A 150 años del primer embarque de carne congelada rumbo a Europa, la ganadería sigue siendo el eje productivo que dio origen y sustento a la economía nacional.

Montevideo | Todo El Campo | El 29 de mayo se celebró el Día Nacional de la Carne, fecha que recuerda el primer viaje del buque Le Frigorifique, que en 1876 cruzó el Atlántico llevando carne congelada desde el Río de la Plata hacia Europa. Han pasado 150 años de aquel hecho que marcó un antes y un después, señaló el Ing. Esteban Montes en su columna de los martes en Diario Rural (CX4 Radio Rural). 

Para comprender la magnitud de ese cambio conviene retroceder algunos siglos, cuando los españoles consideraban esta región como una “zona de tierras sin provecho”, carente de oro y plata. Mientras la atención estaba puesta en La Española -hoy República Dominicana, Pedro de Mendoza sufría hambre con su gente en estas tierras, según relató Raúl Iturria en uno de sus libros. El interés recién se despertó cuando los portugueses comenzaron a avanzar y España envió a Hernandarias -Hernando Arias de Saavedra (en foto monumento a Hernandarias en Montevideo)-, un hombre ligado a la ganadería que supo ver el potencial productivo, y en una carta a los reyes destacó la capacidad de estas tierras para la cría de ganado y el aprovechamiento de la madera.

La llegada de la ganadería transformó la región e inició un proceso que llevó varios años hasta el presente donde sigue siendo un elemento fundamental en la economía y la seguridad alimentaria de quienes vivimos en esta zona y para el mundo entero debido al potencial exportador.

Hubo un tiempo primero en el cual se buscaban las vacas por el cuero, pero pronto la carne también ganó protagonismo. Ya en el siglo XVII la Banda Oriental exportaba un millón de cueros, una fuente de ingresos clave para el desarrollo económico.

Con el tiempo surgió la estancia moderna, con alambrados y nuevas prácticas, hasta llegar al uso del frío para exportar carne a Europa. El hito del Le Frigorifique abrió paso a la época dorada de 1900, cuando la faena pasó de 700.000 a 1.400.000 cabezas y las exportaciones alcanzaban el 70% de la producción. En ese entonces, el 95% de las ventas externas de Uruguay eran agropecuarias, principalmente carne y lana. 

Posteriormente, entre 1930 y 1980, se vivió un período de “estancamiento dinámico”. El Frigorífico Nacional controlaba el mercado y restringía exportaciones, lo que redujo la proporción de carne exportada al 30% de la producción. Era la lógica de carne barata para la población, similar a lo ocurrido en Argentina en tiempos recientes.

A partir de 1980 los mercados comenzaron a liberarse. Se mejoró el estatus sanitario, se habilitó la exportación de ganado en pie y se consolidó un nuevo escenario que llevó a la carne vacuna a convertirse en el principal producto de exportación del país. Hoy comparte protagonismo con la celulosa, los granos, la leche y la carne ovina, diversificando los ingresos nacionales. 

En síntesis, como subrayó Montes, la ganadería no solo dio origen al país como actividad económica, sino que sigue siendo el motor de la economía uruguaya. Recordar ese camino es fundamental para entender de dónde venimos y hacia dónde vamos. Los desafíos actuales son muchos, pero la carne continúa siendo el eje de nuestra identidad productiva y económica. 

AUDIO COMPLETO.

Producción periodística: Horacio Jaume (Diario Rural, CX4 Radio Rural).

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