Sigue conflicto en la industria láctea luego de un nuevo rechazo de los trabajadores a una nueva propuesta.

Sigue conflicto en la industria láctea luego de un nuevo rechazo de los trabajadores a una nueva propuesta.

El presidente de Cambadu dijo que los afectados son los comercios de barrio que no acceden a los subproductos que son de gran ayuda para la viabilidad de los pequeños negocios.

Aunque el conflicto continúa, este miércoles 13 el Poder Ejecutivo ofreció una nueva propuesta, la Federación de Trabajadores de la Industria Láctea (FTIL) “rechazó nuevamente la tercera propuesta”, informó Conaprole en un comunicado interno.

Conaprole señaló que la dirigencia de FTIL además de rechazar la iniciativa “manifestó que estarán intensificando y profundizando las medidas gremiales”.

El paro afecta a los comercios de barrio.

Daniel Fernández, presidente de Cambadu (Centro de almaceneros minoristas, baristas, autoservicistas y afines del Uruguay) dijo “hace meses” que los pequeños comercios están con el problema de faltante de productos lácteos.

Conaprole que debe tener el 90% del mercado de lácteos y no nos puede abastecer. Por tanto en la mayoría de los comercio de cercanía está faltando productos, agregó en declaraciones a Telemundo (canal 12).

Cambadu “siempre protesta porque los márgenes de la leche son a pérdida, pero todo lo demás, los subproductos, nos dan mucha vida y son una piedra fundamental” en los pequeños comercios.

Los grandes comercios tienen posibilidad de tener productos porque los almacenan, “pero no es el caso del comercio pequeño que va comprando a diario”.

“La leche fresca no es el problema, sí la falta de subproductos que ayudan al comerciante pequeño a vender otras cosas”, concluyó.

En abril de este año Cambadu emitió un comunicado en el que señala los “graves perjuicios” que sufren los comercios de barrio “por el conflicto de sindicato de Conaprole”. Aunque pasaron casi 3 meses de entonces, el texto mantiene plena vigencia.

Puntualizaciones de la Cámara Láctea sobre la cláusula de paz que el gremio rechaza.

Puntualizaciones de la Cámara Láctea sobre la cláusula de paz que el gremio rechaza.

Pese a la situación de tirantez que se ha dado, la CILU “seguirá procurando al diálogo constructivo en pro de alcanzar un acuerdo que contemple los intereses de las partes”.

Ante las últimas acciones del sindicato del sector lechero, la Cámara de la Industria Láctea (CILU) emitió un comunicado en el que explica el alcance de la cláusula de paz propuesta por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS).

Ante la situación conflictiva actual y las amenazas de nuevas acciones y agravamiento de medidas por parte de la Federación de Trabajadores de la Industria Láctea (FTIL), la Cámara recuerda a las empresas afiliadas y sus trabajadores en qué consiste “la última propuesta del Poder Ejecutivo referente a la cláusula de paz y la propuesta salarial”.

La cláusula de paz “incluye dentro del alcance de la paz únicamente reivindicaciones de carácter salarial”; por tanto “cualquier otra situación queda excluida de la misma” como es el “despido de uno o varios trabajadores”, “reestructuras de sectores o empresas”, “sanciones disciplinarias”, “situaciones tanto individuales o colectivas, que vulneren algún derecho” o “actualizaciones tecnológicas que entren en vigor luego del presente acuerdo”.

Se establece “expresamente que no se restringirá ni se afectará las instancias bipartitas o tripartitas, en las que puedan plantearse tema de interés de ambas partes”.

Respecto a la propuesta salarial, se explica en el comunicado que “la propuesta salarial planteada por el MTSS y que la CILU aceptaría es muy superior al establecido, tanto en los lineamientos del Poder Ejecutivo, como a los acuerdos alcanzados en la gran mayoría de los grupos de actividad”.

Pese a la situación de tirantez que se ha dado, la CILU “seguirá procurando al diálogo constructivo en pro de alcanzar un acuerdo que contemple los intereses de las partes”, concluye.

Foto principal: Captura de YouTube.

El martes el sindicato lácteo se reunirá con el embajador cubano.

El martes el sindicato lácteo se reunirá con el embajador cubano.

El sindicado de la industria láctea continúa cumpliendo sus amenazas y avanzando en la profundización del conflicto. El martes el embajador de Cuba los recibirá y allí el gremio dará su visión.

La Federación de Trabajadores de la Industria Láctea (FTIL) anunció que realizarán una serie de reuniones con embajadas de los países destinatarios de productos uruguayos para informar sobre la situación que atraviesa el sector y la primera embajada será la de Cuba.

El dirigente gremial Luis Goicochea dijo que la “situación sigue incambiada” pero reconoció que dese el Ministerio de Trabajo se realizan propuestas y contactos “informales con nuestros representantes jurídicos, que negociaron en su momento el tenor de la cláusula, y también nos consta que a nivel de la dirección de Conaprole se están manteniendo reuniones con integrantes del secretariado para tratar de ver si se puede avanzar en una fórmula”.

En declaraciones a Telenoche (Canal 4) reiteró que no firmarán la cláusula de paz tal cual está.

El gremio había amenazado con afectar las exportaciones, anunció que mantenía reuniones con otros sindicatos vinculados al sector lácteo para lograr ese objetivo y este fin de semana informó que el martes tendrá una reunión con el embajador de Cuba, uno de los países destino de nuestra leche en polvo.

Las gestiones no terminan ahí, ya que se pedirán ser recibos con otros diplomáticos, dijo Goicochea: “Tenemos otras embajadas que el lunes se van a estar mandando los diferentes planteos para reunirnos”.

Trabajadores de la industria láctea comienzan dar forma a la amenaza de afectar las exportaciones.

Trabajadores de la industria láctea comienzan dar forma a la amenaza de afectar las exportaciones.

Dirigente sindical anunció coordinación con otros sectores para “generar retrasos a las exportaciones”.

Hébert Dell’Onte | Los trabajadores de la industria láctea pasarían a cumplir su amenaza de comenzar a trancar las exportaciones con el único fin de poner más presión en un conflicto que parece no tener fin.

El último informe de Uruguay XXI sobre las exportaciones indica que el sector lácteo representó para el país, en el período de enero a junio, ingresos por US$ 403 millones. Los números hablan por sí mismos del daño que se causaría a todos el Uruguay.

Enrique Méndez, dirigente de la Federación de Trabajadores de la Industria Lácteo dijo que el sector lleva 18 meses de pérdida salarial sin avances de ningún tipo y el Consejo de Salarios vencido.

Anunció que los sindicatos están “conformando una coordinación” para, si no se revierte el escenario, comenzar a tomar “medidas de carácter sorpresivas, pero de forma distinta a como se venían realizando previamente”. Agregó que se están coordinando acciones con el sector transporte de carga, el cual “está vinculado con las exportaciones”.

Advirtió que “estamos coordinando con compañeros del Sunca (Sindicato Único de la Construcción y Afines) y de Untmra (Unión Nacional de Trabajadores del Metal y Ramas Afines) vinculados a los montajes y las construcciones que en este período se vienen desarrollando de forma millonaria dentro de la industria láctea”.

Por tanto, el dirigente sindical no descarta la coordinación con otras áreas de actividad para afectar las exportaciones y detener tareas (inversiones) que se están llevando a cabo en el sector lácteo.

“El Plenario de nuestra Federación el viernes (1° de julio) encomendó a los diferentes sindicatos a que las medidas que desarrollemos en el proceso de aquí en más y hacia nuestra Asamblea General, que es el próximo 14 de julio, sean acompañadas por definiciones que puedan generar retrasos en las exportaciones”, dijo.

El conflicto lácteo empieza a romper los límites.

El conflicto lácteo empieza a romper los límites.

La industria ofrece la recuperación total del salario, que es un 4,8%; además una partida de $ 2.000 por un año; más los correctivos por inflación, pero los dirigentes sindicales lo rechazan porque se niegan a firmar una cláusula de paz.

Hébert Dell’Onte | En el primer semestre del año las ventas totales al exterior generaron casi US$ 7.000 millones. Cada dólar que llega a Uruguay gracias a las exportaciones forma parte de la riqueza genuina de la que todos los ciudadanos, de una forma u otra, nos beneficiamos.

De ese total generado por las exportaciones, el sector lácteo es responsable de US$ 403 millones. ¿Qué sería de la cadena láctea si por algún motivo los envíos al exterior se cortaran?

En Uruguay hay 3.000 tambos dispersos en todo el país, que producen 2.000 millones de litros de leche al año, de los cuales el 70% se exporta y sólo el 30% queda en el mercado local.

Respondiendo a la pregunta, si por algún motivo Uruguay se viera privado de exportar el mercado local se vería sobreofertado, el precio de los lácteos caería estrepitosamente, algo de materia prima se almacenaría pero la sobreproducción sería tanta que haría inútil el almacenamiento obligando a su desecho. Las industrias detendrían la producción, los empleados el trabajo, cientos de tambos enviarían sus vacas a faenas y se reconvertirían, otros cerrarían refugiándose en las ciudades. El panorama sería de fábricas que cierran, maquinarias que dejan de usarse, y la destrucción de una cadena productiva que genera mano de obra, arraiga la gente en el medio rural, es fuente de riqueza y que nos enorgullece por la calidad de todo lo que produce.

Sin exportaciones no hay cadena láctea posible, y reducirla a la nada es un escenario imposible de imaginar.

Sin embargo, algunos dirigentes sindicales insisten en tomar medidas extremas como forma de presión para que sus empleadores atiendan sus pedidos. Uno de esos extremos es afectar a las exportaciones para lo cual, lo anunciaron el lunes 4, ya están entablando contactos con otros sindicatos.

Lo que hace algunas semanas fue solo una amenaza, hoy amaga en convertirse en realidad.

Es difícil creer que haya personas o instituciones que se atrevan a pensar en tomar medidas para perturbar las exportaciones, y de haberlas -que ha quedado demostrado que las hay- cuesta creer que cuenten con suficiente apoyo de otras áreas de trabajo para cumplir su cometido.

Más allá del éxito o no que tengan en sus nefastas gestiones, cabe preguntarse hasta qué punto es legítimo y legal actuar de forma tal que se acaba perjudicando a todo el país, y hasta qué punto las autoridades continuarán mirando y mediando sin tomar decisiones.

Pero que sea la sociedad la que decida sobre la legitimidad del accionar sindical, y que juzgue sobre el papel que el PIT-CNT juega en todo ese asunto como central sindical a la que pertenecen los trabajadores lácteos. Que sean los abogados los que decidan sobre la legalidad o ilegalidad de la medida. Y que sea el Ministerio de Trabajo quien determine cuándo actuar.

Por lo pronto, y desde este medio, sólo cabe recordar que ese mismo grupo de trabajadores que tan rápidamente plantea sus reclamos, desconformidades y anuncia entorpecer las exportaciones, omite decirle a la opinión pública que la industria les ha propuesto la recuperación salarial, asegurar la inflación anual futura y en 2025 otorgar una partida mensual de $ 2.000.

En contrapartida pide que se firme una cláusula de paz para asegurarse un período sin conflictos, pero los trabajadores se niegan a firmar porque quieren tener las manos libres para iniciar nuevos conflictos en cualquier momento y bajo cualquier excusa.

Parece que estamos llegando a límite, donde hay que parar con el todo vale y con la tolerancia que de tan tolerantes nos perjudicamos todos.

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