Lula: “Nuestra disposición en firmar el acuerdo en la cumbre del Mercosur que se realizará el próximo 20 de diciembre en Río de Janeiro”.
Belém, Pará, Brasil | Todo El Campo | Mauro Vieira, canciller brasileño, dijo a la prensa que la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, tiene la intensión de firmar el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea (UE) el 20 de diciembre en Río de Janeiro.
Además, el presidente de Brasil, Luiz I. Lula da Silva, lo anunció en su cuenta de X al escribir: “Conversamos (con Von der Leyen) sobre el acuerdo Mercosur-Unión Europea como ejemplo positivo para el mundo y como apuesta al comercio libre y basado en reglas”.
“Reafirmamos -continuó el mandatario- nuestra disposición en firmar el acuerdo en la cumbre del Mercosur que se realizará el próximo 20 de diciembre en Río de Janeiro”.
Me encontrei ontem com a Presidenta da Comissão Europeia, Ursula @vonderleyen.
Apresentei as prioridades brasileiras para a COP30, com destaque para o lançamento do Fundo Florestas Tropicais para Sempre (TFFF) e para o Compromisso de Belém pelos Biocombustíveis, e transmiti a… pic.twitter.com/S0vCjiNyhg
Ante la prensa, Vieira aseguró que el acuerdo se trató por Lula y Von der Leyen en su encuentro: “La presidenta de la Comisión reafirmó su certeza, su creencia y su firme esperanza de que el acuerdo sea firmado al final del año”, y la fecha para hacerlo es “la cumbre del Mercosur”, añadió.
El encuentro entre Lula da Silva y Von der Leyen fue “excelente”, definió el canciller.
ÚRSULA VON DER LEYEN VISITÓ BRASIL.
La presidenta de la Comisión Europea estuvo en Belém para participar de la reunión de jefes de Estado y de Gobierno que antecede a la cumbre climática de la ONU (COP30) que empieza el próximo lunes.
Cabe precisar que mientras el Mercosur ha presionado para avanzar en la firma, la Unión Europea cuenta con la oposición de Francia y Polonia.
La batalla cultural y mediática contra la carne real ha calado: millones de europeos asumen que el futuro será ingerir productos de laboratorio.
Europa | Todo El Campo | El último informe del EIT Food Consumer Observatory titulado Reimagining Protein: Consumer Perceptions of Cultivated Meat, confirma lo que muchos temían: uno de cada tres europeos estaría dispuesto a comer carne de laboratorio: un producto generado a a partir de células animales en laboratorios, sin cría ni faena, bajo la promesa de “salvar el planeta”. Lo que hace apenas una década habría parecido una distopía hoy se presenta como una conquista moral del progreso.
Desde la primera página, el documento repite que el consumo tradicional de carne “es insostenible debido a sus emisiones de gases de efecto invernadero y al uso intensivo de tierra, agua y pesticidas”, lo que justificaría sustituir la ganadería por tecnologías que “produzcan alimentos con menos recursos”. En ese marco, la llamada carne cultivada se describe como “real”, “sostenible” y “libre de sufrimiento animal”.
El mismo estudio reconoce que los consumidores la perciben como artificial, carente de sabor y potencialmente peligrosa para la salud, pero eso no impide que Bruselas (capital de la Unión Europea) y las grandes corporaciones alimentarias continúen promocionándola como la solución definitiva.
El informe de EIT Food detalla que sólo un 29% de los europeos afirma que la probaría con certeza, aunque los jóvenes y los más formados -los mismos sectores más expuestos a la propaganda climática y digital- son los más predispuestos.
El reto no es tanto mejorar el producto como “educar al consumidor” y “eliminar los miedos culturales” asociados a la comida natural.
El estudio sostiene que la industria debe “contrarrestar los mensajes negativos”» que relacionan la carne cultivada con términos como “cáncer” o “falta de transparencia”.
En la estrategia se propone que los científicos -considerados “los más confiables”- sean quienes expliquen al público las supuestas bondades del nuevo producto, porque “las autoridades carecen de competencia y los fabricantes no inspiran confianza”. Es decir, una estrategia de manipulación emocional diseñada para sustituir el debate científico por marketing institucional.
Además, el documento es, en sí mismo, una confesión del fracaso moral de esta cruzada. En varios pasajes reconoce que el “momentum de interés por la carne cultivada está decayendo” y que “la falta de progreso visible genera escepticismo”.
Y, pese a todo, la agenda sigue adelante. El informe insiste en que la “carne híbrida” (mezcla de proteínas vegetales y grasa cultivada) podría ser una “estrategia pragmática”, aunque reconoce que los consumidores la ven como “la peor combinación de ambas opciones”. Tampoco funciona la idea de presentar el producto como un lujo gastronómico: según el propio estudio, “posicionar la carne cultivada como Wagyu o foie gras artificial se percibe como innecesario, elitista y contrario a la idea de sostenibilidad”.
Es decir, ni gusta al que come carne, ni convence al que no la come, ni resulta creíble para nadie. Pero la maquinaria política y mediática continúa.
“Una de las razones más importantes por la que se debe postergar la norma, es “evitar la incertidumbre de las autoridades y las dificultades operativas”.
Montevideo | Todo El Campo | Europa no está preparada para poner en funcionamiento el reglamento contra la deforestación y se planea aplazar su puesta en marca un año, hasta diciembre de 2026, según declaraciones de la comisaria europea de Medio Ambiente, Jessika Roswall,
La normativa pospuesta -también conocida como EUDR o Reglamento (UE) 2023/1115 (*)- busca prevenir, frenar, evitar la deforestación en el origen de la materia prima y productos que la Unión Europea.
Asimismo, se ha mencionado que este año adicional de aplazamiento debería ser aprovechado para modificar y simplificar el reglamento, tal y como habían solicitado algunas instituciones, entre ellas la Confederación Española de Fabricantes de Alimentos Compuestos para Animales (Cesfac). Esta Confederación hizo el pedido en 2024, pero no ha estado sola en el reclamo, se le sumaron este año varios países de la Unión Europa y la mayoría del Parlamento Europeo.
Jorge de Saja, director general de Cesfac comentó: “Se espera que la Comisión remita un comunicado formal a los países miembros, al Consejo y al Parlamento, explicando de manera específica si se va a abordar en ese futuro desarrollo del reglamento la creación de una categoría de país ‘riesgo cero de deforestación’”, lo cual es una “petición reiterada de Estados Unidos e Indonesia, pero también de productores europeos de productos afectados por la normativa, como el vacuno”.
“NO PODEMOS CUMPLIR”.
Según la información a la que accedió Todo El Campo, Roswall recordó que la ley ya se retrasó un año, pero reconoció que “a pesar de los esfuerzos realizados para simplificar los procesos de control, creemos que no podemos prescindir de ello sin afectar a nuestras empresas y cadenas de suministro, y nos preocupa el sistema informático, dada la cantidad de información a introducir”.
Por esa razón y “solicitaremos un nuevo aplazamiento de un año”, aseguró.
Olof Gill, portavoz comunitario, se manifestó en igual sentido, y argumentó que una de las razones más importantes por la que se debe postergar la norma, es “evitar la incertidumbre de las autoridades y las dificultades operativas”.
A pesar del esfuerzo realizado, “no podemos cumplir el plazo original sin causar problemas en nuestras empresas y cadenas de suministro”, lo que nos lleva a tener “serias preocupaciones en cuanto a la capacidad del sistema informático, dada la carga prevista”.
Además, algunos países de la Unión Europea consideran que los productores europeos no pueden cumplir con sus normas de trazabilidad.
El comentario del ministro llega cuando surgen noticias de una eventual postergación del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea. El Dr. Bartesaghi dijo que la novedad es “inquietante”.
Montevideo | Todo El Campo | El canciller Mario Lubetkin afirmó que Uruguay debe “moverse rápido” y lograr acuerdos comerciales; lo dijo al comentar la presencia de embajadores y representantes diplomáticos en el acto realizado en Florida ayer, por la Declaratoria de la Independencia.
Agregó que esa presencia extranjera muestra interés por Uruguay y por concretar o por profundizar acuerdos comerciales con nuestro país.
Ese interés se da en un mundo muy cambiante que nadie sabe hacia dónde va, comentó.
Valoró que actualmente la subsecretaria Valeria Csukasi está en gira por países árabes para impulsar acuerdos discutidos y conversados; “este es el momento de moverse, moverse mucho y muy rápido”, enfatizó.
BARTESAGHI: “CORRE PELIGRO” LA FIRMA MERCOSUR – UE.
La urgencia de Lubetkin se manifiesta poco después de que trascendiera una posible postergación del acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea.
El doctor en Relaciones Internacionales y profesor de la Universidad Católica del Uruguay (UCU), Ignacio Bartesaghi, escribió en X (@i_bartesaghi) que la información de un retraso en el acuerdo “es inquietante”.
“De no firmarse este año, la pérdida de credibilidad de las partes será total y el Mercosur enfrentará una crisis todavía mayor. Uruguay, sigue esperando”, apuntó el académico.
“La Unión Europea estaría retrasando el acuerdo por los efectos internos generados por las negociaciones con EE.UU. La firma en diciembre de este año corre peligro”, advirtió, y se preguntó si debemos continuar “esperando 25 años más para abrirnos al mundo”.
La noticia sobre la posible postergación del acuerdo Mercosur - Unión Europea 🇪🇺 informada por @elpais_espana es inquietante. De no firmarse este año, la pérdida de credibilidad de las partes será total y el Mercosur enfrentará una crisis todavía mayor. Uruguay, sigue esperando.
El actual estado del mundo ha generado un creciente temor por la posible falta de materia prima fundamental.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | Las tierras raras adquieren cada vez mayor relevancia, pero en realidad no son tierras, sino 17 elementos necesarios para el desarrollo de la tecnología de estos tiempos, y por tanto podría decirse que adquieren la relevancia que en el pasado tuvo el petróleo, por buscar alguna similitud.
La pantalla del teléfono, piezas de vehículos eléctricos, discos duros y una serie de elementos tecnológicos indispensable para el buen funcionamiento de la tecnología moderna se fabrican a partir de esos elementos que en su conjunta se denominan “tierras raras”.
Pero no son tierra ni tienen ningún tipo de rareza, por el contrario, cada vez se los conoce más y son de mucha utilidad. Son: lantano (La), cerio (Ce), praseodimio (Pr), neodimio (Nd), prometio (Pm), samario (Sm), europio (Eu), gadolinio (Gd), terbio (Tb), disprosio (Dy), holmio (Ho), erbio (Er), tulio (Tm), iterbio (Yb), lutecio (Lu), escandio (Sc) e itrio (Y). Todos se encuentran en la tabla periódica de los elementos.
Descubiertos en los años pertenecientes al 1700, su utilidad y uso comenzó con fines militares entre 1950 y 1960, pero el despegue ocurrió en los últimos quince años con la tecnología de consumo y como la tecnología necesita de ellos cada vez más, entran en la categoría de minerales críticos. No es posible prescindir de ellos sin sufrir consecuencias adversas en el desarrollo de las tecnologías de última generación.
JAPÓN Y LA UNIÓN EUROPEA.
El miércoles 23 de julio, Japón y la Unión Europea llegaron a un acuerdo para garantizar su suministro estable de tierras raras y otras materias primas de importancia estratégica, y para el desarrollo de constelaciones de satélites y tecnologías relacionadas.
La iniciativa está dirigida a fortalecer su cooperación sobre seguridad económica, comercio y defensa, en el contexto de incertidumbre global por las políticas arancelarias de Estados Unidos y el auge geopolítico de China, publicó la agencia EFE.
Shigeru Ishiba, primer ministro japonés, Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europa, y Antonio Costa, presidente del Consejo Europeo, celebraron una reunión cumbre en Tokio con el fin de estrechar lazos y alcanzar acuerdo estratégicos fundamentales según la geopolítica global.
En esa instancia se presentó la Alianza Japón-UE para la Competitividad como un marco de cooperación destinado a garantizar la seguridad económica y reforzar las industrias de ambas partes.
Sin mencionar ningún país, ambas partes reconocen los riesgos económicos derivados del control por parte de ciertos países de las cadenas de suministro de minerales críticos como las tierras raras, empleadas en la fabricación de armas, vehículos eléctricos y dispositivos electrónicos.
Otra arista de la alianza refiere a la colaboración para acelerar el desarrollo de constelaciones de satélites con aplicaciones en las telecomunicaciones o la defensa espacial, y de compartir datos de observación terrestre entre los programas Gosat (japonés) y Copernicus (europeo).
Además de dar mayor autonomía a las partes, también genera independencia de firmas estadounidenses.
Foto: mina de extracción de tierras raras | Geo Innova.