El martes el sindicato lácteo se reunirá con el embajador cubano.

El martes el sindicato lácteo se reunirá con el embajador cubano.

El sindicado de la industria láctea continúa cumpliendo sus amenazas y avanzando en la profundización del conflicto. El martes el embajador de Cuba los recibirá y allí el gremio dará su visión.

La Federación de Trabajadores de la Industria Láctea (FTIL) anunció que realizarán una serie de reuniones con embajadas de los países destinatarios de productos uruguayos para informar sobre la situación que atraviesa el sector y la primera embajada será la de Cuba.

El dirigente gremial Luis Goicochea dijo que la “situación sigue incambiada” pero reconoció que dese el Ministerio de Trabajo se realizan propuestas y contactos “informales con nuestros representantes jurídicos, que negociaron en su momento el tenor de la cláusula, y también nos consta que a nivel de la dirección de Conaprole se están manteniendo reuniones con integrantes del secretariado para tratar de ver si se puede avanzar en una fórmula”.

En declaraciones a Telenoche (Canal 4) reiteró que no firmarán la cláusula de paz tal cual está.

El gremio había amenazado con afectar las exportaciones, anunció que mantenía reuniones con otros sindicatos vinculados al sector lácteo para lograr ese objetivo y este fin de semana informó que el martes tendrá una reunión con el embajador de Cuba, uno de los países destino de nuestra leche en polvo.

Las gestiones no terminan ahí, ya que se pedirán ser recibos con otros diplomáticos, dijo Goicochea: “Tenemos otras embajadas que el lunes se van a estar mandando los diferentes planteos para reunirnos”.

Trabajadores de la industria láctea comienzan dar forma a la amenaza de afectar las exportaciones.

Trabajadores de la industria láctea comienzan dar forma a la amenaza de afectar las exportaciones.

Dirigente sindical anunció coordinación con otros sectores para “generar retrasos a las exportaciones”.

Hébert Dell’Onte | Los trabajadores de la industria láctea pasarían a cumplir su amenaza de comenzar a trancar las exportaciones con el único fin de poner más presión en un conflicto que parece no tener fin.

El último informe de Uruguay XXI sobre las exportaciones indica que el sector lácteo representó para el país, en el período de enero a junio, ingresos por US$ 403 millones. Los números hablan por sí mismos del daño que se causaría a todos el Uruguay.

Enrique Méndez, dirigente de la Federación de Trabajadores de la Industria Lácteo dijo que el sector lleva 18 meses de pérdida salarial sin avances de ningún tipo y el Consejo de Salarios vencido.

Anunció que los sindicatos están “conformando una coordinación” para, si no se revierte el escenario, comenzar a tomar “medidas de carácter sorpresivas, pero de forma distinta a como se venían realizando previamente”. Agregó que se están coordinando acciones con el sector transporte de carga, el cual “está vinculado con las exportaciones”.

Advirtió que “estamos coordinando con compañeros del Sunca (Sindicato Único de la Construcción y Afines) y de Untmra (Unión Nacional de Trabajadores del Metal y Ramas Afines) vinculados a los montajes y las construcciones que en este período se vienen desarrollando de forma millonaria dentro de la industria láctea”.

Por tanto, el dirigente sindical no descarta la coordinación con otras áreas de actividad para afectar las exportaciones y detener tareas (inversiones) que se están llevando a cabo en el sector lácteo.

“El Plenario de nuestra Federación el viernes (1° de julio) encomendó a los diferentes sindicatos a que las medidas que desarrollemos en el proceso de aquí en más y hacia nuestra Asamblea General, que es el próximo 14 de julio, sean acompañadas por definiciones que puedan generar retrasos en las exportaciones”, dijo.

El conflicto lácteo empieza a romper los límites.

El conflicto lácteo empieza a romper los límites.

La industria ofrece la recuperación total del salario, que es un 4,8%; además una partida de $ 2.000 por un año; más los correctivos por inflación, pero los dirigentes sindicales lo rechazan porque se niegan a firmar una cláusula de paz.

Hébert Dell’Onte | En el primer semestre del año las ventas totales al exterior generaron casi US$ 7.000 millones. Cada dólar que llega a Uruguay gracias a las exportaciones forma parte de la riqueza genuina de la que todos los ciudadanos, de una forma u otra, nos beneficiamos.

De ese total generado por las exportaciones, el sector lácteo es responsable de US$ 403 millones. ¿Qué sería de la cadena láctea si por algún motivo los envíos al exterior se cortaran?

En Uruguay hay 3.000 tambos dispersos en todo el país, que producen 2.000 millones de litros de leche al año, de los cuales el 70% se exporta y sólo el 30% queda en el mercado local.

Respondiendo a la pregunta, si por algún motivo Uruguay se viera privado de exportar el mercado local se vería sobreofertado, el precio de los lácteos caería estrepitosamente, algo de materia prima se almacenaría pero la sobreproducción sería tanta que haría inútil el almacenamiento obligando a su desecho. Las industrias detendrían la producción, los empleados el trabajo, cientos de tambos enviarían sus vacas a faenas y se reconvertirían, otros cerrarían refugiándose en las ciudades. El panorama sería de fábricas que cierran, maquinarias que dejan de usarse, y la destrucción de una cadena productiva que genera mano de obra, arraiga la gente en el medio rural, es fuente de riqueza y que nos enorgullece por la calidad de todo lo que produce.

Sin exportaciones no hay cadena láctea posible, y reducirla a la nada es un escenario imposible de imaginar.

Sin embargo, algunos dirigentes sindicales insisten en tomar medidas extremas como forma de presión para que sus empleadores atiendan sus pedidos. Uno de esos extremos es afectar a las exportaciones para lo cual, lo anunciaron el lunes 4, ya están entablando contactos con otros sindicatos.

Lo que hace algunas semanas fue solo una amenaza, hoy amaga en convertirse en realidad.

Es difícil creer que haya personas o instituciones que se atrevan a pensar en tomar medidas para perturbar las exportaciones, y de haberlas -que ha quedado demostrado que las hay- cuesta creer que cuenten con suficiente apoyo de otras áreas de trabajo para cumplir su cometido.

Más allá del éxito o no que tengan en sus nefastas gestiones, cabe preguntarse hasta qué punto es legítimo y legal actuar de forma tal que se acaba perjudicando a todo el país, y hasta qué punto las autoridades continuarán mirando y mediando sin tomar decisiones.

Pero que sea la sociedad la que decida sobre la legitimidad del accionar sindical, y que juzgue sobre el papel que el PIT-CNT juega en todo ese asunto como central sindical a la que pertenecen los trabajadores lácteos. Que sean los abogados los que decidan sobre la legalidad o ilegalidad de la medida. Y que sea el Ministerio de Trabajo quien determine cuándo actuar.

Por lo pronto, y desde este medio, sólo cabe recordar que ese mismo grupo de trabajadores que tan rápidamente plantea sus reclamos, desconformidades y anuncia entorpecer las exportaciones, omite decirle a la opinión pública que la industria les ha propuesto la recuperación salarial, asegurar la inflación anual futura y en 2025 otorgar una partida mensual de $ 2.000.

En contrapartida pide que se firme una cláusula de paz para asegurarse un período sin conflictos, pero los trabajadores se niegan a firmar porque quieren tener las manos libres para iniciar nuevos conflictos en cualquier momento y bajo cualquier excusa.

Parece que estamos llegando a límite, donde hay que parar con el todo vale y con la tolerancia que de tan tolerantes nos perjudicamos todos.

FTIL amenazó otra vez con afectar exportaciones, y elevó la apuesta anunciando entrevistas con embajadas de países destino

FTIL amenazó otra vez con afectar exportaciones, y elevó la apuesta anunciando entrevistas con embajadas de países destino

Se amenazó nuevamente con afectar las exportaciones y anunció que solicitará entrevistas con las embajadas de países a los que Uruguay exporta, lo que, sin duda, afectará la totalidad de la cadena láctea como los intereses del país.

La Cámara de la Industria Láctea del Uruguay (CILU) expresó en un comunicado que el lunes 20 de junio, en el marco del Consejo de Salarios, el Poder Ejecutivo formuló una nueva propuesta de cláusula de paz que también fue rechazada por la Federación de Trabajadores de la Industria Láctea (FTIL).

Es la segunda cláusula de paz, y fue rechazada “en forma inmediata por la dirigencia de la FTIL”, precisa en el comunicado fechado el martes 21 de junio. Además la Federación “reiteró las amenazas de afectar las exportaciones”, agrega.

La CILU aclaró que por parte de la industria “se mantiene la propuesta económica que es significativamente mejor que los lineamientos del Poder Ejecutivo (recuperación de 1,6% en 18 meses) y de la mayoría de los convenios firmados en otras ramas de actividad y la CILU estaba dispuesta a aceptarla (se recupera en 24 meses el período puente generado por la pandemia, de 4,82%, asegura la inflación anual futura, y durante 2025 se otorga partida mensual de $ 2.000)”.

EXCEPCIONES A LA CLAUSULA DE PAZ PROPUESTA Y RECHAZADA POR LA FTIL.

La nueva cláusula de paz propuesta por el Ministerio de Trabajo disponía que “el compromiso de paz no alcanza las siguientes situaciones: Reivindicaciones salariales originadas por actualizaciones tecnológicas futuras y ya concretadas, en cuanto no hayan sido puesta en funcionamiento”; “reestructuras operativas o funcionales”; la “afectación de condiciones de trabajo no vinculadas a aspectos salariales”; la “afectación de fuentes laborales”, “o cualquier acto o decisión de similar tenor no vinculado directamente con aspectos salariales”.

A su vez establecía a texto expreso que “en ningún caso se restringirá de ninguna forma las instancias bipartitas o tripartitas en la que pueda plantearse o negociar sobre cualquier asunto que las partes entiendan pertinente”.

NUEVA AMENAZA A LAS EXPORTACIONES.

La CILU señala que FTIL “desestimó, sin ningún análisis, la nueva cláusula de paz”, pero además “amenazó nuevamente y en forma irresponsable afectar las exportaciones y anunciando la solicitud de entrevistas con las embajadas de aquellos países a los que Uruguay exporta, lo que, sin duda, afectará no solo a la totalidad de la cadena láctea, sino también a los intereses del país”.

Por último, la Cámara llama “a la reflexión de todos los trabajadores, autoridades, partidos políticos y organizaciones sindicales porque se está poniendo en riesgo la credibilidad y futuro del país con serias e irresponsables amenazas”.

El lunes regresan las movilizaciones del sector lácteo.

El lunes regresan las movilizaciones del sector lácteo.

La propuesta de la industria es que los trabajadores recuperen la pérdida salarial, se aseguren aumentos según la inflación por cuatro años y una partida extra que se extiende por un año, pero la rechazar porque no aceptan una cláusula de paz exclusiva por temas salariales por esos 4 años.

El viernes 17 se llevó a cabo la movilización anunciada por la Federación de Trabajadores de la Industria Láctea (FTIL) y el paro de dos horas, bajo la consigna de “defensa del salario”.

La Federación señala que los trabajadores no han sido considerados en el crecimiento que ha tenido el sector y se señala a la Cámara de la Industria Láctea del Uruguay (CILU) como responsable de agravar la situación al pretender introducir una “cláusula de paz” que consideran abusiva y que los trabajadores no están dispuestos a aceptar.

Desde la CILU en cambio se subraya que los trabajadores tienen en sus manos una propuesta que los beneficia claramente con la total recuperación salarial, aumentos según la inflación por cuatro años y una partida especial de 2.000 pesos por trabajador por mes durante un año.

Sin embargo los trabajadores no reparan en el esfuerzo de la industria y se niegan a esas mejoras porque rechazan una cláusula de paz que garantiza que durante la duración del convenio -4 años- no haya reclamos salariales. La cláusula de paz es sólo por temas salariales.

En resumen y para dejarlo claro: Los trabajadores recuperan la pérdida salarial, se aseguran aumentos según la inflación por cuatro años y una partida extra que se extiende por un año, pero no aceptan una cláusula de paz únicamente por temas salariales por esos 4 años.

PODRÍA FALTAR LECHE FRESCA.

El viernes, luego de las movilizaciones y el paro, los trabajadores hicieron una pausa y trabajarán a reglamento hasta el lunes 20 cuando la FTIL y la CILU se reúnan una vez más.

FTIL señaló que no faltará leche fresca, pero sí puede haber faltante de subproductos. Sin embargo los distribuidores de productos Conaprole advirtieron que está en duda el normal abastecimiento de la leche fresca.

Las empresas distribuidoras debieron enviar trabajadores al seguro de paro como consecuencia del conflicto que ya lleva varios meses.

APOYO DEL PIT-CNT.

A través de sus redes sociales el PIT-CNT apoya la movilización de FTIL señalando que “la industria láctea crece y crece, pero la torta no se reparte” y que “el  ‘derrame’ es una mentira”. “Se acumulan 18 meses de pérdida salarial, van 6 meses de consejo de salarios vencido”, expresa, sin ninguna referencia a la recuperación propuesta por la CILU.

En la foto, trabajadores durante la movilización del viernes 17 (foto del PIT-CNT).

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