Con muy buenos promedios, se dispersó ganado de calidad.

Con muy buenos promedios, se dispersó ganado de calidad.

Fue en Cuchilla de Silvera con el escritorio Cunietti & Cía.

Carlos Sabatini | Minas, Lavalleja | Todo El Campo | Se llevó a cabo el pasado lunes 27 de octubre, la segunda feria del mes del escritorio Jorge Cunietti & Cía., una feria organizada en el local Cuchilla de Silvera.

Interesante oferta anunció la firma con más de 350 vacunos en todas las categorías, entrando ganados de mucha calidad en terneros, terneras y vaquillonas; buenos lotes de vacas de invernada con algún ganado muy adelantado; varios lotes de piezas de cría, una muy buena fila de ganado carnudo y gordo con animales bien completos. También 120 ovinos de consumo y campo. Completaron la oferta 5 yeguarizos de andar y potros.

Resultó en una feria con ganados de mucha calidad que elevaron sustancialmente los promedios. Las colocaciones fueron totales.

Los muy buenos lotes de terneros, terneras y vaquillonas Aberdeen Angus estuvieron muy buscados y bien cotizados; los lotes de vacas de invernada donde había de todo, desde adelantados hasta faltones, siguen muy pedidos y bien pagos; las piezas de cría también se fueron dispersando con precios por demás compensatorios; la excelente fila de ganado gordo estuvo bien cotizada.

Tanto los yeguarizos como los ovinos obtuvieron buenos precios finales.

LOS VALORES. OVINOS.

Corderos entre US$ 70 y US$ 80.

Ovejas entre US$ 50 y US$ 60.

Piezas de cría entre US$ 50 y US$ 64.

Ovinos de consumo entre US$ 60 y US$ 98.

Carneros de refugo US$ 855.

VACUNOS.

Terneros entre US$ 425 y US$ 830.

Novillos de más de 2 años US$ 600.

Novillos de más de 3 años entre US$ 870 y US$ 872.

Terneras entre US$ 398 y US$ 600.

Vaquillonas entre US$ 625 y US$ 715.

Vacas de invernada entre US$ 540 US$ 790.

Piezas de cría entre US$ 560 y US$ 630.

Ganado de manufactura y conserva entre US$ 360 y US$ 550.

Toros de industria entre US$ 970 y US$ 2.190.

GANADO GORDO.

Vaquillonas entre US$ 895 y US$ 1.150.

Vacas gordas entre US$ 870 y US$ 972.

Vacas gordas especiales entre US$ 1.000 y US$ 1.610.

Novillos entre US$ 925 y US$ 990.

YEGUARIZOS.

Potrancos entre US$ 100 y US$ 200.

Caballos mansos de andar US$ 622.

PRÓXIMA ACTIVIDAD.

La firma está anunciando que el día 10 de noviembre realizará su primera feria del mes en el local Cuchilla de Silvera, para la cual ya cuenta con buenas anotaciones.

Por informes e inscripciones en José E. Rodó 682 en Minas, o comunicarse a los teléfonos 4442 2242, celulares 099 174 154 – 099 843 537.

Titular de avícola El Poyote: “Soñamos con poder exportar, aunque los costos actuales no lo permiten”.

Titular de avícola El Poyote: “Soñamos con poder exportar, aunque los costos actuales no lo permiten”.

El intendente de Canelones visitó avícola El Poyote. El propietario de la empresa dijo que comenzó con su esposa hace 36 años. Ahora el sueño es exportar, aseguró.

Canelones | Todo El Campo | El intendente de Canelones, Francisco Legnani, visitó y recorrió las instalaciones de avícola El Poyote, una empresa familiar referente en la producción avícola nacional ubicada en la localidad de San Bautista, zona donde se concentra el 90% de la producción avícola del país.

El subsecretario del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, Matías Carámbula, y el director nacional de Industria, Adrián Míguez, junto a otras autoridades, compañaron a Legnani.

El intendente destacó la importancia de la producción local y el compromiso del gobierno departamental con el sector.

“Nosotros siempre decimos que Canelones es un país dentro de un país, que produce todo lo que produce Uruguay menos arroz. Pensamos recorrer durante todo el quinquenio las distintas zonas productivas del departamento y aquí en San Bautista se concentra el 90 % de la producción avícola del país”, señaló.

“Estuvimos recorriendo uno de los emprendimientos, viendo, conociendo, intercambiando. Lógicamente se plantean temas como la caminería y junto con el gobierno municipal pensamos ir dando respuesta. Es muy importante acompañar a empresas como esta, que aportan tanto al departamento y al país”, agregó.

UNA EMPRESA FAMILIAR DE 36 AÑOS.

Fredy Balbi, fundador y titular de El Poyote, contó la historia y el crecimiento de la empresa familiar, que hoy emplea a más de 500 personas y faena 190.000 pollos por semana.

“Con mi señora arrancamos hace 36 años con 500 pollos y hoy hay más de 500 empleados. Hemos logrado una empresa vertical que abarca desde la producción del huevo fértil hasta la distribución en todo el país”, dijo.

“Siempre hemos crecido paso a paso. Hoy estamos invirtiendo en mejorar nuestras plantas de incubación y faena y soñamos con poder exportar, aunque los costos actuales no lo permiten”; asimismo, “nos venimos preparando para eso desde hace años”, aseguró.

“EMPRESA DE PUNTA”.

El director general de Desarrollo Rural, Gustavo González, valoró la apuesta a la innovación y la tecnología del emprendimiento.

“Nos encontramos con una empresa de punta, que sigue invirtiendo y generando empleo en el medio rural. Tener 500 puestos de trabajo en esta zona no es poca cosa. Este tipo de experiencias demuestran cómo el diálogo entre grandes empresas y façoneros fortalece la producción y permite que las familias sigan viviendo en el campo.”

El alcalde de San Bautista, Joaquín Farina, resaltó el impacto local de la avicultura y la importancia de la infraestructura vial para el sector: “La avicultura es una de las principales fuentes laborales de nuestra zona. Venimos trabajando junto al Intendente para mantener la caminería rural en óptimas condiciones porque es clave para el traslado de la producción y el desarrollo de San Bautista y sus alrededores”.

Con datos y foto de la Intendencia de Canelones.

El “veterinario corresponsable”.

El “veterinario corresponsable”.

Es la figura que Uruguay discute para profesionalizar la gestión sanitaria en los predios.

Salto | Todo El Campo | A pocos días de la presentación del Plan Nacional de Lucha contra la Garrapata en Salto, el médico veterinario Adolfo Bortagaray la imagina así: un productor que abre su plan sanitario; un veterinario que planifica, registra y responde; un MGAP que acredita y audita; y gremiales y academia que sostienen estándares comunes.

UNA IDEA CON HISTORIA.

Adolfo Bortagaray ubica la semilla en una clase de Clínica Bovina de 1965: “asistencia planificada permanente”, predicaba el profesor Podestá. Décadas después, la idea tomó forma. La gran inflexión personal fue en 1987, cuando asesoró compras de carne para alimentos infantiles Plasmon: los italianos exigían el doble del tiempo de espera que indicaba la etiqueta y, cada vez que auditaban un establecimiento, pedían hablar con el veterinario responsable del predio. En Uruguay, esa persona casi nunca existía.

Llegaron la trazabilidad, la certificación para embarques, las recetas para hormonales y, con los años, la restricción de antibióticos. La burocracia creció, la presión de los mercados también. “Como en una empresa el contador responde por las formalidades, en el campo debería haber un veterinario que responda por las sanitarias”, sintetiza Bortagaray.

DEL BORRADOR A LA CONVERSACIÓN NACIONAL.

En 2017 armó el primer proyecto (entonces “veterinario responsable integral”), lo presentó en la Academia Nacional de Veterinaria y lo llevó a Conasa. Hubo resistencias legales y de mercado (“hay que ajustar reglamentos”), pero también apoyos: de la Academia, la Sociedad de Medicina Veterinaria, la Facultad (Decanato, cátedras), el VET-5 y gremiales. Tras intercambios con colegas de Argentina (Santa Fe), la figura evolucionó a “Veterinario Corresponsable Sanitario de la Empresa Agropecuaria”.

La propuesta no plantea obligatoriedad. Bortagaray impulsa un plan piloto voluntario, auditado y acreditado por MGAP, con alcance gradual: primero certificaciones y planilla sanitaria; luego despachos de tropas y campañas (garrapata, brucelosis, etc.). “Es más sólido que la certificación ‘del día’, que a veces ni sucede”, afirma. La verificación sería planificada, con registros y controles trazables.

¿QUÉ HARÍA Y QUÉ CAMBIA, EL CORRESPONSABLE?

FUNCIONES NÚCLEO.

  • Plan sanitario anual del establecimiento y su ejecución supervisada.
  • Gestión de planilla sanitaria y resguardo de tiempos de espera.
  • Certificaciones (embarques/faena) con verificación previa y ordenada.
  • Recetas para hormonales y antibióticos conforme normativa.
  • Auditorías internas de procesos y bioseguridad; interfaz con auditorías externas.

FORMA DE TRABAJO.

  • Vinculación estable con el predio (visitas programadas, no “a la corrida”).
  • Trazabilidad documental: registros, evidencia fotográfica cuando aplique, control de lotes.
  • Acreditación y auditoría por MGAP; métricas de desempeño; correctivos.

QUÉ GANA EL SISTEMA.

  • Solidez frente a mercados: menos riesgos de residuos; trazabilidad sanitaria con responsable identificable.
  • Eficiencia productiva: manejo preventivo, menos pérdidas invisibles.
  • Profesionalización: del “papel” a la gestión sanitaria integral.

OBJECIONES PREVISIBLES Y CÓMO ABORDARLAS.

Bortagaray no esquiva el punto crítico: en parte del sector productor, las certificaciones se perciben como “curro”. Su respuesta combina diseño institucional y resultados:

  • Voluntariedad + piloto: adopción por incentivos, no por imposición.
  • No agregar costos inútiles: reemplazar burocracia dispersa por gestión planificada (el productor “ya paga” certificaciones puntuales; se reorganiza el servicio).
  • Auditoría y métricas: acreditación MGAP, controles cruzados, indicadores públicos (cumplimiento de tiempos de espera, no conformidades corregidas, etc.).
  • Comunicación de valor: evidenciar ganancias en kilos, menor descarte, cumplimiento sin sobresaltos, mejor acceso a clientes exigentes.

POR QUÉ AHORA.

La figura no es exótica: “En España existe; en Italia hay experiencias; en Argentina (Santa Fe) también”, enumera. En Uruguay, el contexto acelera: multirresistencia en garrapata, presión por Una Salud, exigencias de inocuidad y bienestar, y un comercio exterior que mira con lupa. “La profesión tiene una puerta para abrir —dice—. Depende de nuestro rendimiento que el productor vea valor”.

La apuesta es pragmática: entrar por lo que duele hoy (garrapata, residuos, certificaciones), demostrar eficacia y recién entonces escalar. Si funciona, el “corresponsable” puede convertirse en piedra angular de una ganadería con menos sobresaltos regulatorios y más previsibilidad comercial.

EL PACTO DE CONFIANZA.

Nada prospera sin confianza. Bortagaray la imagina así: un productor que abre su plan sanitario; un veterinario que planifica, registra y responde; un MGAP que acredita y audita; y gremiales y academia que sostienen estándares comunes. “No quiero que se vea como ventaja para la profesión y nada más —advierte—. Tiene que aportar al productor. Y eso se prueba con resultados”.

En tiempos de mercados sensibles y márgenes apretados, ordenar la casa sanitaria ya no es opcional. Con un “corresponsable” -voluntario, auditable y orientado a metas- Uruguay puede dar un paso que profesionalice puertas adentro lo que el mundo ya da por sentado puertas afuera.

(MGAP).

No digan que no les avisamos: gracias al poder de la propaganda “verde”, 35% de los europeos acepta comer carne de laboratorio.

No digan que no les avisamos: gracias al poder de la propaganda “verde”, 35% de los europeos acepta comer carne de laboratorio.

La batalla cultural y mediática contra la carne real ha calado: millones de europeos asumen que el futuro será ingerir productos de laboratorio.

Europa | Todo El Campo | El último informe del EIT Food Consumer Observatory titulado Reimagining Protein: Consumer Perceptions of Cultivated Meat, confirma lo que muchos temían: uno de cada tres europeos estaría dispuesto a comer carne de laboratorio: un producto generado a a partir de células animales en laboratorios, sin cría ni faena, bajo la promesa de “salvar el planeta”. Lo que hace apenas una década habría parecido una distopía hoy se presenta como una conquista moral del progreso.

Desde la primera página, el documento repite que el consumo tradicional de carne “es insostenible debido a sus emisiones de gases de efecto invernadero y al uso intensivo de tierra, agua y pesticidas”, lo que justificaría sustituir la ganadería por tecnologías que “produzcan alimentos con menos recursos”. En ese marco, la llamada carne cultivada se describe como “real”, “sostenible” y “libre de sufrimiento animal”.

El mismo estudio reconoce que los consumidores la perciben como artificial, carente de sabor y potencialmente peligrosa para la salud, pero eso no impide que Bruselas (capital de la Unión Europea) y las grandes corporaciones alimentarias continúen promocionándola como la solución definitiva.

El informe de EIT Food detalla que sólo un 29% de los europeos afirma que la probaría con certeza, aunque los jóvenes y los más formados -los mismos sectores más expuestos a la propaganda climática y digital- son los más predispuestos.

El reto no es tanto mejorar el producto como “educar al consumidor” y “eliminar los miedos culturales” asociados a la comida natural.

El estudio sostiene que la industria debe “contrarrestar los mensajes negativos”» que relacionan la carne cultivada con términos como “cáncer” o “falta de transparencia”.

En la estrategia se propone que los científicos -considerados “los más confiables”- sean quienes expliquen al público las supuestas bondades del nuevo producto, porque “las autoridades carecen de competencia y los fabricantes no inspiran confianza”. Es decir, una estrategia de manipulación emocional diseñada para sustituir el debate científico por marketing institucional.

Además, el documento es, en sí mismo, una confesión del fracaso moral de esta cruzada. En varios pasajes reconoce que el “momentum de interés por la carne cultivada está decayendo” y que “la falta de progreso visible genera escepticismo”.

Y, pese a todo, la agenda sigue adelante. El informe insiste en que la “carne híbrida” (mezcla de proteínas vegetales y grasa cultivada) podría ser una “estrategia pragmática”, aunque reconoce que los consumidores la ven como “la peor combinación de ambas opciones”. Tampoco funciona la idea de presentar el producto como un lujo gastronómico: según el propio estudio, “posicionar la carne cultivada como Wagyu o foie gras artificial se percibe como innecesario, elitista y contrario a la idea de sostenibilidad”.

Es decir, ni gusta al que come carne, ni convence al que no la come, ni resulta creíble para nadie. Pero la maquinaria política y mediática continúa.

En base a artículo de Javier Villamor en Un 35% de los europeos ya acepta comer carne falsa

En la etiqueta de la fotografía se lee: “Carne de res cultivada en laboratorio. Libre de crueldad animal. Segura. Saludable. Ecológica”.

Impulsan proyecto regional para mejorar el análisis de riesgos en inocuidad alimentaria en las Américas.

Impulsan proyecto regional para mejorar el análisis de riesgos en inocuidad alimentaria en las Américas.

Un proyecto que ayuda a fortalecer los sistemas nacionales de control de alimentos de siete países beneficiarios, con el apoyo de 3 países mentores: Brasil, Chile y Uruguay,

Río de Janeiro, Brasil | Todo El Campo |  La Organización Panamericana de la Salud (OPS), a través de su Centro Panamericano de Fiebre Aftosa y Salud Pública Veterinaria (Panaftosa/SPV), junto con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Universidad de Minnesota (UofM), cooperan en la implementación del proyecto regional “Mejorar la capacidad de Análisis de Riesgo en inocuidad alimentaria en América Latina mediante un enfoque de cooperación Sur-Sur para facilitar el comercio regional” financiado por el Fondo para la Aplicación de Normas y el Fomento del Comercio (STDF).

El objetivo es fortalecer las capacidades de los países latinoamericanos en el análisis de riesgos en inocuidad alimentaria para promover una mayor articulación regional y fomentar el comercio seguro, mediante herramientas técnicas y conocimientos actualizados para prevenir riesgos en los alimentos y proteger la salud de las personas.

El proyecto, que inició sus actividades en 2024 y se extenderá hasta 2026, ayudará a fortalecer los sistemas nacionales de control de alimentos de siete países beneficiarios: Argentina, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Honduras, Paraguay y Perú, con el apoyo de 3 países mentores: Brasil, Chile y Uruguay, que comparten su experiencia y buenas prácticas para acompañar a sus pares en este proceso.

ANÁLISIS DE RIESGOS EN INOCUIDAD ALIMENTARIA

¿Cómo saber si los alimentos que consumimos son seguros? ¿Qué hacen los países para prevenir enfermedades transmitidas por alimentos y proteger la salud de la población? Una de las respuestas clave está en el análisis de riesgos, un enfoque técnico y científico que permite tomar mejores decisiones para cuidar lo que llega a nuestra mesa.

Los alimentos que consumimos pueden representar riesgos si no se manejan adecuadamente en alguna etapa de la cadena de producción, desde el campo hasta la mesa. El análisis de riesgos es una herramienta clave que permite a las autoridades nacionales identificar y gestionar peligros que pueden comprometer la inocuidad de los alimentos, como contaminantes químicos o microbiológicos, o prácticas inadecuadas durante la producción, procesamiento o distribución.

Gracias a esta herramienta, es posible tomar decisiones basadas en evidencia científica, anticipar posibles amenazas y aplicar medidas efectivas para prevenir enfermedades transmitidas por alimentos.

Este enfoque no solo protege la salud, sino que también facilita el comercio seguro de alimentos entre países, al garantizar estándares de calidad y seguridad reconocidos internacionalmente.

COOPERACIÓN ENTRE PAÍSES: UNA ESTRATEGIA QUE DA RESULTADOS.

Mediante la estrategia de cooperación sur-sur, los países comparten entre sí sus conocimientos, desafíos y soluciones, creando una red de apoyo mutuo y aprendizaje colectivo. Este intercambio se da a través de talleres, seminarios, espacios de trabajo técnico y el desarrollo de herramientas prácticas.

A través del proyecto, se espera que los países participantes fortalezcan sus normativas y programas de control de alimentos; mejoren la coordinación intersectorial (salud-agricultura-ambiente) a través del enfoque de Una Sola Salud; armonicen prácticas con estándares internacionales, como los del Codex Alimentarius que sirven de guía para todos los países del mundo en temas de inocuidad alimentaria; y tomen decisiones basadas en ciencia.

SEMINARIOS VIRTUALES.

Fueron lanzados una serie de seminarios virtuales, compuesto por 14 sesiones, con el objetivo de capacitar a técnicos y profesionales de la región en los tres pilares del análisis de riesgos: evaluación, gestión y comunicación. Estos espacios permitirán reforzar los conocimientos técnicos, compartir experiencias entre países y promover una cultura de prevención en los sistemas de control de alimentos.

Garantizar alimentos seguros no solo protege la salud pública, también favorece el desarrollo económico, ya que abre las puertas al comercio internacional. Cuando los países cuentan con sistemas sólidos de control de alimentos y aplican criterios basados en evidencia, generan confianza en sus productos, atraen nuevos mercados y fortalecen su integración regional.

El proyecto forma parte de los compromisos globales de la región para mejorar la inocuidad de los alimentos, en línea con la Estrategia Mundial de la OMS para la Inocuidad Alimentaria 2022–2030 y el Marco Estratégico de la FAO 2022–2031.

Registro para los seminarios virtuales: Aquí.

Enlace: Centro Panamericano de Fiebre Aftosa y Salud Pública Veterinaria – OPS/OMS | Organización Panamericana de la Salud

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