El uso de fotos georreferenciadas para demostrar las pérdidas de cultivos se ha fomentado desde las inundaciones en Rio Grande do Sul en 2024.
Brasilia, Brasil | Todo El Campo | Los seguros agrícolas son utilizados en todo el mundo. En Brasil, la normativa que los reglamenta modificó las exigencias: los productores rurales que sufren pérdidas en las cosechas deben utilizar fotos georreferenciadas (con la ubicación GPS incorporada en el archivo) en las inspecciones para solicitar el seguro rural, informó Agencia Brasil.
La modificación se aprobó por el Consejo Nacional de la Moneda (CMN) el jueves 25, lo que se considera refuerzos en el control del Programa de Garantía de Actividad Agrícola (Proagro), que es el principal programa público de seguros rurales del país.
Proagro fue creado en 1973, se financia a través del gobierno federal, por la contribución del productor rural y por los ingresos obtenidos de la aplicación de la cantidad adicional recaudada.
En una nota, el Banco Central de Brasil (BCB) explicó que la medida pretende demostrar que las imágenes fueron captadas en la zona afectada.
El uso de fotos georreferenciadas para demostrar las pérdidas de cultivos se ha fomentado desde las inundaciones en Rio Grande do Sul en 2024.
Otro cambio será el descuento de la producción obtenida en la cantidad de indemnizaciones, en caso de pérdidas graves. Según el Banco Central, el refuerzo de los controles pretende mejorar la salud financiera de Proagro.
REDUCCIÓN DE TARIFAS.
Según el Banco Central, el seguimiento continuo de Proagro ha contribuido a reducir el perfil de riesgo del seguro rural. Esta mejora, señaló, permitió al CMN ajustar las tasas de saldo y las tarifas adicionales del programa, lo que resultó en el abaratamiento del costo medio de Proagro para la mayoría de los productores.
La tasa de equilibrio representa un porcentaje pagado por el productor que mide el riesgo de frustración de cultivos en una región específica. El adicional representa una tarifa que el productor paga para tener acceso a un seguro rural.
Según el Banco Central, las cantidades de indemnización se ajustaron para reflejar mejor el riesgo de rotura de cada producto y región.
Las nuevas normas se aplicarán a los proyectos incluidos en Proagro a partir del 1 de julio de 2026.
Son medidas que contribuyen a la sostenibilidad del programa y a la protección adecuada de los productores rurales brasileños.

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