Al dinamismo agropecuario y un crecimiento sostenido de la economía superior al 4%, se suma el mercado inmobiliario, impulsado por un déficit de 1,5 millones de viviendas y buenas rentabilidades.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | Paraguay siempre ha sido mirado como posible destino de inversiones uruguayas, las razones son varias. El mes pasado el presidente Santiago Peña, al participar de la Expo ARP 2026 organizada por la Asociación Rural de Paraguay (ARP) dijo que el país está en “el mejor momento económico” y atribuyó ese desempeño al sector agropecuario.
“Nunca tuvimos un PIB tan grande, nunca tantas inversiones extranjeras y nacionales, y nunca antes la carne paraguaya tuvo tanto protagonismo en el escenario mundial”, enfatizó ante productores, representantes y actores de toda la cadena agropecuaria.
El Banco Central del Paraguay (BCP) ajustó el crecimiento estimado del país para 2026 en 4,5%; o sea que por cuarto año consecutivo el desarrollo será superior al 4%, además de que el desempleo rural está en un “mínimo histórico” de 2,2%.
EL SECTOR INMOBILIARIO ES OTRA OPORTUNIDAD DE INVERSIÓN.
Pero la agropecuaria y los agronegocios no son el único sector en crecimiento. El periodista y analista económico Santiago Zavattiero asegura que Paraguay ofrece otras opciones de inversión aprovechando un problema serio que puede transformarse en una oportunidad: el sector inmobiliario.
Paraguay tiene un déficit de viviendas importante, y supera a todos los países de la región de acuerdo con información de Hábitat para la Humanidad difundida por Bloomberg.

“El problema es de un millón y medio de viviendas. Pero para algunos inversores, ese problema puede convertirse en uno de los negocios inmobiliarios más grandes de la región”, expresó Zavattiero. Esa oportunidad no está en las zonas más caras del país, sino que se debe a que “cada vez más personas necesitan un lugar dónde vivir, y la oferta todavía no alcanza”.
Sobre valores, Zavattiero cita estos ejemplos: “En el eje premium de Santa Teresa y Las Lomas, el metro cuadrado puede costar entre 1.800 y 2.500 dólares. Pero la sobreoferta de lujo ya está comprimiendo la rentabilidad a entre 4 y 5,5%”.
“En Villa Morra y Recoleta, la lógica es diferente: la demanda viene de turistas regionales, viajeros de negocios y jóvenes profesionales. Un departamento de un dormitorio puede costar entre 90.000 y 120.000 dólares, y bien gestionado como alquiler temporario, puede alcanzar rentabilidades netas de entre 7 y 9%”.
De todas formas, “la oportunidad más interesante está fuera del segmento del lujo. En barrios como Barrio Jara, Las Mercedes y Félix Bogado, el metro cuadrado puede encontrarse entre 1.300 y 1.600 dólares, y la rentabilidad puede ubicarse entre 6 y 7,5% anual en dólares. Un precio de entrada más bajo y una demanda más amplia pueden significar menos riesgo de vacancia”.
Pero las opciones de inversión no se limitan a Asunción.
La ciudad de Luque (en departamento Central, a 10 km de Asunción), donde se encuentra la sede de Conmebol, ya no es una ciudad dormitorio y “se está convirtiendo en un polo corporativo y residencial” a impulso de la sede deportiva, su aeropuerto y los nuevos desarrollos.
San Lorenzo (también en departamento Central, a 10 km de Asunción) “tiene una demanda constante de estudiantes y puede ofrecer rentabilidades brutas superiores al 8%”.
Ciudad del Este (Alto Paraná) por su parte “está transformando su mercado inmobiliario, pasando de depender principalmente del turismo de compras a convertirse también en un centro educativo y residencial” con una importante “llegada de estudiantes brasileños que está creando una fuerte demanda de alquileres y, en determinados segmentos, los retornos pueden llegar a superar el 10% anual”.
¿CÓMO INVERTIR?
Zavattiero no se queda en la información de las ciudades y los barrios, sino que va más allá y se pregunta cómo se puede invertir. Responde con cuatro estrategias diferentes:
En primer lugar menciona “comprar en pozo (adquirir una propiedad cuando el proyecto aún está en fase de plano, diseño o en las etapas iniciales de excavación y cimentación) y capturar la valorización durante los 24 o 36 meses de construcción. En determinados ciclos, el retorno sobre el capital invertido puede superar el 20% o incluso el 30%”.
Segundo, “la renta residencial tradicional, con rendimientos netos de entre 5 y 7% anual en dólares”.
Tercero, “el alquiler temporario, donde una buena ubicación y una correcta gestión pueden llevar la rentabilidad hasta el 8% u 11% neto anual”.
Y cuarto, “el loteamiento, comprar tierra hoy en zonas que todavía no están completamente desarrolladas pero que pueden beneficiarse de nuevas rutas, puentes e infraestructura. Con la expansión urbana, un terreno comprado en el lugar correcto puede multiplicar su valor dos o tres veces en un horizonte de 5 a 10 años”.
PRECIOS MÁS BAJOS, PERO TAMBIÉN DÉFICIT HABITACIONAL.
En conclusión, lo que analista económico dice es que el atractivo del mercado inmobiliario paraguayo “no está solamente en que el país tenga precios más bajos que otros mercados de la región. Está en la combinación de un déficit habitacional de un millón y medio de viviendas, hogares cada vez más pequeños, jóvenes que buscan independizarse, ciudades que se están expandiendo y una demanda que todavía no está completamente atendida”.
El negocio no es necesariamente la venta del inmueble más caro al comprador que más dinero tiene, sino en “entender dónde van a vivir los próximos millones de personas que van a formar hogares en Paraguay”, concluye.
CRECIMIENTO DE LA POBLACIÓN PARAGUAYA.
En el crecimiento de la población está la clave, aunque la densidad es baja, 16 habitantes por km2 (la densidad de Uruguay es del 20%) y con solo 2,73% de inmigrantes, el total es de 6,3 millones de habitantes según datos de 2024.

Se estima que la tasa de crecimiento anual vaya bajando, sin embargo no ha dejado de crecer en forma sostenida y seguirá haciéndolo. En 2050 superará los 7,1 millones de habitantes.

VIDEO SANTIAGO ZAVATTIERO.

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