Uno de los resultados más importantes es que la selección por eficiencia de conversión paterna no afectó el crecimiento inicial ni el desempeño reproductivo de las hijas
Montevideo | Todo El Campo | ¿Es posible producir bovinos más eficientes sin resignar desempeño? Esa es una de las preguntas que busca responder la investigación en eficiencia de conversión que lleva adelante el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) en Glencoe.
Durante la jornada “Genética para una ganadería sustentable”, organizada por INIA y la Sociedad de Criadores de Hereford, se presentaron resultados en el tema y son alentadores: las hijas de toros genéticamente más eficientes mantuvieron un desempeño productivo y reproductivo similar al de aquellas provenientes de padres menos eficientes.
El estudio reunió información de 499 hembras Hereford nacidas entre 2017 y 2022, pertenecientes al núcleo informativo de la raza Hereford en INIA Glencoe. Las hembras fueron hijas de 26 toros evaluados genéticamente para eficiencia de conversión mediante información de consumo residual de alimento. De ellos, 16 correspondían al grupo de mayor diferencia esperada en la progenie (EPD) para eficiencia de conversión y 10 al grupo de menor EPD, generando 286 y 213 hijas, respectivamente.
Como en condiciones de pastoreo no es posible medir con precisión el consumo individual de forraje de un número elevado de animales, la investigación recurrió a una estrategia comparativa: seguir el desempeño de las hijas de padres con valores genéticos contrastantes para eficiencia de conversión. Las hembras fueron evaluadas desde el nacimiento hasta su segunda gestación, considerando crecimiento, peso corporal y diferentes indicadores reproductivos.
“Uno de los resultados más importantes es que la selección por eficiencia de conversión paterna no afectó el crecimiento inicial ni el desempeño reproductivo de las hijas”, explicó Thais Devincenzi, investigadora del Sistema Ganadero Extensivo de INIA. En efecto, hasta el primer servicio ambos grupos presentaron pesos y ganancias de peso similares. Tampoco se detectaron diferencias en ciclicidad ovárica, preñez al primer servicio, éxito al parto, éxito al destete ni preñez en el segundo servicio.
“El hallazgo es especialmente relevante porque una de las preocupaciones al seleccionar animales por eficiencia de conversión es que se vean comprometidas otras características de importancia económica, como las reproductivas. En este caso, eso no ocurrió: las hembras con genética para mayor eficiencia mantuvieron un desempeño similar al de las menos eficientes”, destacó Elly Navajas, directora del Sistema Ganadero Extensivo de INIA.
Pero el estudio dejó, además, una señal que abre nuevas preguntas. Durante el tercio final de la gestación y la primera lactancia, las hijas de padres con EPD para alta eficiencia de conversión mantuvieron un mayor peso corporal, con diferencias de entre 1,3 y 3,3%, según el momento evaluado. “No se trata de que las hembras con genética para alta eficiencia de conversión crecieran más durante toda su vida. Lo llamativo es que tuvieron mayor peso en situaciones de alta demanda energética”, dijo Devincenzi.
Para Navajas estos resultados implican “mejoras globales en los ingresos económicos” de los sistemas productivos. “Lograr una mayor eficiencia es positivo porque al bajar el consumo de alimento también lo hace el costo de alimentación, que es el principal costo en la ganadería”. Además, la evidencia científica confirmó que “la reducción de costos se da sin comprometer los ingresos generados por producción, porque no afecta la cantidad ni la calidad del producto”.
“La relevancia para la cría está, precisamente, en que los períodos donde se observó esta diferencia coinciden con algunos de los momentos de mayor exigencia para una hembra, como el tercio final de la gestación o la primera lactancia”, destacó Thais Devincenzi. En tanto, Navajas afirmó que “el resultado tiene una alta pertinencia para Uruguay”, dado que fue “obtenido con animales Hereford manejados a pasto y expuestos a la variabilidad propia de un sistema de cría sobre campo natural”.
Los resultados respaldan así la incorporación de la eficiencia de conversión dentro de los objetivos de selección genética. Aun así, desde INIA recomendaron no tomarla como un criterio aislado, sino trabajar con un objetivo de selección equilibrado, que contemple también características como peso adulto, facilidad de parto y aquellas que sean prioritarias para cada sistema.
La información genética disponible para los reproductores constituye una herramienta concreta para avanzar en esa selección. “La gran ventaja de los productores uruguayos es que en la web www.geneticabovina.com.uy pueden acceder a los valores genéticos de los reproductores para características de importancia económica. Esta es la base para identificar los mejores padres según los objetivos de selección y metas productivas que tengan”, destacó Navajas.
Sobre cuánto tiempo puede tomar en expresarse este beneficio, señaló que “lo mejor es empezar hoy, de manera de sumar los beneficios a partir de la próxima generación”. Devincenzi agregó que “si se utilizan toros con EPD favorable, la primera generación de hijas ya llevará parte de esa superioridad genética. No obstante, para observar un efecto consistente a escala de todo el rodeo se necesitan varios años de selección continua”.
De esta manera, el estudio realizado por INIA suma evidencia nacional sobre el potencial de la eficiencia de conversión como herramienta para una cría más eficiente, redituable y sin comprometer el desempeño de las hembras. (INIA).

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