Parecería que 26 años sería tiempo más que suficiente para que las partes se pusieran de acuerdo, sin embargo no es así.
Montevideo | Todo El Campo | Pensar en el acuerdo de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea (UE) genera un profundo sentimiento de frustración.
El Mercosur se constituyó en 1991 con el Tratado de Asunción, el acuerdo fundacional del bloque que se firmó el 26 de marzo de ese año. Pero fue en 1994 con el Protocolo de Ouro Preto que el bloque adquirió personería jurídica internacional y estructura institucional.
En 1999 comienzan formalmente las negociaciones para un acuerdo entre el Mercosur y la UE, uno de los objetivos era alcanzar un tratado de libre comercio. Ya pasaron 26 años de aquel momento y nunca se estuvo tan cerca como hoy de concretarlo, pero tampoco nunca hubo tanta incertidumbre sobre cómo resultará.
Parecería que 26 años sería tiempo más que suficiente para que las partes se pusieran de acuerdo, sin embargo no es así, y mientras desde Brasil se insiste en que antes de fin de año se firmará el acuerdo, en Europa surgen permanentemente voces de objeción que advierten que ese paso no se dará.
LAS TRES VOTACIONES CLAVES.
Un reporte de Euronews (medio de comunicación europeo con sede en Lyon) advirtió que el Parlamento Europeo aún puede frenar el acuerdo UE-Mercosur”, y que son tres las votaciones que “pueden hacer descarrilar o modificar el acuerdo” entre los bloques.
1) VOTACIÓN SOBRE LA CLÁUSULA BILATERAL DE SALVAGUARDIA AGRÍCOLA (DICIEMBRE 2025). Esta será la primera votación y ocurrirá en diciembre. Incluye salvaguardias para proteger a los agricultores europeos y la polémica “cláusula de reciprocidad”, que obligaría a los productores del Mercosur a cumplir las mismas normas ambientales, sanitarias y de bienestar animal que los europeos. Esa cláusula podría cambiar sustancialmente el acuerdo y es políticamente muy sensible.
2) VOTACIÓN SOBRE EL RECURSO ANTE EL TRIBUNAL DE JUSTICIA DE LA UE (FEBRERO–MARZO 2026). Unos 145 eurodiputados piden llevar el acuerdo al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), alegando que la Comisión Europea violó normas al dividir el acuerdo en dos partes para evitar la aprobación de parlamentos nacionales. Será el Parlamento el que deberá votar si presenta o no ese recurso. Si se aprueba, el acuerdo quedaría paralizado hasta que el Tribunal emita un dictamen.
3) VOTACIÓN FINAL DE RATIFICACIÓN DEL ACUERDO UE‑MERCOSUR (2026). Esta será la votación decisiva. El Parlamento Europeo debe aprobar el texto final del acuerdo provisional que firmarían los líderes de la UE y Mercosur. Se espera que la votación sea muy ajustada, ya que en octubre una resolución favorable al acuerdo fue rechazada por 269 votos contra 259.
CRONOLOGÍA DE LOS HECHOS MÁS RELEVANTES DE LAS NEGOCIACIONES MERCOSUR-UE.
La cronología de las negociaciones entre el Mercosur y la UE en el período 1991 a 2024 es la siguiente:
1995. Se firma el Acuerdo Marco de Cooperación Interregional Mercosur–UE, que establece la intención de avanzar hacia un acuerdo de asociación birregional. Este acuerdo es el punto de partida formal para una futura negociación comercial.
1999. Inicio oficial de las negociaciones. Comienzan las negociaciones formales para un Acuerdo de Asociación que incluía tres pilares: diálogo político, cooperación y libre comercio.
Entre 2000 y 2004 se dan las primeras rondas de negociaciones sin llegar a un acuerdo ante las diferencias generadas en materia de agricultura, industrias y servicios. Las negociaciones se suspenden y relanzan en 2010.
2016. Con un nuevo contexto político en Argentina y Brasil, las negociaciones toman impulso.
2019. Se anuncia el acuerdo de principio durante la cumbre del G20 en Osaka.
Entre 2020 y 2023 hay objeciones ambientales y renegociaciones. La UE introduce nuevas exigencias ambientales, especialmente vinculadas a deforestación y trazabilidad. El Mercosur expresa preocupación por la incorporación de requisitos adicionales no previstos en el acuerdo de 2019.
2024. Firma el Acuerdo de Asociación Mercosur–UE en Montevideo, con presencia de autoridades europeas de alto nivel. Queda pendiente la ratificación por los parlamentos nacionales y el Parlamento Europeo.
En rueda de prensa, Lula pasó de “creo que se firmará el 20 de diciembre” a un “puedo asegurarles que el 20 de diciembre firmaré el acuerdo Unión Europea-Mercosur”.,
São Paulo, Brasil | Todo El Campo | El domingo 23, el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, anunció su intención de firmar el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea el día sábado 20 de diciembre, y anticipó esa esperada rúbrica al recibir a periodistas en Johannesburgo, Sudáfrica, en el marco de la cumbre G20.
Ahora vuelvo a Brasil, donde “no tengo intención de viajar este año”, salvo dentro del país, a Foz do Iguaçu, “para firmar el acuerdo Mercosur-Unión Europea que creo que se firmará el 20 de diciembre”, dijo el mandatario.
De darse, la firma será en Foz do Iguaçu, en el estado de Paraná, donde se agendó la próxima reunión denominada Cumbre de Líderes del Mercosur. El acuerdo comercial entre Mercosur y la Unión Europea es considerado uno de los más importantes y ha sido objeto de idas y venidas en los últimos años debido a la reticencia de los países europeos respecto a algunos términos del acuerdo, especialmente Francia.
El acuerdo crearía un área de libre comercio entre ambos continentes, eliminando aranceles de importación sobre una serie de productos comercializados entre ambos bloques. Los países del Mercosur tendrían un acceso más fácil al mercado europeo, por eso la oposición de algunos agricultores de la UE.
Además, se daría un paso fundamental para que la Unión Europea y el Mercosur deje de depender tanto de China.
No dia 20 de dezembro, vamos assinar o Acordo Mercosul–União Europeia, um passo histórico para o nosso país e para a nossa região.
Estamos falando de um acordo que conecta 722 milhões de pessoas, movimenta US$ 22 trilhões em PIB e que pode se tornar o maior pacto comercial do… pic.twitter.com/FdQeH4F5qs
A menos de un mes del día en que supuestamente se firmaría el acuerdo, en Europa sigue habiendo países que ponen obstáculos, uno de ellos Francia, y la realidad es que hay muchas ganas por parte de los países del Mercosur (no tanto de Argentina), pero la incertidumbre es enorme.
Los propios agricultores de algunos países europeos están presionando para que el acuerdo no se firme, pero Lula minimizó, en Johannesburgo, la oposición de algunos líderes de la Unión Europea, señalando que el acuerdo es entre ambos bloques y no con países determinados en forma individual.
“No estoy haciendo un acuerdo con Francia, estoy haciendo un acuerdo con la Unión Europea, que tiene como negociadores tanto al presidente de la Comisión como a la secretaria Ursula von der Leyen”, argumentó el presidente.“Puedo asegurarles que el 20 de diciembre firmaré el acuerdo Unión Europea-Mercosur”, subrayó un muy optimista Lula. Será “el mayor acuerdo comercial del mundo”, y luego de su firma “habrá mucho trabajo para empezar a disfrutar de los beneficios” que generará, “pero se firmará”, reafirmó.
Alemania, la mayor economía de la UE, apoya el TLC con el Mercosur
Montevideo | Todo El Campo | El acuerdo entre la Unión Europea (UE) y el Mercosur es “una oportunidad histórica para Alemania y Europa”, afirmó el Dr. Hans-Dieter Holtzmann (foto), director de la Fundación Friedrich Naumann para la Libertad en Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. Dicha Fundación se dedica a promover los valores liberales en todo el mundo. Con sede en Potsdam (Alemania), está representada en más de 60 países.
En un artículo de opinión publicado en Argentinisches Tageblatt (Diario Argentino), Hans-Dieter Holtzmann segura que el acuerdo de libre comercio entre ambos bloques “se trata de algo más que aranceles”, pues tiene alcances mayores que lo comercial, introduciendo elementos de protección del clima, alianzas estratégicas y un futuro económico común. Además, va en sintonía con los planes de acuerdos que la UE está desarrollando en su intento por diversificar destinos y proveedores.
El acuerdo, de ratificarse, abarca “mucho más que aranceles: es un compromiso con el orden mundial liberal, con la diversificación de alianzas estratégicas y con el desarrollo económico sostenible”, aseguró Hans-Dieter Holtzmann.
Por esa razón, la Fundación Friedrich Naumann para la Libertad “apoya firmemente la ratificación”, y su presidente ha realizado conferencias explicando las virtudes del acuerdo, la más reciente el 23 de setiembre en la Universidad de Belgrano, donde reflexionó sobre el significado del acuerdo, que no es solo arancelario.
“No solo prevé la eliminación de más del 90% de los aranceles en industrias clave (vino, productos lácteos, maquinaria), sino que también incluye un capítulo ambiental vinculante. Las cláusulas de salvaguardia permiten la suspensión de beneficios si uno de los socios viola el Acuerdo de París y crean mecanismos para monitorear la deforestación con sanciones concretas. Es comercio para el clima y no comercio a expensas del clima”, escribió.
UN ACUERDO ESTRATÉGICO.
Holtzmann agregó que también hay un valor que va más allá de lo comercial: “Solo un tratado ofrece instrumentos para exigir y hacer cumplir las normas ambientales, mientras que un rechazo despejaría el camino para los actores que no priorizan el clima o los derechos humanos. China ya ha fortalecido masivamente su presencia en América Latina; la retirada de Europa significaría renunciar al espacio geopolítico en un momento crítico”.
Si la UE avanza en el acuerdo, “el libre comercio puede convertirse en un puente entre la sostenibilidad y el crecimiento”.
En el caso de Alemania, la mayor economía de la UE, hay “un interés directo en la ratificación. Su modelo industrial orientado a la exportación (automotriz, química, ingeniería mecánica) necesita nuevos mercados. Para Berlín, el acuerdo también significa diversificar los proveedores después de las lecciones aprendidas de la crisis energética y la creciente competencia con China”, consideró.
OPORTUNIDADES PARA LOS AGRICULTORES Y LAS PYMES.
Hay más. El capítulo agrícola ha sido uno de los más cuestionados por los países europeos que se oponen al tratado, pero Holtzmann considera que “para los agricultores y las pymes de ambos lados del Atlántico, el acuerdo no es una amenaza, sino una oportunidad”.
Por otra parte, para la UE “el Mercosur forma parte de una ofensiva comercial más amplia que incluye acuerdos modernizados con México y Canadá, así como negociaciones con Australia, Nueva Zelanda e India. Esa red de tratados tiene como objetivo reforzar la autonomía estratégica de Europa y reducir la dependencia de actores geopolíticos como Rusia, China o Estados Unidos”.
Por tanto, “es mucho más que un acuerdo de libre comercio”, reiteró; “es una declaración de principios para la apertura, la sostenibilidad y la cooperación interregional. Para Europa y América del Sur, representa una oportunidad histórica para el crecimiento regional y el fortalecimiento del orden internacional basado en reglas. La demora en la conclusión del acuerdo socava su credibilidad y oportunidades”.
El doctor en Relaciones Internacionales señaló que se debe “insistir con la apertura” comercial, y que eso “no es un capricho, es fundamental para crecer a tasas más elevadas y desarrollarse”.
Montevideo | Todo El Campo | Uno de los reclamos que frecuentemente se hacen desde diferentes tiendas al Gobierno de turno, es la necesidad de abrir nuevos mercados para que Uruguay pueda colocar sus productos, y que se avance en acuerdos comerciales que ayuden a bajar costos a través de menos aranceles, o ninguno de ser posible.
La apertura de mercados es una tarea difícil y en algunos casos muy compleja; lo mismo concretar acuerdos comerciales, pero los países del mundo entero lo entienden y trabajan incansablemente para lograr uno y otro.
Países competidores directos de Uruguay mantienen acuerdos con destinos que son de peso para los exportadores uruguayos, mejorando ellos las condiciones de ventas, en perjuicio de la competitividad de nuestro país.
Es raro que eso no se entienda -aunque si se entiende es frenado por la posición incomprensible de nuestros socios en el Mercosur-. Así van pasando los años y las décadas y mientras otros países logran acuerdos, aquí seguimos esperando.
Ayer, el doctor en Relaciones Internacionales y profesor titular de la Universidad Católica (UCU) Ignacio Bartesaghi publicó la lista de los 15 principales importadores mundiales de productos agropecuarios, y el tipo de acuerdo comerciales que Uruguay -como país exportador- tiene con ellos.
Debería sorprender ver que Uruguay no tiene acuerdo con ninguno de ellos, en todo caso solo con India, pero es tan limitado que equivale a no tenerlo.
La fuente del siguiente gráfico es la Organización Mundial de Comercio (OMC), y refiera a importaciones mundiales medidas en millones de dólares.
Bartesaghi comentó: “Así parece muy difícil. Insistir con la apertura no es un capricho, es fundamental para crecer a tasas más elevadas y desarrollarse”.
Les dejo los 15 principales importadores mundiales 🌎 de productos agropecuarios y los acuerdos comerciales que tiene Uruguay 🇺🇾. Así parece muy difícil.
Insistir con la apertura no es un capricho, es fundamental para crecer a tasas más elevadas y desarrollarse.
Durante su reunión con el canciller uruguayo, Marío Lubetkin en Roma, su par italiano, Antonio Tajani, subrayó “la prioridad de América Latina para la política exterior italiana”.
Montevideo | MercoPress | Todo El Campo | El ministro de Asuntos Exteriores italiano, Antonio Tajani, declaró este viernes a su homólogo uruguayo, Mario Lubetkin, que Roma está a favor de finalizar el acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea (UE) y el Mercado Común Sudamericano (Mercosur), siempre que se proteja el sector agrícola europeo, coincidiendo así con las preocupaciones de Francia y otros países sobre las importaciones sudamericanas.
Tajani transmitió a Lubetkin el apoyo de Italia a la finalización del acuerdo UE-Mercosur, al tiempo que señaló la necesidad de tener debidamente en cuenta las preocupaciones de sectores productivos clave, como la agricultura.
Durante su encuentro en la capital italiana, ambos jefes diplomáticos también intercambiaron sus puntos de vista sobre los conflictos en curso en Oriente Medio y Ucrania, y anunciaron la participación de Uruguay en la Conferencia sobre la Recuperación de Ucrania en Roma (10 y 11 de julio).
Me reuní con el Ministro de Relaciones Exteriores de Italia, @Antonio_Tajani, para analizar la cooperación bilateral y el proceso de firma final del acuerdo entre el @mercosur y la Unión Europea. pic.twitter.com/G35NKd0DCf
Asimismo, elogiaron los lazos bilaterales existentes entre Italia y Uruguay, impulsados por la numerosa comunidad italiana en el país sudamericano. Italia aspira a conectar Europa y Latinoamérica con la celebración de una Conferencia Italia-Latinoamérica en octubre.
El sector agrícola europeo ha sido uno de los principales opositores al acuerdo, especialmente en países como Francia, Polonia y Países Bajos, exigiendo que las exportaciones del Mercosur cumplan con los mismos estándares y requisitos que los productores locales. Por otro lado, el Gobierno italiano de la primera ministra Giorgia Meloni ha propuesto garantías o compensaciones por posibles desequilibrios.
Tajani también afirmó “la prioridad de Latinoamérica para la política exterior italiana”, y la reunión permitió “evaluar el excelente estado de las relaciones bilaterales, caracterizadas por profundos lazos políticos, comerciales y culturales, reforzados también por una importante presencia italiana” en Uruguay.
El ministro subrayó el deseo de su país de ser “la voz de la región ante Bruselas”, una postura que se materializará en octubre con la Conferencia Italia-Latinoamérica, que reunirá a representantes de ambas regiones. “Estamos avanzando en diálogos estratégicos para fortalecer la relación bilateral y multilateral”, afirmó Tajani.
“Soy consciente de que, especialmente en el momento histórico que vivimos, es importante llegar a un acuerdo con el Mercosur. Pedimos condiciones que no penalicen a nuestros productores”, insistió Meloni días atrás.