El Balance Energético Nacional confirma que la movilidad eléctrica dejó de ser incipiente y se transformó en un componente clave de la demanda de energía.
Montevideo | Todo El Campo | El Ministerio de Industria, Energía y Minería (MIEM), a través de la Dirección Nacional de Energía (DNE), presentó el Balance Energético Nacional (BEN) correspondiente a 2025. La directora nacional de Energía, Arianna Spinelli, expuso los principales resultados del informe durante una actividad virtual realizada el 30 de julio.
Spinelli subrayó que la edición 2025 completa una serie ininterrumpida de 61 años, lo que permite analizar la evolución del sistema energético nacional, identificar tendencias, evaluar el impacto de las políticas implementadas y planificar con mayor solidez los desafíos futuros.
En su presentación, la jerarca informó que en 2025 la economía uruguaya creció un 1,8%, mientras que el consumo final de energía aumentó un 2,5%. Señaló que estos resultados permiten profundizar el análisis sobre los sectores que impulsaron ese crecimiento, las fuentes de energía utilizadas y las transformaciones tecnológicas y estructurales que atraviesa el país.
Recordó que Uruguay transformó profundamente su matriz de generación eléctrica durante las últimas décadas, lo que posicionó al país como un referente internacional en la materia. En 2025 el 98% de la electricidad generada provino de fuentes renovables, un dato similar al de los últimos años.
Agregó que el desafío actual consiste en profundizar las políticas de eficiencia energética y avanzar en la electrificación de la demanda, mediante la sustitución de combustibles fósiles por electricidad de origen renovable, como condición indispensable para continuar reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero y cumplir con los compromisos climáticos.
En ese contexto hay “una señal significativa” y es que por primera vez, el consumo de electricidad asociado al transporte eléctrico superó el consumo conjunto de los sectores cuero y textil y alcanzó aproximadamente el 70% del consumo eléctrico del sector del cemento.
“La movilidad eléctrica ha dejado de ser un fenómeno incipiente para convertirse en un componente cada vez más relevante”, señaló Spinelli que añadió: tales avances son el resultado de políticas públicas sostenidas durante años.
ALGUNOS DE LOS RESULTADOS.
- EVENTOS RELEVANTES
En 2025 el PBI aumentó 1,8 % respecto a 2024, mientras que el consumo energético se incrementó 2,5 %.
El parque vehicular de livianos (en el que no se consideran birrodados, trirrodados y camiones) creció 5%; 3 puntos porcentuales corresponden a vehículos eléctricos e híbridos y 2 puntos porcentuales, a vehículos a combustión interna (gasoil y gasolina). Este incremento de la movilidad eléctrica explica que el consumo de electricidad en este sector haya superado el conjunto de dos sectores industriales (cuero y textil) y que alcance el 70% del consumo eléctrico de la industria del cemento.
El pico de demanda de 2025 se registró en el verano, el 7 de marzo, y fue de 2.507 MW.
- ABASTECIMIENTO
El BEN 2025 muestra que el 42% del abastecimiento de la matriz energética primaria tuvo origen en los residuos de biomasa. Les siguen los derivados del petróleo, con el 33%, una cifra inferior al promedio del período 2014-2024 (39%). A continuación, aparecen la energía de origen hidroeléctrico y la leña, cada una con el 8%; y la energía eólica, con el 6%.
- GENERACIÓN ELÉCTRICA.
Aunque la infraestructura para la generación eléctrica no tuvo variaciones importantes respecto de 2024, se destaca el crecimiento del 2% de la potencia instalada en solar fotovoltaica. Además, hubo un aumento del 14% en la microgeneración solar respecto del último informe del BEN.
- CONSUMO FINAL ENERGÉTICO.
En cuanto al consumo final energético por sectores, el BEN 2025 muestra que el 52 % corresponde a la industria; el 24%, al transporte; y el 15%, a los hogares. Esta tendencia, en la que la industria lidera el consumo, permanece sin cambios desde 2008. Aun así, el transporte presenta un consumo creciente.
Si se analizan las fuentes se observa que, al igual que en 2024 -cuando este hecho se registró por primera vez-, los residuos de biomasa lideran con el 37% siendo la principal fuente de energía consumida. Le siguen los derivados del petróleo (33%), los que, sumados al gas natural (1%), ubican la participación de las energías fósiles en el 34%. El consumo de derivados del petróleo viene en aumento en cifras absolutas, pero su participación en el consumo final ha disminuido en las últimas décadas.
En el sector residencial, el principal energético es la electricidad, y se registra un consumo creciente de leña. En la industria, la estructura de consumo varía según el subsector industrial. En el transporte, por su parte, predominan el gasoil y la gasolina, más allá del aumento sostenido del consumo eléctrico.
El BEN señala que, desde 2005, se registra un consumo energético creciente de biomasa, un aumento en la intensidad energética final y una disminución en la intensidad de emisiones de CO₂.
- CONTEXTO INTERNACIONAL.
Uruguay es uno de los países con mejor desempeño en el Índice del Trilemma Energético, elaborado por el World Energy Council. Este incorpora tres dimensiones: seguridad energética, equidad energética y sustentabilidad medioambiental. En la región se ubica en primer lugar, y a nivel mundial ocupa el puesto 21.

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