Feb 20, 2026 | Información, Noticias
Bajo una presentación ambientalista, la Comisión Europea aprobó un programa por el cual el gobierno de Dinamarca otorgará ayudas estatales superiores a mil millones de euros a los productores rurales que dejen de producir alimentos.
Bruselas, Bélgica | Todo El Campo | Hace una semana, el 12 de febrero, la Comisión Europa publicó en la página web institucional que se aprobó “un programa de ayudas estatales danesas de 1.040 millones de euros para apoyar proyectos climáticos de propietarios de tierras”.
El “esquema danés de 1.040 millones de euros (es) para apoyar a los propietarios que se comprometan a retirar voluntariamente tierras agrícolas o forestales de la producción para reducir las emisiones agrícolas”, dice el texto al que accedió Todo El Campo.
El programa estará vigente hasta el 31 de diciembre de 2030.
Dinamarca notificó formalmente sobre “sus planes para apoyar a los propietarios que cesen voluntariamente la producción agrícola en sus tierras para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero agrícolas, así como los depósitos de nitrógeno y fósforo en el entorno acuático”.
Manifiesta que “el proyecto implica la extensificación permanente de la agricultura, lo que significa que la tierra no será labrada ni se utilizará pesticidas ni fertilizantes”, con lo cual se busca “la restauración de la hidrología natural del suelo mediante la creación de humedales”.
Por otra parte, se logrará “una reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero y nitrógeno”.
“Para lograr los efectos deseados, los proyectos pueden apoyar acciones como la creación o reubicación de vallas para permitir el pastoreo, mantener el mantenimiento de la naturaleza y promover la biodiversidad”.
Además, “se puede conceder una compensación adicional a los propietarios que también cesen la producción forestal”. Aquellas tierras forestales que se reservan permanentemente “no podrán volver a la producción forestal, ni siquiera tras un cambio de propiedad”, advierte, porque se busca “un impacto ambiental y climático duradero”.
Para las inversiones no productivas se otorgará “una compensación por la pérdida permanente de ingresos causada por la reserva de tierras y las restricciones impuestas, así como los costos legales, administrativos y topográficos de la consolidación de tierras”.
De esa forma Dinamarca financia “una transformación significativa de la tierra, con el objetivo de crear las bases para un buen entorno acuático, reducir la presión climática proporcionando más espacio para la naturaleza y mejores condiciones para la biodiversidad, y proteger el agua potable”.
LA POSICIÓN DE LA COMISIÓN EUROPEA.
La Comisión Europea valoró el plan y concluyó que es una “medida necesaria y adecuada para alcanzar los objetivos perseguidos y la ayuda cumple con las condiciones pertinentes de las Directrices Agrícolas.
Agrega que “la medida tiene un efecto de incentivo, ya que los proyectos no se llevarían a cabo sin el apoyo público”; “la ayuda es proporcionada” y tiene “efectos positivos que superan cualquier posible distorsión de la competencia y el comercio en la UE”.
CUESTIONAMIENTOS.
La medida ha recibido cuestionamientos en diferentes sentidos.
Por ejemplo, que responde a la ideología verde que no es ecologista y por eso equivoca los caminos.
Otros la señalan por no buscar incentivar una mejor producción, sino dejar de hacerlo. El resultado será que donde se obtienen alimentos hoy, mañana ya no, y el ciudadano que es que aporta los 1.040 millones de euros en indemnizaciones con sus impuestos deberá comprar productos importados y más caros.
Pareciera que producir alimentos es el problema ambiental global, comentó una usuaria de redes sociales, y esa noble tarea se convierte -por iniciativa de políticos- en una actividad nociva.
A partir de ahora, en Dinamarca, el productor que deja de serlo y recibe dinero del gobierno a cambio, es el que realmente se sensibiliza por los temas ambientales, contra aquel que prefiere seguir produciendo y trabajando por la seguridad alimentaria de la población.
DOCUMENTO (EN INGLÉS) DE LA COMISIÓN EUROPEA.
Jun 27, 2024 | Ganadería, Noticias
Quienes se oponen cuestiona que el impuesto desincentivará la inversión tecnológica en un país que ya es uno de los productores más ecológicos del mundo.
Montevideo | Todo El Campo | Los desafíos de la ganadería siguen en aumento. En una medida sin precedentes, Dinamarca crea un impuesto que grave las emisiones de gases de efecto invernadero (dióxido de carbono CO2) de la ganadería, por el cual los productores deberán pagar anualmente unos 100 euros por animal. Organizaciones agrarias han criticado la medida.
La medida se toma luego de meses de debates y negociaciones entre diferentes actores del país: partidos políticos, asociaciones ganaderas y medioambientales.
El pago es de unos 16 euros por tonelada de dióxido de carbono emitida por vacas, cerdos y otras especies ganaderas, han informado medios europeos.
La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, socialdemócrata, espera que la medida “allane el camino hacia el futuro, tanto en nuestra región como a nivel global”.
Dinamarca es un importante productor de cerdos. Con casi 6 millones de habitantes, posee 13,1 millones de cerdos en sus granjas. En los últimos 30 años, la producción porcina pasó a ser un referente europeo y mundial por su eficiencia productiva.
Organizaciones agrícolas como Bæredygtigt Landbrug, que no ha formado parte de las negociaciones, han criticado inmediatamente el acuerdo, al tiempo que algunas organizaciones ecologistas consideran que el acuerdo prevé demasiadas deducciones fiscales que lo hacen, en la práctica, inoperante.
“Me parece una locura”, opinó Peter Kiaer, secretario de la organización agrícola Bæredygtigt Landbrug, que no participó de las negociaciones que crearon el impuesto.
El gremialista cree que el impuesto desincentivará la inversión tecnológica en un país que ya es uno de los productores más ecológicos del mundo. “El Gobierno no escucha a los agricultores y ganaderos”, enfatizó.
Søren Søndergaard, presidente del Consejo Danés para la Agricultura y la Alimentación señaló que se llega a un punto “contra todo pronóstico”. “Hemos podido sacar adelante un modelo fiscal en el que los ganaderos que apliquen soluciones sostenibles puedan evitar completamente el nuevo impuesto”, agregó, lo que significa que no todos los productores pagarían.
Lars Aagaard, el ministro de Ambiente, señaló que el sector primario es el principal emisor de gases de efecto invernadero en el país y eso debe cambiar: “Esto no puede continuar, el sector primario debe contribuir y ser parte de un futuro verde”.
Foto de portada: ganado vacuno en Dinamarca | Foto de Pxfuel.
May 15, 2023 | Agricultura, Noticias
Una nueva fuente de proteínas para el ser humano.
Montevideo | Todo El Campo | Investigadores de la Universidad de Copenhague, la más antigua y grande de Dinamarca, se aproximaron a la eliminación de las sustancias amargas de la colza, lo que podría facilitar el camino para una nueva fuente de proteínas de consumo humano.
El siguiente es el resumen de un artículo en el cual la citada casa universitaria explica los avances de sus investigadores.
UNA COLZA APROPIADA PARA LOS HUMANOS.
La mitad de las proteínas vegetales en la Unión Europea (UE) provienen de plantas de colza. Hasta ahora, la planta solo se ha utilizado para aceite y alimentación animal, ya que es amarga e insegura para el consumo humano. Un nuevo estudio publicado en la revista científica Nature, investigadores de la Universidad de Copenhague señalaron que se han acercado a la eliminación de las sustancias amargas de la planta, y al hacerlo, están allanando el camino para una nueva fuente de proteínas para el ser humano.
En Dinamarca, más de 200.000 hectáreas de colza se cultivan para producir aceites comestibles e industriales, y como suplemento proteico para la alimentación animal, pero no como fuente directa de alimento para los seres humanos. Si bien el alto contenido de sustancias defensivas amargas de la planta de colza mantiene a raya a las enfermedades y los herbívoros, también hacen que la planta no sea comestible para los humanos.
Ahora, un equipo de investigadores científicos del Departamento de Ciencias Vegetales y Ambientales de la Universidad de Copenhague ha identificado las proteínas que ayudan a almacenar las sustancias amargas en las semillas de berro thale, una planta modelo y pariente cercana de la colza.
El conocimiento logrado se puede utilizar para eliminar estas proteínas y, al hacerlo, el sabor amargo de la semilla, los que ofrece una gran cantidad de oportunidades.
De hecho, la mitad de las proteínas vegetales cultivadas localmente en la UE ya provienen de plantas de colza.
La Prof. Bárbaa Ann Halkier, que dirigió la investigación, dijo que “la crisis climática exige que reduzcamos el consumo de carne y comamos más plantas, que es donde la colza tiene un gran potencial como nueva fuente de proteína vegetal en la transición verde. Los últimos resultados de nuestra investigación nos acercan un paso crítico a hacer un uso completo de la colza”.
Hasta ahora, los investigadores han demostrado que su método funciona en berro thale (Arabidobsis thaliana), una planta modelo estrechamente relacionada con la planta de colza.
“La siguiente tarea es demostrar que podemos transferir nuestro resultado de Arabidopsis a la planta de colza estrechamente relacionada, en la que ahora estamos trabajando”, señaló el Dr. Deyang Xu, autor principal del nuevo estudio.
La investigación que condujo a este descubrimiento es el resultado de un largo recorrido posible gracias a una subvención de 10 años de la Fundación Nacional de Investigación Danesa al Centro DynaMo en el Departamento de Ciencias Vegetales y Ambientales de la Facultad de Ciencias.
“No puedo enfatizar lo suficiente lo importante que ha sido esta subvención a largo plazo para que podamos obtener este importante resultado de investigación. Realmente nos ha dado tiempo para sumergirnos en los detalles y geek, lo que ha valido la pena”, agregó Barbara Ann Halkier.
Foto de Universidad de Copenhague.
Nota difundida por la Universidad de Copenhague: Investigadores cerca de liberar el poder proteico de la colza para el consumo humano – Universidad de Copenhague (ku.dk)
Artículo publicado en Nature: La exportación de glucosinolatos defensivos es clave para su acumulación en semillas | Naturaleza (nature.com)