuando la temperatura mundial sube, se ven más de los tres. La temperatura global está mucho más correlacionada con los fenómenos meteorológicos extremos”.
Ambos investigadores trabajaron en la variable de temperatura global, y señalaron que la economía continuará creciendo: “Es posible que en 2100 todavía seamos más ricos de lo que somos hoy. Pero seríamos el doble de ricos en 2100 si no hubiera cambio climático”, especificó Bilal.
Para comprender las implicaciones de estos resultados para la política de descarbonización, los expertos aplicaron la temperatura global al “costo social del carbono”, un modelo desarrollado en la década de los ‘90 noventa por William D. Nordhaus, estadounidense ganador del premio Nobel de Economía.
En definitiva, Bilal y Känzig estimaron que el costo social a nivel mundial es de US$ 1.056 por tonelada, o sea seis veces mayor que las estimaciones más altas existentes hasta el momento que son de US$ 185 por tonelada
Utilizando su nuevo método para recalcular el costo social sólo para Estados Unidos, los coautores obtuvieron US$ 211 por tonelada.
MÁS CALENTAMIENTO, MENOS CRECIMIENTO.
Otro estudio, publicado en Nature (*), analizó cómo han respondido las economías locales a los últimos 40 años de calentamiento y proyectó esos efectos hacia 2050.
Descubrieron que ya estamos inmersos en un calentamiento que reducirá el crecimiento de la economía mundial en un 20%. Esto sitúa el costo económico de un período determinado de cambio climático en aproximadamente seis veces el precio estimado de poner al mundo en la senda de limitar el calentamiento a 2°C.
Existen límites en cuanto a la medida en que este proceso funcionará en el futuro. La incertidumbre de los modelos climáticos aumenta con el tiempo. La economía futura empieza a parecerse mucho menos a la actual, y aspectos como las temperaturas extremas empiezan a alcanzar niveles en los que el comportamiento de la economía en el pasado ya no es aplicable.
El estudio de Maximiliano Kotz, Andrés Lvermann y Leonie Wenz coincide con el de Bilal y Känzig en que el cambio climático resta prosperidad y crecimiento económico.
¿Qué ocurrirá en 2050? El modelo de los investigadores sugiere que “los daños ocasionados suponen una reducción permanente de los ingresos del 19% en promedio a nivel mundial”. En comparación con el nivel al que nos habría llevado el crecimiento, debido a las incertidumbres, el rango probable oscila entre el 11% y el 29%. Utilizando un escenario intermedio para el crecimiento económico sería un golpe a la economía de 38 billones de dólares.
Se conformaron dos áreas de una superficie ganada al mar de 50.000 metros cuadrados y 6.000 metros cuadrados.
Montevideo | Todo El Campo | El proyecto y obra de la Terminal Pesquera de Capurro en Montevideo, con 1.000 metros de atraques, es la mayor ampliación, realizada en el Puerto de Montevideo por la Administración Nacional de Puertos (ANP).
La nueva terminal permitirá el atraque de buques pesqueros de la flota nacional e internacional con base en Montevideo.
Una obra diseñada para una capacidad de atraque y servicio de 50 embarcaciones, correspondientes a un pesquero industrial de diseño mayor de 2.500 toneladas brutas y 90 metros de eslora, y adicionalmente una embarcación de menos de 200 toneladas brutas y 40 metros de eslora en longitud.
DOS TIPOLOGÍAS ESTRUCTURALES.
El proyecto y obra construida, se materializó con dos tipologías estructurales. La denominada zona Retro área, cuya conformación se basa en la ejecución de movimientos del suelo, para la creación de áreas de maniobra y cuyo terraplén está limitado por una escollera en un lateral y en el otro lado se encuentran los muros formados por tablestacas metálicas, rellenos de material arenoso, compactados mecánicamente.
El segundo componente es el Dique Exterior, formado por una superestructura de hormigón armado, con una longitud aproximada de 670 metros.
Como parte de las tareas del proyecto, ha sido necesario dragar la rada y parte de los suelos blandos ubicados en el sector retro-área, permitiendo la reutilización del material obtenido del dragado, previendo su tratamiento iónico y posterior deposición; dándole un mejor uso a estos lodos de dragado, utilizándolo como material de relleno, tratando dicho material y confinándolo en geo bolsas de polipropileno tejido.
De esta manera, se conformaron dos áreas de una superficie ganada al mar de 50.000 metros cuadrados y 6.000 metros cuadrados. Esta solución es una innovación en materia de procedimiento constructivo, que ha permitido una mejor satisfacción ambiental.
El diseño del muelle tuvo otro componente de innovación, ya que el muelle exterior se
comporta también como obra de abrigo contra el oleaje exterior, controlando los niveles de agitación interior, consistente en una pantalla de tablestacas. Esta protección dispone de «ventanas» o agujeros (previstos por diseño) en su cara, con la intención de garantizar un cierto grado de permeabilidad entre el interior del muelle y el resto de la bahía. De esta manera el diseño de cortina funciona como amortiguador de las olas exteriores y disminuyendo su oleaje en al interior de la rada.
Las obras se completaron con la pavimentación de la zona de acceso, así como de las instalaciones y servicios de energía e iluminación, agua potable, drenaje de aguas pluviales y sistema contra incendios.
Para el Muelle de Capurro se ejecutaron más de 300 pilotes de hormigón armado, de camisa metálica definitivas, construidos a partir de pontones flotantes, excavados in situ, cuyo diámetro de los pilotes es de 1.350 mm y su la longitud varía entre 12 y 35 metros. Se utilizó un sistema de perforación de suelo/roca compuesto por perforadoras asistidas por aire comprimido.
Se prevé una vida útil, -para la obra construida- mínima de 50 años, pudiendo alcanzar con adecuado mantenimiento los 100 años.
Foto de portada: procedimiento construcción de pilotes sobre los pontones flotantes.
Son 14 los países africanos a los que les vende carne.
Asunción, Paraguay | Todo El Campo | En julio Paraguay exportó carne de vacuno a 14 destinos de ese continente; es la mayor participación de países de este continente de los últimos cinco años, informó el Servicio Nacional de Calidad y Salud Animal (Senacsa).
En el rankig de destinos de carne, Uruguay se encuentra en el lugar N° 12 con 2.450 toneladas por US$ 10 millones.
LOS 14 PAÍSES DE ÁFRICA.
Los 14 destinos es el número más alto de los últimos años. El país viene experimentando un incremento desde 2019.
En 2019 los mercados en África eran solo siete. En 2020 se mantuvo ese total; en 2021 bajó a seis mercados.
El incremento comenzó 2022 cuando se lograron once mercados; y en 2023 fueron doce, informó la prensa local.
Las exportaciones a países africanos son las siguientes:
Ghana: 2.637 toneladas por US$ 11,8 millones.
Sierra Leona: 2.671 toneladas por US$ 11,6 millones.
Angola: 2.355 toneladas por US$ 9,8 millones.
Costa de Marfil: 1.400 toneladas por US$ 6,2 millones.
Egipto: 726 toneladas por US$ 2,9 millones.
Somalia: 168 toneladas por US$ 837.220.
Túnez: 168 toneladas por US$ 674.585.
Gabón: 147 toneladas por US$ 453.717.
República Centroafricana: 70 toneladas por US$ 352.049.
Senegal: 84 toneladas por US$ 147.080.
República Democrática del Congo: 27 toneladas por US$ 135.871.
Libia: 55 toneladas por US$ 133.266.
Seychelles y dependencias: 20 toneladas por US$ 108.311.
Gambia: 28 toneladas por US$ 48.513.
Los principales destinos son Chile, Taiwán y Brasil, seguidos de Israel y Estados Unidos. Uruguay está en el puesto 12º.
Montevideo | Todo El Campo | Hoy Pantalla Uruguay rematará desde el LATU y con transmisión de Todo El Campo, 5.817 vacunos y 1.160 ovinos.
Las ventas comienzan a las 08.30 horas con los ovinos siguiendo los terneros, novillos, vacas de invernada, terneras, terneros y terneras, vaquillonas, los vientres y cierran las piezas de cría.
“Si no hay seguridad alimentaria, no hay estabilidad política, ni económica, ni social. Por eso decimos que la agricultura es esencial para la paz mundial y que hay que cuidar la producción, muy desafiada por los efectos del cambio climático”, afirmó Mattos.
Montevideo | Todo El Campo | Los ministerios de Agricultura de los países que integran el Consejo Agropecuario del Sur (CAS) han logrado en el último tiempo un sólido nivel de integración que significa un hito histórico y que está llamado a profundizarse debido a la agenda internacional que se avecina para el sector agroalimentario.
Así lo consideró el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca de Uruguay, Fernando Mattos, al realizar un balance de su actuación como presidente pro tempore del CAS, que culminó este año con importantes logros.
Mattos señaló que la presidencia brasileña del G20 durante 2024 y la realización en 2025 de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP 30) en Belem do Pará ya están poniendo en el centro de la agenda internacional la actividad agropecuaria, que habitualmente no está en las discusiones de más alto nivel político.
“La agenda del CAS tiene grandes desafíos en temas como sanidad vegetal y animal y, por supuesto, en biotecnología, que es la respuesta para poder dar un salto productivo. Una mayor y mejor producción con una menor presión sobre los recursos naturales solamente se puede lograr a través de la innovación biotecnológica, que es absolutamente necesaria; para eso son los convenios que firmamos durante nuestra presidencia pro tempore del CAS”, dijo Mattos.
Consideró que el CAS tiene un valor que se pone de relieve porque logra coordinar posiciones en agricultura de países que en otros temas tienen diferencias significativas: “A veces tenemos algunos ruidos en el relacionamiento de nuestros países, pero lo que nosotros hacemos es política agropecuaria y tenemos que enfocarnos en ella y hacer caso omiso de las diferencias. Siempre buscamos soluciones a través de la coordinación e incluso impulsamos la armonización de la normativa de los distintos países, que es muy importante para estimular la inversión y favorecer el comercio internacional, hoy bastante distorsionado”.
Mattos calificó al CAS como un ámbito de confianza valioso compartido por las áreas de Agricultura que no solo incluye a los ministros, sino también a un gran equipo técnico, que trabaja e interactúa en las distintas especialidades y que es un enorme soporte fundamental para que la red ministerial tenga éxito.
LA AGRICULTURA, PRENDA DE PAZ
“Si no hay seguridad alimentaria, no hay estabilidad política, ni económica, ni social. Por eso decimos que la agricultura es esencial para la paz mundial y que hay que cuidar la producción, muy desafiada por los efectos del cambio climático”, afirmó Mattos.
En ese sentido, valoró el esfuerzo del CAS para poner en agenda la realidad de que el cambio climático no es generado en las zonas rurales por la actividad agropecuaria, sino en los centros urbanos de los países desarrollados, que se han comprometido a reparar o apoyar a los países en desarrollo para enfrentar los fenómenos climáticos extremos, con ayudas que nunca han llegado a pesar de los compromisos internacionales asumidos.
“Hay que seguir trabajando porque existe una fuerte necesidad de adaptación de nuestros países. Vemos una vulnerabilidad creciente de los sistemas productivos y la variabilidad climática nos expone cada vez más. Así quedó demostrado con fenómenos extremos como los incendios en Chile, las sequías en Argentina, Uruguay y Paraguay y las recientes inundaciones en el estado brasileño de Río Grande do Sul”, dijo Mattos, quien preside la Junta Interamericana de Agricultura (JIA), máximo órgano de gobierno del IICA.
El ministro explicó que el impacto del cambio climático está afectando la infraestructura de los países que integran el CAS y hace necesarios sistemas de financiamiento extraordinario para hacer frente a los daños. “El cambio climático seguramente ha de agravarse, con fenómenos más extremos y frecuentes, por lo que tenemos que tener otro tipo de capacidad”, afirmó.
“Debemos pensar –agregó- en constituir hacia el futuro fondos de catástrofe. Es fundamental que tengamos fondos para dar respuestas adecuadas a los daños, porque hoy lo que hacemos es desviar recursos de los presupuestos nacionales que están destinados a otros rubros como la educación, la seguridad pública o la salud. Evidentemente, para poder atender en los sectores productivos de nuestro país, que tienen un enorme peso relativo, hay que crear sistemas de gestión de recursos y también sistemas de seguros más desarrollados. El tema es grave porque los pequeños productores son los más expuestos al riesgo climático por un tema de escala y de acceso a las tecnologías”.
CAS.
CAS es el foro ministerial de consulta y coordinación de acciones regionales, integrado por los ministros de Agricultura de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay. Su objetivo fundamental es definir las prioridades de la agenda agropecuaria y tomar posiciones sobre temas de interés regional. La secretaría técnica es ejercida por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA).