Cinco medidas para reforzar controles tras la detección de residuos de garrapaticidas en carne de vacuno.

Cinco medidas para reforzar controles tras la detección de residuos de garrapaticidas en carne de vacuno.

Anuncio del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca.

Montevideo | Todo El Campo | El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) informó este lunes en conferencia de prensa una serie de medidas “integrales y de carácter inmediato” luego de que autoridades sanitarias de China reportaran la detección de residuos de un garrapaticida por encima de los niveles autorizados en carne vacuna exportada por Uruguay.

Las autoridades confirmaron que China no suspendió a las plantas frigoríficas involucradas, pero exigió un informe técnico en un plazo de 45 días.

La conferencia se realizó en el MGAP y estuvo encabezada por el ministro interino Matías Carámbula, junto al director de la División Industria Animal de la Dirección General de Servicios Ganaderos (DGSG), Diego Domínguez; el coordinador del Programa Nacional de Residuos Biológicos, Diego Moreira; y el asesor de la DGSG y coordinador del Plan Nacional de Lucha contra la Garrapata, Carlos Fuellis.

Carámbula subrayó que el gobierno decidió comunicar públicamente “por respeto y seriedad hacia el mercado chino”, debido a tres antecedentes recientes: uno a fines de 2024 y dos episodios en 2025 en los que se detectaron residuos de productos garrapaticidas en carne vacuna con destino a ese país.

“El mercado chino es central para la carne uruguaya y tenemos la responsabilidad de cuidarlo”, afirmó el jerarca. En 2024 Uruguay exportó a China unas 240.000 toneladas de carne y subproductos vacunos, lo que representa entre 50% y 60% de las exportaciones del rubro, equivalentes a unos 10.000 contenedores al año. Uruguay cuenta actualmente con 25 plantas habilitadas para exportar a ese destino. “Estamos hablando de empleo, de industria, de ingreso de divisas y de un proceso económico que impacta en todo el país”, señaló.

Agregó que nuestro país mantiene con China “un vínculo de confianza basado en trazabilidad, habilitaciones sanitarias exigentes y transparencia”. Mencionó también que en los últimos años se habilitaron subproductos como el estómago, un mercado al que acceden muy pocos países, lo que “habla de la credibilidad técnica del sistema sanitario uruguayo ante China”.

LAS CINCO LÍNEAS DE ACCIÓN.

En ese marco, el ministro interino anunció cinco líneas de acción:

1) RESPUESTA FORMAL Y TÉCNICA A CHINA. El MGAP está enviando a las autoridades chinas un informe técnico a la Administración General de Aduanas de China y, en paralelo, comunicará oficialmente las medidas al embajador de China en Uruguay. “Es una cuestión de respeto y seriedad con el mercado chino”, consideró Carámbula.

2) CAMPAÑA NACIONAL DE COMUNICACIÓN Y CAPACITACIÓN. Se reforzará, junto al Instituto Nacional de Carnes (INAC), una campaña de información dirigida a toda la cadena cárnica -productores, técnicos y plantas- sobre el uso responsable de medicamentos veterinarios contra la garrapata y el cumplimiento obligatorio de los tiempos de espera antes de enviar animales a faena. “Es comunicación, es formación y es capacitación”, señaló.

3) AUMENTO DE MUESTREOS EN PLANTA FRIGORÍFICA. Se incrementará el muestreo oficial de carne para detectar residuos de garrapaticidas, con foco particular en fluazurón, el principio activo involucrado en las detecciones. Esta intensificación será del orden del 20%, y priorizará zonas del país con mayor prevalencia de garrapata, informó el director de Industria Animal, Diego Domínguez.

4) FORTALECIMIENTO DEL RÉGIMEN DE SANCIONES. Se actualizaron las sanciones administrativas para los casos en que se detecten residuos por encima de los límites máximos permitidos. La DGSG emitió la Resolución Nº 311/2025, que tipifica como “falta grave” la presencia de residuos de medicamentos veterinarios por encima de los niveles autorizados y habilita la suspensión preventiva de hasta 90 días para el envío de ganado a faena desde los establecimientos involucrados. Además, el uso de productos no autorizados por la División Laboratorios Veterinarios pasa a ser considerado “falta muy grave”, con sanciones más severas.

5) IMPLEMENTACIÓN DEL PLAN NACIONAL DE LUCHA CONTRA LA GARRAPATA. El MGAP reafirmó que la instrumentación del Plan Nacional de Lucha contra la Garrapata es “una política de Estado” y entra ahora en una fase de implementación intensiva a partir de noviembre. El plan apunta a bajar la prevalencia del parásito en las zonas con mayor presencia, sostener el estatus sanitario en las zonas libres y promover buenas prácticas de manejo sanitario bajo un enfoque de “Una Salud”, integrando salud animal, salud humana y ambiente.

PROBLEMA PRODUCTIVO, SANITARIO Y AMBIENTAL.

“El problema de la garrapata no es sólo productivo. Es sanitario, ambiental y reputacional”, afirmó Carlos Fuellis.

Señaló que Uruguay está trabajando con un grupo interinstitucional integrado por la DGSG, el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA), la Facultad de Veterinaria, el Plan Agropecuario, el Instituto Pasteur, las gremiales de productores (Federación Rural, Asociación Rural del Uruguay, Comisión Nacional de Fomento Rural, ANPL, entre otras), así como las cámaras de la industria frigorífica y la Sociedad de Medicina Veterinaria.

“Esto es un compromiso de toda la cadena”, definió.

FLUAZURÓN Y TIEMPOS DE ESPERA.

Domínguez detalló que China reportó en dos oportunidades durante 2025 la detección de residuos del medicamento veterinario fluazurón por encima de los límites fijados por su normativa.

Ese producto está autorizado en Uruguay por la Dirección General de Servicios Ganaderos para el control de la garrapata vacuna.

Explicó que todo medicamento veterinario aprobado viene acompañado por condiciones obligatorias de uso y un tiempo de espera: el período mínimo que debe transcurrir entre la administración del producto y el envío del animal a faena.

 “Si el animal se envía antes del tiempo de espera, pueden aparecer residuos en la carne”, advirtió.

Ante cada hallazgo comunicado por China, Uruguay solicitó la información trazable del embarque (identificación de la caja y del lote) para rastrear el origen de los animales y llegar al o los establecimientos remitentes. A partir de esa trazabilidad, la División Sanidad Animal inspecciona esos predios, verifica in situ el manejo sanitario y evalúa cómo se están utilizando los productos. Los establecimientos involucrados pasan además a un régimen de “muestreo dirigido”: cada vez que vuelven a enviar ganado a cualquier frigorífico del país, esas remisiones son muestreadas específicamente para detectar garrapaticidas y, en particular, fluazurón.

Domínguez señaló que Uruguay cuenta con “un programa de control de residuos muy sólido”, el Programa Nacional de Residuos Biológicos, que toma alrededor de 8.000 muestras al año para el análisis de múltiples sustancias en carne de vacuno. Sólo para garrapaticidas como el fluazurón se procesan unas 650 muestras anuales. Ese plan es auditado por todos los mercados a los que Uruguay exporta carne y permite al país colocar producto vacuno en el 87% de los mercados compradores del mundo. “Un sistema sanitario serio es el que, ante un desvío, investiga, corrige y refuerza controles”, afirmó.

ESCALA DEL IMPACTO Y SEÑAL POLÍTICA.

Las autoridades insistieron en que la situación se está gestionando de manera coordinada con China y sin interrupción del acceso al mercado. “La autoridad china no ha suspendido la habilitación de los establecimientos frigoríficos involucrados”, confirmó Domínguez, “sí solicitó una investigación exhaustiva y un informe en 45 días, y eso es lo que estamos haciendo”.

Carámbula dijo que el episodio “refuerza la necesidad de ajustar procedimientos, actualizar sanciones y mejorar prácticas a nivel predial”, con el objetivo de proteger un destino que representa más de la mitad de las exportaciones cárnicas uruguayas. “Tenemos trazabilidad, controles en el campo, controles en la faena y un plan nacional específico para la garrapata. Esas son fortalezas del sistema sanitario uruguayo, y las vamos a profundizar”, afirmó.

Fuellis, por su parte, cerró con un mensaje hacia el sector productivo: “Uruguay es un país serio y va a cumplir con todos los compromisos que asumió frente al mundo. Eso requiere buenas prácticas en el uso de los productos veterinarios, respeto estricto de la normativa y responsabilidad compartida en toda la cadena”.

¿Cuánto hay que esperar luego de utilizar garrapaticidas? El MGAP se lo explica.

¿Cuánto hay que esperar luego de utilizar garrapaticidas? El MGAP se lo explica.

El Ministerio recuerda respetar los tiempos de espera de garrapaticidas para evitar residuos en carne.

Montevideo | Todo El Campo | El Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP), a través de la Dirección General de Servicios Ganaderos (DGSG), recuerda a los productores y veterinarios la importancia de respetar los tiempos de espera establecidos para los garrapaticidas utilizados en vacunos, antes de enviar los animales a faena.

Ante la detección de residuos de garrapaticidas por encima de los límites permitidos, hecho que provocó la devolución de contenedores de carne uruguaya en el exterior, las autoridades decidieron recordar los tiempos de espera para que no se vuelva a reiterar algo que sucede por descuido o desinformación, y que es fácilmente evitable.

Además, el descuido o la negligencia impacta directamente en el prestigio del país y en la confianza internacional sobre la calidad de nuestros alimentos, dijo el MGAP.

PLANILLA DE CONTROL SANITARIO: REGISTRO OBLIGATORIO.

El cumplimiento de los tiempos de espera debe quedar registrado en la Planilla de Control Sanitario, documento oficial que las y los productores deben retirar en las oficinas del MGAP.

Cada planilla se entrega con número de serie, fecha y número de Dicose, datos que son incorporados al sistema SISA al momento de su emisión.

Los productores son responsables de registrar en la Planilla de Control Sanitario los distintos productos veterinarios que utilizan, indicando:

  • fecha o período de administración
  • nombre comercial
  • forma de administración
  • tiempo de espera
  • categoría o lote
  • identificación individual o documento
  • motivo
  • nombre y firma del funcionario o de la persona profesional actuante
  • el veterinario de libre ejercicio acreditado (VLEA) también puede completar la planilla cuando, bajo su responsabilidad, aplica algún zooterápico
  • además debe revisar los tiempos de espera consignados en la planilla al momento de certificar animales a faena, verificando que se cumplan los plazos correspondientes a cada producto utilizado.

Las planillas deben mantenerse en el establecimiento por un período mínimo de dos años, y el personal oficial es responsable de su distribución y control en las oficinas y en las auditorías de campo.

La importancia del tiempo de espera

Cada producto antiparasitario aprobado por el MGAP indica en su etiqueta el tiempo mínimo que debe transcurrir entre la última aplicación y la faena del animal. Este período garantiza que los residuos del medicamento se eliminen del organismo.

Los tiempos de espera varían según el principio activo y la vía de administración. Por ejemplo:

  • Doramectina 3,15% inyectable: 120 días
  • Ivermectina 1% + Fluazuron 12,5% inyectable: 130 días
  • Moxidectin pour-on: 14 días
  • Eprinomectina pour-on: 0 días

Recordar que:

  • Los tiempos de espera no solo dependen del principio activo, sino también de la concentración, excipientes y especie de destino.
  • Es obligatorio leer y cumplir las indicaciones del rótulo del producto veterinario antes de su aplicación.
  • El incumplimiento puede derivar en decomisos, sanciones y pérdida de mercados de exportación.

RESPONSABILIDAD COMPARTIDA

Cumplir con los tiempos de espera es una responsabilidad sanitaria, profesional y comercial. No solo protege la inocuidad de los alimentos, sino que también respalda el trabajo responsable de miles de productores y veterinarios que cumplen las normas.

Desde la DGSG se recordó que se están reforzando los controles y auditorías en establecimientos y certificaciones veterinarias, con el objetivo de asegurar el cumplimiento de la normativa vigente y evitar nuevos incidentes.

El MGAP insiste en que registrar correctamente los tratamientos en la Planilla de Control Sanitario y respetar los tiempos de espera es cuidar el prestigio del país y la confianza de los mercados.

Foto de Facebook Santa Teresa.

La FR pide incorporar el combate a la bichera como política de Estado.

La FR pide incorporar el combate a la bichera como política de Estado.

“La sanidad animal es un pilar estratégico para el país”.

Montevideo | Todo El Campo | La Federación Rural emitió un comunicado sobre el fideicomiso de la garrapata y la bichera en el que dice que es “incorrecto plantear una contraposición entre la campaña contra la garrapata y la política de Estado orientada a la erradicación de la mosca de la bichera”.

Esa “contradicción es falsa, ya que a nivel legal y presupuestal ambas están siendo implementadas”, sostiene, y propone “incorporar cambios al fideicomiso de la mosca de la bichera” que se mencionan a continuación:

  • Declaración de campaña de erradicación de bichera política de Estado en texto de artículo de la ley.
  • Dsegurar reserva de dinero exclusivo para bichera, de al menos 6,2 millones de dólares.
  • Dicha reserva se puede cambiar en su destino solo por unanimidad de votos en gobernanza de fideicomiso.
  • Gobernanza de fideicomiso con participación de productores en mayoría. (Gremiales de productores y gobierno).
  • Asegurar un porcentaje para destinar en investigación en salud animal.
  • Dejar un porcentaje de los ingresos de enfermedades prevalentes en dicho fondo. Al menos un 50%.
  • Posibilidad de redireccionamiento de recursos en casos de emergencias sanitarias.

Concluye que “la sanidad animal es un pilar estratégico para el país y que no puede quedar sujeta a decisiones coyunturales”.

COMUNICADO COMPLETO

En Argentina y Brasil la garrapata también es un serio desafío sanitario.

En Argentina y Brasil la garrapata también es un serio desafío sanitario.

Su atención requiere elaborar un programa de manejo integral.

Buenos Aires, Argentina | Todo El Campo | El ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca de Uruguay, Alfredo Fratti, ha dicho que el de la garrapata es uno de los mayores problemas que tiene el país: “Es un desafío nacional, y créanme que debe ser de lo más importantes que tenemos como nación”, dijo en el cierre de la Expo Rocha en declaraciones publicadas por Todo El Campo (*).

Sin duda que es una afirmación que el común de la opinión pública no logra entender en su gravedad, porque a pesar de que se trata de un país ganadero -igual que Argentina y Brasil-, los ciudadanos viven y analizar la realidad como si su economía y las políticas sociales no dependiera de que a la agropecuaria le vaya bien. Eso pasa en prácticamente todos los países del mundo.

Lo real e indiscutible es que la garrapata es un serio desafío nacional y regional, y como bien dijo Fratti, es “de los más importantes” que un país ganadero puede tener. Piensen la catástrofe que significaría para las finanzas y el funcionamiento de nuestros países si la principal actividad económica se viera frenada por alguna circunstancia adversa.

Aquí en Argentina ocurre algo similar: “La garrapata representa hoy uno de los desafíos más serios para la sanidad animal”, así lo plantea un artículo publicado en la web de CREA Argentina. Pero no solo Argentina, Brasil y Uruguay enfrentan el desafío, también el mundo: “La garrapata representa hoy uno de los desafíos más serios para la producción ganadera a nivel mundial, especialmente en las regiones tropicales y subtropicales. Este ectoparásito, que afecta tanto a la sanidad animal como al rendimiento productivo, constituye el mayor obstáculo para una ganadería eficiente, rentable y, en especial, sustentable”.

Un dato: cada garrapata hembra (teleogina) puede consumir el equivalente a tres gramos de carne o hasta nueve mililitros de leche. En zonas favorables donde la infestación es persistente, se estima que un animal puede dejar de ganar entre 60 y 80 kilos de peso vivo al año. Esta pérdida no solo afecta el peso de faena, sino también la condición corporal de los vientres, repercutiendo directamente en la tasa de preñez.

La amenaza de la garrapata es real y se ha “extendido en múltiples países” con un impacto que “se ha intensificado debido a factores ambientales, sanitarios y económicos que obligan a repensar los modelos actuales de control con “pérdidas directas e indirectas que provoca la infestación por garrapatas”.

Algunas de las pérdidas directas se generan por “la merma en la producción de carne y leche, así como la mortalidad de animales”, en tanto que las pérdidas indirectas son “quizás las más preocupantes” y “tienen que ver con la transmisión de enfermedades como la tristeza bovina y la disminución en la eficiencia reproductiva, entre otros efectos. Este impacto acumulativo afecta no solo la rentabilidad de las empresas ganaderas, sino también su sostenibilidad”.

“Si no se logra un control efectivo de la garrapata, muchos sistemas ganaderos pueden quedar fuera del sistema productivo, es decir, está en juego la continuidad misma de la actividad en ciertas regiones”, dice el artículo de CREA Argentina en una advertencia que vale para todos los países del mundo.

Es que todo favorece a la garrapata: “Estudios recientes han mostrado que debido al cambio climático y modificaciones en los sistemas de producción, áreas que antes eran desfavorables ahora podrían convertirse en endémicas”.

“El futuro de la ganadería en muchas regiones dependerá de la capacidad de anticiparse a los problemas y no simplemente de reaccionar cuando las pérdidas ya son inevitables”, señala.

VÍNCULO GARRAPATA BICHERA.

La garrapata tiene un punto de encuentro con la miasis o bichera, “una complicación secundaria que se ha vuelto cada vez más frecuente debido a la resistencia de garrapatas a ciertos principios activos como las lactonas. Cuando una teleogina cae del animal, deja una herida sangrante que sirve como puerta de entrada para las larvas de la Cochliomyia hominivorax. En infestaciones masivas, estas heridas pueden afectar áreas sensibles como la vulva o la ubre, obligando incluso al descarte de animales. Aunque no siempre se cuantifica, este problema tiene un impacto económico considerable”.

Lo que es asumido como una obviedad, es que “no controlar la garrapata implica una cadena de consecuencias”; y “dejar garrapatear es condenar al sistema a la ineficiencia y a la pérdida de competitividad, tanto a nivel regional como internacional”.

DISEÑAR PROGRAMAS.

El combate a la garrapata no consiste únicamente en aplicar productos químicos, “sino de diseñar programas integrales de control basados en vigilancia, diagnóstico temprano, control sanitario responsable, rotación de principios activos y medidas de manejo que contemplen el ambiente y la estructura productiva. Si no se aborda este desafío con seriedad, no solo se compromete la rentabilidad de las explotaciones, sino la sustentabilidad misma del sistema ganadero”.

La lucha contra la garrapata exige un enfoque técnico, estratégico y colectivo. El diagnóstico de resistencia, el uso responsable de productos, el control sobre toda la población animal y el compromiso del productor y el veterinario son claves.

ARTÍCULO COMPLETO.

Garrapata: un desafío sanitario que requiere un manejo integral

VIDEO.

En el siguiente video, el Dr. Julio Reggi, especialista en garrapatas del departamento Técnico de laboratorio Vetanco, expone sobre el tema.

(*) Expresiones del ministro Fratti en Expo Rocha: La garrapata “es un desafío nacional, y créanme que debe ser de lo más importantes que tenemos como nación”. – Todo El Campo

Fratti: En Uruguay “se acabó la circulación de animales con garrapata”.

Fratti: En Uruguay “se acabó la circulación de animales con garrapata”.

Al comparecer al Parlamento, Fratti dijo que la garrapata es “uno de los problemas más graves que tiene no el sector agropecuario, sino el país”, y que constituye “un desafío del gobierno nacional”.

Hébert Dell’Onte Larrosa | Montevideo | Todo El Campo | Uno de los capítulos más trascendentes que el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) está impulsando para los próximos años, es el Plan Nacional de Lucha contra la Garrapata, para el cual el proyecto de presupuesto en debate en la Cámara de Representantes prevé la asignación de recursos concretos.

Al comparecer a la Comisión de Presupuesto de la Cámara de Diputados, el ministro Alfredo Fratti explicó que para desarrollar el plan hay una acción sanitaria predial y el uso de hemovacunas.

A través de Dilave (División Laboratorios Veterinarios) y un laboratorio privado, Uruguay está produciendo hemovacunas que inmunizan a los terneros previniendo enfermedades que pueden ocasionar la muerte del animal.

En todo 2024 Dilave produjo 160.000, en lo que va de 2025 hasta agosto, la producción llegó a 271.000 dosis, precisó el ministro, y lo logra con el mismo personal y presupuesto.

Por otro lado, se aplica “una vieja ley de la garrapata, que había quedado en desuso”, anunció, y adelanto controles que, reconoció, van a ser “molestos” porque los productores ya van a reclamar: “¡Me interrumpieron la tropa!”; “No era una garrapata; era una cáscara”, dirán; pero “lo que nosotros decimos es que se acabó la circulación de animales con garrapata en este país, a no ser que vayan directamente a faena”, enfatizó.

En noviembre de este año comenzarán “las pruebas de inmunización contra la garrapata en 6.000 animales”, con la aplicación de “tres dosis cada veinte días”, por lo que se espera tener alguna novedad sobre su funcionamiento en el mes de marzo.

De todas formas, “los controles ya están” y se analiza reestablecerlos cuando se pasa de una “zona sucia a zona limpia”.

La otra opción es “seguir flexibilizando y permitiendo que (la garrapata) circule”, lo que no lleva al resultado que hemos obtenido hasta ahora: “Hemos sembrado la garrapata por todo el país”.

FOMENTAR EL USO DE BIOINSUMOS EN LA AGROPECUARIA.

Otra herramienta mencionada por Fratti es “fomentar la producción, el desarrollo, la innovación y el registro de bioinsumos de uso agropecuario, como alternativa a los productos químicos o combinaciones más efectivas. En el Ministerio ya había gente que estaba proponiendo bioinsumos como control de la garrapata”, pero el expediente estaba “en el último lugar del cajón. Lo que hicimos fue sacarlo del último lugar y ponerlo en el primero”, contó.

En ese sentido “fuimos dos veces a Tacuarembó” donde “hay una ingeniera agrónoma que está produciendo bioinsumos”. Sobre el resultado las opiniones están divididas, pero “yo creo que tenemos que cambiar nuestra concepción” respecto a la habilitación de esos productos, que son diferentes a los medicamentos. “No se puede esperar de un bioinsumo la misma respuesta que tiene un medicamento”.

“La interpretación para habilitar un bioinsumo y decir que es efectivo, lleva su tiempo. Además, implica un cambio en el chip de la interpretación que hacemos de los medicamentos para el combate a diferentes enfermedades”, explicó a los legisladores.

“Queremos fomentar la producción, desarrollo, innovación y registro de bioinsumos de uso agropecuario, como alternativa a los productos químicos o combinaciones más efectivas, porque en muchos casos pueden ser coadyuvantes”, señaló.

Asimismo, Fratti comentó que “el Ministerio está implementando el Plan Nacional de Bioinsumos” con aplicación ganadera y agrícola.

Uruguay “ya ha recibido devoluciones de contenedores porque encontraron residuos de medicamentos usados para controlar la garrapata. Es algo que no se termina de un día para el otro”, pero “capaz que se puede combinar con los bioinsumos, porque el producto que tenemos con menor tiempo de espera para faena lleva 40 días y la garrapata tiene un ciclo de 21 días. Es decir que si estás en una zona complicada de garrapata es muy difícil cumplir los tiempos de espera para faena”.

UN PLAN REALIZADO CON EL APOYO DE TODAS LAS INSTITUCIONES Y GREMIOS DEL AGRO.

En el proyecto de presupuesto, el artículo que refiere al Plan Nacional de Lucha contra la Garrapata es el 226, sobre el cual el director general de Servicios Ganaderos del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, Dr. Marcelo Rodríguez, definió su cometido.

Dijo que la garrapata no es solo un problema sanitario, también económico al representar una pérdida de unos US$ 100 millones por año.

El mal uso de productos químicos genera “multirresistencia, lo que “ha producido que en algunos lugares del país haya problemas serios”, agregó.

En respuesta a eso es que “necesitamos” que el laboratorio oficial (Dilave) sea “reforzado para llegar a la máxima cantidad posible de animales inmunizados, y así evitar las pérdidas”.

Ese refuerzo también refiere a “aspectos edilicios y de funcionamiento informático para hacer más eficiente el trabajo”, reclamó el Dr. Rodríguez ante los legisladores.

El Plan Nacional de Lucha contra la Garrapata “se ha realizado en apoyo de todas las instituciones y todos los gremios involucrados en la institucionalidad agropecuaria”, porque “el Ministerio solo no puede encarar esta tarea”.

Por lo tanto, “el objetivo de este artículo es reforzar todas las tareas que hace el Ministerio, tratar de llevar adelante el Plan Nacional de Lucha contra la Garrapata, reforzar los controles y tratar, en el plazo más breve posible, de disminuir la prevalencia de la enfermedad y también apoyarnos en los bioinsumos y en las vacunas que están en desarrollo en el país”.

En la foto, el ministro Fratti en la Comisión de Presupuesto de Diputados | Foto de X @DiputadosUY

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