Con rindes esperados que no bajarán de los 4.500 kilos por hectárea, Pablo Fodere analiza el buen momento del cultivo, la integración consolidada con la ganadería.

Colonia | Todo El Campo | Se realizó el viernes 6 la tercera inauguración de la Cosecha de Cebada en Ombúes de Lavalle.

Pablo Federé, integrante de la Comisión Directiva de Ombúes de Lavalle, dijo al programa Diario Rural de CX 4 Radio Rural, que en una campaña marcada por un octubre inusualmente frío y húmedo, los cultivos de cebada en la zona de Ombúes de Lavalle muestran un gran desarrollo hacia la calidad industrial. En paralelo, la diversificación hacia el ciclo ganadero se consolida como el principal soporte económico frente a la volatilidad agrícola.


Estela Apollonio: Una cebada que tiene su importancia, que tiene su lugar. ¿Cuál es el área en el entorno de Ombúes de Lavalle?

Pablo Foderé: Sí, hay un área importante. Es un cultivo que siempre se realiza; hay años que más y otros que menos. Este año, por más que se hizo más canola que en ejercicios anteriores, también se sembró cebada y el estado de los cultivos es muy bueno. Solo falta cosechar, para lo que faltan 10 a 15 días para empezar la trilla y alcanzar los estándares de calidad que exigen las malterías.

Pregunta: ¿Qué establece la maltería como piso de calidad?

Foderé: La exigencia para la de primera y segunda está en 80% este año. Normalmente pasa que arrancamos a cosechar y no se llega, por lo que bajan un poco las pretensiones. Esa es la lucha constante: alcanzar los estándares de calidad para conseguir el precio de cebada industria, que siempre es superior al de cebada forrajera.

Pregunta: ¿Está toda la cebada atada a la industria?

Foderé: En principio sí. Es muy poco el volumen que se siembra con miras a que sea estrictamente forrajero; se planifica todo con el objetivo de lograr calidad industria y lo que no clasifica se utiliza como forraje. Por suerte, el negocio del forrajero estos últimos años no ha sido malo debido a la gran cantidad de feedlots y de ganado que se suplementa en esa zona. De todas formas, siempre apuntamos a la cebada industria.

Pregunta: ¿Cuál es la estimación de rinde este año para la cebada?

Foderé: Hoy, si deja cosechar en buenas condiciones, creo que no va a haber cebada que rinda menos de 4.500 a 4.800 kilos por hectárea. De ahí hacia arriba se pueden alcanzar techos potenciales de 6.500 a 7.500 kilos en alguna chacra puntual. El promedio va a fluctuar en esa franja porque la cebada viene muy bien.

Pregunta: ¿Todavía tienen humedad los campos o ya hay alguna chacra pronta para entrar?

Foderé: Tienen mucha humedad y no han llegado a la madurez fisiológica; aún falta. Todo se ha atrasado por la falta de sol y por el clima fresco. Ha sido el octubre más frío de los últimos años -creo que desde 2012-, lo que hace que los cultivos sigan llenando grano y no se apronten.

Pregunta: Hablando de la incidencia de la ganadería, ¿vemos a un productor agrícola más diversificado?

Foderé: Por suerte sí. Soriano es probablemente el departamento con más feedlots del Uruguay y Colonia también está sumando muchos. Además, la mayoría de los productores agrícolas hacen ganadería: se realiza cría, engorde y ciclo completo. Eso es lo que sostiene al productor y permite sobrellevar las crisis por secas y agrícolas de otra forma.

Pregunta: En áreas agrícolas que no tienen alambrado, ¿cómo se está manejando el productor para sumarse a la ganadería? ¿Arrienda, encierra?

Foderé: La excusa de no tener alambrado o de no poner animales en un bajo por falta de infraestructura dejó de ser creíble. Era una justificación tradicional de los productores agrícolas que no querían hacer ganadería porque no les interesaba o no rendía. Hoy en día cualquier área se alambra con eléctrico de dos hilos o clipex; no se deja ningún área sin aprovechar. En mi caso, en chacras de 70 hectáreas que tienen 10 hectáreas de desperdicio, esas 10 hectáreas están mejoradas y con ganado.

Pregunta: ¿Qué sistema están aplicando en esas áreas?

Foderé: Yo hago cría más que nada, que funciona mejor. Hace años nos desligamos de la compra de reposición: hacemos la cría, tratamos de terminar el ciclo y vendemos el novillo gordo para cuota o feedlot.

Pregunta: ¿Hoy rinde más el novillo para feedlot que hacer el ciclo completo?

Foderé: Hacemos las dos cosas. En este momento preferimos sacar animales con 400 o 420 kilos para cuota o encierro en lugar de terminarlos, porque los precios son muy buenos. En general conviene más eso que terminar los animales en el campo.

Pregunta: Con los valores actuales de los cultivos, ¿vale la pena venderlos o alimentar al ganado?

Foderé: Vendemos lo que está prácticamente listo. Lo que cuesta más es añadir esos últimos 100 kilos de terminación. Sin embargo, la recría se suplementa con silo pack y grano propio: cebada, maíz o sorgo. En nuestra empresa tratamos de suplementar de forma continua.

Pregunta: ¿Se separan los negocios o se busca un equilibrio de rentabilidad?

Foderé: Es un equilibrio. Manejo dos empresas: una orientada a la ganadería y otra a la agricultura y servicios agropecuarios. A la hora de afrontar compromisos, todo se unifica. Actualmente, la unidad ganadera es la que está generando mayor rentabilidad.

Pregunta: Volviendo a la agricultura, ¿cómo viene la siembra de verano?

Foderé: Muy bien. Tenía unas 500 hectáreas de soja de primera y ya completé la siembra con buena humedad en el suelo; algunas ya están naciendo. Las perspectivas para la soja de segunda son buenas porque hay pronósticos de lluvia, lo cual no perjudica el proceso.

Pregunta: ¿No complica la lluvia si la soja ya está nacida?

Foderé: No, es muy difícil que afecte. Con un día de sol pleno y alta radiación como el de ayer (5), el agua se evapora rápidamente.

Pregunta: ¿Habrá más superficie de soja de segunda que de primera?

Foderé: Sí, habrá más área de segunda. Se hizo mucho maíz de primera y también se va a sembrar una superficie importante de maíz de segunda, con un incremento general en el área total de maíz.

Pregunta: ¿El que siembra maíz piensa en la ganadería?

Foderé: No necesariamente; se siembra por rotación de suelos y porque favorece al campo. Además, bajo un escenario climático favorable (como el Niño), se pueden obtener muy buenos rendimientos. El maíz de primera suele ser más riesgoso por los costos y la volatilidad del rinde en secano (que puede ir de 2.000 a 10.000 kg/ha), mientras que el de segunda ofrece mayor estabilidad, consolidando promedios de 5.000 a 6.000 kg/ha.

Pregunta: En su empresa, ¿qué proporción hicieron?

Foderé: No hicimos maíz de primera este año; planificamos un área mayor a la de ejercicios anteriores concentrada en maíz de segunda.

Pregunta: ¿Cómo reciben las lluvias proyectadas?

Foderé: Muy bien, benefician el desarrollo tanto del maíz como de la soja. En esta zona de campos ondulados el drenaje es rápido y el agua no se estanca, a diferencia de las áreas planas del este donde el exceso de agua sí puede complicar.

ENTREVISTA COMPLETA.

Producción periodística de Estela Apollonio, Diario Rural, CX 4 Radio Rural.

Foto de portada de X.

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