En Peralta y Cardozo Chico (Tacuarembó), ya son una escuela rural y seis las casas quemadas, en solo 10 días, por lo que no se entiende la pasividad policial.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | En los últimos días Uruguay pareció haber sido consumido por el caos. A los delitos “comunes”, agravados por la seguidilla de homicidios violentos, se sumaron las amenazas de bombas y los incendios en Peralta y Cardozo Chico, departamento de Tacuarembó.
Todo eso sin mencionar los ciberataques a la Dirección Nacional de Migración, al Ministerio de Desarrollo Social , la Dirección Nacional de Aviación Civil e Infraestructura Aeronáutica (Dinacia) y Buquebus.
Hasta hace pocos años, los delitos más preocupantes para las autoridades y la sociedad eran las rapiñas y los arrebatos. En ellos los delincuentes exponían al máximo la violencia que eran capaces de ejercer sobre las víctimas.
A diferencia de hoy, los homicidios no eran cosa de todos los días, o al menos no tenían espectacularidad, y cuando ocurrían por lo general obedecían a razones circunstanciales.
Actualmente casi no se habla ni se informa sobre arrebatos, que ocurren y siguen lastimando a las personas por la agresividad que ejercen sus autores al momento de cometerlo, pero que ante el crecimiento de hechos de mayor envergadura, pasó a un tercer o cuarto plano en el interés y la preocupación social.
Las rapiñas, o sea el apoderamiento de una cosa mueble mediante el uso de violencia o amenazas, sigue siendo de los delitos más graves y preocupantes, pero es el homicidio el acapara toda la atención de la sociedad porque para operar sus autores van rompiendo sus propios límites en una escalada que parece no tener fin. Apelan a armas cada vez más letales -de guerra- y sin reparar el alcance de éstas las usan de forma cada vez más frecuente y de manera cada vez más indiscriminada llegando a lastimar o asesinar a personas inocentes, incluso niños. Lo que ejercen ya no es únicamente el homicidio, es el terror y el mensaje de poder para la sociedad.
A todo eso, en las últimas horas se sumaron las amenazas de bombas en centros comerciales y de estudios, hechos por los que ya hubo dos detenidos, un hombre y una mujer. El hombre resultó condenado a seis meses de libertad a prueba y la mujer deberá cumplir 45 días de prisión domiciliaria, mientras la investigación continúa y a la espera del fallo judicial definitivo.
Mientras estas dos personas declaraban en el juzgado, volvió a darse otra amenaza en la Facultad de Medicina. La Policía busca al tercer involucrado y se espera su pronta detención.
No menos inquietante es lo que sucede en Peralta y Cardozo Chico, Tacuarembó, con incendios a viviendas y escuelas, sin que haya respuestas claras por parte de la Policía y Fiscalía. En este caso el autor ha demostrado que cumple con sus amenazas, ya son una escuela rural y seis las casas quemadas, por lo que no se entiende la pasividad policial.
Los homicidios, las amenazas de bombas -ahora con la ubicación de personas involucradas-, y los incendios de Tacuarembó, son hechos que vulneran a la sociedad, la dejan expuesta a la actividad de los delincuentes que se mueven con comodidad en todo el país.
En contraste, el Estado parece débil, no da señales claras ni mensajes correctos, lo que alimenta la autoridad que los delincuentes quieren ejercer sobre el resto de los ciudadanos a base de miedo y terror.
Es fundamental que desde el Ministerio se comiencen a dar señales de fortaleza y determinación, eso es algo en lo que debemos estar todos juntos. La actitud es clave para lograr los objetivos planteados.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | La situación generada a partir de la reglamentación de las actividades con equinos, especialmente respecto a las jineteadas, que divulgó el Instituto Nacional de Bienestar Anima (INBA) mostró cómo se pueden cometer errores cuando se dictan normas o reglamentos sin tomar en consideración el conjunto del país que, aunque pequeño, tienen sus heterogeneidades culturales.
Rápidamente legisladores de los principales partidos políticos del país, el senador Sebastián Da Silva (Partido Nacional), Sebastián Sabini (Frente Amplio) y Pedro Bordberry (Partido Colorado), a instancias del primero, se movilizaron para que el Poder Ejecutivo pusiera en pausa la reglamentación, y así sucedió.
El presidente Yamandú Orsi envió una nota al ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Alfredo Fratti, para que la norma de INBA quedara en suspenso por 180 días, lo que el Ministerio decretó inmediatamente.
El tema puede parecer menor para el funcionamiento general del país, pero no lo es desde que afecta a muchísimas personas e instituciones que tienen en la actividad equina su medio de vida. Además, el país se construye por la sumatoria de esas pequeñas cosas y actividades que son una actividad económica para muchos, y en este caso también es una actividad cultural que identifica al país.
Hay que aclarar que el bienestar animal no está en discusión, por el contrario, se ha mejorado muchísimo la calidad y el trato de los animales utilizados en las jineteadas que viven mucho mejor que los miles de uruguayos que vemos deambular por las calles de Montevideo, y aunque esto último no es un argumento de fondo sí es una realidad tangible y dolorosa.
El ministro Fratti se pronunció sobre el tema. Dijo que el Gobierno asumido el 1° de marzo no tenía conocimiento de la resolución del INBA con fecha del 10 de febrero y que tomó estado público en marzo.
Descartó mala fe en el accionar del INBA, “pero me parece que no corresponde tomar medidas que claramente tenemos que asumir nosotros ahora”, y agregó que “Uruguay es muy chico pero tenemos diferencias muy importantes de la cultura, de las costumbres y de los territorios. Una jineteada en la Escuela 33 de la Cuchilla Grande, con la del Prado, no tiene nada que ver. Por lo tanto, creo que son las cosas que tenemos que discutir y hay que traer a todos los actores nuevamente”.
Es claro que Uruguay es uno solo, pero no se puede ignorar que también es diverso y amplio.
Lo de Ucrania es de fácil comprensión, pero lo que pasa en Groenlandia, con Trump queriendo la Isla para Estados Unidos, parece un disparate mayúsculo. Sin embargo, con política y diplomacia es realmente posible que eso suceda en los próximos años. Solo depende de los groenlandeses.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | Este martes 11 se dieron dos hechos en política internacional que pueden marcar un giro para el mundo. El primero y más evidente es el proceso de paz en Ucrania; el segundo y más sutil, las elecciones en Groenlandia, territorio que Donald Trump quiere para Estados Unidos.
Antes de continuar hay que decir sobre Groenlandia que así planteado -Trump lo quiere para Estados Unidos- parece un disparate mayúsculo, sin embargo, con política y diplomacia es realmente posible que eso suceda en los próximos años. Depende de los groenlandeses.
¿FIN DE LA GUERRA DE UCRANIA?
El martes 11 de marzo se realizó en Yenda, ciudad de Arabia Saudita, la primera reunión entre representantes de Estados Unidos y Ucrania, instancia impulsada por Washington para acordar la paz entre Kiev y Moscú y finalizar la guerra que comenzó en febrero de 2022 con la invasión de Rusia.
Participaron de la cumbre el canciller saudí, Faisal bin Farhan, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, y su homólogo ucraniano, Andrí Sibiga. Horas antes el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, se reunió con Mohamed bin Salman, el príncipe heredero saudí.
El resultado fue que Ucrania aceptó la propuesta estadounidense para iniciar un cese de las hostilidades de forma inmediata y por 30 días. A cambio Estados Unidos volverá a apoyar al Kiev incluyendo el área de inteligencia militar.
Otro punto acordado y no de menor importancia es el de cerrar cuanto antes el acuerdo sobre minerales ucranianos.
Zelenski valoró la propuesta de paz como “positiva” y celebró que Estado Unidos entienda la posición y los argumentos de su país.
Ahora viene el segundo paso y no será nada sencillo: Estados Unidos debe dialogar con Rusia y convencerlo de que también acepte su propuesta. Desde Washington se dice que hay confianza en que Moscú tenga un gesto de buena voluntad aceptando parar las acciones bélicas.
¿TRUMP PUEDE COMPRAR GROENLANDIA?
No es la primera vez que Donald Trump plante comprar Groenlandia, la isla más grande del planeta ubicada en América del Norte y perteneciente a Dinamarca, así lo establece la Constitución danesa.
La isla es autónoma pero su política exterior como defensa es decidida desde Dinamarca, y es Dinamarca la que se hace cargo de los servicios públicos, más de US$ 500 millones anuales.
La mayoría de sus habitantes, que no llegan a 60.000, son partidarios de la independencia -más del 60%-, pero son conscientes que no podrían hacerse cargo de esos servicios, o que simplemente no quieren asumir ese costo, por lo que muchos de los que votarían por una independización terminan no haciéndolo. Prefieren la seguridad que reciben desde Copenhague.
Analistas internacionales dicen que la estrategia de Trump es que los groenlandeses acepten la independencia de Dinamarca y la voten en las urnas, para luego Estados Unidos hacerse cargo de los mismos servicios e incluso más, para que la oferta sea tentadora, a cambio de la explotación de recursos naturales.
Desde Nuuk -la capital de la isla- se dice que sus habitantes se han pronunciado en contra de la explotación minera y no parecen querer cambiar eso. Así y todo, si Estados Unidos logra hacer de Groenlandia un estado asociado, ese solo hecho le da un peso geopolítico clave en una zona del mundo que no por ser olvidada es valiosa en muchos aspectos.
TRUMP NO ESTÁ CHIFLADO.
Cuando Donald Trump aspira a integrar a la isla a Estados Unidos -y algo parecido con el canal de Panamá- enseguida surgen comentarios que refieren a una especie de locura del mandatario.
Esa es la lectura fácil. Hay que tratar de entender cómo está cambiando el mundo para encontrar una explicación de lo que está sucediendo y el calificativo de locura es una simplificación sin sentido.
Por alguna razón Estados Unidos, pero también Rusia y China han puesto atención a la isla, y a todas esas potencias les interesa el resultado de las elecciones del martes 11, porque la integración del Parlamento local compuesto de 31 diputados puede ser clave para llevar a cabo el proceso de independencia o por el contrario atarse más a Dinamarca.
LA POLÍTICA DANESA EN DOS SERIES DE NETFLIX.
Borgen es una serie política de Dinamarca que aborda varios de los problemas y desafíos que tiene o ha tenido el país, y sirve para conocer un poco más sobre una zona del mundo a la que no solemos prestar atención.
Borgen: Reino, poder y gloria es un spin-off o secuela de la anterior en la cual se trata desde la política y la diplomacia una disputa por petróleo en Groenlandia que muestra la isla desde su interior, con varios intereses internacionales mezclados y que amenazan con volverse una crisis global.
Foto de portada de la ciudad de Nuuk, capital de Groenlandia | Foto de Corgijuana en Pixabay.
“No voy a decir que vamos a bajar aranceles porque los que dijeron eso no pudieron bajar ninguno y yo no voy a cometer el mismo error”, expresó el ministro de Ganadería al presentar al nuevo presidente y vicepresidente de INAC.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | Al presentar al Cr. Gastón Scayola como presidente del Instituto Nacional de Carnes (INAC) y al Ing. Agr. Leonardo Bove como presidente, el ministro Fratti explicó por qué los eligió a ellos para conducir a un instituto tan importante. Agregó que no cometerá el error de decir que bajará los aranceles que Uruguay paga y
El ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Alfredo Fratti, dijo que tanto en el Ministerio como en otros organismos o instituciones se trató de “elegir para que nos acompañe gente con conocimiento de la tarea que va a cumplir y que de alguna manera sea representativo”.
“Gastón (Scayola) estuvo muchos años vinculado a la industria y unos cuantos años como delgado en la Junta; y (Leonardo) Bove es un productor rural al que no conocía personalmente y me preguntó por qué lo había elegido. Lo elegí por referencia, porque también vale lo que opinan los demás”, añadió.
Es importante ser representante de los productores y que “además trabaje”, porque nadie siente el problema, como el productor, y Bove, “además de ingeniero agrónomo ha sido un productor del que en (la ciudad de) Castillos todos me dicen que es un buen tipo y eso termina inclinando la balanza para que sea vicepresidente de INAC”.
INAC es asesor del Poder Ejecutivo y la consulta del INAC es preceptiva, es lo que marca la ley, subrayó.
“NO VOY A COMETER EL MISMO ERROR” (QUE EL GOBIERNO ANTERIOR).
Fratti comentó que “estamos en un mundo cambiante” en materia económica, y mencionó “el caso de (Donald) Trump, (presidente de Estados Unidos). Por suerte Uruguay está trabajando bien con Estados Unidos”.
“No voy a decir que vamos a bajar aranceles porque los que dijeron eso no pudieron bajar ninguno y yo no voy a cometer el mismo error”, continuó; “los aranceles no son tan fáciles de bajar porque ningún Gobierno es tan dormido de decir ‘poneme el arancel que quieras, no’”.
“Los aranceles son un peaje que te permite entrar” y los gobiernos que estuvieron antes “si pagaron aranceles es porque son la forma para entrar” en los países; “no es por graciosos”.
Sobre el final agregó: “Como país pequeño Uruguay tiene que adaptarse a las exigencias del mundo y tenemos que ser mucho más agresivos en el mercado internacional; tenemos que dirigirnos a los países árabes y al mundo asiático, ahí tenemos campo para la carne y para el rubro ovino”.
El problema es que el ministro Menoni, como Astori en 2018, presenta una lógica divisionista donde no debería haber más que unidad.
Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | El jueves 6 asumió el nuevo ministro de Turismo, Pablo Menoni, y la nueva subsecretaria, Ana Claudia Caram, que comparten ser del interior del país, de Salto y Rocha, respectivamente, por lo que podemos esperar que trabajen descentralizando una actividad que tiene un fuerte protagonismo en el interior.
Montevideo es una ciudad con un fuerte atractivo turístico, pero nadie duda que Maldonado, Rocha, Colonia, Salto, Paysandú, son también puntos centrales en esa actividad, aunque correspondería mencionar a los 19 departamentos ya que todos tienen sus atracciones y encantos.
En su discurso de asunción Menoni recordó la figura del exministro de Economía y exvicepresidente, Danilo Astori, cuyos aportes a la estabilidad nacional nadie puede negar. Pero la cita refiere a expresiones que realizó en 2018 sobre la importancia del turismo en Uruguay, colocando esa actividad por encima de la agropecuaria.
Menoni leyó textualmente las palabras de Astori sobre el turismo: “Es el principal productor de ingresos del país, y esta actividad para Uruguay es más importante que la carne, el arroz y la soja”.
Con la cita del exministro, Menoni repite un error que es fácilmente refutable apelando a los datos oficiales del Ministerio de Turismo y a Uruguay XXI.
En 2024 los ingresos generados por el turismo fueron US$ 1.750 millones. Ese mismo año, Uruguay XXI informó que las exportaciones de carne de vacuno fueron por US$ 2.026 millones y las de soja US$ 1.199 millones. Astori no mencionó a la celulosa, pero en 2024 ese producto tuvo exportaciones por US$ 2.545 millones.
MÁS ALLÁ DE LAS CIFRAS.
El error de Menoni no es solo cuestión de números, sino bastante más grave.
Cualquier mortal podría cometer una equivocación al citar cifras incorrectas y eso es fácilmente subsanable y de corrección rápida, alcanzaría con un comunicado al día siguiente aceptando la confusión.
El problema es que Menoni, como Astori en 2018, presenta en su afirmación una lógica divisionista donde no debería haber más que unidad. Seguramente ese no fue el objetivo buscado, pero es a donde nos lleva.
Uruguay es uno solo y todo lo que cada uno aporte va en beneficios de todos, por lo que es deseable que el turismo multiplique sus aportes, lo mismo vale para la agropecuaria y cada una de las actividades que se desarrollan en el país.
El principio básico aquí debería ser que a Uruguay lo sacamos adelante entre todos y si todos empujamos de la misma manera hacia adelante, si alguien cree que fraccionando puede lograr un país mejor, es porque no entendió nada.
Desde este lugar periodístico celebramos los discursos de Menoni y de Caram en prácticamente su totalidad, con la excepción de que no podemos dejar de observar el error cometido en 2018 y repetido nuevamente en la jornada de ayer.
—
En la foto Menoni con el presidente Orsi y la vicepresidenta Cosse | Foto MTUR.