Los actuales precios de la soja son consecuencia del incremento de la producción en Brasil más el buen clima en Estados Unidos. Ambos factores generaron acumulación significativa de stock global.
Asunción, Paraguay | Todo El Campo | El economista y exministro de Hacienda paraguayo, Dr. Manuel Ferreira Brusquetti, ofreció un análisis detallado sobre escenario en el que se iniciará la nueva campaña sojera en Paraguay.
Según Ferreira, los precios internacionales de la soja han vuelto a los niveles previos a la guerra entre Ucrania y Rusia, un factor que está generando preocupación entre los productores. Este comportamiento en los precios responde, en gran medida, al notable incremento de la producción en Brasil, sumado a un buen clima en Estados Unidos, lo que ha llevado a una acumulación significativa de stock a nivel global.
Ferreira señaló que el crecimiento de Brasil en la producción sojera está comenzando a afectar la posición de Paraguay en ciertos mercados clave, como Argentina. Tradicionalmente, la soja paraguaya era utilizada para elevar los niveles proteicos en la industria argentina, pero ahora la soja brasileña está ocupando ese mismo lugar. Esta situación debe impulsar a Paraguay a reconsiderar sus estrategias de venta.
“Paraguay tendrá que ajustar sus fechas de venta y comenzar a vender de una manera diferente a la que se venía practicando hasta ahora,” afirmó el exministro.
Subrayó que con los precios en descenso, los puntos de equilibrio para los productores han aumentado considerablemente, lo que está generando un impacto significativo en la rentabilidad del sector.
Explicó ese “punto de equilibrio” para que un productor pueda cubrir sus costos se sitúa actualmente entre 2.500 y 2.600 kilogramos por hectárea, cifras elevadas que podrían bajar si los precios mejoran a medida que avanza la campaña.
Ferreira sugirió que los productores deberán vender una cantidad suficiente para cubrir sus costos financieros iniciales y luego considerar la opción de almacenar parte de la producción, con la esperanza de que los precios mejoren.
“Es probable que los productores deban cambiar su enfoque hacia la comercialización”, sostiene Ferreira. La situación actual exige un aumento en los niveles de eficiencia en todas las etapas del proceso productivo y comercial.
PERSPECTIVAS.
Al analizar la situación del producto paraguayo, Ferreira observó que aunque el sector logró recuperarse en 2023, las tasas de interés siguen siendo altas y la cosecha 2023-2024 no ha sido la más favorable en términos de precio.
“Hay zonas muy complicadas,” advirtió y enfatizó que el clima continúa siendo un riesgo que los agricultores paraguayos están acostumbrados a manejar, pero ahora enfrentan un riesgo adicional: la volatilidad de los precios.
En conclusión, Ferreira subrayó la importancia de la eficiencia como un factor clave para la sostenibilidad en la nueva campaña sojera. Recomendó una gestión cuidadosa de las ventas y minimizar la dependencia del financiamiento externo para evitar un mayor estrés financiero. “Se está sumando un riesgo nuevo al que ya teníamos antes”, alertó Ferreira. Al riesgo climático, que siempre ha sido parte del negocio agrícola, ahora se agrega la presión de los precios internacionales, donde Brasil está jugando un rol cada vez más dominante.
Resaltó la necesidad de una mayor adaptabilidad por parte de los productores paraguayos, quienes deberán ajustar sus estrategias no solo para enfrentar la competencia brasileña, sino también para navegar en un entorno económico marcado por la incertidumbre y la volatilidad. (Campo Agropecuario).
La exportación de soja en grano en estos primeros siete meses del año permitió un ingreso de divisas por valor de US$ 2.529 millones.
Asunción, Paraguay | Todo El Campo | Se mantiene la dinámica de exportaciones de granos de soja, pues al cierre del séptimo mes del año Paraguay ya envió 6,3 millones de toneladas, es decir, 2 millones más que el mismo periodo de 2023, de acuerdo con el Informe de Comercio Exterior de la Cámara Paraguaya de Exportadores y Comercializadores de Cereales y Oleaginosas (Cepeco).
La exportación de soja en grano en estos primeros siete meses del año permitió un ingreso de divisas por valor de US$ 2.529 millones, es decir, US$ 196 millones más que el mismo periodo de 2023.
“En contrapartida, la baja en los precios internacionales del aceite y de pellets de soja afectaron negativamente el ingreso de divisas (US$ 18 millones menos) por los envíos de estos productos, aunque aumentó el volumen embarcado”, explicó la Lic. Sonia Tomassone, asesora de Comercio Exterior de Capeco.
Agregó que se sigue notando, además, una mayor industrialización de la soja con relación al mismo periodo del año anterior, gracias a la mayor disponibilidad de la materia prima.
DESTINOS, EL PESO DE ARGENTINA, BRASIL Y RUSIA.
Con relación a los destinos del grano, Tomassone informó que continúa la alta concentración en tres mercados, que acaparan el 94% del total enviado (Argentina, Brasil y Rusia), de entre los cuales Argentina sigue siendo el principal comprador, con el 79% de participación en el total exportado.
“Cabe resaltar que al cierre de este informe existieron embarques aún no finiquitados, cuyos datos se computarán en el informe de agosto”, aclaró Tomassone.
RANKING DE EXPORTADORES.
El ranking de exportadores no ha variado mucho con relación al mes anterior, ya que Cargill sigue liderándolo con el 16% de participación, seguido por Viterra (11%), ADM, Agrofértil, Copagra y Bunge (8%) y LDC (7%), entre otros.
En cuanto a las exportaciones vía terrestre, LAR se sigue posicionando como el líder del ranking con el 19% de participación, seguido muy de cerca por Agrofértil (18%), Agrotec (8%), entre otros.
En total, 47 empresas fueron responsables de las exportaciones del grano al séptimo mes del año.
El Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA) realizará una jornada sobre la chicharrita y malezas.
Montevideo | Todo El Campo | El 17 de julio se realizará en Salto la jornada “Maíz y soja: manejo de la chicharrita y control de malezas problema”, para la cual están invitando la Estación Experimental de INIA Salto Grande y el Sistema Agrícola Ganadero de INIA.
El evento comenzará a las 09.00 horas y se extenderá hasta las 12.00. Se realizará en el local de la Asociación Agropecuaria de Salto (Av. San Martín y Trillo, hipódromo de Salto); las charlas son abiertas al público en general y están dirigidas a productores y técnicos interesados en esta temática.
El Ing. Agr. Sebastián Mazzilli, director del Sistema Agrícola Ganadero de INIA, dijo que el impacto que ha tenido la chicharrita en Uruguay es algo que se está evaluando con otras instituciones. El mayor impacto es en la zona del río Negro al norte.
La soja presentó problemas serios de humedad, pero tuvieron buena calidad. Las siembras avanzan en buenas condiciones.
Montevideo | Todo El Campo | La soja se levantó de los campos con rendimientos desparejos pero buenas calidades, dijo el Ing. Agr. Luis Simean, gerente Comercial filial Paysandú de Copagrán. “Hubo algún viaje dañado pero muy puntual”, agregó.
El promedio obtenido es de unos 2.200 o 2.300 kilos con situaciones muy diferentes: Al comienzo el entusiasmo fue mucho porque “los primeros rendimientos no bajaban de 3.000 kilos y hasta hubo algunas chacras de 4.000 kilos”. Todo indicaba que podíamos estar “en una zafra récord, pero después entró el área de segunda, las siembras tardías, las de fin de año o incluso de enero, el promedio se vino muy abajo y terminamos levantamos algunas áreas con rendimientos de 1.400 o menos”.
Sobre el equilibrio, dijo que hablando con los productores se puede ver que los números van a cerrar muy justos y algunas chacras en rojo.
En números gruesos el equilibrio se logra con 1.800 o 2.000 kilos, pero “esta zafra tuvo muchos gastos adicionales. Prácticamente el 80% entró directo a secado y eso es caro porque las humedades eran altas, del 18%, 19% o 20% en algunos casos”, lo que significan más de US$ 20.
“Otro costo fue el gasoil porque las máquinas patinaban, el flete, todo eso significa mucho gasto adicional que conspira contra los números”, subrayó.
MAÍZ.
Sobre el maíz Simean dijo que los de primera fueron muy buenos, con rendimientos entre 8.000 y 10.000; diferente es la situación de los maíces de segunda donde se ve el impacto de la chicharrita.
Al norte de Paysandú se ven problemas y queda el grueso del área de segunda, no habiendo datos para determinar rendimientos.
Sobre cómo afecta la chicharrita la zafra siguiente, señaló que es una incógnita, pero que si afecta las áreas no sería en el de primera sino en el de segunda, pero “hay que ver qué tipo de materiales hay para el maíz de segunda y si los productores se animan, sobre todo los que tuvieron daños más grandes”.
Qué va a pasar la próxima zafra con el maíz de segunda es un tema de conversación, pero aún no hay nada definido al respecto.
BUEN AVANCE DE LAS SIEMBRAS.
Simean dijo que la colza se sembró tarde pero toda y está terminada. “Normalmente se sembraba en mayo, este año se terminó de sembrar en junio. En Copagran Paysandú vamos estar arriba de las 3.000 hectáreas, un 10% o 15% por encima de lo que fue el año pasado.
En cebada se está arriba de las 1.000 hectáreas, un 20% o 25% más que el año pasado. De este cultivo solo queda un 3% del área por sembrar.
Y el trigo “quedó un poco para atrás, quedando atrasado en el avance de siembra, con un 60% o 70% sembrado, pero si el tiempo sigue firme esta semana se llegará al 100%”
El nacimiento de esos cultivos es “muy bueno”, con la ayuda del veranillo pasado. “La humedad y el veranillo generó condiciones se siembra ideales y unas implantaciones espectaculares”.
Eso sumado al frío anunciado genera condiciones sanitarias positivas para que no haya sobresaltos.
SOJA VENDIDA.
De lo cosechado de soja se vendió el 70% u 80%. La suba arriba de los US$ 400 hizo que muchos productores cerraran los negocios, sobre todo porque ya se había cosechado o se tenía claro el rendimiento que se lograría.
La reducción se debe principalmente a las inundaciones sin precedentes de mayo en el estado más meridional de Rio Grande do Sul y a los menores rendimientos en Mato Grosso, Mato Grosso do Sul, Paraná y São Paulo.
Brasilia, Brasil | Todo El Campo | Las recientes inundaciones en el sur de Brasil y la disminución de los rendimientos en varios estados han reducido las expectativas de producción de soja del país a 150 millones de toneladas en el año comercial 2023-24, según un informe del Servicio Agrícola Exterior (FAS) del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA).
En su informe de la Red Mundial de Información Agrícola del 1 de julio, el FAS revisó su estimación a la baja en 2,6 millones de toneladas, o un 2%, en comparación con su informe de marzo. La reducción se debe principalmente a las inundaciones sin precedentes de mayo en el estado más meridional de Rio Grande do Sul y a los menores rendimientos en Mato Grosso, Mato Grosso do Sul, Paraná y São Paulo. Los rendimientos nacionales revisados se sitúan en 3.275 kg/ha, un 3% menos que el informe de marzo y un 10% por detrás de la productividad récord de 2022-23, que registró una producción de 162 millones de toneladas.
En medio de una menor producción de soja y sólidos márgenes brutos de molienda, el FAS redujo sus estimaciones de exportación a 94 millones de toneladas, al tiempo que aumentó los volúmenes de molienda a 55,1 millones de toneladas en 2023-24 para satisfacer la demanda interna. Los volúmenes de molienda están siendo respaldados por un mayor mandato de mezcla de biocombustibles, márgenes brutos atractivos y la reanudación de Argentina de sus altos niveles de molienda de soja y exportaciones líderes en el mundo, dijo FAS.
“Esto puede reducir los incentivos para que las trituradoras brasileñas exporten productos procesados, en particular aceite de soja, redirigiendo su suministro al consumo interno”, expresó el Servicio Agrícola Exterior del USDA.
El consumo interno de soja está fijado en 58,75 millones de toneladas en 2023-24 y en 59 millones de toneladas en 2024-25.
El FAS revisó al alza su pronóstico de área de soja para 2024-25 en 650.000 ha a 46,3 millones, principalmente debido a un aumento de la estimación del área de referencia para 2023-24. Esta nueva proyección mantiene un aumento de área del 1% con respecto al informe anterior. De confirmarse, esto representaría una desaceleración en la expansión del área de soja de Brasil, ya que el crecimiento promedio anual ha sido de casi el 4% durante la última década.
La producción para 2024-25 se estima ahora en 160 millones de toneladas, 2,5 millones de toneladas más, o un 2%, con respecto al informe anterior. A pesar del aumento de los costos, los agricultores siguen invirtiendo en semillas, insumos y fertilizantes de calidad para mejorar los rendimientos en lugar de ampliar la superficie, señaló el FAS. Los rendimientos en todo el país se pronostican en 3.456 kg/ha.
El FAS mantuvo su pronóstico de exportaciones de soja en 99 millones de toneladas en 2024-25. Entre las principales razones figuran la demanda internacional sostenida, principalmente de Asia; mayores volúmenes cosechados; un tipo de cambio favorable; y mayor competitividad frente a otros competidores, como Estados Unidos.
Por el lado de la demanda, las compras de soja de China siguen siendo sólidas, con importaciones de febrero a mayo de 2024 de 29,5 millones de toneladas. Esto se acerca a los 31,5 millones de toneladas registrados durante el mismo período de 2023 en el que Brasil aportó el 70% del volumen (20,6 millones de toneladas) y Estados Unidos el 26% (7,5 millones).