Ahora hay dudas de que la economía China pueda superar a la de Estados Unidos.

Ahora hay dudas de que la economía China pueda superar a la de Estados Unidos.

El país asiático ya no es el de antes y los ciudadanos comunes comenzamos a recibir información que nos dice que ese dragón gigante ha dejado de ser capaz de devorar todo lo que se le cruza.

Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | En un reciente artículo planteábamos la pregunta de si China tendría la influencia geopolítica suficiente y necesaria para hacer que Irán detenga los ataques que los hutíes rebeldes realizan sobre buques comerciales en el mar Rojo, hecho que está afectando todo el comercio mundial.

Quienes sin ser expertos en economía, pero sí lo suficientemente curiosos como para estar mínimamente informados, hemos escuchado y leído durante años muchos comentarios sobre el desarrollo constante y de pasos largos de China, lo que la llevaría a superar a Estados Unidos convirtiéndose en la mayor economía global. Estábamos convencidos de eso, y de que sólo era cuestión de tiempo.

Pero el mundo está cambiando y parece que China no podrá arrebatarle a Estados Unidos el primer lugar en el crecimiento mundial. No por ahora.

Recientemente se conoció que el banco estadounidense City, presente en China desde hace más de 100 años (comenzó a operar en 1902 como Internacional Banking Corporation, luego adquirido por National CityBank of New York) ha perdido la confianza que tenía sobre que China superaría a Estados Unidos.

El país asiático ya no es el de antes y los ciudadanos comunes comenzamos a recibir información que nos dice que ese dragón gigante ha dejado de ser capaz de devorar todo lo que se le cruza.

City ha sido una de las entidades financieras que ha cambiado de opinión abandonando la postura que mantuvo durante mucho tiempo, y de asegurar que China superará a Estados Unidos pasó a un sobrio “probable” y retrasa una década el momento en el que cree que ocurrirá, informó El Economista de España.

“Nuestro análisis, más cauto, refleja que China ha perdido terreno frente a Estados Unidos en los últimos dos años, pasando de suponer el 75% del PIB estadounidense en 2021, a ser el 65% en 2023”, dice el banco en un informe, y agrega: “Cada vez vemos más incertidumbre en torno a la trayectoria de crecimiento de largo plazo de China”.

Al parecer, China no cumple con dos condiciones indispensables para lograr el crecimiento necesario: el empuje del PIB y la valorización de su moneda ante el dólar estadounidense.

El siguiente gráfico publicado por El Economista es elocuente sobre cómo se han comportado las economías de ambos países: en 2021 el crecimiento chino se estancó mientras que el estadounidense continuó a buen ritmo y ensanchando distancias.

SEÑALES NO ECONÓMICAS.

Pero hay otras señales, no ya económicas, que también insinúan el estancamiento chino que, hay que decirlo, sigue siendo una potencia de muchísimo peso e importancia mundial.

Una de esas señales es que en abril de 2023 India superó en población a China, una noticia que recorrió el mundo, al alcanzar 1.428 millones de habitantes, siendo la primera vez desde 1950 que China pasa a ocupar el segundo lugar en la población mundial.

Ese dato es sociológico, pero tiene mucha incidencia económica y política, en especial porque la mayoría de la población india es joven: el 43% son menores de 25 años y la edad promedio de 28 años; la de China es de 39 años y experimenta una reducción de la población económicamente activa. En India, solo el 7% es mayor de 65 años, en China el 14%.

En conclusión, China sigue siendo un país económicamente atractivo, pero se ha frenado, lo que afirma a Estados Unidos en su lugar de líder. En cambio India superó a Reino Unido y desde 2022 ocupa el quinto lugar como potencia económica, y con las condiciones para seguir mejorando, aunque no libre de dificultades. Un dato al margen. Actualmente las diez principales economías del mundo son Estados Unidos, China, Alemania, Japón, India, Reino Unido, Francia, Italia, Brasil y Canadá.

En enero se reafirmó la tendencia del último trimestre 2023 y crecieron las exportaciones.

En enero se reafirmó la tendencia del último trimestre 2023 y crecieron las exportaciones.

Con US$ 917 millones exportados, el aumento fue del 8% interanual.

Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | Durante varios meses las exportaciones de 2023 tuvieron variación a la baja lo que comenzó a revertirse en el último trimestre del año. Enero de 2024 continuando con esa tendencia tuvo un incremento en las colocaciones en el exterior del 8%, totalizando US$ 917 millones con la carne de vacuno, la celulosa y los lácteos liderando, estos últimos a pesar de haber tenido una caída del 13% respecto a enero de 2023. Brasil fue el principal destino seguido de China, según información suministrada por Uruguay XXI.

Efectivamente, en el primer mes del año, los ingresos generados por la carne de vacuno tuvieron un incremento del 34% y sumaron US$ 176 millones, gracias a mayores volúmenes vendidos porque los precios se mantuvieron.

La celulosa solo creció 3% y sumó US$ 174 millones. En volumen exportado, la celulosa tuvo un fuerte incremento, creció 58%, pero contrarrestando ese aumento los precios bajaron 40%. De todas formas se espera que debido a la actividad de la segunda plana de UPM, este producto se convierta en el de mayor venta superando a la carne.

La colza fue el que más impacto negativo tuvo pasando de US$ 61 millones exportados en enero de 2023, a US$ 1 millón en enero de 2024. Esa variación negativa se explica porque debido a la caída del precio del producto la zafra pasada tuvo una importante reducción del área plantada, además de las heladas que llevaron a los productore s una resiembra con cultivos alternativos.

BRASIL Y CHINA LOS PAÍSES QUE MÁS COMPRAN.

Respecto a enero de 2023, los envíos a Brasil aumentaron 26% hasta los US$ 173 millones. En segundo lugar está China, a pesar de que tuvo una caída del 6%, con US$ 100 millones.

Les sigue Estados Unidos con US$ 70 millones, 48% más que en enero del año pasado. Cuarta está la Unión Europea, a donde se exportó por US$ 49 millones, 34% menos que hace un año. Y Argentina está en quinto lugar con US$ 26 millones, a pesar de que hubo un retroceso del 20%. De los países que conforman en Mercosur, Brasil lidera en los destinos de Uruguay y Argentina está en quinto lugar.

¿China tendrá influencia sobre Irán para que los hutíes cesen sus ataques en el mar Rojo?

¿China tendrá influencia sobre Irán para que los hutíes cesen sus ataques en el mar Rojo?

¿La influente China tendrá algún peso sobre Irán para que éste actúe?; y de actuar, ¿podrá Irán hacer que cesen los ataques a buques comerciales?

Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | Todos damos por cierto que China es un país fuertemente influyente con el que nadie quiere tener ningún tipo de problemas. Siendo una potencia con la cual todos quieren llevarse bien, todo lo que el gobierno chino diga por lo menos es escuchado y analizado. A nadie le conviene ni nadie quiere estar enfrentado al motor económico del planeta, porque una medida burocrática que dificulte el normal flujo de bienes con determinado país sería un problema económico y financiero inmenso para este último.

Recientemente vimos lo que sucedió entre China y Australia, una disputa comercial generada en diferencias diplomáticas que implicó la afectación de muchos miles de millones de dólares en exportaciones debido a las restricciones comerciales que el gobierno chino impuso.

Pensemos que solo una menor demanda china significa un menor mercado global.

¿Qué puede llegar a pasar si por un conflicto diplomático -como pasó con Australia- o de otra naturaleza, China dejara de comprar a Uruguay los US$ 100 millones de enero? Lo mismo podemos preguntarnos de Argentina, Brasil y tantos países del mundo, salvo contadas excepciones que no tienen vínculos con China.

No obstante, esa potente influencia china fue puesta a prueba debido al accionar armado de los hutíes en el mar Rojo, los que se repiten desde noviembre y son cada vez más frecuentes.

Como informáramos, la situación en el mar Rojo constituye un grave problema para el comercio mundial con los rebeldes hutíes ejecutando acciones armadas no contra buques de guerra, sino de carga que transportan alimentos.

El mar Rojo es uno de los puntos más importante del globo en el comercio mundial uniendo Asia con Europa, y los hutíes constituyen un grupo armado vinculado a Irán al que éste suministra armas. El punto es que desde Estados Unidos -cuyo peso internacional no es menor al de China- han pedido al Gobierno chino que reclame a Irán el control de los hutíes.

Las solicitudes desde Washington se dieron en una reunión realizada el 27 de enero, en Bangkok, entre el canciller chino, Wang Yi, y el asesor de seguridad nacional estadounidense, Jake Sullivan (en la foto de portada).

Sullivan reclamó a su interlocutor que haga valer la “influencia china sobre Irán” y cumplir así un “papel constructivo” al detener los ataques sobre buques de mercancías.

Según algunas agencias de noticias China instó a Irán a presionar a los hutíes, de lo contrario peligraría la cooperación comercial futura de China, pero sin respuesta positiva.

World Energy Trade comentó que China enfrenta una situación compleja que equilibra su relación con Irán y los hutíes, sus propios intereses económicos y las implicaciones geopolíticas más amplias de la crisis.

Asimismo, hay sobradas razones para creer que China querría poner fin a los ataques que la perjudican de varias formas: los hutíes han perturbado el transporte marítimo mundial avivando temores de inflación global y mayor inestabilidad en Medio Oriente. Los ataques también están aumentando los costos de transporte y poniendo en peligro las decenas de miles de millones de dólares que China ha invertido en los puertos egipcios cercanos.

Hasta el momento no se sabe qué influencia puede tener China sobre Irán, ni el peso de una posible mediación. Y si Irán escuchara a China y llamara al orden a los rebeldes hutíes, surge el problema de que tampoco se sabe qué fuerza tendrá el gobierno teocrático de Teherán sobre sus protegidos, pero eso ya sería tema otra columna.

Banco Mundial estimó que en 2024 Uruguay crecerá 3,2% y en 2025 lo hará 2,6%.

Banco Mundial estimó que en 2024 Uruguay crecerá 3,2% y en 2025 lo hará 2,6%.

Hay riesgos que escapan a la región y al control de los gobiernos latinoamericanos, pero que podrían afectar el avance de sus economías: tensiones geopolíticas, fenómenos meteorológicos y la desaceleración china.

Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | “Las perspectivas económicas de la región sugieren una recuperación gradual, con un crecimiento proyectado del 2,3% en 2024 y del 2,5% en 2025”, señala el Banco Mundial en el documento “Perspectivas económicas mundiales: Región de América Latina y el Caribe” elaborado en el mes de enero.

Para Uruguay señala que el crecimiento estimado del PIB en 2024 será del 3,2% y en 2025 del 2,6%.

En el caso de Brasil, el crecimiento se desacelerará al 1,5% en 2024, pero en 2025 se recuperará y se ubicará en el 2,2%.

México tendrá un crecimiento que “se atenuará hasta el 2,6% en 2024 y el 2,1% en 2025.

Respecto a Argentina, se prevé que su economía “se recupere y se expanda un 2,7% en 2024 y un 3,2% en 2025, tras la sequía de 2023”.

El crecimiento de Colombia “mejorará del 1,2% en 2023 al 1,8% en 2024 y 3% en 2025”.

En Chile, “el crecimiento será del 1,8% en 2024 y luego se acelerará al 2,3% en 2025”.

“Asimismo, se proyecta que Perú se recuperará de la contracción de 2023, con un crecimiento del 2,5% en 2024 y 2,3% en 2025”, gracias a la minería.

“Con exclusión de Guyana, que experimenta un auge de sus recursos, se espera que las economías del Caribe crezcan un 4,1% en 2024 y un 3,9% en 2025, en parte debido a la actual expansión del sector turístico” y América Central presentará “un crecimiento sostenido, con tasas del 3,7% en 2024 y 3,8% en 2025. Esta perspectiva se apoya en un aumento moderado de las remesas, en especial en 2024”, señala el Banco Central.

Por otro lado, el documento señala que “a largo plazo, la región deberá enfrentar desafíos persistentes”, como “la desaceleración de la productividad total” y “el envejecimiento de la población”, lo que lleva a que “el potencial de crecimiento económico disminuya”.

RIESGOS: TENSIONES GEOPOLÍTICAS, CAMBIO CLIMÁTICO Y DESACELERACIÓN CHINA.

Para el Banco Mundial, “la modesta expansión regional prevista está expuesta a múltiples riesgos”, entre los que menciona “la escalada de las tensiones geopolíticas, especialmente en Oriente Medio” que “podría perturbar los mercados energéticos y provocar un alza de los precios del petróleo”.

También “los fenómenos meteorológicos extremos, intensificados por el cambio climático, representan amenazas adicionales, en particular para los sectores sensibles al clima, como la agricultura, la energía y la pesca”.

Una “más abrupta desaceleración” de la economía china “podría tener importantes efectos secundarios en la demanda externa, lo que afectaría las exportaciones de productos básicos de la región”, advierte.

Crisis en el Mercosur. Brasil amenazó con romper acuerdo con Paraguay por suministro energético de Itaipú.

Crisis en el Mercosur. Brasil amenazó con romper acuerdo con Paraguay por suministro energético de Itaipú.

No es solo un problema económico financiero, la situación puede derivar en conflictos diplomáticos.

Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | Brasil y Paraguay están enfrentados por el costo del suministro de energía eléctrica que comparten a través de la central hidroeléctrica de Itaipú, ubicada en el río Paraná entre las ciudades de Hernandarias (Paraguay) y Foz do Iguaçu (Brasil).

La represa, inaugurada en 1984, es considerada la mayor generadora de energía del mundo.

El conflicto que se ha tensado en las últimas horas refiere al valor de la tarifa.

Según el Tratado de Itaipú, cada país tiene derecho al 50% de la energía generada por la hidroeléctrica, pero Paraguay nunca llegó a esa cuota. Actualmente apenas consume el 17% del total producido, por lo que Brasil compra el 83% restante. Ese menor consumo paraguayo lleva décadas, desde su puesta en marcha, y Brasil se comprometió entonces a comprar el excedente.

El problema hoy está en que los gobiernos no se ponen de acuerdo en cuánto debe ser el valor de la energía, y como no se ve una solución posible Brasil dijo que podría romper el acuerdo.

En números, Brasil quiere que la tarifa se mantenga en US$ 16,71 el kilovatio, Paraguay propone que el precio suba a US$ 22,23. La diferencia es de US$ 5,52.

Desde Paraguay -que no tiene la capacidad de consumir ese 80%- hay dos versiones sobre el impacto que tendría la no venta a Brasil. Por un lado advierten que el sufriría graves consecuencias financieras ya que se dejaría de percibir un moto millonario (en 2023 fue de US$ 233 millones) que se deriva al Fondo Nacional de Inversión Pública y Desarrollo (Fonacide).

Pero por otro lado hay quienes destacan ventajas porque ese 80% de energía producida y no consumida podría venderse a precios de mercado a empresas extranjeras, con ganancias mayores a las que paga Brasil.

Pero no es solo un problema económico financiero, la situación puede derivar en conflictos diplomáticos: “La rescisión se considera una medida drástica, al borde de un incidente diplomático”, publicó ayer el influyente diario paulista Folha de Sao Paulo.

El paraguayo Fabián Cáceres, exgerente técnico de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE), entiende que se estaría ante la violación del acuerdo binacional, porque las notas reversales forman parte del Tratado de Itaipú.

“La violación del Tratado (de Itaipú) dejará graves consecuencias financieras para el Paraguay, y reabrirá heridas ya cicatrizadas con nuestro poderoso vecino”, concluyó Cáceres en declaraciones que publicó el diario El Independiente ayer.

Por otra parte, Mercedes Canese, exviceministra de Minas y Energía de Paraguay no cree que Brasil llegue al extremo insinuado por el mandatario brasileño. Reconoce sí que Luiz I Lula da Silva defenderá los intereses de su país, pero cree que la renuncia a los excedentes no es el camino que seguirá: “Ellos son los que no pueden prescindir de nuestra energía”, apuntó, y agregó que para Brasil es inconveniente depender de los derivados del petróleo, dado que éstos tienen un costo más elevado.

DIÁLOGOS AL MAYOR NIVEL.

Sobre el tema han dialogado los presidentes de Paraguay, Santiago Peña, y de Brasil, Luiz Lula da Silva. Ambos mandatarios consignaron el encuentro en sus cuentas de X.

En el acto de recibimiento de Lula a Peña el 16 de enero, el anfitrión abordó el tema Itaipú desde el inicio de su discurso, lo que muestra la preocupación e importancia del tema. “Tenemos divergencias en las tarifas de Itaipú”, pero vamos a “encontrar una solución definitiva”, agregó.

10 días después esa “solución definitiva no llega” y las divergencias se agravan.

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