El 20/06 vence plazo para inscribirse a la prueba de acreditaciones para presentar planes de uso de suelo.

El 20/06 vence plazo para inscribirse a la prueba de acreditaciones para presentar planes de uso de suelo.

Ingenieros agrónomos: nuevo período de acreditación para elaborar planes de uso y manejo responsable de suelos finaliza el 20 de junio 2024.

Montevideo | Todo El Campo | El viernes 31 de mayo inician las inscripciones para una nueva edición de la prueba de acreditación de ingenieros agrónomos para la presentación de planes de uso y manejo responsable del suelo. La prueba se realizará el día viernes 28 de junio en forma simultánea, vía web.

Podrán inscribirse los ingenieros agrónomos con título habilitante de la Universidad de la República (Udelar) o de la Universidad de la Empresa (UDE), y los ingenieros agrónomos extranjeros con título revalidado en Uruguay.

El proceso de acreditación es llevado adelante mediante un convenio alcanzado en setiembre de 2023 entre la Facultad de Agronomía de Udelar, la Asociación de Ingenieros Agrónomos del Uruguay (AIA) y el Ministerio de Ganadería Agricultura y Pesca (MGAP), y apunta a la acreditación y el profesional integre la nómina de técnicos que el MGAP tendrá registrados para la presentación de planes de uso y manejo de suelos.

La Asociación de Ingenieros Agrónomos del Uruguay verificará que quienes estén inscriptos se encuentren habilitados para el ejercicio de la profesión en el país.

PLAZOS PARA LA INSCRIPCIÓN.

La inscripción estará abierta desde el 31 de mayo al 20 de junio de 2024. La prueba se realizará el 28 de junio de 2024 en forma simultánea y vía web.

¿CÓMO INSCRIBIRSE? La inscripción la realizará el profesional completando el formulario (en línea) correspondiente, disponible en la página web de la Fundación Dr. Eduardo Acevedo – Facultad de Agronomía (fagro.edu.uy)

Será de exclusiva responsabilidad del profesional postulante la veracidad de los datos aportados.

En el caso de los ingenieros agrónomos recientemente recibidos y que aún no estén registrados en la CJPPU (Caja de Profesionales Universitarios) haciendo uso del plazo que disponen para ello, podrán inscribirse dejando constancia en el formulario de esa condición, y enviando a prueba.acreditacion@fagro.edu.uy un certificado expedido por bedelía de Facultad o escolaridad que demuestre su calidad de egresado.

La participación en la prueba para la acreditación tiene un arancel académico y administrativo de $U 3.800 determinados por la Facultad de Agronomía de Udelar y la Asociación de Ingenieros Agrónomos.

Los socios AIA tendrán un descuento del 20%.

Deberá abonarse previamente para quedar habilitado.

El mecanismo de pago será el que se explicita en el formulario de inscripción. Los profesionales que pagaron y no dieron la prueba en las instancias anteriores y no solicitaron devolución de la matrícula, o reprobaron deberán de inscribirse nuevamente pero no deberán pagar.

MODALIDAD DE LA PRUEBA. La prueba se realizará por internet, en forma sincrónica, utilizando la plataforma Moodle a través de la web de Facultad de Agronomía, en la cual estará disponible el cuestionario el día 28 de junio de 2024, entre las 07.00 y 09.30 horas.

Dispondrán de 2 horas de plazo para contestar las preguntas en la web. Pasado ese tiempo se cierra el acceso a la plataforma y ya no será posible enviar nada más.

El 24 de junio de 2024 se habilitará la plataforma para todos los inscriptos de manera de iniciar las comunicaciones y la preparación de la prueba. Ese día recibirá en el correo electrónico indicado por el interesado en el formulario de inscripción, el usuario y clave para ingresar a la plataforma Moodle.

Algunas cuentas de correo derivan el correo electrónico conteniendo el usuario y clave a la bandeja de spam u otras. Por esta razón recomendamos revisar con cuidado su casilla de correo.

Es muy importante que antes del día señalado para la prueba cada profesional realice un reconocimiento del sitio para verificar su buen funcionamiento, verificar que su propia conectividad es buena y que no va a tener problemas durante la prueba. Esto es de estricta responsabilidad del participante.

La prueba constará de 30 preguntas de múltiple opción que deberán contestarse on line. El puntaje de aprobación es del 70%, y no habrá gradientes de puntos, siendo los dos únicos resultados posibles “Aprobado” y “No aprobado”.

Por consultas dirigirse al MGAP.

Diez años de los planes de uso del suelo.

Diez años de los planes de uso del suelo.

Presentación de la versión de prueba de la actualización del sistema de gestión de planes de uso.

Montevideo | Todo El Campo | El pasado 17 de diciembre la Dirección General de Recursos Naturales (DGRN), realizó la presentación de la versión de prueba de la actualización del sistema de gestión de Planes de Uso (SGPU). La actividad estuvo destinada a técnicos registrados y acreditados para la presentación de Planes de Uso ante el MGAP.

La actividad consistió en la presentación de la versión de prueba de la actualización del sistema de gestión de planes de uso través de una demo, realizada por la técnica regional de DGRN Silvana Delgado. Las mejoras realizadas comprenden la integración de los tres tipos de Planes en el sistema (lechería, secano y riego), performance y la incorporación de funciones que facilitan el proceso de presentación de los Planes en el sistema.

Posteriormente se desarrolló un espacio de intercambio sobre consultas y sugerencias a integrar. Se remarcó, que este sistema es una versión en prueba, para presentar planes ante DGRN-MGAP se deben dirigir a los sistemas actualmente en producción, que sus links de acceso están en la web de DGRN-MGAP o en los tramites en línea correspondientes.

DAR OTROS USOS A LA PLATAFORMA.

La presentación contó con la participación del director de Recursos Naturales Martín Mattos Carrera y el encargado de división suelos y aguas Carlos Clerici.

En la apertura de la actividad, Mattos Carrera destacó que “Uruguay está cumpliendo diez años de la obligatoriedad de la presentación de los planes de uso, política de estado referida a la conservación de suelos”.

Realizó un repaso por las diferentes evoluciones y mejoras que se han realizado a nivel de los sistemas para implementar la política. En relación a esta nueva actualización remarcó que se está trabajando en el desarrollo de más prestaciones “estamos pensando que esta plataforma pueda incluir otros usos y es muy importante la validación y sugerencias de los técnicos, que siempre van a ser bienvenidas”.

CAPACITACIÓN ONLINE. A partir de esa presentación se invitó a todos los técnicos acreditados y/o registrados ante MGAP a realizar un curso de capacitación online, para conocer las actualizaciones en la plataforma previo a su puesta en producción y funcionamiento. Todas las dudas vinculadas a esta presentación, así como la solicitud para la inscripción al curso deben realizarse a través del correo secretariadgrn@mgap.gub.uy.

Científico español: “Hay formas de hacer una mejor agricultura, incluso más productiva, utilizando mecanismos del medio ambiente a nuestro favor”.

Científico español: “Hay formas de hacer una mejor agricultura, incluso más productiva, utilizando mecanismos del medio ambiente a nuestro favor”.

“Las tendencias actuales en agricultura, en investigación y política agrícola son intentar reducir los daños, y todos los agricultores y ganaderos están de acuerdo”.

Montevideo | Todo El Campo | Ernesto Igartua es biólogo, mejorador genético de cultivos, investigador y experto en mejora genética vegetal, además de investigador del Concejo Superior de Investigación Científica (CSIC) de España, y como tal ha advertido sobre “no reducir demasiado la producción agraria”, porque “de eso ya se ocupa el cambio climático”, en alusión a las pérdidas que el agro español tuvo por la fuerte sequía de los últimos meses.

Agregó que se debe trabajar por la “producción de alimentos integrada” al medio ambiente “y no en contra de él”, cuidando que no se caiga en una excesiva reducción de rendimientos, porque “hay que garantizar la sostenibilidad agraria a largo plazo”.

En una entrevista concedida al diario español El Economista, Igartua se refirió a la importancia del suelo y la necesidad de que lo cuidamos, y lamentó que “hasta ahora no nos hayamos ocupado de él”. Lo que ocurre con las plantas debajo de la tierra es muy importante: “Pero también ahora se estudia la microbiota, todo el conjunto de microorganismos del suelo, porque tiene una importancia capital en la adquisición de nutrientes y la sanidad vegetal”. Por otra parte, “aproximadamente una cuarta parte del carbono que fijan las plantas no se queda en los tallos y en las hojas, sino que va al suelo a través de la raíz. Para la planta es muy importante suministrar ‘gasolina’ a todo el ecosistema que está ahí abajo porque le da mucho”.

Las tendencias actuales en agricultura, en investigación y política agrícola son intentar reducir los daños, y todos los agricultores y ganaderos están de acuerdo. Hay que seguir produciendo alimentos pero de una manera integrada en el medio ambiente y no en contra de él”, añadió más adelante y subrayó: “Hay formas de hacer una mejor agricultura, incluso más productiva, utilizando mecanismos del medio ambiente a nuestro favor. Y ahí entra con gran fuerza toda la cuestión del suelo”.

En otro pasaje se refirió a la agricultura intensiva y la agricultura regenerativa.

Sobre el final celebró que la Unión Europea autorice la edición genética: “¡Por fin!”, exclamó. Agregó que “la edición génica es un instrumento magnifico para conseguir cultivos que ayuden a una agricultura sostenible, más saludable y a la producción de alimentos nutricionalmente mejores. Son todo ventajas”.

La siguiente es la entrevista completa, del periodista Rafael Daniel (*) en El Economista.

ERNESTO IGARTUA (CSIC): «HAY QUE TENER CUIDADO EN NO REDUCIR DEMASIADO LA PRODUCCIÓN AGRARIA, DE ESO YA SE OCUPA EL CAMBIO CLIMÁTICO».

¿EL SUELO HA SIDO EL GRAN OLVIDADO EN LA AGRICULTURA?

IGARTUA: Si durante muchos años lo ha sido. De hecho, en mi disciplina, que es la genética de cultivos, se le suele llamar la ‘mitad oculta’. Más o menos, la mitad de la planta está bajo el nivel del suelo. Está haciendo algo muy importante y, sin embargo, hasta ahora nos hemos ocupado sobre todo de la parte que se ve, que también es muy importante. Cuando han ido mejorando las técnicas de investigación, la capacidad de saber lo que está ocurriendo en el suelo, de ver y explorar lo que hacen las raíces, la vida de los microorganismos y hongos, que no están ahí simplemente viviendo sino que se integran con las plantas en un ecosistema que influye sobre la producción de los cultivos, se está volcando mucho más trabajo, que hacía mucha falta.

¿QUÉ HAY Y QUE OCURRE AHÍ ABAJO?

IGARTUA: Eso es lo que estamos investigando. No quiero dejar de decir que todo surgió porque hay verdadera preocupación por los problemas de la erosión, que con las prácticas agrícolas tradicionales se está llevando muchísima cantidad de suelo, un recurso muy lento de reponer, no renovable, al menos a la escala que nos interesa y cuya pérdida es una amenaza para nuestro sustento. Pero también ahora se estudia la microbiota, todo el conjunto de microorganismos del suelo, porque tiene una importancia capital en la adquisición de nutrientes y la sanidad vegetal. Aproximadamente una cuarta parte del carbono que fijan las plantas no se queda en los tallos y en las hojas, sino que va al suelo a través de la raíz. Para la planta es muy importante suministrar ‘gasolina’ a todo el ecosistema que está ahí abajo porque le da mucho. Están todos los hongos, metros y metros de raíces y radículas cubiertas de microrrizas que están interactuando con la planta continuamente y muchas son beneficiosas para ella. Hay un paralelismo grande con el intestino humano. Hay que tener una microbiota sana para que estemos sanos. Con las plantas pasa lo mismo, el intestino de la planta está en el suelo y está interactuando con todos esos microorganismos en cuestiones que afectan a la toma de nutrientes y también a la defensa contra patógenos y ahí estamos empezando a rascar la superficie. Hay muchísima investigación, en España también, y particularmente en el CSIC. Ya no se estudia la planta como un ente aislado sino como holobionte -la integración de la planta con todos los organismos de su entorno cercano-. Todas esas nos dan pistas sobre cómo va a producir la planta y cómo va a ser de sostenible el ecosistema.

¿ADEMÁS DE LA EROSIÓN CÓMO IMPACTA MÁS LA AGRICULTURA EN EL SUELO?

IGARTUA: La agricultura supone forzar a los ecosistemas a que nos den el grano o la fruta que queremos y eso tiene un efecto. Uno puede ser la contaminación porque el exceso de fertilizantes hace que pasen a las aguas subterráneas o por las escorrentías a sitios donde no queremos. Por otro lado, los productos agroquímicos tienen efectos no deseados sobre especies a los que no van dirigidos. Ya se conoce a nivel mundial el descenso tan enorme de poblaciones de insectos o aves, mayor en las zonas agrícolas. Las tendencias actuales en agricultura, en investigación y política agrícola son intentar reducir esos daños y todos los agricultores y ganaderos están de acuerdo. Hay que seguir produciendo alimentos pero de una manera integrada en el medio ambiente y no en contra de él. Ha habido una visión un poco simplificada a la hora de producir y cualquier cosa que hubiera alrededor y molestara se intentaba eliminar de la manera más expeditiva. Ahora nos damos cuenta de que no solo se trata de proteger a la naturaleza por una visión digamos naif y ecologista hippie sino que si tú haces daño a la naturaleza, se va a vengar. Hay formas de hacer una mejor agricultura, incluso más productiva, utilizando mecanismos del medio ambiente a nuestro favor. Y ahí entra con gran fuerza toda la cuestión del suelo.

LOS AGRICULTORES SE QUEJAN DEL EXCESO DE MEDIDAS MEDIOAMBIENTALES, ¿ES FÁCIL PARA ELLOS HACER ESA NUEVA AGRICULTURA?

IGARTUA: Hay muchas técnicas a disposición de los agricultores más acordes con el medio ambiente sin disminuir su productividad. Ha habido una investigación enorme sobre la siembra directa, la agroecología, la agricultura de conservación, cultivos de cobertura, cultivos asociados, rotación de cultivos…Hay distintas medidas que ofrecen mejoras en distintos sistemas, aunque es cierto que algunas suponen un gasto, como la maquinaria específica para agricultura de conservación . Desde la investigación publica hay una vocación enorme desde hace muchos años en trabajar en esos ámbitos y muchos agricultores están al corriente de esas técnicas y las usan muy bien.

LA AGRICULTURA INTENSIVA SE ESTÁ DEMONIZANDO. ¿ES COMPATIBLE CON LA AGRICULTURA REGENERATIVA?

IGARTUA: Quiero creer que sí. La agricultura para fijar más carbono; hacer laboreos que preserven el suelo; los cultivos de cobertura; rotaciones con especies que enriquezcan la tierra, fijen nitrógeno y ayuden a controlar las malas hierbas; más márgenes con vegetación autóctona, que haya una fauna de insectos que protejan de las plagas… Ninguna de esas técnicas van en contra de la productividad, de una producción intensiva, aunque hay que gestionarlas con conocimiento. Una cosa que preocupa a los investigadores dedicados a la agricultura es que se reduzcan los rendimientos. En Europa producimos algo más de comida de la que consumimos y podemos permitirnos el lujo de bajar un poquito, pero habría que tener cuidado porque somos mucha gente en el planeta. La agricultura ecológica, tal y como está reglamentada en Europa, conlleva un cierto descenso de la producción a corto plazo. Es muy limpia, libre de agroquímicos, pero cuando se han hecho estimaciones a nivel global si cambias toda la agricultura a ecológica va a ser difícil mantener los rendimientos, aunque nadie está pidiendo eso. Tiene que haber un equilibrio para asegurar la sostenibilidad agraria a largo plazo, que es lo que nos tiene que preocupar de verdad. Hay que tener cuidado en no reducir de forma excesiva los rendimientos, de eso ya se ocupa el cambio climático.

USTED ES UN GRAN ESPECIALISTA EN LA INVESTIGACIÓN DE VARIEDADES DEL CEREAL. ¿QUÉ HA SUPUESTO PARA LA AGRICULTURA?

IGARTUA: En los últimos 60 años los rendimientos de cultivos como el trigo o el maíz se han duplicado. La mitad de ese avance es debido a mejoras agronómicas y la otra mitad a mejoras genéticas. La importancia de las nuevas variedades ha sido capital. En cereales entraron las variedades enanas de trigo que aprovechaban muy bien altos niveles de fertilización, sin encamarse, se favorecieron altos índices de cosecha -porcentaje del peso de la planta que es grano- y se pasó de un 30-35% a valores cercanos al 50%, se favoreció las densidades más intensivas, que en maíz fue una revolución. Las hojas son ahora paneles solares perfeccionados para que intercepten un máximo de radiación permitiendo una agricultura superintensiva. También hay un reconocimiento general de que es difícil continuar con ese estilo de variedades sin cambiarlas un poco. Se está intentando producir variedades que sean más eficientes en el uso del nitrógeno.

¿QUÉ LE PARECE QUE LA UE VAYA A AUTORIZAR LA EDICIÓN GENÉTICA?

IGARTUA: El 99,9% de los investigadores decimos que ¡por fin! La edición génica es un instrumento magnifico para conseguir cultivos que ayuden a una agricultura sostenible, más saludable y a la producción de alimentos nutricionalmente mejores… Son todo ventajas. En plantas tenemos la ventaja de que produces un organismo por edición génica y puedes volver a cruzarlo con el original las veces que haga falta para dejar el genoma original de la planta madre y solo la parte editada genéticamente de la mutada. Es una mutación dirigida absolutamente indistinguible de todas las que ocurren de forma natural. Teníamos además el peligro de que ya se está haciendo en el resto del mundo y no va a haber nadie capaz de distinguirlas.

(*) Todos los artículos de Rafael Daniel se pueden leer aquí: Rafael Daniel – Noticias en El Economista

INIA, Udelar y el MA lanzaron MapBiomas Uruguay, web que reúne la primera colección de mapas de uso y cobertura de suelo del país.

INIA, Udelar y el MA lanzaron MapBiomas Uruguay, web que reúne la primera colección de mapas de uso y cobertura de suelo del país.

Uruguay aún conserva más de la mitad de su superficie con pastizales naturales (55,5%), pero perdió un 20% (2,5 millones de hectáreas) en los últimos 38 años.

Montevideo | Todo El Campo | Se realizó el lanzamiento de MapBiomas Uruguay, un sitio web que reúne la primera colección de mapas de uso y cobertura del suelo del país con el objetivo de monitorear estos componentes en los ecosistemas nacionales para fomentar su conservación y la gestión sostenible de los recursos naturales, como forma de combatir el cambio climático.

Enmarcada en el proyecto Mapeo de cambios en el uso y cobertura del suelo en Uruguay y estudio de los principales controles y consecuencias, MapBiomas Uruguay forma parte de la iniciativa MapBiomas Pampa, que a su vez integra la Red MapBiomas. Además, involucra una red colaborativa de expertos del Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), la Facultad de Agronomía y la Facultad de Ciencias de la Universidad de la República, y el Ministerio de Ambiente.

La colección de mapas del sitio cuenta con material desde el año 1985 hasta el 2022 con una periodicidad anual, una resolución de 30×30 metros y siete clases en la leyenda. Se trata del compendio de mapas anuales de uso y cobertura del suelo más completo, actualizado y detallado creado hasta el momento para el Uruguay, por su alcance temporal, su periodicidad anual y su resolución espacial. Para producir estos materiales, se utilizan imágenes del satélite Landsat y computación en la nube a través de la plataforma Google Earth Engine (GEE).

EN 38 AÑOS URUGUAY PERDIÓ EL 20% PASTIZALES NATURALES.

Entre los datos relevantes que arrojó la plataforma, se encuentra que Uruguay aún conserva más de la mitad de su superficie con pastizales naturales (55,5%), pero perdió un 20% (2,5 millones de hectáreas) en los últimos 38 años. Esta reducción en la cobertura natural tiene consecuencias negativas para la biodiversidad y los servicios ecosistémicos, además de comprometer el potencial regional para producir carne de manera sostenible a gran escala, en base a la vegetación de pastizales típica del bioma.

Desde MapBioma Uruguay señalaron que la ganadería en campo natural es un caso único en el que la producción animal y la conservación de la biodiversidad integran sistemas de producción y sostenibilidad ambiental de manera equilibrada. Sin embargo, los cambios ocurridos en las últimas cuatro décadas llevaron a que hoy día un tercio de la superficie total del país (32,2%) fuera ocupada por agricultura, pasturas implantadas o plantaciones forestales.

Según arrojaron los análisis de mapas, entre 1985 y 2022 el avance de la agricultura y pasturas implantadas fue de 1,3 millones de hectáreas, lo que representa un aumento del 41,6% respecto al inicio del período estudiado. El avance de la forestación fue de 1,07 millones de hectáreas, lo que representa un crecimiento del 750% respecto al inicio del período estudiado.

Desde la plataforma afirmaron que el bioma pampa sudamericano es uno de los menos protegidos y más amenazados del continente debido a los altos índices de transformación en la cobertura y uso del suelo y los bajos niveles de conservación de sus ecosistemas naturales, de ahí la importancia de contar con herramientas como MapBiomas que permiten monitorearlo para trabajar en su conservación.

Todos los datos, mapas, métodos y códigos de MapBiomas Uruguay están disponibles públicamente y de forma gratuita en el sitio web de la iniciativa MapBiomas Uruguay, cuyo contenido se desarrolla y mejora continuamente, y los investigadores involucrados ya adelantaron que están enfocados en mejoras y nuevas funcionalidades para las nuevas versiones.

En Lesoto -sur de África- cuidan el suelo y los pastizales, saben que ellos y las generaciones futuras los necesitarán.

En Lesoto -sur de África- cuidan el suelo y los pastizales, saben que ellos y las generaciones futuras los necesitarán.

Universidad Nacional de Lesoto está realizando investigaciones sobre cómo mejorar el suelo.

Montevideo | Todo El Campo | La existencia de Lesoto pasó prácticamente desapercibida para muchos compatriotas hasta junio de 2010 cuando Uruguay participó del Mundial de Fútbol en Sudáfrica. Ese año, muchos descubrieron que incrustado dentro de Sudáfrica había un país sin salida a mar y cuyo único vecino directo y con el que comparte frontera es Sudáfrica. Una característica rara, pero real.

Lesoto tiene 2,2 millones de habitantes, de los que las tres cuartas partes viven en zonas rurales y se dedica a la agricultura. Un reporte del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) expresa que la mayoría de los agricultores se dedican a la “producción tradicional de cereales de secano, de bajos insumos y baja producción, y al pastoreo extensivo de animales”.

Pero la producción no es buena. “Lesoto no puede producir suficiente alimento para su población en aumento”, de todas formas, es una actividad vital para muchas familias: “Alrededor del 17% del PIB corresponde a la agricultura, que para más de la mitad de la población de las zonas rurales es, o bien la principal fuente de ingresos, o bien una fuente suplementaria importante”.

Lamentablemente, solo “el 10% de la superficie total del país es tierra cultivable”, según dato de FIDA.

Los lesoteses saben que necesitan de la tierra, y que carecen de calidad en el suelo, por eso la Universidad Nacional de Lesoto está realizando investigaciones sobre cómo mejorar el suelo.

El siguiente es un artículo de Catholic Relief Services (CRS), una institución católica de origen estadounidense que trabaja en los cinco continentes, en el cual se aborda la importancia del suelo, su restauración y preservación, como lo indica desde el título: “Restauración y preservación de los pastizales de Lesoto”. Su autora es Dooshima Tsee, una periodista especializada en temas de seguridad alimentaria, entre otros.

RESTAURACIÓN Y PRESERVACIÓN DE LOS PASTIZALES DE LESOTO.

Dooshima Tsee | CRS | Thabo Masobeng, un científico del suelo de la Universidad Nacional de Lesoto, mide cuidadosamente el suelo fértil en un vaso de precipitados. Él está procesando las muestras que él y otros estudiantes graduados reunieron más temprano en el día.

Los científicos del suelo como Thabo son cruciales para garantizar el futuro de las comunidades en Lesoto. Realizan pruebas, asesoran sobre la mejora de la fertilidad del suelo, diagnostican problemas de crecimiento de plantas y encuentran formas de devolver la salud al suelo degradado con el tiempo.

Thabo es parte de un grupo de cinco científicos que completan programas de posgrado de Maestría en Ciencias en ciencias del suelo en la Universidad Nacional de Lesoto. Para su tesis de posgrado, Thabo está haciendo un estudio de series de tiempo desde 2012 hasta la fecha para ver cómo se ha utilizado históricamente la tierra y cuánto se ve afectada la salud de la tierra por el uso de la tierra.

“El carbono es muy importante para mejorar la calidad y fertilidad del suelo. Sin embargo, hay un problema de estudios de carbono. Son pocos; no es fácil de hacer”, dice Thabo.

El secuestro de carbono es un área de investigación que varios miembros de este grupo de cinco científicos del suelo están estudiando. El suelo bien gestionado tiene un potencial significativo para el almacenamiento de carbono que mejora la fertilidad de la tierra a lo largo del tiempo y combate los gases de efecto invernadero, un importante impulsor del cambio climático.

Comprender los pastizales es un requisito previo fundamental para encontrar soluciones sostenibles a la degradación de la tierra. Catholic Relief Services (CRS), a través de la Plataforma de Restauración de Tierras, se está asociando con la Universidad Nacional de Lesoto para apoyar la investigación de Thabo y otros cuatro científicos de posgrado del suelo.

Si bien existen algunas investigaciones, es necesario que haya más conocimiento y comprensión del ecosistema que alimenta y sostiene los pastizales en Lesoto. De una manera muy real, científicos como Thabo son el futuro de los agricultores y, en última instancia, la seguridad alimentaria en Lesoto. Su investigación proporciona los datos críticos para descifrar el código de gestión y restauración de pastizales sacudidos por los efectos del cambio climático, la degradación de la tierra y el pastoreo excesivo. El financiamiento de CRS permite que esta investigación continúe construyendo sobre la investigación existente para encontrar las pistas de lo que está funcionando, lo que no y los mejores métodos para proteger y restaurar los pastizales de manera sostenible.

PROTECCIÓN DEL SUELO.

«Se está eliminando una gran cantidad de carbono del suelo, y los suelos están sufriendo», explica el Dr. Botle Mapeshoane (foto), un científico del suelo de la universidad. «Una vez que no hay carbono en el suelo, los nutrientes no se reservan. Simplemente están perdidos. Por lo tanto, pierden su fertilidad muy fácilmente. Se erosionan fácilmente. Cuando labras el suelo, se está volviendo más y más débil cada año. Por lo tanto, hay mucho que se está perdiendo del suelo que es muy significativo «, dice ella.

El Dr. Mapeshoane es profesor titular del Departamento de Ciencias del Suelo y Conservación de Recursos de la universidad. Ha trabajado en el mundo académico, estudiando ciencias del suelo y conservación durante más de 15 años. Comenzó su carrera académica en agricultura, pero pronto se centró en la gestión de recursos. Ella supervisa a los cinco estudiantes de maestría.

«Mi trabajo como científico del suelo es proteger el suelo. Ver que la gente no toma el suelo como polvo. Todo viene del suelo. Si no ves que estás abusando [del suelo], al final del día, eres tú quien va a sufrir si no lo proteges», dice.

ESPECIES INVASORAS: UNA AMENAZA PARA LA VIDA PRODUCTIVA EN LOS PASTIZALES DE LESOTO.

A kilómetros de distancia, en los pastizales, Tatolo Nthoesele, tesorero y agricultor del equipo de cuencas hidrográficas en Semonkong, usa un pico para desenterrar una planta invasora, Felicia filifolia. Esta planta se ha convertido en una vista común en las laderas de las montañas en los pastizales de Lesoto.

La mayoría de las personas que viven en comunidades rurales de Lesoto son pastores y agricultores. Dependen de pastizales saludables para el pastoreo de animales. Una amenaza muy inmediata a su capacidad de obtener ingresos del pastoreo y la agricultura es la calidad de los pastizales.

«Las especies invasoras no siempre han estado aquí. Acaban de comenzar a crecer recientemente ya que soy un hombre adulto. Cuando estaba creciendo, nunca estuvieron allí. Pero en este momento, comenzaron a crecer en los últimos años», dice Tatolo.

En las últimas décadas, los pastizales se han ido degradando, con menos plantas comestibles para que los animales se alimenten. Las plantas invasoras como Felicia filifolia se están apoderando de los pastizales en Lesoto a un ritmo alarmante. Esto limita la cantidad de ganado que los pastizales pueden soportar, haciendo que todos los animales en el rango sean más susceptibles a las sequías y los períodos secos. Las plantas invasoras crecen rápido, son resistentes y difíciles de erradicar. No comestibles para el ganado, también ahogan la hierba en la que pastan los rebaños y amenazan con apoderarse de las plantas medicinales que son una parte crucial de la cultura y la vida de las comunidades en estos pastizales.

CRS trabaja con las comunidades para establecer equipos de voluntarios de cuencas hidrográficas que movilizan a sus comunidades para llevar a cabo actividades de restauración de tierras para mejorar los pastizales.

«No asistí a la escuela en absoluto. No tuve la oportunidad de hacer las cosas que la mayoría de la gente está haciendo, como ir a la escuela y luego encontrar un trabajo», dice Tatolo. «La razón por la que estoy tan interesado en proteger los pastizales es porque los principales ingresos en mi hogar provienen de los pastizales. Ese es mi principal ingreso y de esa manera podré llevar a mis hijos a la escuela. Porque lo que más deseo es ver a mis hijos ir a la escuela y lograr lo que yo no pude lograr».

PROTEGER LOS HUMEDALES PARA SERVIR A LAS GENERACIONES FUTURAS.

A primera vista, el área del humedal parece poco notable: un área con césped que es más verde que la vegetación circundante. Pero a medida que Tatolo camina, las diferencias se hacen evidentes. El suelo es esponjoso y empapado de agua. Un pequeño goteo fluye por varios metros en el centro de la tierra antes de que desaparezca en el suelo. Esta exuberante área está llena de vida y es crítica para la comunidad.

Los humedales son áreas grandes y absorbentes que retienen el agua y la liberan lentamente durante los períodos de baja precipitación y sequía, alimentando la tierra a su alrededor. Los humedales saludables significan que incluso durante los períodos secos, los arroyos siguen fluyendo.

Lesoto es considerada la «torre de agua» del sur de África. El agua es un recurso invaluable para las comunidades de la cuenca del río Orange-Senqu. Estos pastizales también son estratégicamente importantes para el subcontinente. Proporcionan la mayor fuente de agua dulce en la región. La preservación de estos humedales tendrá efectos dominó positivos. Las represas masivas en Lesoto canalizan las exportaciones de agua a Sudáfrica y los países vecinos. Pero la verdadera fuente de estos sistemas de agua comienza con los pequeños arroyos y humedales a través de la cuenca del río Orange Senqu. Esto subraya la urgencia del trabajo de preservación de humedales que Tatolo y otros miembros del equipo de cuencas hidrográficas realizan.

Tatolo y otros miembros del equipo monitorean el área diariamente. Educan a las comunidades cercanas sobre la importancia de mantener los humedales. Una cosa que podría destruir los humedales es el pastoreo continuo de animales.

Mientras Tatalo explica cómo funciona el equipo de la cuenca hidrográfica, en la distancia, algunas ovejas vagan por el humedal. Tatalo corre hacia el pastor para pedirle que mueva sus ovejas a otro lugar para pastar. Es algo difícil de hacer: pedir a los pastores que eviten que sus animales se alimenten en los lugares más frescos y verdes. Una forma en que Tatalo los ha ayudado a adherirse a estas reglas comunitarias es explicando los beneficios a largo plazo de los humedales saludables.

La restauración de tierras es un proceso complejo y requiere un compromiso a largo plazo y trabajo duro. CRS, a través del proyecto Land Restoration Platform, ha fomentado una sinergia entre quienes cuidan la tierra y los investigadores. La investigación universitaria alimenta directamente soluciones para restaurar los pastizales. Los agricultores y pastores como Tatolo implementan esas soluciones y cuidan pacientemente la tierra. Al reunir el conocimiento indígena y la pasión por la tierra, y la investigación académica estratégica, CRS ayuda a las comunidades en Lesoto a cuidar los pastizales y encontrar soluciones de restauración de tierras.

Fuente. Restauración y preservación de los pastizales de Lesoto | CRS

FOTO DE PORTADA. Tatolo Nthoesele inspecciona una cuenca hidrográfica en Maletsunyane, distrito de Maseru, Lesoto. Los agricultores de animales y cultivos dependen de las cuencas hidrográficas para proporcionar agua de buena calidad para el consumo humano, apoyar el ganado y las plantas y, en última instancia, mejorar la salud, la nutrición y los ingresos de las comunidades. Foto de Dooshima Tsee |CRS.

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