Una propuesta para permitir que agricultores y ganaderos procesaran a sus propios animales fue criticada al generar preocupaciones sobre la seguridad alimentaria estadounidense.
Washington, Estados Unidos | Todo El Campo | El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, prometió acciones legales para permitir que agricultores y ganaderos procesen sus propios alimentos, parte de un esfuerzo por romper lo que él llamó un “monopolio poderoso” controlado por los cuatro mayores procesadores de carne.
Trump no nombró a ninguna empresa ni proporcionó más detalles sobre la propuesta, pero en una publicación en redes sociales afirmó que está “autorizando la elaboración de documentos legales”.
Solo en la carne de vacuno, cuatro empresas controlan el 85% del procesamiento: JBS, Cargill, Tyson Foods y National Beef.
Para la Casa Blanca, la reducción de los precios de la carne de vacuno es una prioridad de cara a las elecciones de otoño (del norte), ya que los consumidores se ven inundados por un prolongado periodo de precios elevados de los alimentos. Las empresas cárnicas, incluida Tyson, han dicho que es difícil que haya una mejora de precios en el corto plazo, y se espera que la escasez de ganado continúe el próximo año.
Desde mayo, la administración ha pedido a los supermercados que bajen los costos y abrió una investigación antimonopolio.
A principios de agosto, Trump anunció que el levamiento de la prohibición de ganado vivo desde México para permitir que más animales entraran al país para ser procesados.
“Durante años he oído que (los agricultores y ganaderos) han tenido un problema tremendo con los grandes procesadores, que muchos dicen que son un monopolio desagradable”, dijo Trump en la publicación. “Hacen la vida miserable a nuestros maravillosos agricultores y ganaderos, y no puedo permitir que eso ocurra”.
En una publicación aparte, la secretaria de Agricultura (USDA), Brooke Rollins, dijo que se avecinaban “grandes anuncios” a partir de este lunes, que incluirían ampliar la capacidad de los ganaderos para vender a través de los estados, luchar contra la consolidación para que los pequeños procesadores puedan competir y revocar directrices obsoletas.
Por otro lado, no faltaron quienes denunciaran que la medida anunciada por la Casa Blanca de permitir que agricultores y ganaderos procesaran sus propios alimentos, podrían generar riesgos de minar la confianza global en la seguridad del suministro de carne en Estados Unidos.
Parte de esa crítica provino de los propios productores. La Asociación Nacional de Ganaderos, que como su nombre lo indica representa a los ganaderos del país, afirmó que, aunque “apoya firmemente” el aumento de la competencia en los mercados ganaderos y la creación de más oportunidades para pequeños y regionales procesadores de vacuno, se opone a la propuesta del presidente Trump.
“Debilitar los estándares federales de inspección de carne y seguridad alimentaria, como ha sugerido el presidente Trump, no es la solución”, se dijo desde la organización.
A pesar de las buenas intenciones del gobierno de apoyar a los productores, “la constante interferencia gubernamental genera incertidumbre para los productores que toman decisiones a largo plazo sobre sus negocios y el futuro del ganado. Washington debe dejar de intentar gestionar el negocio ganadero y permitir que el mercado funcione”.
Fuente: artículo de Christopher Doering en Food Dive con adaptaciones para Todo El Campo. Los artículos de Doering se pueden seguir en: Christopher Doering.

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