Mattos espera 2024 con optimismo.

Mattos espera 2024 con optimismo.

“Tenemos varias señales que nos hacen ser optimistas en 2024”, dijo el ministro al participar de la presentación del anuario de Opypa.

Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | El ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Fernando Mattos marcó la diferencia ente el año que termina y lo que se espera para 2024, ya que hay señales claras de la mejora que se avecina. Recordó que durante la sequía el objetivo del Gobierno y del MGAP era mantener la estructura productiva para que pasada la crisis el país retomara la actividad con su potencial de siempre.

A pesar de la sequía, el jerarca observó que el sector tuvo un “desempeño destacado”, lo que se puede comprobar “si miramos la serie de exportaciones del sector agroindustrial” porque vamos a tener un buen año “en la serie de los últimos 20 años y con una perspectiva de crecimiento para 2024”.

Sobre finales de 2022 “teníamos registrados los impactos iniciales de la sequía, eso lo registran las cuentas nacionales” que en el último trimestre del año tuvo que hacerse una corrección a la baja del crecimiento económico, y “este año vamos a tener un crecimiento bastante menor”, lo que “seguramente recoge buena parte del impacto de la sequía y menor producción en asociación con los precios” internacionales que bajaron.

“Todo el Ministerio se dedicó a mantener la estructura productiva de pie, ese fue el principal desafío, y confiamos que vamos a salir airosos en ese aspecto sin perjuicio del enorme esfuerzo que hizo el Gobierno con una cantidad de medidas a efectos de usufructuar un sector dinámico y activo y nadie se ha quedado por el camino por falta de ayuda o de apoyos”, aseguró.

OPTIMISMO POR EL AÑO QUE SE VIENE.

 Al cierre del 2023 “miramos con optimismo 2024” y en eso la primavera ya es una buena señal. Una primavera que “es una realidad, está instalada”.

Productivamente los datos son positivos: “Tuvimos buenos resultados en los cultivos de inverno, buena perspectiva para los cultivos de verano, tenemos una ganadería que está recuperando estado corporal, y al final del año hubo aumento de la actividad de faena”. De igual forma “la remisión de leche también viene dando registros positivos”.

Por tanto, “tenemos varias señales que nos hacen ser optimistas en 2024”, enfatizó.

Por “todo eso, más alguna recuperación del mercado y de precios internacionales, vamos a tener una combinación virtuosa, no como la que tuvimos en 2023. Más producción y mejores precios nos dejan un margen de optimismo”, concluyó.

Los conceptos del jerarca fueron planteados en la presentación del Anuario de Opypa 2023.

A pesar de la caída, en 2023 las exportaciones son de las mayores desde el año 2000.

A pesar de la caída, en 2023 las exportaciones son de las mayores desde el año 2000.

Ec. Cortelezzi (Opypa): “En términos de las exportaciones totales de bienes del país, 2023 podría quedar en el segundo o tercer lugar de la serie histórica, o sea que no es un mal número y está explicado por la menor producción y por la caída de precios”.

Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | La Ec. Ángela Cortelezzi presentó los principales datos del Anuario Opypa 2023 recientemente presentado. Dijo que el impacto directo de la sequía fue de US$ 1.883 millones, a lo que hay que agregarle los impactos en las “actividades afectadas” que se resintieron a partir de un menor desempeño agropecuario. El sector que más sufrió ese impacto fue la agricultura de secano.

Por otra parte señaló que a pesar de los problemas que tuvo la agropecuaria, 2023 cerrará como uno de los mejores años en exportaciones, y se espera que en 2024 haya un crecimiento de las colocaciones en el exterior.

IMPACTOS BRUTOS DIRECTOS Y LA INCIDENCIA EN CADA SECTOR.

La profesional dijo que para analizar los resultados agropecuarios en el año 2023 hay que considerar varios factores ajenos a la producción en sí, como la invasión de Rusia a Ucrania, las variaciones en los precios internacionales, e incluso la sequía que en Uruguay tuvo “magnitudes históricas”, y sobre la cual el Instituto Uruguayo de Meteorología (Inumet) señaló que fue “un déficit hídrico con una ocurrencia de 1 en 76 años o incluso 100, y no hay registros de un déficit de estas características. Y en el año 2022/2023 eso significó importantes impactos productivos y comerciales”.

La diferencia es que “los impactos productivos se repartieron entre los años 2022/2023 y los impactos comerciales se absorbieron en su mayoría en 2023”, observó.

Respecto a los impactos brutos directos a los sistemas productivos agropecuarios, Cortelezzi dijo que totalizan US$ 1.883 millones, pero “después, en las estimaciones de cuentas nacionales, se pueden ver otros impactos además de los directos, porque los impactos no quedan encasillados en los sistemas productivos sino que hay otras actividades afectadas”, explicó.

De ese impacto directo de US$ 1.883 millones, “casi dos terceras partes tienen que ver con lo que sucedió en la agricultura de secano” que tuvo un impacto de US$ 1.098 millones; le sigue la ganadería de carne (US$ 287 millones), la forestación (con US$ 162 millones); praderas perdidas (US$ 145 millones); lechería (US$ 136 millones); granja (US$ 43 millones); y vitivinicultura (US$ 12 millones).

PRECIOS RELEVANTES PARA LAS EXPORTACIONES.

Por otra parte, los precios relevantes de exportación para Uruguay (variación promedio interanual) para el período enero octubre 2023 son los siguientes: el arroz +14%; carne de vacuno congelada deshuesada -18%; carne de vacuno refrigerada deshuesada -6%; soja -16%; leche en polvo entera -9%; y celulosa -11%. Como se ve, hay una caída de los precios relevantes de exportación con la única excepción del arroz.

SE ESPERA QUE EN 2024 CREZCAN LAS EXPORTACIONES.

Las exportaciones agroindustriales se espera que cierren 2023 en el entorno de los US$ 8.200 millones, total que significa una caída del 20% frente a las exportaciones de 2022. Pero hay que precisar que el año pasado las exportaciones alcanzaron una cifra récord por encima de los US$ 10.000 millones, aclaró Cortelezzi.

Por tanto, “en términos de las exportaciones totales de bienes del país, 2023 podría quedar en el segundo o tercer lugar de la serie histórica, o sea que no es un mal número y está explicado por la menor producción y por la caída de precios”.

Para 2024 se espera “una recuperación de las exportaciones, y en el caso de las exportaciones agroindustriales incluyendo la celulosa estamos esperando que se ubique en el entorno de los US$ 9.700 millones; el hecho destacado para 2024 es que muy probablemente sea la celulosa nuestro principal bien de exportación”, finalizó.

Debilidad alemana arrastra a la zona euro a una recesión; China se desaceleraría y EE.UU. apunta a seguir creciendo.

Debilidad alemana arrastra a la zona euro a una recesión; China se desaceleraría y EE.UU. apunta a seguir creciendo.

Económicamente las señales no son positivas.

Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | El mundo se merece un respiro. Necesitamos un 2024 que definitivamente de vuelta la página a las malas noticias, que haga desaparecer los cisnes negros y -como se dice- enfile los astros de tal manera que las cosas comiencen a salir bien.

Las señales que recibimos no van en ese sentido positivo, por el contrario, vemos como se tensan los conflictos, las guerras se alargan en el tiempo y los escenarios bélicos se amplían.

Económicamente las señales tampoco son positivas, con una zona euro (países de la Unión Europea que tienen como moneda común el euro) en recesión, una China que se desacelera y la posibilidad de que Estados Unidos siga creciendo y generando oxígeno a la economía global.

 ALEMANIA, FRANCIA Y LA ZONA EURO.

“La desaceleración de la actividad empresarial de la zona euro se profundizó sorprendentemente en diciembre, según encuestas seguidas de cerca que indicaron que la economía del bloque está casi con certeza en recesión”, así comienza un informe de Reuters que advierte sobre el nuevo problema de la zona euro que evidentemente no se queda allí sino que repercute en todo el mundo.

Alemania, el motor europeo, como Francia, tuvieron caídas “generalizadas” y “un deterioro de la actividad en todos los sectores de servicios y manufactura”.

El Índice de Gerentes de Compras (PMI), un respetado indicador de la economía europea, advirtió que luego de la caída del 0,1% del tercer trimestre de 2023 (julio, agosto, setiembre), en el actual todos los meses ha habido una contracción de la actividad. Dos trimestres consecutivos de contracción económica, cumple con la definición técnica de recesión.

En línea con lo anterior, el Banco Central Europeo recortó el jueves sus previsiones de crecimiento para 2023 y 2024.

Alemania sigue siendo la mayor economía de Europa, pero su desaceleración “empeoró” en tanto que en Francia, que es la segunda economía de la zona euro, “la actividad disminuyó más rápido de lo esperado”, añade Reuters.

Se espera que en 2024 Alemania “apenas crezca” debido a una “demanda exterior que es débil”, y porque “los subsidios gubernamentales para la transición verde están restringidos”, además de que “las altas tasas de interés frenan la actividad”, según un reporte de Bundesbank (Banco Central alemán) de la semana pasada.

Bloomberg coincide con Reuters y anuncia que la zona euro “sucumbirá a su primera recesión desde la pandemia”, de acuerdo a una encuesta de analistas.

“Dudamos que estemos al comienzo de una recuperación”, dijo Jörg Angelé, economista de Bantleon Bank (casa bancaria con sede en Zúrich, Suiza);  agregó que “los obstáculos siguen siendo fuertes”.

Bloomberg señaló que la “debilidad” de la zona euro “está encabezada por Alemania” que “tiene dificultades para superar los problemas de su sector manufacturero. Afectado por una crisis presupuestaria y una débil demanda global, se espera que el país experimente una contracción de 0,2% en el cuarto trimestre, por encima de la caída de 0,1% proyectada inicialmente”.

ESTADOS UNIDOS.

Los datos que llegan de Estados Unidos van en un sentido diferente. A mediados de octubre, el Departamento de Comercio publicó que en el tercer trimestre del año la economía creció 4,9% interanual.

El crecimiento se sustentó por empuje de los consumidores que incrementaron sus gastos de forma importante. También aumentó el gasto público, pero bajó la inversión privada.

Observadores económicos advierten que el país igualmente debe atender los problemas de endeudamiento e inflación, entre otras amenazas al buen desempeño económico y financiero.

CNN Dinero observó que “muchos expertos coinciden que parece extremadamente improbable que la economía estadounidense retroceda en el corto plazo”, y atribuyen esa situación a “una combinación de buena suerte y buenas políticas aplicadas por la Reserva Federal”.

En el último trimestre, el producto bruto tuvo un importante crecimiento del 5,2%, con baja tasa de desempleo.

CHINA.

El 11 y 12 de diciembre Pekín fue escenario de la Conferencia Central de Trabajo Económico, un cónclave que marca el camino de la economía, el que deberá ser ratificado en marzo cuando se reúna la Asamblea Popular Nacional.

Medios chinos dijeron que la calificación de la agencia Moody’s, que redujo la economía de estable a negativa -la primera rebaja desde 2017- jugó un rol clave en la Conferencia, en especial por los riesgos de caer en desaceleración.

Moody’s corrigió a la baja el posible crecimiento chino en 2024, al 4%, mientras que el Fondo Monetario Internacional (FMI) espera que China termine 2023 con un crecimiento del 5,4% e inicie una desaceleración en 2024 hasta el 4,6%. Más negativa es la proyección de S&P que estima un crecimiento del 2,9% en el año que está por iniciar.

Sin agro, el Cono Sur no podrá crecer.

Sin agro, el Cono Sur no podrá crecer.

De Uruguay ya sabemos, pero también Argentina, Brasil y Paraguay -Chile mucho menos- dependen de la agropecuaria para progresar.

Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | Los países del Cono Sur crecen con el agro, o perecen con él. Esa es la primera máxima económica productiva para esta parte del mundo, incluso Chile, quizá el menos agropecuario del vecindario, pero con destacada producción en frutas y hortalizas que lo colocan como un país de destaque en el mundo respecto a esos rubros.

El agro ayuda, pero hay que decir que en Chile la agropecuaria no ha tenido un peso relevante en los últimos años. En 2020, el aporte al PIB fue de 0,7%, en 2021 creció al 4,2% y en 2022 cayó al 0,1%, totalmente marginal. En contraste, las actividades de la rama minera que representaron en 2020 el 8,8%, en 2021 el 9,6% y en 2022 el 10,8%.

PARAGUAY CRECE EN EXPORTACIONES SIN CHINA.

Hace unos días Todo El Campo tituló que El agro empuja las exportaciones paraguayas que crecieron 24%, porcentaje que surge de los datos oficiales del Banco Central de ese país.

Al analizara Paraguay hay que señalar que no exporta nada a China, sin embargo sus exportaciones al resto del mundo son muy importantes. Es bueno tenerlo claro, porque es cierto que China compra mucho y es el motor del comercio mundial -nadie puede negar esa realidad-, pero parece que también se puede sobrevivir sin ella, así que tal vez haya que mirar y depender menos de la voluntad del gigante asiático y buscar otros mercados alternativos sin dejar de vender a Pekín.

Lo que no se entiende es cómo Paraguay parece poder y el resto del mundo dependemos de los movimientos que Xi Jinping quiera o no hacer.

BRASIL BUSCARÁ ROMPER SU PROPIO RÉCORD.

El Centro de Estudios Avanzados en Economía Aplicada (Cepea) de la Escuela Superior de Agricultura de la Universidad de San Pablo (Esalq/USP), en asociación con la Confederación de Agricultura y Ganadería de Brasil (CNA), divulgó un informe en el que señala que en 2022 el agronegocio representó el 24,8% de PIB de ese país.

El año anterior, en 2021, la participación agropecuaria había sido del 26,6%, un año récord.

Hace unos días, el periodista económico Vinicius Torres Freire escribió en el diario Folha de Sao Paulo que la economía de Brasil se enfrió, y manifestó su preocupación por poder dilucidar “de dónde pueden venir los impulsos para el crecimiento de 2024”, lo que por ahora no se ve con claridad.

Sin embargo, una vez más la esperanza de la economía brasilera parece que se apoya en la agropecuaria ya que gracias a ella Brasil -particularmente por las exportaciones de carne de vacuno y soja- está entre las nueve principales economías del mundo.

Lo que sí es cierto, es que en 2024 Brasil buscará romper su récord agropecuario de 2021, porque como dice el título, sin agro no se puede crecer.

ARGENTINA Y LAS CUATRO MEDIDAS PROPUESTAS POR FADA.

Sobre Argentina la Ec. Nicolle Pisani Claro dijo que en 2022 “las cadenas agroindustriales aportan 1 de cada 4 dólares del PIB, lo que equivale a US$ 105.091 millones, es la actividad que mayor aporte genera”.

La Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA) aseguró que con cuatro medidas claves se puede potenciar el sector: 1) cero retenciones, 2) cero restricciones, 3) un solo dólar (no los más de 40 que tiene ahora); y 4) reglas de juego claras (seguridad jurídica).

Solo con eso, “el sector agropecuario puede generar 544.000 nuevos puestos de trabajo, lo que es más de un tercio del desempleo actual”, dijo el Ec. David Miazzo, economista jefe de FADA. Si se toman las cuatro medidas antes señaladas, “la producción de grano puede crecer 56%, y se podría producir un millón de toneladas adicionales de carne de vacuno”.

Países como Australia, Nueva Zelanda, Canadá, Estados Unidos, Ucrania, Rusia, Uruguay, Paraguay y Brasil, todos ellos cumplen con esas cuatro políticas, excepto Argentina, y eso es parte de la explicación de por qué Argentina se ha quedado atrás en término de crecimiento, PBI per cápita, poder adquisitivo y generación de empleo respecto a nuestros países comparables”, agregó Miazzo.

Conflicto en el mar Rojo entorpece el mercado y el movimiento de mercadería mundial.

Conflicto en el mar Rojo entorpece el mercado y el movimiento de mercadería mundial.

Además del peligro de una escalada bélica y cruenta -otra más en un mundo muy golpeado y violento-, se presenta un nuevo riesgo grave en lo comercial y de abastecimiento global.

Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | 2023 no fue un buen año para el comercio internacional, entre otras cosas por los problemas que ha tenido un eslabón fundamental: el traslado de mercancías.

Así como nuestro país no podría funcionar bien si no tuviera carreteras que permitan el tránsito ordenado y seguro, el mundo tampoco puede si las rutas en las que se mueve el comercio internacional están llenas de problemas de diversa índole, algunos humanos, como ocurre ahora con el mar Rojo, y otros naturales, como el canal de Panamá, donde la sequía ha generado retrasos importantes y encarecimientos millonarios.

La mala novedad de los últimos días es lo que sucede en el mar Rojo, una importantísima como antigua ruta comercial de casi 2.000 km de largo y apenas 300 Km en su parte más ancha, pero puede reducirse a 20 Km en su parte más angosta.

Según un informe de CNN publicado ayer, “el mar Rojo es uno de los cuerpos de agua más importantes del mundo para el comercio internacional, y baña las costas de Djibouti, Egipto, Jordania, Arabia Saudita, Etiopía, Eritrea, Sudán, Somalia, Israel y Yemen”.

Las dos partes más angostas son las de sus extremos: el estrecho Bab al-Mandab en el sur (con salida al mar Arábigo), y el canal de Suez (Egipto, que une los mares Mediterráneo y Rojo) al norte; este último también un sitio clave para el comercio que en 2021 fue noticia cuando el buque Ever Given, de gran porte, quedó cruzado en medio del canal impidiendo el paso de otros barcos, lo que causó distorsiones históricas.

El estrecho de Bab al-Mandab, entre Eritrea, Djibouti y Yemen, donde se afina el mar a escasos 20 kilómetros, es el lugar más vulnerable.

Es precisamente en esa zona, al sur del mar Rojo, donde se han dado incidentes graves que incluye el ataque y secuestro de buques de cargas originados o que se dirigen a Israel. Sucede que ahí está Yemen, lugar de acción de los rebeldes hutíes, un grupo vinculado a Irán y que declaró la guerra a los israelíes en el marco del conflicto Israel-Palestina.

Bajo el lema “Dios es el más grande, muerte para Estados Unidos, muerte para Israel, maldición para los judíos, victoria para el islam”, los hutíes establecieron un estricto orden islamista en el territorio que controlan en el norte de Yemen, combinando militancia religiosa con un estricto rumbo antioccidental y antiisraelí, según un reporte de la radio y televisión alemana (DW).

La acción de los terroristas hutíes -que incluye la toma de buques cargueros con el uso de helicópteros y armamento militar- agravó la belicosidad de la zona convirtiéndola en peligrosa. También ha puesto en peligro todo el comercio internacional ya que las empresas transportadoras de carga comenzaron a anunciar su retiro, lo que genera importantes perjuicios incluso a países que nada tienen que ver con el conflicto en Gaza.

LA RESPUESTA DE OCCIDENTE LIDERADO POR EE.UU.

Varios países occidentales, entre ellos Estados Unidos, hicieron un llamado a los hutíes para que no continúen los ataques, porque se arriesgan a una respuesta armada. Incluso se informó que Washington quiere formar un bloque marítimo “amplio”, e integrado por varios países, que tendría como finalidad proteger los buques que ingresan o quieren salir del mar Rojo. No se tolerarán los ataques hutíes, se ha advertido.

Pero el fanatismo religioso de los terroristas no les deja ver la realidad y continúan asegurando la continuidad de sus acciones armadas. El problema no es la religiosidad irracional, sino que una coalición occidental para controlar a los rebeldes de Yemen podría despertar una peligrosa solidaridad entre grupos, países o sectores afines.

La coalición liderada por Estados Unidos está conformada por Reino Unido, Francia, España, Italia, Países Bajos, Canadá, Noruega, Baréin y Seychelles, según informó en un comunicado el jefe del Pentágono, Lloyd J. Austin.

LA ALTERNATIVA PARA LOS BUQUES.

Como fue dicho, el mar Rojo está unido al Mediterráneo por el canal de Suez, y es la ruta marítima más corta entre Europa y Asia; por allí pasa el 12% del tráfico marítimo mundial. La opción es mucho más larga y por tanto más demorada y cara: el cabo de Buena Esperanza en el sur de África, subiendo por el océano Atlántico.

Ya algunas navieras han decidido tomar esa extensa ruta, priorizando la seguridad de su personal y de la mercadería que traslada, ellas son Hapag Lloyd, MSC y Maersk; también las petroleras BP y Frontline.

Además del peligro de una escalada bélica y cruenta -otra más en un mundo muy golpeado y violenta-, se presenta un peligro comercial y de abastecimiento grave. Veremos cómo sigue y si seremos capaces de mejorar en 2024.

Foto de portada de The Political Room, cuenta X @Political_Room

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