Ago 18, 2023 | Avicultura, Información, Noticias
Uruguay participó de la capacitación en gestión de alta mortalidad en animales.
Río de Janeiro, Brasil | Todo El Campo | A fines de julio y comienzos de agosto, Uruguay participó, junto a otros servicios veterinarios oficiales de otros países de la región, de una capacitación internacional en gestión de alta mortalidad en animales en emergencia de influenza aviar.
Se trató del taller de “Gestión de alta mortalidad en animales en emergencias de influenza aviar”, impartido en el Centro Panamericano de Fiebre Aftosa (Panaftosa) y Salud Pública Veterinaria (SPV). Además de Uruguay, concurrieron veterinarios de Brasil, Bolivia, Colombia, Chile, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Panamá, Perú, Paraguay y El Salvador.
También participaron profesionales del sector privado de Brasil y representantes de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y el Organismo Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (Oirsa).
La Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) expresó que “frente a una situación de emergencia sanitaria, es imprescindible que los servicios veterinarios estén preparados para emplear las medidas adecuadas de prevención, vigilancia y respuesta”.
En este sentido, y dado que efectivamente estamos en un contexto de emergencia sanitaria de influenza aviar de alta patogenicidad (IAAP), lo que afecta a muchos países de las Américas, el taller fue oportuno y necesario, además de que tuvo como objetivo capacitar a los participantes en metodologías relacionadas con la bioseguridad, despoblación, compostaje y descontaminación.
La capacitación fue coordinada por el área de Epidemiología de Panaftosa/SPV e impartida por los expertos Gary Flory y Jeff Hill. El primero de los nombrados, Gary Flory, es fundador de G.A. Flory Consulting LLC, apoya a numerosas organizaciones como el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), la FAO y OMSA en la respuesta a enfermedades animales y desastres naturales, planificación de emergencias agrícolas, investigación y capacitación en respuesta a emergencias. Por su parte, Jeff Hill, es presidente de Livestock Welfare Strategies LLC (LWS) y posee más de tres décadas de experiencia en la planificación y respuesta a emergencias zoosanitarias.
El taller combinó charlas teóricas y tareas prácticas con las que los participantes pudieron implementar en terreno las diferentes metodologías presentadas por los instructores, con la finalidad de fortalecer la capacidad de los servicios veterinarios oficiales de los países en la respuesta a una emergencia de influenza aviar mediante la ejecución de buenas prácticas de bioseguridad.
LA IMPORTANCIA DE LA PREVENCIÓN Y CONTROL DE BROTES
En enero de este año, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) publicó una alerta sobre la inusual detección de brotes de influenza aviar de alta patogenicidad en aves en países de la región de las Américas, y la confirmación, por primera vez, de un caso de infección humana causada por influenza aviar A(H5N1) en un país de América Latina.
Desde el comienzo de la emergencia en la región, 16 países han registrado casos en aves y mamíferos y tres países han confirmado infecciones humanas.
El primer paso para gestionar una posible emergencia es que los países cuenten con un plan de contingencia adecuado y actualizado. Es importante que el equipo involucrado en la respuesta a la influenza animal esté capacitado para implementarlo en caso de emergencia y que posean los recursos necesarios.
Dado a que se trata de un virus con un potencial zoonótico, es esencial el trabajo coordinado entre los servicios veterinarios y de salud pública, en la interfaz humano-animal, y las estrategias de prevención y control en aves domésticas a fin de mitigar el riesgo de que el virus pueda transmitirse a las personas.
Además, es clave que los productores avícolas refuercen la bioseguridad en sus instalaciones, impidiendo el contacto de las aves domésticas con las aves silvestres y evitando que estas últimas tengan acceso a fuentes de agua y alimento compartido con las aves domésticas.
Los productores también tienen un papel fundamental en la detección temprana de la enfermedad, por lo que tienen que ser capaces de reconocerla y reportarla a las autoridades veterinarias para que puedan descartar o confirmar si se trata de un caso de influenza aviar y reaccionar a tiempo. Una detección temprana facilita una respuesta oportuna, contribuyendo así a reducir la diseminación del virus.
Jul 26, 2023 | Avicultura, Información, Noticias
El documento al que accedió Todo El Campo menciona 8 medidas generales, instan a los gobiernos a tomar medidas respecto a la influenza aviar. La última de la lista es la más impactante.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | Dada la propagación sin precedentes del virus de la influenza aviar A(H5N1) entre aves y mamíferos, y el riesgo potencial para la salud humana, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Mundial de la Salud Animal (OMSA) divulgaron una serie de medidas y llaman a todos los países a ponerlas en práctica.
Las instituciones mencionadas señalan 8 medidas, pero la última de la lista es la más impactante: 1) Prevenir la influenza aviar en su fuente; 2) detectar, informar y responder rápidamente a los brotes animales; 3) fortalecer la vigilancia en animales y humanos; 4) realizar investigaciones epidemiológicas y virológicas en torno a brotes en animales e infecciones humanas; 5) compartir datos de secuencia genética; 6) fomentar la colaboración entre sectores de la salud humana y animal; 7) comunicar el riesgo; y 8) asegurar la preparación a una pandemia.
El siguiente es el desarrollo que la FAO, la OMS y la OMSA: 1) Prevenir la influenza aviar en su fuente, principalmente a través de medidas de bioseguridad mejoradas en las granjas y en las cadenas de valor avícolas, y aplicar buenas prácticas de higiene.
Los miembros de OMSA, en consulta con el sector avícola, pueden considerar la vacunación de aves de corral como una herramienta complementaria de control de enfermedades basada en una vigilancia sólida y teniendo en cuenta factores locales como las cepas de virus circulantes, la evaluación de riesgos y las condiciones de implementación de la vacunación.
2) Detecte, informe y responda rápidamente a los brotes de animales como primera línea de defensa. Cuando se detecta una infección en animales, se alienta a los países a implementar estrategias de control como se describe en los estándares de la OMSA.
3) Fortalecer la vigilancia de influenza en animales y humanos para permitir una respuesta temprana, se debe mejorar la vigilancia basada en el riesgo en los animales antes y durante los períodos de alto riesgo.
Los casos de influenza aviar en animales deben informarse a la AMSA de manera oportuna.
La secuenciación genética debe realizarse periódicamente para detectar cualquier cambio en los virus ya presentes en el área o la introducción de nuevos virus.
En humanos, se debe priorizar lo siguiente: (i) vigilancia de infecciones respiratorias agudas graves y enfermedades similares a la influenza, (ii) revisión cuidadosa de cualquier patrón epidemiológico inusual, (iii) notificación de infecciones humanas bajo el Reglamento Sanitario Internacional, y (iv) intercambio de virus de influenza con los Centros Colaboradores de Referencia e Investigación sobre la Influenza del Sistema Mundial de Vigilancia y Respuesta a la Influenza (GISRS) de la OMS.
4) Llevar a cabo investigaciones epidemiológicas y virológicas en torno a brotes en animales e infecciones humanas. Se debe mejorar la vigilancia para detectar e investigar rápidamente más casos sospechosos en animales y humanos.
5) Comparta los datos de secuencia genética de virus de humanos, animales o sus entornos en bases de datos de acceso público rápidamente, incluso antes de la publicación revisada por pares.
6) Fomentar la colaboración entre los sectores de salud humana y animal, especialmente en las áreas de intercambio de información, evaluación conjunta de riesgos y respuesta.
7) Comunicar el riesgo. Alertar y capacitar a los trabajadores de la salud y las personas expuestas ocupacionalmente sobre las formas de protegerse.
Se debe advertir al público en general, así como a los trabajadores con animales, que eviten el contacto con animales enfermos y muertos, y que informen de ello a las autoridades de sanidad animal.
También se les debe recomendar que busquen atención médica si no se encuentran bien y que informen a su proveedor de atención médica sobre cualquier exposición a animales.
8) Asegurar la preparación para una pandemia de influenza en todos los niveles.
Sobre el final, se agrega: “La propagación del virus a los cinco continentes habla de la necesidad de cooperación global y alerta para proteger a los animales, las personas y las economías”.
Especies de mamíferos infectados.
Por último, los editores del documento de la FAO, OMS y OMSA, mencionan las especies de mamíferos que hasta el momento “se sabe que están infectados con virus A(H5N1)”.
El detalle es el siguiente: “hurón, visón, nutria europea, nutria de río norteamericana, nutria marina, tejón europeo, zorrillo, zarigüeya de Virginia, leopardo de Amur, tigre de Amur, león de montaña, pescador, turón europeo, lince, gato montés, gato doméstico, zorro rojo, coyote, mapache, perro mapache, perro de monte sudamericano, oso negro americano, oso pardo, oso grizzly, oso kodiak, cerdo doméstico (solo serología), foca gris, foca común, lobo marino, león marino, marsopa, delfín mular, delfín común de hocico corto, delfín de lados blancos, perros, perros mapaches japoneses, marta haya, focas del caspio, oso negro asiático, delfín chileno, marsopa de burmeister.
Finalmente agregan: “Se necesitan más estudios para comprender los niveles de referencia de infección en mamíferos salvajes”.