Por primera vez el mundo productivo, los países que generan, producen y ofrecen carne al mundo ingresan, casi todos juntos, a un ciclo de retención.

Montevideo | Todo El Campo | Con la presencia de Víctor Tonelli, especialista ganadero, Lote 21 lanzó en el Expo Prado, desde el stand de banco Santander. El remate a realizarse los días 16, 17 y 18 de setiembre con más de 15.700 cabezas de vacunos y 1.700 ovinos en el salón Multiespacio.

El consorcio aún no informó el orden de ventas que aún está preparando, pero el lanzamiento fue oportuno para entender qué es lo que está sucediendo en el mundo, en la voz y la visión de Tonelli.

En representación de la Asociación Rural del Uruguay (ARU) participó Patricio Cortabarría que destacó la “trazabilidad, inocuidad alimentaria, y todos los temas que hoy nos hacen más fuertes para poder exportar a los mercados más exigentes”.

Agregó que el banco Santander, “ha apostado de una manera muy fuerte al agro en los últimos años”.

Víctor Tonelli por su parte trazó una radiografía de la situación ganadera mundial para comprender qué es lo que está sucediendo en el sector.

La siguiente es la transcripción de sus palabras (audio al pie del artículo).

VÍCTOR TONELLI: NUNCA VI UNA SITUACIÓN COMO ESTA.

Yo diría que el mundo está viviendo un momento increíble que hace un par de años el más optimista no podría imaginar. Ha explotado la demanda, la oferta ha dado todo lo que tenía y ya no tiene más, iniciándose el proceso de lo que se llama ciclos de retención para recomponer stocks en el mundo.

Se espera que Brasil el año que viene haga un proceso de retención bastante importante. Australia, según nos decía Simon Quilty, un analista australiano, ese país está tendrá sobre el final de año, en 2027 y hacia adelante un proceso de retención.

Cuando los procesos de retención arrancan, son muy largos y difícil saber cuán largos, porque en cada país las circunstancias y el escenario pueden ser diferentes, pero diría —y doy un ejemplo para que se entienda por qué son largos—: las terneras que dejamos este año como productores serán servidas o entoradas el año que viene, darán su cría el otro año (ya estamos en el 2028), se destetarán y serán carne en el 2030 o 2031, y ya pasaron 5 años y estamos hablando de la que ya dejamos, no la que vamos a dejar el año que viene. Las que venden ustedes en este remate darán un ternero que se transformará en carne en 2030 o 2031.

En ganadería los procesos son muy lento y por eso a mí me gusta decir que iniciamos un proceso y un ciclo tan largo de restricción de oferta, porque lo que hace el ciclo de retención es restringir oferta para tomar envión y salir con más oferta futura. Pero hay quienes hablan de 10 o más años, pero insisto en que cada país es diferente, es muy difícil saber qué va a ocurrir porque los factores externos impactan.

Lo que quiero transmitir un poco a los productores, y casi lo he tomado como una misión, es que dejen de tener miedo. Esto recién arranca y yo en 55 años nunca vi una situación como esta en donde el mundo productivo, los países que generan, producen y ofrecen carne al mundo ingresan casi todos juntos a un ciclo de retención. Esto significa que la demanda del mundo, que sigue creciendo, de pronto se va a encontrar con una oferta escasa y los precios actuarán en consecuencia, manteniéndose extremadamente firmes.

¿Va a subir más o va a subir menos?, es muy difícil saberlo, pero ya ha llegado a niveles muy rentables, con una moneda «ganado» que te permite hacer inversiones, cambiar tu tecnología, mejorar tus procesos, etcétera, con un diferencial a favor del negocio que tal vez nos tenemos que pellizcar más de una vez.

Un par de comentarios para que se entienda el momento que se está viviendo: el valor de los granos forrajeros —léase lo que nosotros necesitamos como para transformar o generar mayores ganancias de peso diarias o terminaciones en corrales, etcétera— hace dos años y medio que prácticamente se ha mantenido casi constante en moneda dólar. Si mirás el último punto donde empezó a subir un poco, ya lleva dos años y medio y ha ajustado un 10%. La carne vacuna ya lleva acumulado en ese mismo período más del 45% de incremento en moneda corriente pero dólar. De modo tal que en este período se ha abierto el camino entre cuánto vale lo que yo tengo y cuánto me cuesta lo que necesito para alimentar y acelerar mis procesos sean a campo, en la cría, en la recría o en el corral. Es un momento extraordinario que a veces a uno le da como cierta ansiedad de decir: “¿Cuándo van a tomar conciencia de lo que estamos viviendo y cuándo van a empezar a pisar el acelerador?”.

No hay riesgo, no hay radares, o en todo caso los hay pero no tantos.

El otro tema que para mí es extraordinario es que nuestros países —si lo podemos decir en general, Mercosur; ahora complicado Brasil con Europa— están llamados a ser una de las pocas regiones o pocos países del mundo cuya carne tiene tanto valor en función del clima, del suelo, de los productores y sobre todo de la genética, para empezar a salir de lo que llamamos carne commodity.

En el mundo hay dos conceptos de carne que tenemos que entender, y nos cuesta entenderlo como productores, como gremialistas o como parte de la cadena: tenés la carne commodity —si quieren para hacerla un poquito más clara al punto, es la carne acebuada o más índica o bubalina— que eso podría decirse que es una carne que sirve, que está buena, pero es una carne de consumo. Ahora, cuando querés tener el placer de disfrutar un consumo de carne de valor vas a ir a una carne británica o continental, la que llamamos el Bos taurus, que claramente cada día se va diferenciando más.

Vuelvo a Simon Quilty porque me impactó su enfoque, y la verdad que es un hombre que tiene una visión muy larga. Es quien anticipó, hace cuatro o cinco años dónde íbaos a estar hoy. Nos dijo: “Che, para el 2026-2027 la carne vuela en el mundo”, y ocurrió.

Y él lo que nos está diciendo es que el diferencial entre carne de valor y carne commodity está entre el 10% y el 15%, pero los próximos 10 años va a estar en el 40%-45%. Ahí tenemos otra oportunidad.

Argentina, Uruguay – Uruguay, Argentina, tenemos la misma raza, tenemos el mismo clima, tenemos suelos de primera, productores, entonces ¿cuándo le vamos a poner valor agregado adicional a esta carne que es nuestra, que es la mejor?

URUGUAY TIENE LA CONFIANZA.

Uruguay tiene algo que se llama confianza, y que tal vez ustedes como están acá adentro de Uruguay lo valoran, pero son parte del tema, y no sé si entienden ese diferencial extraordinario que tienen en el mundo.

Muy pocos países en el mundo pueden tener o generar la confianza al país de destino, al consumidor y a la cadena de destino por haber hecho las cosas tan bien durante tanto tiempo y haber iniciado este proceso que hoy ya no se debate, pero tuvo mucho debate hace veintipico de años atrás cuando arrancaron con la trazabilidad.

La trazabilidad, al final de la película, si bien es un sistema, lo que transmite es confianza al poder probar hacia atrás lo que quieras: este animal dónde nació, cómo lo alimenté, qué tratamiento sanitario tuvo, qué responsabilidad y cómo me hago cargo de todo eso.

MERCOSUR – UNIÓN EUROPEA.

Para la ganadería, el acuerdo Mercosur-Europa, el 20% de arancel sobre el valor de la mercadería puesta en Europa ya no corre más. Para una mercadería que ya está superando los 20.000 dólares, implica un beneficio de ahorrarte un costo arancelario de 4.000 dólares por tonelada.

Y aparece esta nueva cuota, que en 5 años va a alcanzar las 99.000 toneladas equivalente con hueso (70.000 o 75.000 peso producto, que para mí es como hay que medir en definitiva lo que embarcamos y cobramos), que hay que repartir entre los cuatro países. Pero tiene 7,5% de arancel puesto en Europa.

Eso, en relación a haber vendido fuera de cuota durante tantos años pagando 3,14 euros más el 12% de arancel, es como un viaje a la Luna, es casi soñado. Entonces digo que es tan importante y que a veces no se le da la trascendencia que tiene, y por eso el debate.

PATRICIO CORTABARRÍA: DIMENSIONAR EL ACUERDO CON LA UE.

Sobre el cierre, Patricio Cortabarría señaló que con el acuerdo Mercosur – Unión Europea, “Uruguay lleva generados en diferentes productos 27 millones de dólares de ahorro de aranceles” y para entender ese monto recordó que “en la rendición de cuentas, lo que se le iba a dar a la pobreza infantil, eran 30 millones. Tenemos que dimensionar un poco de lo que estamos hablando”.

AUDIO COMPLETO.

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