Encalado: una necesidad productiva que puede aumentar el PBI en 0,5% y crear más de mil empleos.

Encalado: una necesidad productiva que puede aumentar el PBI en 0,5% y crear más de mil empleos.

La herramienta del encalado es una oportunidad para mejorar la productividad y sostenibilidad de los suelos agrícolas, al tiempo que podría generar impactos positivos en actividad económica.

Soriano | Todo El Campo | Un informe del Centro de Estudios de la Realidad Económica y Social (Ceres) señala que una expansión del encalado en la agricultura uruguaya a 500.000 hectáreas podría aumentar el Producto Bruto Interno (PBI) en 0,5%, generar más de 1.000 empleos directos y aumentar la recaudación fiscal en unos US$ 20 millones anuales.

El estudio, titulado “El potencial del encalado en la agricultura uruguaya”, fue elaborado en el marco de la Fase II del Proyecto Encalado de la Asociación Agropecuaria de Dolores y presentado en la Expo Activa Nacional 2026, y analiza el impacto económico y productivo que tendría una expansión significativa de esta práctica en el país.

El informe parte de un problema creciente para la producción agropecuaria: la acidificación de los suelos agrícolas. Actualmente, cerca de una cuarta parte del área agrícola —más de 350.000 hectáreas— presenta niveles de pH que comprometen la productividad, mientras que otro porcentaje similar podría avanzar hacia esa situación en el mediano plazo.

La corrección de la acidez mediante encalado —la aplicación de cal agrícola al suelo— es una práctica extendida a nivel internacional, pero en Uruguay su adopción continúa siendo marginal.

Las estimaciones del estudio indican que una expansión del encalado a unas 500.000 hectáreas agrícolas generaría un impacto relevante en la economía. Una vez alcanzado este nivel, generaría un incremento en el del Producto Bruto Interno (PBI) de 0,5%, la recaudación fiscal crecería unos US$ 20 millones por año y se crearían más de 1.000 empleos directos. Todo esto se daría como resultado de las inversiones asociadas para poder incrementar la oferta nacional de cal, la mayor producción agropecuaria y de cal y todos los encadenamientos que esto generaría, desde el mayor dinamismo en el transporte de carga hasta el crecimiento de los servicios asociados a la aplicación de cal, entre otros.

El análisis se basa en los resultados de la Fase I del proyecto, un experimento realizado por la Asociación Agropecuaria de Dolores con asesoramiento técnico de Unicampo Uruguay, en el que se encaló en ocho sitios del litoral con distintas características productivas.

La experiencia permitió medir el impacto de la práctica en distintos tipos de suelo, evaluando cambios en la producción, la reducción en el uso de fertilizantes y la evolución de la acidez del suelo y de la disponibilidad de nutrientes.

Pese a sus beneficios agronómicos, los resultados del informe muestran que la inversión en encalado no resulta actualmente atractiva en términos económicos.

El aumento en la producción y el ahorro en fertilizantes permiten recuperar la inversión aproximadamente en cuatro años —el período en que el encalado mantiene sus efectos—, lo que ayuda a explicar por qué su adopción sigue siendo limitada.

Hoy el encalado solo resulta económicamente atractivo cuando productores que tributan IRAE logran recuperar parte del costo mediante beneficios fiscales asociados a otras inversiones elegibles dentro del régimen Comap. Sin embargo, el encalado en sí mismo no es considerado una inversión elegible, su puntuación en la matriz de indicadores es baja y tampoco existen instrumentos equivalentes para productores que tributan Imeba.

El informe también advierte que la alta proporción de producción bajo arrendamiento dificulta inversiones de largo plazo en el suelo, mientras que los costos logísticos y la falta de información técnica también limitan la adopción.

A pesar de estas restricciones, el estudio señala que la producción nacional de cal tiene potencial para responder a un aumento significativo de la demanda, ya que existe capacidad instalada y posibilidades de expansión mediante nuevas inversiones en extracción, acopio, logística y transporte. Sin embargo, señala el informe, para concretar estas inversiones y consolidar la expansión, es necesario que haya demanda. 

Por esta razón, destaca que el puntapié inicial debe estar en volver rentable la inversión a nivel individual. Entre las medidas propuestas destacan incluir al total de la inversión en encalado como elegible para Comap (con un tratamiento similar al riego) y descontar de 1 a 2 puntos del IRPF que debe pagar el dueño del campo por arrendar atado al plazo del contrato (para incentivar plazos largos). De acuerdo con el análisis, estos beneficios no representarían un esfuerzo fiscal para el Estado, ya que el monto de las exoneraciones —que no serían una resignación porque la inversión no existiría sin ellas, según el estudio— sería inferior al incremento en la recaudación que generaría hacer la inversión.

El informe concluye que el encalado representa una oportunidad para mejorar la productividad y sostenibilidad de los suelos agrícolas en Uruguay, al tiempo que podría generar impactos positivos en actividad económica, empleo y en dinamizar diferentes sectores de actividad asociados, con potencial de extenderse también a ganadería, lechería, horticultura y fruticultura que enfrentan procesos similares de acidificación. Además, destaca que sería una oportunidad de reflotar la producción nacional de cal y aprovechar así de mejor manera los recursos nacionales existentes.

DOCUMENTO COMPLETO.

Agricultura para el futuro del planeta: cómo el encalado podría ser clave para la eliminación de carbono.

Agricultura para el futuro del planeta: cómo el encalado podría ser clave para la eliminación de carbono.

El encalado, una práctica agrícola centenaria, puede mejorar el rendimiento de los cultivos y la reducción de gases de efecto invernadero.

Atlanta, EE.UU. | Georgia Tech | Todo El Campo | Los suelos demasiado ácidos pueden significar la diferencia entre alimentar a una región y la hambruna. Cada cultivo necesita el pH adecuado del suelo para prosperar, y las condiciones ácidas, producidas principalmente por las emisiones industriales y la aplicación de fertilizantes, pueden dañar las condiciones de crecimiento. Recientemente se ha estimado que el África subsahariana, por ejemplo, pierde miles de millones de dólares anuales en rendimiento de cultivos debido a las malas condiciones agrícolas. Pero hay una posible solución, e incluso podría ayudar al clima de la Tierra.

Durante siglos, los agricultores han neutralizado la acidez del suelo con una práctica llamada encalado. Consiste en mezclar rocas trituradas ricas en calcio o magnesio, conocidas como piedra caliza, en el suelo para equilibrar el pH. Pero el encalado ha sido durante mucho tiempo una compensación asumida en la que eliminar el ácido también significaba aumentar las emisiones de carbono a la atmósfera.

Una nueva investigación de Georgia Tech muestra que lo contrario puede ser cierto. El encalado agrícola puede reducir el dióxido de carbono atmosférico y mejorar el rendimiento de los cultivos.

SE PUEDE HACER AMBAS COSAS: PRODUCIR Y REDUCIR EMISIONES.

«El pensamiento actual sobre el encalado es que los agricultores deben elegir entre hacer algo que pueda beneficiarlos económicamente o reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero», dijo Chris Reinhard, profesor asociado de la Escuela de Ciencias de la Tierra y la Atmósfera. «Pero esta es a menudo una elección falsa. Pueden hacer ambas cosas».

Los investigadores publicaron un nuevo marco para el papel potencial del encalado en la seguridad alimentaria y la mitigación de gases de efecto invernadero en agosto en el artículo, «Uso de carbonatos para la eliminación de carbono», en Nature Water (*).

RECOPILACIÓN DE DATOS DE CARBONO.

El marco se basa en parte en el trabajo en curso que Reinhard y sus colaboradores están llevando a cabo sobre los impactos del encalado agrícola en el cinturón de maíz del Medio Oeste Superior para un estudio del Departamento de Energía. Con fondos de la Fundación Grantham, ahora están dirigiendo su atención a las granjas locales en el sur de Georgia y Carolina del Norte.

Para cada chacra, los investigadores miden datos que la mayoría de los agricultores ya recopilarían, como el pH del suelo y los nutrientes. Pero el equipo también rastrea mediciones más especializadas, incluidos los oligoelementos y los flujos de gases de efecto invernadero en el suelo. Todos estos datos se comparan con una cuadrícula de aprendizaje automático de alta resolución de la geografía de la granja para determinar exactamente qué cultivos podrían beneficiarse.

Los investigadores están utilizando los datos para construir un modelo informático que predice cómo el dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero se moverán a través de cualquier sistema de suelo en particular. El encalado no absorberá universalmente el dióxido de carbono, o si lo hace, puede haber un retraso ocasional entre las emisiones de carbono y la absorción, por lo que los investigadores tienen en cuenta el suelo, la rotación de cultivos, el clima y otras prácticas de manejo en sus cálculos.

«Nuestro objetivo es desarrollar una forma en que los agricultores puedan monitorear y planificar a bajo costo, y en gran medida a través de técnicas que ya están usando, para que no tengamos que enviar un equipo completo para recopilar datos», dijo Reinhard. «Estamos tratando de desarrollar una arquitectura de modelo predictivo para planificar la práctica agrícola a través de escalas, pero es importante que las técnicas requeridas en el campo sean realmente factibles para los agricultores».

Estos datos podrían ser fundamentales para los agricultores y también podrían ayudar a los formuladores de políticas a medida que abordan los subsidios agrícolas y la financiación de la ayuda extranjera. A nivel mundial, las regiones con inseguridad alimentaria como África subsahariana podrían volverse más autosuficientes con más encalado. Los agricultores en partes de los EE.UU. también podrían mejorar sus rendimientos y, en efecto, sus ganancias, si encalaran más campos.

El beneficio adicional de reducir el carbono podría atraer a más agricultores, y ya existe una amplia exploración e implementación de prácticas agrícolas en los mercados de carbono voluntarios y gubernamentales. El dióxido de carbono es solo un gas de efecto invernadero que el encalado puede reducir. Los investigadores también están explorando cómo el encalado puede reducir el metano y el óxido nitroso, el último de los cuales es un impacto climático clave de la agricultura humana y a menudo se considera una emisión «difícil de reducir».

El encalado puede ser una práctica centenaria, pero sus aplicaciones son potencialmente mucho más amplias de lo que se creía inicialmente. En el futuro, la agricultura puede ser parte de la respuesta para reducir las emisiones de carbono, en lugar de parte del problema.

Autor: Georgia Institute of Technology. Foto: Arvum.

(*) Artículo en Nature Water: Uso de carbonatos para la eliminación de carbono.

Pin It on Pinterest