El bloque alcanza un récord histórico del 37% en el mercado global, consolidando su papel como actor central en un escenario de cambios y tensiones.

Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | El martes 15 se realizó, con el salón Multiespacio de la Expo Prado totalmente lleno, la primera de las dos conferencias que el Instituto Nacional de Carnes (INAC) organiza este año en la principal exposición agropecuaria del país.

La temática abordada, el comercio global de la carne, bajo el título “El comercio de carne en un mundo en transformación”.

La apertura y presentación técnica estuvo a cargo de Álvaro Pereira, gerente de Acceso a Mercados de INAC, seguido de una mesa integrada por el exembajador Guillermo Valles (que cumplió servicio diplomático en China Unión Europa, Brasil y ante la OMC), el presidente de la Asociación Brasileña de Industrias Exportadoras de Carnes de Brasil (Abiec) Roberto Perosa, y el presidente de INAC, Gastón Scayola.

SÓLIDOS FUNDAMENTOS SOSTIENEN EL MERCADO.

Pereira comenzó analizando el comercio internacional de carnes, con su oferta y demanda. La pregunta que debemos hacernos es cuáles son las palancas que lo mueven, que principalmente son dos: uno es “la cantidad de habitantes que hay en cada región”, léase el crecimiento demográfico; y dos “el nivel de riqueza de esos habitantes”, entonces, cuando hablamos de la demanda de carne roja, lo que vemos es “una población creciente e ingresos al alza” y eso “sostiene los sólidos fundamentos de este mercado”.

Por lo tanto “hay más demanda, y la pregunta es si la oferta puede acompañarla, o sea si puede producir más, y la respuesta es que sí”, enfatizó.

“En los últimos 15 años la producción mundial de carne creció un 10%, lo que equivale a un ritmo anual inferior al 1%, además de que no ha sido homogéneo, sino que se ha concentrado en el Mercosur Mientras la producción decrece en otras regiones” lo que pone al bloque en un lugar de protagonismo.

Ese comportamiento de más demanda y un crecimiento heterogéneo de la producción, lleva a que haya más comercio. “En 2010, solo una de cada seis toneladas consumidas en el mundo era importada (16%); hoy esa cifra alcanza el 26%. Paralelamente, “la participación del Mercosur en el comercio mundial de carnes creció pudiendo atender la demanda propia y exterior: pasó del 17% en 2010 a un récord del 37% en la actualidad”.

El comercio implica oferta y demanda, pero hay otros factores que Pereira analizó: “Las barreras arancelarias y no arancelarias” que son condiciones de acceso a los mercados, que pueden ser impositivas o técnicas. “Los aranceles-impuestos- y las cuotas se utilizan para estimular la producción doméstica y protegerla de la exportación, pero también los pueden utilizar para privilegiar socios; y las barreras técnicas o sanitarias buscan garantizar estándares de inocuidad”.

ANÁLISIS DE LOS PRINCIPALES ACTORES DEL MERCADO DE LA CARNE.

Los principales actores del mercado son Brasil, Estados Unidos, China, Japón y Corea del Sur, el Sudeste Asiático, Medio Oriente y Norte de África y la Unión Europea, sobre los que Pereira presentó un informe de situación comercial en cada uno de ellos.

BRASIL. Es el principal exportador de carne de vacuno en el mundo, exportando el doble que el segundo, en un proceso muy dinámico con algunos hechos muy llamativos.

El primero de esos hechos llamativos es que Brasil es protagonista en el mercado externo aún atendiendo el creciente mercado interno; y segundo, tiene una relación privilegiada con China al que aporta 1 tonelada de cada 10 toneladas de carne de vacuno comercializadas en el mundo.

De cada 3 toneladas que exporta el Mercosur, 2 toneladas son de Brasil, y la tercera tonelada es de algunos de los otros países del bloque, Argentina, Paraguay o Uruguay, y cada uno de estos países tiene una característica diferente.

Argentina posee un mercado interno que le permite negociar con una facilidad, cosa que Paraguay y Uruguay no tienen. Argentina y Uruguay son similares en los mercados de exportación con un tridente muy firme formado por China, Estados Unidos y la Unión Europea. Paraguay en cambio trabaja otros mercados, principalmente Chile y Taiwán, con mayores niveles de cambio en sus países destino.

ESTADOS UNIDOS. Es otro de los principales protagonistas en los últimos años, con un cambio sustancial en los últimos cinco años.

Pasó de ser un mercado equilibrado que producía y consumía 10 millones de toneladas e importaba – exportaba 1 millón de toneladas para mantener ese equilibrio a una erosión que lleva 5 años, la producción retrocede en forma significativa en tanto que el consumo mantiene una firmeza sustantiva, y la respuesta es duplicar las importaciones, pasando de aquel millón de tonelada s 2 millones de toneladas en 2026.

Esas importaciones las concretan “comprando más a los exportadores de siempre: Canadá, México, Australia y Nueva Zelanda, pero también generando nuevos flujos comerciales”, con un flujo creciente del Mercosur, que antes era Uruguay, pero crece en Argentina y Paraguay, en un marco de alta volatilidad normativa y ajustes arancelarios.

Estados Unidos no solo cambió en el mercado de la carne, sino que en el último año y medio su contexto normativo ha tenido muchas modificaciones con aranceles que se cambian sin que se puedan prever y con una variabilidad importante.

CHINA. Pereira señaló “tres puntos importantes sobre China”. El primero es “el crecimiento exponencial en la última década”.

El segundo es que “al aumentar las exportaciones, China aumenta la exigencia normativa y técnica”, desapareciendo los canales indirectos históricos a través de Hong Kong y Vietnam”.

Y el tercero es “el ejercicio de salvaguarda chino que pone un límite cuantitativo estricto a las importaciones, buscando que las compras en los años 2026, 2027 y 2028 sean similares a lo que compró en 2025. Esto nos lleva a pensar que “la tendencia exponencial de la última década no se va a repetir”.

JAPÓN Y COREA DEL SUR. Ambos países son mercados altamente exigentes en aspectos sanitarios y arancelarios, dominados en un 90% por Estados Unidos y Australia mediante acuerdos de libre comercio. En el Mercosur, únicamente Uruguay cuenta con habilitación sanitaria para este bloque.

SUDESTE ASIÁTICO, MEDIO ORIENTE Y NORTE DE ÁFRICA. El grupo que conforma el Sudeste Asiático, Medio Oriente y Norte de África abarca varias zonas, decenas de países, muy distintos todos, con un punto en común que es el alto componente de población musulmana, algunos de esos estados son confesionales o laicos con una mayoría musulmana notoria en la población. Es dato es importante porque para abrir esos mercados hay que lograr la certificación Halal.

“El 17% de las exportaciones de carne de vacuno en el mundo se traslada a esos destinos” con tres “exportadores hiperespecializados que son India, Brasil y Australia, y lideran el abastecimiento de esta región como proveedores Halal de alto nivel”.

UNIÓN EUROPEA. El bloque Unión Europea registra “descensos en producción y consumo de carne” de vacuno, lo que es observado y abordado con preocupación por las autoridades del bloque, desarrollando sus estrategias ganaderas buscando estimular la producción, expresó Pereira.

Como exportadores tenemos mucho que decir negativo de Europa, “pero también tenemos puntos positivos: es el continente con mayor cantidad de hogares de clase media y alta del mundo, es el lugar con récord de turismo en 2026, tiene récord de facturación en restaurantes, hotelería y cáterin; y por detrás de los aranceles siempre hay gente que quiere comer carne de calidad en un continente donde dos tercios de la producción de la carne se origina en el sistema lechero”. Además, “Europa va generando un comercio creciente”.

En conclusión, los fundamentos de la demanda se mantienen firmes, la oferta crece de forma concentrada y las condiciones de acceso determinan la configuración de los flujos globales, finalizó.

AUDIO COMPLETO DE LA PRESENTACIÓN DE ÁLVARO PEREIRA.

Pin It on Pinterest

Compartir

Comparte este contenido en tus redes sociales!