FAO: Hay 122 millones de personas más que en 2019 afectadas por el hambre debido a múltiples crisis, según revela un informe de las Naciones Unidas.
Montevideo | Todo El Campo | La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) difundió una nota informativa en la que advierte el aumento del hambre en el mundo: respecto a 2019 ahora hay 122 millones de personas más afectadas por el hambre. Las últimas investigaciones muestran que alrededor de 735 millones de personas padecen hambre en la actualidad, en comparación con los 613 millones de 2019.
Los factores que la FAO expone como responsables de ese incremento son “la pandemia y a las reiteradas perturbaciones relacionadas con el clima y los conflictos, incluida la guerra en Ucrania”, así se señaló en “la última edición del informe El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo (SOFI)*, que se publicó el miércoles 12 de julio conjuntamente por cinco organismos especializados de las Naciones Unidas.
El informe no lo menciona, pero de lo anterior podemos inferir que en el mundo ganan importancia los países productores de alimentos, como Uruguay; y si tenemos una mirada regional, como el Mercosur.
“Si las tendencias continúan como están, el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) de poner fin al hambre para 2030 no se podrá alcanzar”, se advirtió por parte de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA), la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef).
El siguiente es el texto elaborado por FAO.
UNA LLAMADA DE ATENCIÓN PARA LUCHAR CONTRA EL HAMBRE.
La edición de 2023 del informe revela que entre 691 y 783 millones de personas padecieron hambre en 2022, por lo que el punto medio del intervalo se sitúa en 735 millones. Esta cifra representa un incremento de 122 millones de personas en comparación con 2019, antes de la pandemia de la enfermedad por coronavirus (Covid-19).
Si bien las cifras mundiales del hambre se han mantenido relativamente estables entre 2021 y 2022, hay muchos lugares del mundo que se enfrentan a crisis alimentarias cada vez más graves. En 2022 se observaron progresos en la reducción del hambre en Asia y América Latina, pero el hambre siguió aumentando en Asia occidental, en el Caribe y en todas las subregiones de África. África sigue siendo la región más afectada, ya que una de cada cinco personas se enfrenta al hambre, más del doble de la media mundial.
“Hay rayos de esperanza, algunas regiones están en vías de cumplir ciertas metas nutricionales para 2030. No obstante, en general, necesitamos un intenso esfuerzo mundial inmediato para rescatar a los ODS. Debemos fomentar la resiliencia frente a las crisis y perturbaciones que causan inseguridad alimentaria, desde los conflictos hasta el clima”, señaló el Sr. António Guterres, secretario general de las Naciones Unidas, en un mensaje de vídeo durante la presentación del informe en la Sede de las Naciones Unidas en Nueva York.
Los jefes de los cinco organismos de las Naciones Unidas -Qu Dongyu, director general de la FAO; Álvaro Lario, presidente del FIDA; Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS; Sra. Cindy McCain, directora ejecutiva del PMA; y Catherine Russell, directora ejecutiva del Unicef- escriben en el prólogo del informe: “Sin duda, cumplir la meta de los ODS de alcanzar el hambre cero de aquí a 2030 supone un reto abrumador. De hecho, se prevé que casi 600 millones de personas seguirán padeciendo hambre en 2030”. Los principales factores de inseguridad alimentaria y malnutrición son la “nueva normalidad”, añaden, y “no tenemos otra opción más que redoblar nuestros esfuerzos para transformar los sistemas agroalimentarios y aprovecharlos para alcanzar las metas” del ODS 2.
MÁS ALLÁ DEL HAMBRE.
La situación de la seguridad alimentaria y la nutrición siguió siendo desalentadora en 2022. En el informe se constata que alrededor del 29,6 % de la población mundial, que equivale a 2.400 millones de personas, no tenía acceso constante a los alimentos, a juzgar por la prevalencia de la inseguridad alimentaria moderada o grave. Entre ellas, unos 900 millones de personas se enfrentaban a una situación de inseguridad alimentaria grave.
Entretanto, la capacidad de las personas para acceder a dietas saludables se ha deteriorado en todo el mundo: más de 3.100 millones de personas en el mundo, esto es, el 42% de la población mundial, no podían permitirse una dieta saludable en 2021. Esto representa un incremento global de 134 millones de personas en comparación con 2019.
Millones de niños menores de cinco años de edad siguen padeciendo malnutrición: en 2022 se registraron 148 millones de niños menores de cinco años (22,3%) sufrían retraso del crecimiento, 45 millones (6,8%), emaciación y 37 millones (5,6%), sobrepeso.
Se han registrado progresos en la lactancia materna exclusiva: el 48% de los lactantes menores de seis meses de edad se beneficiaron de esta práctica, cerca de la meta para 2025. Sin embargo, se precisarán medidas más concertadas a fin de alcanzar las metas para 2030 en materia de malnutrición.
NUEVOS DATOS: LA URBANIZACIÓN ESTÁ IMPULSANDO CAMBIOS EN LOS SISTEMAS AGROALIMENTARIOS.
En el informe se analiza el aumento de la urbanización como una “megatendencia” que incide en los alimentos que consumen las personas y el modo en que lo hacen. Dado que se prevé que en 2050 casi siete de cada 10 personas vivirán en ciudades, los gobiernos y otros agentes que trabajan para combatir el hambre, la inseguridad alimentaria y la malnutrición deben intentar comprender estas tendencias de la urbanización y tenerlas en cuenta al formular sus políticas.
En particular, el concepto de división entre el medio urbano y el medio rural ya no es suficiente para comprender de qué manera la urbanización está configurando los sistemas agroalimentarios. Se necesita una perspectiva más compleja de todo el continuo rural-urbano que tenga en cuenta tanto el grado de conectividad que tienen las personas como los tipos de conexiones que existen entre las zonas urbanas y rurales.
Por primera vez, esta evolución se documenta de forma sistemática en 11 países. En el informe se muestra que las compras de alimentos son significativas no solo entre los hogares rurales, sino también a lo largo del continuo rural-urbano, incluidos los que residen lejos de los centros urbanos. Asimismo, los nuevos datos indican que el consumo de alimentos altamente procesados también está aumentando en las zonas periurbanas y rurales de algunos países.
Lamentablemente, sigue habiendo desigualdades espaciales. La inseguridad alimentaria afecta más a las personas que viven en las zonas rurales. La inseguridad alimentaria moderada o grave afectaba al 33% de los adultos que viven en las zonas rurales y al 26% de los que viven en las zonas urbanas.
La malnutrición infantil también muestra particularidades urbanas y rurales: la prevalencia del retraso del crecimiento en niños es mayor en las zonas rurales (35,8%) que en las zonas urbanas (22,4%). La emaciación es mayor en las zonas rurales (10,5%) que en las urbanas (7,7%), mientras que el sobrepeso es ligeramente superior en las zonas urbanas (5,4%) en comparación con las zonas rurales (3,5%).
En el informe se recomienda que, para promover eficazmente la seguridad alimentaria y la nutrición, las intervenciones en materia de políticas, las medidas y las inversiones deben guiarse por una mayor comprensión de la compleja y cambiante relación que existe entre todo el continuo rural-urbano y los sistemas agroalimentarios.
EN SUS PALABRAS.
Qu Dongyu, director general de la FAO: “La recuperación de la pandemia mundial ha sido desigual, y la guerra en Ucrania ha afectado a la disponibilidad de alimentos nutritivos y dietas saludables. Esta es la ‘nueva normalidad’ en la que el cambio climático, los conflictos y la inestabilidad económica están alejando a las personas marginadas todavía más de la seguridad. No podemos seguir haciendo simplemente lo que se ha hecho toda la vida”.
Álvaro Lario, presidente del FIDA: “Un mundo sin hambre es posible. Lo que nos falta son las inversiones y la voluntad política para llevar a la práctica soluciones a gran escala. Podemos erradicar el hambre si se convierte en una prioridad mundial. Las inversiones en los pequeños agricultores y en su adaptación al cambio climático, el acceso a insumos y tecnologías y el acceso a financiación para establecer pequeños agronegocios pueden marcar una diferencia. Los pequeños productores son parte de la solución. Si reciben el apoyo adecuado, pueden producir más alimentos, diversificar la producción y abastecer a los mercados tanto urbanos como rurales, ofreciendo a las zonas rurales y las ciudades alimentos nutritivos de producción local”.
Catherine Russell, directora ejecutiva de Unicef: “La malnutrición es una amenaza importante para la supervivencia, el crecimiento y el desarrollo de los niños. La escala de la crisis nutricional exige una respuesta más firme centrada en los niños, que incluya la priorización del acceso a dietas nutritivas y asequibles y servicios esenciales de nutrición, la protección de los niños y adolescentes frente a los alimentos ultraprocesados y pobres en nutrientes y el fortalecimiento de las cadenas de suministro alimentario y nutricional, entre ellas las de alimentos enriquecidos y terapéuticos para niños”.
Cindy McCain, directora ejecutiva del PMA: “El hambre está aumentando al tiempo que los recursos que necesitamos urgentemente para proteger a los más vulnerables se están reduciendo peligrosamente. Como trabajadores humanitarios, nos enfrentamos al mayor desafío que hemos visto. Necesitamos que la comunidad mundial actúe de manera rápida, inteligente y compasiva para revertir el curso e invertir la tendencia del hambre. En el PMA estamos comprometidos a trabajar con todos nuestros asociados, tanto antiguos y nuevos, para crear un mundo en el que nadie se pregunte cuándo será su próxima comida”.
Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS: “La emaciación infantil sigue siendo inaceptablemente elevada y no se han realizado progresos en la reducción del sobrepeso infantil. Necesitamos políticas públicas, inversiones y medidas específicas a fin de crear entornos alimentarios más saludables para todos”.
GLOSARIO DE LOS TÉRMINOS PRINCIPALES.
Inseguridad alimentaria aguda: la inseguridad alimentaria aguda se define como un estado de inseguridad alimentaria, en un área concreta y en un momento determinado, que reviste una gravedad tal que amenaza las vidas humanas o los medios de subsistencia, independientemente de las causas, el contexto o la duración. A este respecto, resulta pertinente proporcionar orientación estratégica que se centre en objetivos a corto plazo para prevenir, mitigar o reducir los efectos de la inseguridad alimentaria aguda grave. Este indicador se utiliza en el Informe mundial sobre las crisis alimentarias (Red de Información sobre Seguridad Alimentaria y Red mundial contra las crisis alimentarias, 2023).
Hambre: sensación incómoda o de dolor causada por un consumo insuficiente de energía alimentaria. En este informe, el término “hambre” es sinónimo de subalimentación crónica y se cuantifica mediante la prevalencia de la subalimentación.
Malnutrición: estado fisiológico anormal debido a un consumo insuficiente, desequilibrado o excesivo de macronutrientes o micronutrientes. La malnutrición incluye la desnutrición (retraso del crecimiento y emaciación infantiles y carencias de vitaminas y minerales), así como el sobrepeso y la obesidad.
Inseguridad alimentaria moderada: nivel de gravedad de inseguridad alimentaria en el cual las personas afrontan incertidumbres sobre su capacidad para obtener alimentos y se han visto obligadas a reducir, en ocasiones durante el año, la calidad o la cantidad de alimentos que consumen debido a la falta de dinero u otros recursos. Hace referencia a una falta de acceso continuado a los alimentos, lo cual disminuye la calidad de la dieta y altera los hábitos alimentarios normales. Se mide mediante la escala de experiencia de inseguridad alimentaria y contribuye al seguimiento de los progresos realizados en relación con la meta 2.1 de los ODS (indicador 2.1.2).
Inseguridad alimentaria grave: nivel de gravedad de inseguridad alimentaria en el cual, en algún momento del año, las personas se han quedado sin alimentos, sufren hambre y, en el caso más extremo, pasan uno o más días sin comer. Se mide mediante la escala de experiencia de inseguridad alimentaria y contribuye al seguimiento de los progresos realizados en relación con la meta 2.1 de los ODS (indicador 2.1.2).
Subalimentación: condición en la cual el consumo habitual de alimentos de un individuo es insuficiente para proporcionarle la cantidad de energía alimentaria necesaria a fin de llevar una vida normal, activa y sana. La prevalencia de la subalimentación se emplea para medir el hambre y los progresos realizados en relación con la meta 2.1 de los ODS (indicador 2.1.1).
(*) Descargue informe El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo: FAO
La resolución fue tomada ayer y refiere al arroz semiblanqueado o blanqueado para un contingente total de 63.246 toneladas, hasta el 31 de diciembre de 2023.
Montevideo | Todo El Campo | El Comité de Comercio Exterior de Ecuador, mediante Resolución 008/2023, dispuso la reducción temporal al 0% de la tarifa arancelaria y la suspensión de la aplicación del Sistema Andino de la Franja de Precios para la importación de arroz.
El subsecretario del Ministerio de Relaciones Exteriores, Nicolás Albertoni, expresó que estamos ante “un hecho comercial importante” para Uruguay que “contribuirá mucho con nuestro sector arrocero”, y destacó que para lograrlo “trabajó un equipo coordinado entre diferentes instituciones de Gobierno buscando avanzar en nuestra apertura comercial”.
MÁS DE 60.000 TONELADAS.
La resolución fue tomada este martes 11 de julio y refiere al arroz semiblanqueado o blanqueado para un contingente total de 63.246 toneladas, hasta el 31 de diciembre de 2023.
La decisión es el resultado de gestiones de alto nivel llevadas adelante entre autoridades de ambos países, expresó Cancillería en sus redes sociales.
Además, esas gestiones incluyeron gestiones desarrolladas por la embajada de Uruguay en Ecuador, y la embajada de Ecuador en Uruguay.
Agrega que mediante esa Resolución se mejoran las condiciones arancelarias para el acceso de las exportaciones uruguayas de arroz a Ecuador y complementa la habilitación fitosanitaria alcanzada en base al trabajo técnico de los ministerios de Ganadería y Agricultura de ambos países.
“UNA LLAVE SANITARIA Y UNA CERRADURA ARANCELARIA”.
El subsecretario de Ganadería, Agricultura y Pesca, Ing. Ignacio Buffa, escribió en Twitter, comentando la resolución ecuatoriana, que el acceso a los mercados tiene “una llave sanitaria y una cerradura arancelaria”, y que “un mercado viable tiene que tener habilitación sanitaria y que no existan aranceles que limiten”.
Alfredo Lago, presidente de la Asociación de Cultivadores de Arroz (ACA) señaló que estamos ante una “muy buena noticia para la cadena arrocera” y celebró las “excelentes gestiones de los últimos días realizadas por el Poder Ejecutivo, con acciones del presidente Luis Lacalle, el ministro de Relaciones Exteriores Francisco Bustillo y varias direcciones del MGAP que lograron el objetivo deseado, y con ellas la posibilidad de concretar negocios de arroz con Ecuador”.
El acuerdo del MGAP con CAF es para “atender a las poblaciones más vulnerables frente al impacto de la sequía en Uruguay”.
Montevideo | Todo El Campo | El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca anunciará hoy, oficialmente y en conferencia de prensa, que firmará un convenio con el CAF-Banco de Desarrollo de América Latina- por US$ 250.000.
En contrapartida se financiarán 19 soluciones colectivas que comprenderán la construcción de pozos y tajamares por parte del Ministerio, además de la instalación de sistemas de bombeo, líneas de distribución y bebederos.
El acuerdo del MGAP con CAF es para “atender a las poblaciones más vulnerables frente al impacto de la sequía en Uruguay”.
La sequía golpeó la producción agropecuaria en US$ 1.809 millones, de acuerdo a la información que el equipo económico trasladó al Parlamento al hacer entrega de la Rendición de Cuentas en estudio.
El anuncio del acuerdo MGAP-CAF se realizará hoy a las 12.30.
La conferencia de prensa contará con la participación del ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Fernando Mattos, y del representante de CAF en Uruguay, François Borit. Participará un representante del Congreso de Intendentes y la coordinadora referente Mercedes Antía, subdirectora de Dirección General de Desarrollo Rural del MGAP.
Hay preocupación porque otros países como Reino Unido, Estados Unidos y China podrían introducir ese tipo de exigencias al momento de realizar sus compras en países productores de alimento.
Montevideo | Todo El Campo | China es el primer importador mundial de deforestación y la Unión Europea el segundo, según el informe Stepping up: The continuing impact of EU consumption on nature(*), elaborado por la ONG naturalista WWF.
“Somos responsables de una importante cantidad de deforestación en el mundo”, dijo una militante ambiental a un medio español. Esas importaciones proceden principalmente de tres zonas del mundo: África, sudeste asiático y América Latina.
En ese contexto, a fines de junio entró en vigencia el documento que limita el ingreso a la Unión Europea de productos causantes de deforestación, se trata del Reglamento (UE) 2023/1115 (**), que sus defensores han denominado “ley histórica” porque la UE “asume su parte de responsabilidad por la deforestación y la degradación forestal a nivel mundial”.
El Reglamento consta de 42 páginas y en el considerando N° 20 expresa que “detener la deforestación y recuperar los bosques degradados es una parte esencial de losObjetivos de Desarrollo Sostenible” (ODS).
ALARMAS.
Las nuevas exigencias europeas han hecho sonar algunas alarmas en Argentina que ya está trabajando para que la UE la considere como país sin deforestación.
En una reciente reunión de la Sociedad Rural de ese país (SRA), los productores plantearon ante el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca de la Nación su preocupación por dos temas vinculados, la deforestación y el cambio climático.
Desde la SRA, a través de su presidente, Nicolás Pino, se manifestó la intención de colaborar en la construcción de un Documento de Declaración País para que la Unión Europea reconozca a la Argentina como país sin riesgo de deforestación.
“Los plazos y términos de la Unión Europea se aceleraron y Argentina podría tener en riesgo sus exportaciones de productos agrícolas, carne, cueros y madera hacia el viejo continente”, explicó uno de los asistentes a la reunión.
Agregó que “los mecanismos para dar cumplimiento a los trámites que exigirán los importadores europeos a los exportadores argentinos necesitan una coordinación público-privada, como herramientas con una mirada a largo plazo”.
“PREOCUPACIÓN”
Posteriormente, en la cuenta de Twitter de la institución, la SRA publicó que hay “preocupación en la cadena de la carne por el futuro de las exportaciones a Europa” y por eso se realizó una reunión entre productores ganaderos “para comenzar con un trabajo mancomunado sobre los alcances de la normativa de la Unión Europea 2023/1115 que regula la deforestación agregada en productos con destino hacia ese continente”.
Del evento participó el agregado agrícola ante la UE, Gastón Funes, y el representante de la Cancillería, Adrián Serra, quienes expresaron su visión de los alcances de esta regulación y las acciones que está llevando adelante el Gobierno argentino luego de la entrada en vigencia de la normativa el pasado 29 de junio.
En agosto se realizará un nuevo encuentro para abordar el tema.
En el marco de los preparativos para participar de la ferian CIIE (en noviembre), INAC y la delegación chin a firmaron un Memorándum de Entendimiento y Cooperación. Por Uruguay concurrirá INAC y 10 plantas.
Montevideo | Todo El Campo | Este lunes 10 el Instituto Nacional de Carnes (INAC) recibió a una delegación de la feria CIIE (China International Import Expo), evento que se llevará a cabo del 5 al 10 de noviembre próximo.
Se trata de la sexta edición de la feria CIIE.
INAC informó que participará presentando “a las carnes uruguayas con un stand de 250 metros cuadrados con degustación; y contará con la presencia de 10 plantas coexpositoras”.
En la vista, INAC y la CIIE Bureau firmaron un Memorándum de Entendimiento y Cooperación en el marco de la feria y actividades de la misma.
También se intercambió sobre la participación del Instituto en esta feria. Desde la primera edición en 2018, INAC siempre ha estado presente en CIIE de forma ininterrumpida, y este año volverá a marcar presencia, considerando la importancia que tiene el mercado chino para el sector cárnico uruguayo, así como la relevancia de la feria que se espera con ansias.
La delegación de CIIE estuvo formada por Ning Feng, presidente del Centro Nacional de Exposiciones y Convenciones (Shanghai) Co., Ltd, Fang Hui, gerente general del Departamento de Exposiciones de la CIIE, Wang yuxian, subdirector del Centro de Operaciones, Zhao Yun, asistente del gerente general del Departamento de Ingeniería de Equipos, Ying Jian, gerente senior del Departamento de Exposiciones de CIIE, Zheng Yanni, gerente senior de Intercontinental Shanghai NECC Management.
Por INAC estuvieron presentes el presidente del Instituto, Conrado Ferber, el vicepresidente, Guido Machado, el coordinación interinstitucional, Rafael Sarno, la gerenta de Marketing, Josefina Valenti y la especialista en Promoción, Cecilia Shaw.
El tamaño del Estado genera “la necesidad de alimentar cada vez con más recursos a ese monstruoso aparato y sistema perverso que termina ahogando las posibilidades de un verdadero desarrollo nacional sustentable”.
Montevideo | Todo El Campo | Un Solo Uruguay (USU) publicó un documento realiza fuertes críticas sobre la situación de Uruguay que a su entender atraviesa un “grave proceso de deterioro” en su estructura social, mencionando como “una de las principales causas” de que eso suceda “el tamaño y el peso del Estado” y a los políticos en general por no tomar medidas de fondo. En el documento titulado “Una patria para todos”, el movimiento vuele a la opinión pública luego de varios meses de silencio, y lo hace cuestionando fuertemente la situación de nuestro país.
En un texto de tres páginas observa una serie de situaciones que le hacen mal al país, pero no responsabiliza necesariamente al actual Gobierno ni a ninguno de los anteriores en particular, más bien cuestiona a todo el espectro político por igual, salvo algunos pasajes puntuales como por ejemplo cuando expresa que “entre 2007 y 2019 se extranjerizó el 41% de la tierra”.
La crítica hacia los políticos pasa por “la ambición electoral por el poder mismo” y la pérdida de la capacidad de diálogo.
En momentos en que comienza la discusión de la Rendición de Cuentas, USU señala que “el déficit endémico debe ser atacado y necesariamente debemos disminuir los egresos del presupuesto en términos reales”.
Por último, se considera “imperioso” realizar un “debate público” que “se centre en las causas de todo esto, generando un acuerdo nacional que efectivamente limite el sobredimensionamiento del tamaño y peso del Estado”.
EL DOCUMENTO DE UN SOLO URUGUAY.
USU observa que hay “un grave proceso de deterioro de aspectos estructurales de nuestra sociedad”, que genera “consecuencias nefastas” y destaca entre sus “principales causas el sobredimensionamiento del tamaño (y peso) del Estado” por el cual el manejo macroeconómico es “rehén de la necesidad de alimentar cada vez con más recursos a ese monstruoso aparato y sistema perverso que termina ahogando las posibilidades de un verdadero desarrollo nacional sustentable”.
Señala que hay “ambición electoral por llegar al poder, por el poder mismo y mantenerlo”, por lo cual “la discusión pública termine siendo en torno a falsas dicotomías y temas secundarios, generando ‘bandos’ que han ido perdiendo la capacidad de diálogo y entendimiento, perdiéndose el foco de la principal causa de los problemas que nos aquejan”.
Esa combinación de factores generó “una dinámica perversa de clientelismo y asistencialismo, que termina resultando en una imparable bola de nieve de incremento presupuestal. Hemos caído en la trampa de políticas económicas que sólo sirven en un ciclo electoral, pero que no son sustentables en el largo plazo”.
Considera que los costos “sobredimensionados” del Estado se financian al estilo de “señor feudal” de la siguiente dos formas: “Primero, aumentando los impuestos directos e indirectos hasta límites casi inimaginables”; y segundo, “cuando no hubo más margen para incrementar la carga impositiva, se recurrió al endeudamiento, pasando de una deuda externa de 4.000 millones de dólares en 1985, a los casi 70.000 millones de dólares que hoy el país debe de amortización e intereses”.
La situación se agrava más porque no hay posibilidad de aumentar los impuestos, por lo que “hemos seguido endeudándonos patológica y compulsivamente”. No se desconoce el crédito “como una necesaria y útil herramienta”, pero si “sistemática e ininterrumpidamente gastamos más de los ingresos genuinos que tenemos (incluso en los momentos en que estos ingresos aumentan, producto de ciclos económicos), estamos viviendo ‘de prestado’ y peligrosamente ‘haciendo la bicicleta’. El final sólo puede ser que caigamos por el precipicio. Por ello, el déficit endémico debe ser atacado y necesariamente debemos disminuir los egresos del presupuesto en términos reales. Al mismo tiempo, los esfuerzos se deberían orientar en hacer las reformas estructurales pendientes, necesarias para un crecimiento y desarrollo sostenible”.
MAYOR ENDEUDAMIENTO Y MAL USO DE LA LEY DE INVERSIONES.
Pero la salida buscada es de “ludópatas” y consiste en “aumentar el endeudamiento”; y “en vez de cambiar los fundamentos de la realidad económica subyacente, de forma que la competitividad general del sistema haga que sea atractivo para cualquier empresa realizar inversiones y que éstas se den naturalmente, inventamos regímenes especiales que terminan distorsionando el funcionamiento de la economía, los mercados y las empresas”.
“Ejemplo de ello es el régimen de la Comap con la Ley de Inversiones, que para captar inversiones resigna ingresos fiscales”, resultando beneficiadas “grandes empresas de capitales extranjeros y multinacionales, ya que es absolutamente marginal el uso de estos regímenes por parte de las empresas de capital nacional”. “La inmensa mayoría de las Pymes del país no acceden a este régimen especial” porque no les es beneficioso ni hacen a su crecimiento, subraya USU.
“Algo parecido sucede con las prebendas especiales que se les dan a mega proyectos de inversión extranjera, con muy ingeniosas formas de burlar el principio de igualdad del derecho tributario ya que el común de las empresas no accede a dichas ventajas y beneficios”.
El resultado, “renuncias fiscales con tal de captar inversiones extranjeras y con una creciente extranjerización de nuestro patrimonio. Sólo entre 2007 y 2019 se extranjerizó el 41% de la tierra” y “las principales empresas de las cadenas de generación de valor de nuestra economía (frigoríficos, empresas de transportes, empresas portuarias, supermercados, empresas forestales, etc.) hoy son controladas por capital extranjero, con renuncias incomprensibles del Estado en algunos casos y en otros casos con el Estado cumpliendo un rol de fomento a la concentración de poder de mercado de esos capitales extranjeros, con esquemas oligopólicos, oligopsonios o monopólicos”.
“Son bienvenidas las inversiones extranjeras”, pero “en la práctica se discrimina a las empresas de capital nacional”, y en las empresas de medianas a grandes “el empresariado nacional es casi una especie en extinción”.
ATRASO CAMBIARIO: “ESCLAVIZACIÓN DE LA POLÍTICA MACROECONÓMICA”
El atraso cambiario es parte de “la esclavización de la política macroeconómica”, con “un dólar planchado y un peso uruguayo artificialmente fuerte a través de mecanismos indirectos deliberados”, a pesar de que “formalmente se supone que tenemos un sistema de flotación libre”.
El resultado es que “esas políticas macroeconómicas conspiran contra las fuentes productoras de la riqueza nacional, tanto sea del aparato agroexportador, el turismo o la industria”, que lleva a una “competitividad golpeada y desplomados los niveles de actividad, lo que termina atentando contra la generación de puestos de trabajo estables en el largo plazo y desmotivando al emprendedurismo”.
“El Estado ha olvidado lo que debería ser su primer compromiso: el desarrollo sustentable de la nación y el servicio a sus ciudadanos. En lugar de eso, hoy los ciudadanos están condenados a estar al servicio del Estado, teniendo que mantener su sobredimensionamiento”.
HIPERCONSUMO Y LA DEBILIDAD DE LA SITUACIÓN FAMILIAR.
“Todo ese proceso” tiene como consecuencias la generación “otros círculos viciosos” como “el hiperconsumismo” que resulta “en 1 millón de uruguayos desahuciados en el clearing, o que sobrevive renovando créditos para pagar créditos anteriores” que “conduce a incrementar las horas de trabajo por medio del multiempleo familiar, generando importantes niveles de stress”.
“Lo anterior debilita la situación familiar y desencadena otros efectos colaterales indeseables”, entre ellos: violencia intrafamiliar, divorcios (con la pérdida de figuras y referentes parentales) y desintegración familiar”; notorio descenso del nivel de la educación y el aumento de la deserción estudiantil”; “incremento de las adicciones, feminicidios y suicidios, así como en el incremento de la delincuencia”. Mientras tanto, se actúa sobre “los efectos y las consecuencias, pero nunca sobre las principales causas”.
DEPARTAMENTOS DE FRONTERA.
A lo dicho “debemos sumar la situación particular de las localidades fronterizas”, cuyos habitantes “tratan de sobrevivir a través del contrabando de alimentos, calzados y prendas”.
Por otro lado, “hace décadas” que somos un país que “expulsa a sus hijos, no siendo capaz de ofrecerles la esperanza de un futuro feliz en su patria” con “por lo menos “600.000 uruguayos en el exterior” que además son los mejores en preparación y formación que podrían aportar al desarrollo nacional”.
LLAMADO A UN ACUERDO NACIONAL. En el último párrafo USU entiende que “es imperioso que el debate público se centre en las causas de todo esto, generando un acuerdo nacional que efectivamente limite el sobredimensionamiento del tamaño y peso del Estado (mejorando a su vez la calidad, eficiencia y resultados del gasto público), lo que a su vez nos permitirá cortar el espiral de endeudamiento, pasando a disminuirlo (y a dejar entonces de hipotecar el futuro, no sólo de todos nosotros sino incluso de aquellos orientales que hoy aún no han nacido)”.