La descarbonización de la industria aérea europea en peligro.

La descarbonización de la industria aérea europea en peligro.

En la UE, en 2030, el 6% de los combustibles deben ser sostenibles. Apenas faltan cinco años, pero se esta muy lejos de llegar, los inconvenientes son de carácter mayor difícil solución.

Montevideo | Todo El Campo | La carrera hacia un mundo más verde se enfrenta permanente a dificultades que desaniman a quienes se embarcan esa batalla titánica. Por ejemplo, la industria aérea enfrenta serios obstáculos para alcanzar los objetivos de uso de biocombustibles y eso es una amenaza para el futuro de la aviación ecológica capaz de cumplir con las metas de la Unión Europea (UE) para 2030.

El mandato de la UE, exige que dentro de cinco años, el 6% del combustible utilizado por las aerolíneas sea sostenible, sin embargo, los altos costos de producción, la escasez de suministro y las limitaciones tecnológicas actuales se combinan para crear una situación incierta para la industria, señala un informe de Cambio 16 publicado el viernes 28 de marzo.

Están en riesgo los objetivos ambientales y se generan preocupaciones sobre la competitividad de las aerolíneas europeas en el mercado global.

La industria aeronáutica se ha convertido en un foco de atención en la lucha contra el cambio climático, y es importante contextualizar su contribución real a las emisiones globales. En términos absolutos, el sector aéreo no es el mayor emisor. Representa alrededor del 2,5% de las emisiones globales de CO2 y el 1,9% de todas las emisiones de gases de efecto invernadero. Industrias como la del acero (7,2%) y el transporte por carretera (11%) generan un impacto mayor, subraya Cambio 16.

Hay una característica peculiar, y es que el sector aéreo tiene una desigual distribución de sus emisiones: la gran mayoría de la población mundial nunca ha volado en avión, lo que significa que un porcentaje pequeño de la población es responsable de la mayor parte de las emisiones generadas por la aviación. A medida que el acceso al transporte aéreo se democratice y más personas vuelen, se espera que las emisiones aumenten.

La comparación con otros medios de transporte revela la magnitud del desafío. Un pasajero de un vuelo doméstico emite aproximadamente 246 gramos de CO2 por kilómetro recorrido, mientras que un pasajero de tren emite solo 35 gramos.

El aéreo es el medio de transporte más difícil de descarbonizar. No existen alternativas económicamente viables para sustituir con la rapidez que se quiere al combustible de jet tradicional, formado por diferentes tipos de derivados del petróleo.

El combustible de aviación sostenible (SAF) se ha posicionado como pieza clave en los planes para descarbonizar la industria aérea. Producido a partir de recursos renovables como aceites usados, residuos agrícolas y forestales, promete reducir las emisiones de carbono en comparación con el queroseno tradicional.

Sin embargo, la realidad de la producción y distribución del SAF no ha sido como se esperaba. El costo de producción, que puede ser entre tres y cinco veces mayor que el del combustible convencional, representa un obstáculo importante para su adopción generalizada. Además, la capacidad de producción está muy por debajo de los niveles necesarios para cumplir con los objetivos establecidos por la Unión Europea.

La escasez de instalaciones de producción y la competencia por materias primas sostenibles con otros sectores industriales complican aún más el panorama. Son factores combinados que han llevado a que el SAF represente actualmente menos del 0,1% del combustible de aviación utilizado a nivel global, muy lejos del 6% requerido para 2030 en la UE.

Vamos en la dirección positiva, pero no a la velocidad que necesitamos”, explicó de forma precisa Pelayo Losada, director gerente de Boston Consulting Group.

Además, la brecha entre las aspiraciones políticas y la realidad del mercado se hace evidente cuando se consideran los problemas prácticos. La producción del biocombustible no está aumentando al ritmo necesario para cumplir con los objetivos ecológicos para la aviación. Además, los costos siguen siendo prohibitivos para muchas aerolíneas.

Las aerolíneas y los aeropuertos están invirtiendo solo entre el 1% y el 3% de sus ingresos o presupuestos para este fin, una cifra que parece insuficiente dada la magnitud del desafío.

Más alarmante aún es la desaceleración de la construcción de nuevas instalaciones de producción. Entre 2022 y 2023, los anuncios de proyectos cayeron entre un 50% y un 70%. La disminución se atribuye a la incertidumbre económica global y al aumento de los costos operativos y energéticos.

La combinación de inversiones limitadas y desaceleración del desarrollo de proyectos ha llevado a BCG a proyectar que la oferta del biocombustible caerá entre un 30% y un 45% por debajo de los objetivos de la aviación comercial para 2030. La brecha plantea serias dudas sobre la viabilidad de los mandatos actuales y subraya la necesidad de un replanteamiento estratégico.

HIDRÓGENO VERDE: CERO EMISIONES.

El hidrógeno verde espera su turno, es una alternativa prometedora en la búsqueda de soluciones sostenibles para la aviación. A diferencia del SAF, que utiliza infraestructuras existentes, el hidrógeno requiere una transformación más profunda en la industria, pero ofrece la posibilidad de vuelos con cero emisiones.

Varias aerolíneas y fabricantes están invirtiendo en proyectos piloto de aviones propulsados por hidrógeno. Airbus, por ejemplo, ha anunciado planes para desarrollar el primer avión comercial de hidrógeno para 2035. Los esfuerzos se complementan con investigaciones en almacenamiento criogénico y sistemas de propulsión adaptados.

El desafío principal para la adopción del hidrógeno verde radica en la infraestructura. Los aeropuertos necesitarán instalaciones de producción, almacenamiento y repostaje de hidrógeno, lo que implica inversiones significativas, además, la producción de hidrógeno verde a gran escala enfrenta obstáculos en términos de eficiencia y costos.

Artículo de Nelson Hernández, periodista de Cambio16. | Foto de portada de revista Summa.

La guerra de los nombres: según tribunal de la UE dijo que Francia no puede prohibir denominar “salchicha” a productos vegetales.

La guerra de los nombres: según tribunal de la UE dijo que Francia no puede prohibir denominar “salchicha” a productos vegetales.

A menos que un país haya creado una ley que defina qué es una salchicha o una hamburguesa, no puede prohibir a los veganos el uso de términos genéricos.

Montevideo | Todo El Campo | Cuando el discurso global mayoritario es que el consumidor tiene derecho a saber todo sobre lo que consume, tanto como el origen, composición, proteínas, excesos (grasas, sal, etc.), en materia de denominación parece no ser así, y hay quienes permiten que se llame un producto como lo que no es.

El máximo tribunal de la Unión Europea (UE) dictaminó que “salchichas” y “hamburguesas” veganas tienen tanto derecho a sus nombres como sus contrapartes basadas en carne. Dicho de otra forma, las góndolas del supermercado podrán exhibir y vender tales productos, pero sin carne, o sea que de salchichas y hamburguesas en realidad no tienen nada.

Los jueces del Tribunal de Justicia otorgan así una victoria al grupo de presión francés Protéines France, que el año pasado lanzó un desafío legal junto con otras dos asociaciones vegetarianas y Californias Beyond Meat después de que el Gobierno francés prohibiera el uso de términos como bistec (churrasco) y jamón para sus productos de proteínas vegetales, informó Político, un portal europeísta de noticias.

Significa que, a menos que un país miembro ya haya creado una ley que defina qué es una salchicha o una hamburguesa, no puede prohibir a los competidores veganos el uso de términos genéricos para sus alternativas a la carne, explica.

Sin embargo, los jueces dijeron que los países miembros pueden intervenir si “los acuerdos específicos para la venta o promoción de un alimento engañan al consumidor”, según un comunicado de la corte.

La Comisión Europea propone postergar un año el reglamento sobre la deforestación.

La Comisión Europea propone postergar un año el reglamento sobre la deforestación.

Se busca que los afectados o vinculados (Estados Miembros, los países socios exportadores, operadores y comerciantes) estén mejor preparados.

Montevideo | Todo El Campo | La Comisión Europea propuso postergar un año -hasta el 30 de diciembre de 2025- la puesta en marcha del Reglamento 1.115/2023 sobre productos libres de deforestación.

Uruguay había pedido a la Comisión Europea postergar la implementación del reglamento, y hizo junto a Argentina, Bolivia, Brasil, Chile y Paraguay a través del Consejo Agropecuario del Sur (CAS) cuando se reunió en Argentina.

Según versiones de prensa, la posición de la Comisión Europea es entendida como un triunfo del Mercosur.

La nueva posición de la Comisión Europa se conoció el 2 de octubre cuando publicó documentos sobre el tema y en uno de ellos plantea la postergación por 12 meses para que los afectados o vinculados (Estados Miembros, los países socios exportadores, operadores y comerciantes) estén mejor preparados.

Un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario explica: “Esto también les permitiría que se establezcan plenamente los sistemas de debida diligencia necesarios para asegurar que todos los productos básicos y productos relevantes que estarán disponibles en el territorio de la UE cumplan las disposiciones del Reglamento”.

Extender el plazo “también permitirá una mayor cooperación con terceros países, cuando sea pertinente, varios de los cuales han expresado preocupaciones relacionadas con el corto plazo de implementación”.

“El plazo extendido también desplaza la fecha a partir de cuándo se aplicará la regulación sobre las pequeñas y medianas empresas al 30 de junio de 2026”, agrega.

Una cosa novaría y es que el 30 de diciembre próximo seguirá siendo la “fecha límite que tiene la Unión Europea para publicar mediante actos de ejecución la lista de países, o de parte de países, que presentan un riesgo bajo o alto de deforestación”.

La eventual postergación “no modifica ninguna norma sustantiva” que plantea la disposición 1.115/2023. El único objetivo es “conceder tiempo adicional necesario para que los operadores, comerciantes y autoridades competentes se preparen para cumplir con las obligaciones previstas”.

La Rural Argentina dijo que si la UE pone nuevas condiciones, “debería pagar más por nuestros productos”.

La Rural Argentina dijo que si la UE pone nuevas condiciones, “debería pagar más por nuestros productos”.

Pino participo de la inauguración de Expo Salta: “Si la UE va a poner nuevas condiciones, debería pagarnos más nuestros productos”

Salta, Argentina | Todo El Campo | Nicolás Pino, presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), participó de la 80º edición de la Expo Rural de Salta, donde se expresó sobre las nuevas exigencias de la Unión Europea en materia ambiental como condición para comprar productos agropecuarios.

Durante una recorrida por el predio y en el acto de inauguración, Pino resaltó que “desde el sector productivo podemos demostrar que somos capturadores de carbono, con certificaciones reales”.

Agregó: “Desde la SRA entendemos que las exigencias de la Unión Europea (UE) son exageradas porque te piden algo que no son capaces de cumplir. Pero si lo van a imponer deberían pagarnos más por nuestros productos y por eso nos comprometimos desde el ámbito privado, junto con la Mesa de Enlace, con herramientas como el Visec”, la Visión Sectorial del Gran Chaco, una plataforma de sustentabilidad ambiental y social.

Agregó que “participar en esta iniciativa no significa avalar o aprobar una nueva imposición de la UE al comercio, que se presenta como una barrera paraarancelaria”.

 “Nuestra posición institucional desde 2021 fue la misma. Nos hemos manifestado en contra de ésta ya que desconoce nuestras leyes locales y las autorizaciones para llevar adelante prácticas legales en nuestro territorio infringiendo nuestra soberanía. Esta posición de la SRA fue ratificada por la Federación de Asociaciones Rurales del Mercosur y en la Organización Mundial de Agricultores”, expresó el gremialista.

También se refirió a la problemática agropecuaria local como la sequía, heladas, la chicharrita, las condiciones de infraestructura y conectividad, entre otras.

Sobre la situación del país, Pino expresó: “Hace meses que Argentina se encuentra realizando un gran esfuerzo, en el marco de este gran proyecto que busca sanear a la economía y sabemos que mucho se hizo y se tiene que hacer para ordenar el resultado de años de desequilibrio”.

Su exposición fue seguida por la vicepresidenta, Victoria Villarruel.

Forestales argentinas dicen estar listas para cumplir con exigencias ambientales de la UE.

Forestales argentinas dicen estar listas para cumplir con exigencias ambientales de la UE.

“Compartimos plenamente el reconocimiento de la importancia que tienen los bosques y plantaciones forestales en la acción contra los efectos extremos del cambio climático”, dijo la ejecutiva de la Asociación Forestal Argentina.

Buenos Aires, Argentina | Todo El Campo | La directora ejecutiva de la Asociación Forestal Argentina (AFOA), Claudia Peirano, considera que Argentina tiene una gran oportunidad para crecer en industrias de base forestal, produciendo productos que la Unión Europea demanda en su transición hacia cadenas de suministro bajas en carbono. Entre estos productos se incluyen madera para construcción, bioplásticos, textiles, papeles, embalajes y bioenergía. Para facilitar este proceso, la Comunidad Europea debe reconocer en el nuevo procedimiento que la madera legal proveniente de plantaciones forestales, especialmente aquellas certificadas bajo estándares internacionales, es libre de deforestación.

Una veintena de empresas forestales en Argentina, nucleadas en la Asociación Forestal Argentina (AFOA) y que procesan madera de bosques cultivados certificadas bajo los estándares internacionales PEFC (Programa para la Homologación de Sistemas de Certificación Forestal) y FSC Argentina (Forest Stewarship Council®), sostienen que están preparadas para cumplir con los nuevos requisitos de la Unión Europea (UE) para la exportación de productos libres de deforestación.

“Nuestro mensaje para los importadores de la UE es que la madera y los productos de madera provenientes de plantaciones forestales de Argentina tienen un riesgo muy bajo de incumplimiento del EUDR. En el caso de la madera certificada por gestión sostenible y con cadena de custodia por sellos reconocidos internacionalmente como FSC y PEFC, el riesgo es nulo”, afirmó Claudia Peirano, directora ejecutiva de la Asociación Forestal Argentina (AFOA).

Con la próxima implementación de la reglamentación de la UE para cadenas libres de deforestación (EUDR 2023/2015), que entrará en vigencia el 31 de diciembre de este año, la AFOA emitió un comunicado asegurando que las empresas del sector forestal cumplen con los requisitos para vender productos de base madera renovable, amigables para cualquier acción climática o de consumo responsable. Estos productos son de origen legal y no han implicado la deforestación de áreas de selva para su cultivo.

En Argentina, se estima que existen 1,2 millones de hectáreas de plantaciones forestales, de las cuales el 80% se encuentran en la región de Mesopotamia, una de las más productivas a nivel mundial para el crecimiento anual de pinos y eucaliptos. Más del 90% de la industria forestal se abastece de estas plantaciones comerciales.

La AFOA destaca que las empresas forestales argentinas no solo pueden abastecer a los clientes europeos con madera libre de deforestación, sino también que están adheridas al sistema voluntarios de madera certificada que cumple con los más altos estándares internacionales de manejo forestal sostenible. Las certificaciones FSC Argentina y PEFC-CerfoAr son los sellos verdes que operan a nivel mundial y están homologados en el país, con un proceso de auditorías anuales de terceros y control de su trazabilidad.

El 30 de julio, a pocos meses de que cambien las reglas del juego para poder seguir exportando a la UE, se llevó a cabo una reunión en el Palacio San Martín, organizada por la Cancillería de Argentina y la Delegación de la Unión Europea en Argentina. El objetivo fue iniciar un diálogo entre los grupos de interés sobre la implementación de la nueva reglamentación para cadenas libres de deforestación (EUDR 2023/2015), que se aplicará a partir de diciembre de este año.

Cabe aclarar que el gobierno argentino junto a la CAS pidió una prórroga de la entrada en rigor. Sergio Iraeta, secretario de Agricultura de la Nación y presidente pro tempore del Consejo Agropecuario del Sur (CAS) –conformado por Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay- explicó que se emitió una declaración solicitando a la Comisión Europea postergar la implementación del Reglamento (UE) 2023/1115 previsto para el 30 de diciembre 2024.

UNA OPORTUNIDAD PARA EL SECTOR FORESTAL ARGENTINO.

En un contexto con expectativas que indican que la demanda de productos de base madera crecerá en US$ 210.000 millones para el año 2035, según datos de la consultora AFRY, cumplir con los requisitos más exigentes en los mercados globales es una oportunidad de inversiones y crecimiento para el país.

La madera es considerada como una de las principales soluciones basadas en la naturaleza esencial para la transición de productos de origen fósiles no renovables a alternativas renovables con bajas emisiones de carbono. Pero, ¿de dónde vendrá la madera sostenible necesaria para el crecimiento de los productos bajos en carbono?

La directora ejecutiva de AFOA brindó una presentación sobre la posición del sector con respecto a la aplicación del EUDR en el marco de la Expo Rural 2024, y explicó como primer punto que “es fundamental destacar que compartimos plenamente el reconocimiento de la importancia que tienen los bosques y plantaciones forestales en la acción contra los efectos extremos del cambio climático, en la conservación de la biodiversidad y en un futuro global sustentable, así como en la necesidad de extremar las medidas requeridas para la conservación, restauración y uso sostenible del bosque nativo”, expresó.

En Argentina, los árboles crecen en los bosques nativos y además en áreas productivas con árboles de bosques cultivados (pino, eucaliptos, álamos y otras especies). En este sentido, Peirano explicó que “las virtudes de mitigación de cambio climático y la conservación de la biodiversidad se presentan también en las plantaciones forestales cuando éstas son manejadas desde una mirada de triple impacto (ambiental, social y económica). Como prueba de esto, desde hace ya muchos años que tanto el Gobierno como los productores forestales están realizando importantes esfuerzos en ese sentido”, precisó en relación a la gestión sostenible.

En ese contexto, afirmó: “Nuestro mensaje para los importadores de EU es que la madera y productos de madera provenientes de plantaciones forestales de Argentina tienen un riesgo muy bajo en el cumplimiento del EUDR. Y en el caso, de madera certificada por gestión sostenible y con cadena de custodia por sellos reconocidos internacionalmente, como es el caso de FSC y PEFC Argentina, el riesgo es nulo” afirmó Peirano.

De esta forma, el mensaje para quienes son responsables de la implementación de la Reglamentación en la UE fue que empresas con bosques plantados de la Argentina se encuentran preparadas para la comercialización con los nuevos requisitos.

“Aspiramos a que se reconozcan las diferencias entre un recurso natural, como es el bosque nativo, de una producción más, como son las plantaciones forestales y reconocer el valor diferencial que le da a los productos de la cadena de la madera la certificación por gestión sostenible con sellos internacionales y auditorías anuales de tercera parte y su trazabilidad. Esto redundará en beneficio de los objetivos de sustentabilidad de la UE”, consideró la directora ejecutiva de AFOA.

Desde el punto de vista legal, Argentina cuenta con marcos legales que regulan la actividad forestal, la conservación y aprovechamiento de la madera del bosque nativo. (Argentina Forestal).

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