América del Sur es la región con mayor volumen de exportaciones potencialmente en riesgo; América Central es una de las más vulnerables, debido a su dependencia del mercado europeo.

San José, Costa Rica | Todo El Campo | Los cambios propuestos a la normativa de la Unión Europea (UE) con respecto a los límites máximos de residuos (LMR) de pesticidas podrían tener importantes consecuencias para las exportaciones agrícolas de las Américas, de acuerdo con un nuevo estudio encargado por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA).

En dicho estudio, titulado Evaluación del impacto de las restricciones de la UE en materia de LMR sobre las exportaciones agroalimentarias de las Américas, elaborado por la consultora internacional Bryant Christie Inc. (BCI), se identifica un comercio agroalimentario anual de aproximadamente US$ 44 200 millones expuesto a posibles cambios normativos con base en los valores comerciales promedio del período 2022-2024.

En la evaluación se examinan las posibles repercusiones del Paquete de Simplificación de la Inocuidad de los Alimentos y los Piensos, propuesto por la Comisión Europea y también conocido como Ómnibus X, mediante el cual se introducirían normas más restrictivas relativas a los residuos de pesticidas en los productos agrícolas importados.

Según la propuesta, los LMR de determinadas sustancias activas de pesticidas podrían ser reducidas hasta el límite de cuantificación, incluso en los casos en los que los límites de residuos estén respaldados por las normas internacionales del Codex Alimentarius o por evaluaciones del riesgo efectuadas por países exportadores.

De conformidad con el estudio, este enfoque supondría un cambio significativo con respecto a los principios basados en el riesgo utilizados tradicionalmente para establecer los LMR de pesticidas, lo que podría afectar el acceso a los mercados de los productos agrícolas generados con arreglo a marcos normativos distintos de los de la UE.

LA EXPOSICIÓN COMERCIAL VARÍA CONSIDERABLEMENTE EN LAS AMÉRICAS.

Aunque las Américas en su conjunto muestran una dependencia moderada del mercado europeo, en el estudio se ponen de manifiesto diferencias considerables entre países y subregiones.

América Central se muestra especialmente vulnerable, ya que el 28,1% del valor de las exportaciones agrícolas evaluadas tiene como destino la UE. En comparación, América del Sur registra una tasa de dependencia de 16,9%, mientras que la de América del Norte se sitúa en 6,7%.

De acuerdo con la evaluación, seis países presentan una dependencia crítica del mercado de la UE, definida como más del 30% de sus exportaciones agrícolas examinadas destinadas a Europa: Guyana (42,7%), Honduras (39%), Panamá (37,1%), Costa Rica (35,6%), Belice (31,8 %) y República Dominicana (31,5 %).

Otros importantes exportadores agrícolas, como Ecuador (29,1%), Colombia (29%) y Perú (28,6%), también muestran altos niveles de dependencia y se acercan al umbral crítico.

Conforme al estudio, América del Sur representa el mayor valor absoluto del comercio agrícola expuesto a posibles cambios en la normativa de la UE, estimado en aproximadamente US$ 29.700 millones al año, seguido por América del Norte, con US$ 10.800 millones.

En cuanto al comercio expuesto, América Central representa cerca de US$ 4.810 millones, mientras que el Caribe representa US$ 427 millones.

Estas cifras reflejan la considerable importancia económica que reviste el mercado europeo para los principales exportadores agrícolas de todo el hemisferio, en particular en América del Sur y América del Norte, donde se intercambian grandes volúmenes de productos básicos agrícolas con la UE.

MILES DE MILLONES DE DÓLARES EN COMERCIO AGRÍCOLA ESTÁN POTENCIALMENTE EN RIESGO.

Más allá de una medición de la exposición comercial global, con esta evaluación se ofrece una estimación más específica del valor en riesgo (VaR), por medio de la identificación de la parte del comercio agrícola asociada a productos básicos que podrían verse afectados por unos requisitos más restrictivos de la UE en materia de residuos de pesticidas.

Este indicador permite examinar más detenidamente la importancia económica de los cambios propuestos, a través de una distinción entre el valor general del comercio evaluado y el valor de las exportaciones que podrían enfrentar desafíos específicos de acceso a los mercados.

En el estudio se determinan valores sustanciales que podrían estar en riesgo en varios de los principales países exportadores de productos agrícolas del hemisferio.

Brasil registra el mayor VaR estimado, de US$ 15.400 millones al año, lo que refleja la considerable magnitud de sus exportaciones agrícolas al mercado europeo. Le siguen Estados Unidos con US$ 7.680 millones y Argentina con US$ 4620 millones.

Otros países también registran VaR estimados significativos, entre ellos, Perú (USD 2.840 millones), Canadá (USD 2.000 millones), Colombia (USD 1.970 millones), Chile (USD 1.830 millones), Costa Rica (USD 1.630 millones) y Ecuador (USD 1.260 millones).

Los resultados ponen de relieve el amplio alcance geográfico de las medidas propuestas, que afectan a exportadores agrícolas con diferentes estructuras de producción, especializaciones en productos básicos y niveles de dependencia del mercado europeo.

“En este estudio se destacan las importantes repercusiones económicas que la normativa propuesta por la UE en materia de residuos de pesticidas podría tener en las exportaciones agrícolas de las Américas. Nuestro objetivo es proporcionar a los Estados Miembros sólidos datos técnicos que respalden la toma de decisiones fundamentadas y un diálogo constructivo, a la vez que promovemos la aplicación de medidas basadas en la ciencia y de normas internacionales que salvaguarden el comercio agrícola y la seguridad alimentaria mundial”, afirmó Muhammad Ibrahim, director general del IICA.

Además, en la evaluación se señalan posibles consecuencias para importantes sectores de la exportación agrícola. Con respecto a Brasil, el análisis incluye la soja, el café, los cítricos, el maíz y otros productos básicos, mientras que, en relación con los Estados Unidos, la soja, los frutos secos, los cereales y otros productos agrícolas contribuyen de manera significativa a los flujos comerciales examinados. La exposición de Argentina está estrechamente vinculada con los productos derivados de la soja, así como con el maní, la semilla de girasol, los cítricos y otras exportaciones agrícolas. En Perú el aguacate, el café, las bayas, la uva, el mango y el espárrago se encuentran entre los principales productos evaluados.

En el estudio se hace observar que, en lugar de representar pérdidas comerciales previstas, el VaR mide el valor del comercio asociado a los productos básicos que podrían verse afectados por los cambios propuestos en los LMR de pesticidas.

Las repercusiones reales dependerían de varios factores, entre los cuales se incluyen el uso actual de los pesticidas, los niveles de residuos en los productos exportados, la disponibilidad de productos alternativos para la protección de los cultivos, la capacidad de adaptación de los productores y el acceso a mercados de exportación alternativos.

LAS PRINCIPALES EXPORTACIONES AGRÍCOLAS PODRÍAN ENFRENTAR DESAFÍOS EN TÉRMINOS DE ACCESO A LOS MERCADOS.

Aunque la soja y el café representan por sí solos aproximadamente la mitad del valor de las 20 categorías de exportaciones agrícolas más importantes del hemisferio a la UE, en la evaluación se resalta que la vulnerabilidad también varía según el grado de dependencia del mercado europeo.

Productos como el café, la banana, la piña, el aceite de palma y el maní presentan niveles críticos de dependencia en varios países y regiones. En el estudio se identifica una exposición especialmente significativa en las industrias de la piña y el banano de Costa Rica, en los sectores del café y el aceite de palma de Honduras y en las exportaciones de banano, cacao y mango de República Dominicana.

EN LA EVALUACIÓN SE IDENTIFICAN POSIBLES RESTRICCIONES QUE AFECTAN A MÚLTIPLES PESTICIDAS.

Se examinaron 151 pesticidas activos y se determinó que en estos momentos 63 mantienen al menos un LMR de la UE por encima de los límites por defecto o de cuantificación y que, por lo tanto, podrían verse afectados por nuevas restricciones.

Además, se subraya que las posibles restricciones podrían reducir la gama de herramientas de protección de cultivos a disposición de los productores que desean mantener el acceso a los mercados europeos.

Por ejemplo, mediante el análisis se identifican productos básicos agrícolas en varios países con respecto a los cuales al menos el 10% de los LMR establecidos actualmente podrían verse afectados por la política propuesta.

“Las decisiones basadas en la ciencia y la cooperación multilateral resultan esenciales para mantener el comercio abierto y predecible en beneficio de la seguridad alimentaria y el desarrollo. Esta evaluación aporta valiosa evidencia para fomentar el diálogo entre ambas regiones y una mejor comprensión de los posibles efectos de la legislación ómnibus”, afirmó Carlos Giménez, ministro de Agricultura y Ganadería de Paraguay.

Dichos cambios podrían requerir ajustes en las estrategias de manejo de plagas, las prácticas de producción y el uso de insumos, lo que tendría consecuencias en los costos de producción y la competitividad.

SE RECOMIENDA UN ANÁLISIS MÁS EXHAUSTIVO Y UN DIÁLOGO INTERNACIONAL.

En el informe se recomienda llevar a cabo evaluaciones adicionales específicas por país y por producto básico con la participación de organizaciones de productores e industrias agrícolas, a fin de examinar el uso de pesticidas, los datos sobre residuos, la disponibilidad de productos alternativos para la protección de los cultivos y los costos de adaptación a los nuevos requisitos normativos.

En el estudio también se resaltan las posibles implicaciones de las negociaciones en curso entre la UE y el Reino Unido en torno a un acuerdo sanitario y fitosanitario que podría extender los requisitos de la UE en materia de residuos de pesticidas al mercado británico.

“Los límites máximos de residuos de pesticidas se encuentran entre las cuestiones normativas más complejas del comercio agrícola internacional, con implicaciones directas para todos los exportadores que abastecen el mercado europeo. En este análisis se muestra el impacto de las restricciones de los LMR establecidos por la UE, incluidos los respaldados por las normas del Codex Alimentarius, en las exportaciones desde las Américas a la región. En este estudio se proporciona una base rigurosa y cuantitativa para el diálogo internacional en curso en torno al Paquete de Simplificación de la Inocuidad de los Alimentos y los Piensos propuesto por la UE”, afirmó James Christie, presidente y director ejecutivo de BCI.

Los resultados aportan nueva evidencia técnica que sirve de fundamento para el análisis de la normativa propuesta por la UE. Además, subrayan la importancia de las medidas sanitarias y fitosanitarias de base científica, las normas internacionales y la evaluación de riesgos, principios reafirmados por el Comité Ejecutivo del IICA en julio de 2026. (IICA).


Enlace al estudio completo: aquí.

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